{"id":1997,"date":"2010-09-30T21:26:25","date_gmt":"2010-09-30T21:26:25","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=1997"},"modified":"2011-06-03T21:26:43","modified_gmt":"2011-06-03T21:26:43","slug":"tinta-buena-tinta-mala","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=1997","title":{"rendered":"Tinta buena, tinta mala"},"content":{"rendered":"<div class=\"art-article\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/Tinta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-1998\" title=\"Tinta\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/Tinta.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"296\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuatro muchachos subieron hoy por la ma\u00f1ana a la misma unidad de la ruta 165 en que yo viajaba, justamente en la esquina opuesta al PAL\u00cd de La Fuente. Abordaron juntos, pero la mirada de todos los pasajeros, incluso la m\u00eda, se enfoc\u00f3 principalmente en uno de ellos. Toda su morena piel estaba marcada por grandes y negruzcos tatuajes. De su ojo izquierdo ca\u00edan dos l\u00e1grimas de tinta, una especie de estrella adornaba su barbilla, y un deforme alacr\u00e1n se adue\u00f1\u00f3 de su antebrazo derecho. Esos eran s\u00f3lo unos cuantos, porque la cantidad de marcas que ostentaba era considerable, pero de p\u00e9sima calidad como para poder describirlos. Como dije, todos le prestamos atenci\u00f3n, no por curiosidad, sino por miedo. Alguien as\u00ed, en una ruta de Managua con tantos tatuajes, nada bueno debe estar buscando. Debe ser un maleante, s\u00f3lo puede ser un criminal, \u00bfverdad?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es com\u00fan ver en la UCA, y creo que en todos lados, el auge de la cultura del tatuaje. Muchachas con mariposas tobilleras y chavalos con dragones torneando los b\u00edceps se pasean campantemente por Managua. Si bien es cierto que la aceptaci\u00f3n de los tatuajes a\u00fan no pasa de ser un tab\u00fa, ya es cotidiano toparse en las unidades de transporte urbano colectivo con obras de arte sobre la piel, perforaciones, penachos pintados y parados, y Dios sabr\u00e1 que otra forma de expresi\u00f3n m\u00e1s. Pero esos tatuajes est\u00e1n finamente elaborados, requirieron de horas de dise\u00f1o y trabajo, representan la juventud incontenible de su due\u00f1a o due\u00f1o, y a saber qu\u00e9 m\u00e1s. Ah, y son bastante caros, claro est\u00e1. Si quer\u00e9s algo bueno, ten\u00e9s que pagar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No estoy criticando los tatuajes, por el contrario, me encantan. Siempre he querido (y a\u00f1orado) plasmar en m\u00ed, dos fotos en blanco y negro que conservo: una imagen de mi madre en su infancia y el perfil juvenil de mi abuelo. Pero le tengo demasiado miedo a las agujas, adem\u00e1s de que un tatuaje requiere un nivel de compromiso y responsabilidad. Aunque suene trillado, es algo para toda la vida y no s\u00e9 si est\u00e9 listo para eso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si los tatuajes est\u00e1n a la orden del d\u00eda, \u00bfcu\u00e1l es entonces la diferencia entre el muchacho de la ruta de hoy por la ma\u00f1ana, y un chavalo con un elaborado pez koi en el brazo? Ambos enfrentan el mismo (y absurdo) estigma social que un tatuaje conlleva, que generalmente se asocia con sodom\u00eda, drogas, anarqu\u00eda y otros demonios. Pero bueno, eso es lo que piensan los m\u00e1s viejos, los que por tener m\u00e1s a\u00f1os de vida son (supuestamente) m\u00e1s sabios. Esos son los estereotipos asignados por una sociedad que nuestros predecesores han prefabricado. \u00ab\u00a1Es culpa del sistema!\u00bb, dir\u00edan los radicales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfY qu\u00e9 hay de nosotros, los j\u00f3venes? \u00bfQu\u00e9 opinamos los chavalos \u00abopen mind\u00bb, de concepciones innovadoras y esp\u00edritu libre? \u00bfDefendemos acaso este medio de expresi\u00f3n epid\u00e9rmica? Todo lo contrario, nosotros como juventud opinamos peor, no como detractores, sino por hipocres\u00eda. Por alguna raz\u00f3n, un tatuaje hecho en Ak47 es arte, pero uno hecho en Las Torres con el rayo de una bicicleta es evidencia de crimen, se\u00f1al de indecencia y la manera m\u00e1s f\u00e1cil de reconocer a una perfecta lacra de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos hemos susurrado \u00abese mae es pinta\u00bb cuando un tipo con tatuajes visibles sube a una ruta en un barrio, aunque sea un obrero que busca el hogar; pero hip\u00f3critamente proclamamos \u00ab\u00a1qu\u00e9 diaverga ese tatuaje, eso s\u00ed es arte!\u00bb cuando la marca pertenece a alguien que sube a una ruta saliendo de una universidad, luciendo una camiseta de Green Day, adem\u00e1s de unos zapatos cuadriculados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los tatuajes no me molestan, pero s\u00ed esa falsa lucha por la expresi\u00f3n singular que nosotros como j\u00f3venes tanto profesamos, satanizando a muchos y alabando a unos pocos. La cr\u00edtica depender\u00e1 meramente de la calidad del tatuaje, que a su vez deviene de la capacidad econ\u00f3mica del portador. Pod\u00e9s adornar tu pantorrilla con el cubismo de Picasso, siempre y cuando pod\u00e1s pagarlo. De lo contrario, pod\u00e9s tatuarte el rostro de un deforme Jes\u00fas. Y de ipeg\u00fce, todos te van a quedar viendo mal. Para evitar esto, mejor ahorr\u00e1, para que te hag\u00e1s \u00abarte\u00bb, en lugar de una \u00abvagancia\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Cuatro muchachos subieron hoy por la ma\u00f1ana a la misma unidad de la ruta 165 en que yo viajaba, justamente en la esquina opuesta al PAL\u00cd de La Fuente. Abordaron juntos, pero la mirada de todos los pasajeros, incluso la m\u00eda, se enfoc\u00f3 principalmente en uno de ellos. 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