{"id":10177,"date":"2012-09-09T11:16:40","date_gmt":"2012-09-09T17:16:40","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=10177"},"modified":"2012-09-09T11:16:40","modified_gmt":"2012-09-09T17:16:40","slug":"enseno-a-escobar-a-vender-droga-y-a-asesinar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=10177","title":{"rendered":"Ense\u00f1\u00f3 a Escobar a vender droga y a asesinar"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_10178\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=10178\" rel=\"attachment wp-att-10178\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-10178\" class=\"size-medium wp-image-10178\" title=\"Griselda Blanco\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/Griselda-Blanco-300x223.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"223\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/Griselda-Blanco-300x223.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/Griselda-Blanco-342x254.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/Griselda-Blanco-60x45.jpg 60w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/Griselda-Blanco-150x113.jpg 150w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/Griselda-Blanco-269x201.jpg 269w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/Griselda-Blanco.jpg 498w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-10178\" class=\"wp-caption-text\">Griselda Blanco era tan despiadada como los sicarios que la asesinaron.<\/p><\/div>\n<p>Una de las noches m\u00e1s tenebrosas que ha vivido Medell\u00edn fue la del 19 de noviembre de 1992. Ese jueves, una plaga de sicarios se reg\u00f3 por la ciudad para vengar la muerte de Jhon Oswaldo Trujillo Blanco, baleado por sicarios a las 2 de la madrugada en la taberna La Baviera.<\/p>\n<p>A las pocas horas, los autores materiales del crimen aparecieron sin sus lenguas y descuartizados en un potrero a las afueras de la ciudad. Semanas despu\u00e9s, lleg\u00f3 la orden de aniquilar tambi\u00e9n a sus familias aplic\u00e1ndoles el mismo m\u00e9todo.<\/p>\n<p>La masacre fue ordenada desde una c\u00e1rcel de mujeres de EE. UU. por la colombiana Griselda Blanco, quien casi enloquece cuando se enter\u00f3 de que su hijo mayor hab\u00eda sido asesinado.<\/p>\n<p>&#8216;Oswaldito&#8217;, como le dec\u00eda, acababa de regresar al pa\u00eds y hab\u00eda sido comisionado por su madre para recobrar el manejo de un negocio que ella, literalmente, se invent\u00f3 en Colombia: el narcotr\u00e1fico.<\/p>\n<p>\u00abA principios de los 70, Griselda llevaba la droga en sus maletas y se iba en vuelos comerciales. En esa \u00e9poca, los controles en Miami no exist\u00edan. El kilo se vend\u00eda en 40.000 d\u00f3lares y ella le sacaba el mismo provecho, a pesar de que la mezclaba con lactosa\u00bb, dice alguien que la conoci\u00f3 desde sus inicios.<\/p>\n<p>La DEA calcula que alcanz\u00f3 a introducir m\u00e1s de 300 toneladas de droga, que distribuy\u00f3 en las calles de Nueva York, Miami y Londres, lo que le vali\u00f3 el alias de la &#8216;Reina de la coca\u00edna&#8217;, pero tambi\u00e9n una condena de 20 a\u00f1os, que purg\u00f3 en dos c\u00e1rceles de EE. UU.<\/p>\n<p>Incluso, desde la c\u00e1rcel sigui\u00f3 con el jugoso negocio, a trav\u00e9s de su amante afroamericano, Charles Cosby, 20 a\u00f1os menor que ella, y alcanz\u00f3 a amasar una fortuna superior a los 500 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Antes de caer presa, andaba con 20 guardaespaldas, ten\u00eda jet privado, limusinas negras, cientos de propiedades y una mansi\u00f3n en Miami Beach. El palacete era custodiado por sensores y c\u00e1maras de seguridad y por un mast\u00edn al que le dec\u00eda Hitler.<\/p>\n<p>En el 2004, tras purgar 19 a\u00f1os de c\u00e1rcel, la veterana narca volvi\u00f3 al pa\u00eds e intent\u00f3 esconderse de sus enemigos en un barrio de clase media de Medell\u00edn, por donde andaba sola en un Mazda 6. Pero el lunes, un sicario la encontr\u00f3 saliendo de una carnicer\u00eda del barrio Bel\u00e9n y la asesin\u00f3. Ten\u00eda 69 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Entre Corleone y Escobar<\/p>\n<p>A ese sector hab\u00eda llegado por primera vez en 1954, cuando su familia sali\u00f3 de Santa Marta y ella apenas ten\u00eda 11 a\u00f1os. De inmediato, se involucr\u00f3 con una banda de carteristas y raponeros a la que se le atribuye el secuestro de un ni\u00f1o que fue asesinado en cautiverio. Incluso, hay quienes dicen que ella le dispar\u00f3 en la cabeza siguiendo \u00f3rdenes de su entonces pareja, Dar\u00edo Trujillo.<\/p>\n<p>Por eso, a sus socios y amigos no les extra\u00f1\u00f3 el final violento de Griselda Blanco. Aseguran que fue ella la que introdujo varios m\u00e9todos sanguinarios usados en las vendettas mafiosas criollas, incluido el sicariato en moto.<\/p>\n<p>\u00abA mediados de los 80, orden\u00f3 enterrar vivo y en su avioneta a un piloto de Pablo Escobar que le llev\u00f3 un cargamento a EE. UU. Hab\u00eda un descuadre de un kilo y ella ni siquiera lo dej\u00f3 dar explicaciones\u00bb, le cont\u00f3 a EL TIEMPO un emisario de pol\u00edticos y mafiosos de Antioquia que vio la escena en una finca del Urab\u00e1 antioque\u00f1o.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n le atribuyen el asesinato de Myriam Luengas de Arango, la &#8216;P\u00e1jara&#8217;, su mejor amiga. Aseguran que le mand\u00f3 varios sicarios a su casa, ubicada muy cerca de la IV Brigada en Medell\u00edn, y al otro d\u00eda fue a llorarla a la funeraria.<\/p>\n<p>Al parecer, ir a los entierros de sus v\u00edctimas era una especie de ritual con el que, adem\u00e1s, disipaba las sospechas en su contra. Al narco conocido como el &#8216;Negro Duqueiro&#8217;, no solo lo llor\u00f3 despu\u00e9s de mandarlo a matar, sino que pag\u00f3 los gastos del funeral.<\/p>\n<p>Buena parte de su manual de venganzas sali\u00f3 de la pel\u00edcula El padrino. Era tal su obsesi\u00f3n por ese filme que ped\u00eda que le dijeran la &#8216;Madrina&#8217; y bautiz\u00f3 al menor de sus hijos con el nombre de uno de sus protagonistas -Michael Corleone, interpretado por Al Pacino-, con intenci\u00f3n de que fuera un gran capo y su heredero.<\/p>\n<p>Pero el Corleone de Griselda Blanco, que tambi\u00e9n usa el alias de &#8216;Nariz&#8217;, no ha pasado de ser un distribuidor callejero de coca. El 12 de octubre del a\u00f1o pasado, fue capturado, en un Dunkin&#8217; Donuts de Miami, mientras trataba de pagar cinco kilos con una moto y un gigantesco collar de diamantes de su mam\u00e1, quien coleccionaba joyas costosas, incluidos unos diamantes que, dec\u00eda, hab\u00edan pertenecido a Eva Per\u00f3n. El polic\u00eda que espos\u00f3 a Corleone asegur\u00f3 que, mientras le le\u00eda sus derechos, este repet\u00eda: \u00abMi mam\u00e1 me va a matar\u00bb.<\/p>\n<p>El gran aprendiz de Griselda se llam\u00f3 Pablo Emilio Escobar Gaviria. El capo accedi\u00f3 a su primera narcorruta a trav\u00e9s de ella y logr\u00f3 superar a la maestra. \u00abEscobar la quer\u00eda tanto que la apoy\u00f3 cuando la &#8216;Madrina&#8217; se enfrent\u00f3 a Jorge Gonz\u00e1lez, el &#8216;Demente&#8217;, por un env\u00edo de mercanc\u00eda\u00bb, recuerda un allegado.<\/p>\n<p>Mientras Escobar enviaba droga desde Ecuador y Colombia, la &#8216;Reina de la coca&#8217; la vend\u00eda al menudeo en Miami y Nueva York. All\u00ed, seg\u00fan la DEA, ten\u00eda una n\u00f3mina de 600 personas y 40 muertos encima, entre ellos el narco Germ\u00e1n Jim\u00e9nez, al que mand\u00f3 eliminar el 11 de julio de 1979, a pleno d\u00eda, en el centro comercial Dadeland, en Miami.<\/p>\n<p>Humberto Molina Quirama y Jorge &#8216;Rivi&#8217; Ayala eran sus asesinos de cabecera. &#8216;Rivi&#8217; la acompa\u00f1\u00f3 en un viaje a Colombia, en 1975, que tuvo como fin asesinar a su esposo de turno, Alberto Bravo, por robarle parte de las ganancias de los cargamentos.<\/p>\n<p>Griselda lo cit\u00f3 en un parqueadero y le descarg\u00f3 una pistola mientras \u00e9l se defend\u00eda con una mini-Uzi. El saldo: Bravo y seis guardaespaldas muertos. Y aunque la &#8216;Reina de la coca\u00edna&#8217; recibi\u00f3 varios disparos en su est\u00f3mago, se recuper\u00f3. Dicen que igual suerte corri\u00f3 otro de sus maridos, Dar\u00edo Sep\u00falveda, y un examante. Fue as\u00ed como acu\u00f1\u00f3 el apodo de la &#8216;Viuda Negra&#8217;.<\/p>\n<p>Ese aspecto de la personalidad de Griselda hizo que su escolta &#8216;Rivi&#8217;, de nacionalidad venezolana, le cogiera desconfianza, tanto que, en 1981, se convirti\u00f3 en testigo en su contra dentro de un proceso con el que la justicia de EE. UU. pretend\u00eda hacerla pagar por la estela de muertos que dej\u00f3 en ese pa\u00eds, que la calificaba como una amenaza nacional.<\/p>\n<p>La evidencia de &#8216;Rivi&#8217; era tan contundente que la mafiosa se enfrentaba a la silla el\u00e9ctrica. Pero el hombre sostuvo sexo telef\u00f3nico con una empleada de la Fiscal\u00eda que ten\u00eda acceso al caso, y este se desmoron\u00f3.<\/p>\n<p>Desde entonces, Griselda se refugi\u00f3 en su familia y en sus viejos amigos de Medell\u00edn, los mismos que le contrataron al mejor mariachi de la ciudad para que cantara en su funeral.<\/p>\n<p>La mujer fue enterrada el pasado martes en el cementerio Jardines Montesacro, muy cerca de la tumba de Pablo Escobar, su aprendiz.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que los mariachis entonaron 15 canciones -entre ellas Mama vieja y Amigo-, un toque de diana anunci\u00f3 el minuto de silencio por el alma de la mujer m\u00e1s peligrosa que ha tenido la mafia criolla, pero que en Colombia no ten\u00eda procesos pendientes ni antecedentes judiciales.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n mat\u00f3 a Griselda?<\/p>\n<p>El video de una c\u00e1mara, ubicada en la calle en donde Griselda Blanco fue baleada el lunes, es la principal pista de su crimen. Aunque se cree que una vieja deuda con la mafia o una venganza por cualquiera de sus cr\u00edmenes pudieron ser los m\u00f3viles, toma fuerza la hip\u00f3tesis de que se debi\u00f3 a su dominio de plazas de vicio en el barrio Antioquia. All\u00ed, presuntamente, manejaba la banda de alias &#8216;Juanqui Builes&#8217;. No obstante, sus allegados dicen que estaba retirada del negocio y dedicada a su familia.<\/p>\n<p>El Tiempo de Colombia<br \/>\nu.investigativa@eltiempo.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las noches m\u00e1s tenebrosas que ha vivido Medell\u00edn fue la del 19 de noviembre de 1992. Ese jueves, una plaga de sicarios se reg\u00f3 por la ciudad para vengar la muerte de Jhon Oswaldo Trujillo Blanco, baleado por sicarios a las 2 de la madrugada en la taberna La Baviera. 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