{"id":13264,"date":"2013-01-14T09:16:09","date_gmt":"2013-01-14T15:16:09","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=13264"},"modified":"2013-01-14T09:16:10","modified_gmt":"2013-01-14T15:16:10","slug":"los-ultimos-acordes-de-facundo-cabral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=13264","title":{"rendered":"Los \u00faltimos acordes de Facundo Cabral"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_13267\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=13267\" rel=\"attachment wp-att-13267\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-13267\" class=\"size-medium wp-image-13267\" title=\"FACUNDO-CABRAL una de sus \u00faltimas fotos\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/FACUNDO-CABRAL-una-de-sus-\u00faltimas-fotos-300x204.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"204\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/FACUNDO-CABRAL-una-de-sus-\u00faltimas-fotos-300x204.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/FACUNDO-CABRAL-una-de-sus-\u00faltimas-fotos-342x232.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/FACUNDO-CABRAL-una-de-sus-\u00faltimas-fotos.jpg 473w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-13267\" class=\"wp-caption-text\">Facundo Cabral en una de sus \u00faltimas fotograf\u00edas.<\/p><\/div>\n<p>* Historia del asesinato y detalles desconocidos de la vida de Alejandro Jim\u00e9nez, alias \u201cEl Palidejo\u201d, presunto autor intelectual del atentado.<\/p>\n<p>Alejandro Inzulza<br \/>\ny Jos\u00e9 Luis Pardo<\/p>\n<p>El trovador ten\u00eda setenta y cuatro a\u00f1os, pero conservaba su figura elegante. Vest\u00eda jeans, su\u00e9ter azul y chaqueta caf\u00e9 y ocultaba sus ojos, que ya no ve\u00edan bien, tras unas gafas de vidrio de botella del mismo color. Facundo Cabral pis\u00f3 con parsimonia el escenario del Teatro Roma de Xela, Guatemala, en la fr\u00eda noche del 7 de julio de 2011. En una mano portaba un bast\u00f3n de madera y en la otra la guitarra, la inseparable. Se sent\u00f3 en una silla y comenz\u00f3 a desplegar un repertorio que hab\u00eda acompa\u00f1ado media vida a gente como Ra\u00fal Barreno, que lo contemplaba hipnotizado desde una butaca en la d\u00e9cima fila. Hac\u00eda diez a\u00f1os que hab\u00eda asistido en el mismo lugar a un concierto del argentino, pero le parec\u00eda como si lo escuchara por primera vez.<\/p>\n<p>Durante poco m\u00e1s de una hora Cabral comparti\u00f3 su fidelidad al amor, a Dios y a su madre, a la que record\u00f3 como siempre: \u00abMi madre era una mujer grandiosa, divina, dur\u00edsima, porque cuando ten\u00eda nueve a\u00f1os, cuando me fui, me dijo que ese era el \u00faltimo regalo que me daba. El primero hab\u00eda sido la vida y el segundo, y \u00faltimo, la libertad para vivirla\u00bb. Recit\u00f3 \u00abMi pobrecito patr\u00f3n\u00bb y \u00abEste es un nuevo d\u00eda\u00bb, canciones que hablan del amor y la convivencia a pesar de haber sido un ni\u00f1o alcoh\u00f3lico, sufrir la c\u00e1rcel y despu\u00e9s el exilio. \u00abPorque uno no vive solo y lo que a uno le pasa le est\u00e1 sucediendo al mundo, \u00fanica raz\u00f3n y causa\u00bb, susurraba en la introducci\u00f3n de \u00abNo soy de aqu\u00ed ni soy de all\u00e1\u00bb. Ese fue el tema que cerr\u00f3 el concierto.<\/p>\n<p>La despedida<\/p>\n<p>Antes de rasgar los \u00faltimos acordes, Cabral se levant\u00f3 por un instante y encorv\u00e1ndose para reverenciar al p\u00fablico, se despidi\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Gracias por la amistad de tantos a\u00f1os. Sepan que fueron una parte importante de mi felicidad. Sepan que los voy a llevar en mi coraz\u00f3n hasta el momento final.<\/p>\n<p>Al bajarse el tel\u00f3n, Facundo Cabral dej\u00f3 de recitar para siempre. Fue su \u00faltima actuaci\u00f3n. Su voz se esfum\u00f3 dos d\u00edas despu\u00e9s cuando fue acribillado en un coche camino al aeropuerto de la ciudad de Guatemala.<\/p>\n<p>El fan\u00e1tico narco<\/p>\n<p>Sobre la pared de la sala de Henry Fari\u00f1as colgaba un cuadro en el que aparec\u00eda Facundo Cabral junto a \u00e9l, su esposa y sus dos hijos. En el librero guardaba los discos del argentino, e incluso coleccionaba los libros y entrevistas en los que era protagonista el que llamaba \u00abmaestro\u00bb. Hac\u00eda a\u00f1os que eran amigos, y Fari\u00f1as, un empresario nicarag\u00fcense del mundo del espect\u00e1culo, hab\u00eda llevado a Cabral a Nicaragua en varias ocasiones y gestionado otros conciertos en Centroam\u00e9rica, entre ellos el \u00faltimo celebrado en Xela. La \u00edntima relaci\u00f3n que los un\u00eda llev\u00f3 a este hombre de cuarenta y dos a\u00f1os, de pelo chino y ojos negros, a estar presente en los \u00faltimos momentos de la vida del cantautor. Aquel 9 de julio de 2011, Fari\u00f1as insisti\u00f3 en llevarlo al aeropuerto en su Range Rover blanco, el mismo que apenas unos minutos despu\u00e9s ser\u00eda baleado por veinticinco disparos, tres de los cuales matar\u00edan a Cabral. Fari\u00f1as sobrevivir\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando todav\u00eda dos mil personas lloraban en la ciudad de Guatemala al artista en la escena del crimen, Fari\u00f1as testific\u00f3 que el autor intelectual del asesinato hab\u00eda sido Alejandro Jim\u00e9nez, un supuesto narcotraficante costarricense que lo quer\u00eda muerto por haberse negado a venderle el Elite Night Club, el antro nocturno que regentaba en Managua. En el momento en que se presentaba al mundo como un empresario y promotor musical honrado, v\u00edctima de la coacci\u00f3n del narco, el teniente Jos\u00e9 Le\u00f3n Gadea y el inspector Pedro Manuel S\u00e1nchez, de la polic\u00eda de Nicaragua, ya lo ten\u00edan fichado. Desde 2010 le segu\u00edan la pista por pertenecer a una organizaci\u00f3n de tr\u00e1fico de drogas internacional.<\/p>\n<p>La ruta de Nicaragua<\/p>\n<p>Ese a\u00f1o, seg\u00fan la investigaci\u00f3n, Fari\u00f1as entr\u00f3 a formar parte de la red liderada por Gabriel Maldonado Siller, un ex polic\u00eda federal mexicano; el colombiano Francisco Garc\u00eda, alias El Fresa; y Alejandro Jim\u00e9nez, El Palidejo. Precisamente en el Elite Night Club, en sesiones privadas de mujeres, alcohol y miles de d\u00f3lares, Fari\u00f1as trab\u00f3 amistad con El Palidejo, quien deposit\u00f3 su confianza en \u00e9l para gestionar la ruta en Nicaragua. La relaci\u00f3n fructific\u00f3 durante un a\u00f1o. No era extra\u00f1o ver a Fari\u00f1as visitando a su amigo en Costa Rica, quien lo presentaba como un allegado a la familia.<\/p>\n<p>En mayo de 2011, sin embargo, la ambici\u00f3n lo perdi\u00f3. Las autoridades nicarag\u00fcenses capturaron a Siller y desmantelaron su banda, Los Charros. Fari\u00f1as, seg\u00fan las investigaciones policiales, aprovech\u00f3 el descabezamiento de la organizaci\u00f3n para robar mercanc\u00eda e intentar venderla por su cuenta. El Palidejo, seg\u00fan las autoridades, decidi\u00f3 vengarse.<\/p>\n<p>Catorce meses despu\u00e9s del asesinato de Facundo Cabral, la justicia nicarag\u00fcense conden\u00f3 a Fari\u00f1as a treinta a\u00f1os de prisi\u00f3n, la pena m\u00e1xima, por tr\u00e1fico internacional de drogas, lavado de dinero y crimen organizado.<\/p>\n<p>El n\u00e9mesis de \u201cEl Palidejo\u201d<\/p>\n<p>Cuando ve\u00eda la sotana blanca asomarse por el pasillo, Alejandro Jim\u00e9nez se escond\u00eda inmediatamente. Todos los alumnos del Colegio Claretiano (Alajuela, Costa Rica) conoc\u00edan la fama del padre Praxas Morillo, un ex boxeador que acostumbraba abofetear a los j\u00f3venes que se portaban mal. M\u00e1s de una vez le tocaron los golpes, como aquella ocasi\u00f3n en que puso una tachuela en el asiento de un profesor.<\/p>\n<p>En un sal\u00f3n gigante, lleno de escritorios de madera, donde cuarenta j\u00f3venes entre trece y quince a\u00f1os, vestidos con camisa blanca y pantal\u00f3n negro, leen la Biblia en silencio, se cri\u00f3 El Palidejo. Era un chico alto, muy delgado, que siempre portaba un reloj negro deportivo y luc\u00eda un peinado de puntas lleno de gel, al estilo de los New Kids on the Block, el grupo juvenil que causaba sensaci\u00f3n a finales de los a\u00f1os ochenta.<\/p>\n<p>\u00abEra muy promedio: ni brillante ni problem\u00e1tico. Jugaba b\u00e1squet. Era muy tranquilo, nada agresivo, ni mal hablado ni vicioso&#8230; nunca destac\u00f3 por nada\u00bb, recuerda Juan Fernando Varas, compa\u00f1ero en la escuela durante m\u00e1s de quince a\u00f1os. En un colegio de hombres, \u00abde ambiente hostil y violento\u00bb, Alejandro se caracterizaba por ser un ni\u00f1o callado que rehu\u00eda los conflictos.<\/p>\n<p>Tomado de larepublica.pe<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* Historia del asesinato y detalles desconocidos de la vida de Alejandro Jim\u00e9nez, alias \u201cEl Palidejo\u201d, presunto autor intelectual del atentado. Alejandro Inzulza y Jos\u00e9 Luis Pardo El trovador ten\u00eda setenta y cuatro a\u00f1os, pero conservaba su figura elegante. 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