{"id":20067,"date":"2013-06-29T14:50:53","date_gmt":"2013-06-29T20:50:53","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=20067"},"modified":"2013-06-29T14:50:53","modified_gmt":"2013-06-29T20:50:53","slug":"el-mito-de-la-adhesion-voluntaria-de-los-islenos-a-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=20067","title":{"rendered":"El mito de la adhesi\u00f3n voluntaria de los isle\u00f1os a Colombia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_20068\" style=\"width: 214px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=20068\" rel=\"attachment wp-att-20068\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-20068\" class=\"size-full wp-image-20068\" title=\"HAROL.BUSH el isle\u00f1o\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/HAROL.BUSH-el-isle\u00f1o.jpg\" alt=\"\" width=\"204\" height=\"257\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-20068\" class=\"wp-caption-text\">Harold Bush, habitante de San Andr\u00e9s.<\/p><\/div>\n<p>Harold Bush, PhD<\/p>\n<p>Colombia siempre ha tenido una actitud de desconfianza e irrespeto hacia nosotros los nativos de las Islas de San Andr\u00e9s, Providencia y Santa Catalina. Es un legado de la colonia que se acentu\u00f3 con la incapacidad de la naciente rep\u00fablica de lograr que los nuevos colombianos de habla inglesa y protestantes se comportaran como colombianos \u201cnormales\u201d.<\/p>\n<p>Las autoridades coloniales y republicanas dudaban de la lealtad de los colonos ingleses al mismo tiempo que resent\u00edan del potencial econ\u00f3mico de los mismos y sus estrechos lazos comerciales con Jamaica y la costa centroamericana m\u00e1s no con la Colombia continental.<\/p>\n<p>A lo largo del siglo XX Colombia estableci\u00f3 pol\u00edticas destinadas a eliminar las caracter\u00edsticas ling\u00fc\u00edsticas y culturales particulares de los nativos y a disminuir la influencia de los mismos sobre la econom\u00eda y sociedad de las islas. Se impuls\u00f3 el catolicismo, se quemaban biblias protestantes, se prohib\u00eda a los de habla inglesa obtener puestos oficiales o becas educativas, se incentiv\u00f3 el asentamiento en San Andr\u00e9s de colombianos del continente, entre muchas otras cosas.<\/p>\n<p>Dentro de este contexto surgieron grupos separatistas que tuvieron su auge en la d\u00e9cada de los 70\u00b4s. Estos fueron reprimidos hasta el punto de que su l\u00edder tuvo que refugiarse en los Estados Unidos tras recibir varias amenazas de muerte. A finales de la misma d\u00e9cada, Nicaragua hizo saber que su pretensi\u00f3n por las islas era muy en serio y la respuesta de Colombia fue aplicar con m\u00e1s contundencia sus pr\u00e1cticas mezquinas de eliminaci\u00f3n de la cultura y lengua nativa.<\/p>\n<p>Esto coincidi\u00f3 con la mayor militarizaci\u00f3n del territorio insular, la cual hoy d\u00eda es rechazada vehementemente por sectores nativos que han pedido a Colombia la reducci\u00f3n del pie de fuerza. La militarizaci\u00f3n, el genocidio cultural y ling\u00fc\u00edstico anduvieron de la mano en la historia de las islas durante la segunda mitad del siglo XX, al mismo tiempo en que el tr\u00e1fico de drogas, un factor determinante en el proceso pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social actual, se increment\u00f3 en forma exponencial.<\/p>\n<p>El tr\u00e1fico de drogas hoy d\u00eda se ha convertido en un terrible flagelo para los j\u00f3venes nativos quienes, ante la falta de oportunidades laborales, han entrado a formar parte del espiral de la muerte y destrucci\u00f3n personal y familiar que se genera alrededor de esta actividad il\u00edcita.<\/p>\n<p>Colombia apenas comenz\u00f3 a atender en los a\u00f1os 70\u00b4s u 80\u00b4s el abandono y desorden administrativo en que se encontraban sumisas las islas ya que, despu\u00e9s de la declaratoria del Puerto Libre, no hubo pol\u00edticas p\u00fablicas destinadas a atender los innumerables problemas derivados de dicho modelo de desarrollo. Desde luego, todo dentro del contexto de soberan\u00eda desde el punto de vista de Bogot\u00e1. Lo \u00fanico bueno de todo este proceso fue que Providencia, por primera vez, tuvo televisi\u00f3n y tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>La desconfianza eterna y el anhelo de Bogot\u00e1 de que seamos colombianos \u2018normales\u2019 conllevaron a que en las islas el 20 de Julio se celebrara en la forma m\u00e1s patri\u00f3tica y tal vez absurda en todo el pa\u00eds. En Providencia nos pon\u00edan malas notas si no \u00edbamos a este desfile patrio; nos pagaban en efectivo y nos regalaban unos deliciosos s\u00e1ndwiches. Desde luego, nuestros padres tuvieron que hacer un esfuerzo enorme por comprarnos uniformes y zapatos nuevos para los desfiles. Al final del d\u00eda, con un cansancio terrible y dolores de pies y\/o quemados por el sol o mojados por la lluvia, y con nuestros padres endeudados, nos march\u00e1bamos a casa sin entender porqu\u00e9 esa tortura anual. \u00bfPara qu\u00e9 serv\u00eda?<\/p>\n<p>Cabe preguntarnos si vali\u00f3 la pena todo eso. Cuando a Colombia le toc\u00f3 defendernos junto a nuestro territorio no nos tuvo en cuenta para nada. Al presentar sus argumentos ante la CIJ en La Haya hizo de cuenta que no exist\u00edamos. Peor, a\u00fan, despu\u00e9s de todos estos a\u00f1os de velar por nuestra tierra y la soberan\u00eda sobre las mismas, cuando nos vimos amenazados en convertirnos en nicarag\u00fcenses y en perder nuestro territorio, Colombia no fue capaz de protegernos adecuadamente y hemos perdido una inmensa parte integral de nuestro archipi\u00e9lago.<\/p>\n<p>Tanta presencia militar, innumerables desfiles del 20 de Julio y pomposas pol\u00edticas de soberan\u00eda anunciadas por cada Presidente colombiano no sirvieron para nada y nuestro territorio fue dolorosamente cercenado. Nosotros cumplimos nuestra parte. Colombia nos decepcion\u00f3.<\/p>\n<p>La actitud arrogante de la Canciller\u00eda y de la Presidencia de la Rep\u00fablica contribuy\u00f3 al desastroso fallo de La Haya que entreg\u00f3 nuestras aguas ancestrales a Nicaragua. No nos participaron de nada y desde luego la CIJ desconoci\u00f3 que exist\u00eda una comunidad que ha derivado su sustento de esas aguas en los \u00faltimos 300 a\u00f1os. Nuestros bisabuelos jamaiquinos e ingleses pescaban es esas aguas antes de que Nicaragua existiera como naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hoy d\u00eda las pol\u00edticas de soberan\u00eda tradicionales de Colombia no tienen validez. Los desfiles del 20 de julio se han vuelto menos una cosa de colegios y m\u00e1s bien una forma de mostrar a las fuerzas militares estacionadas en las islas. Y otro elemento clave de su intento por borrar nuestra identidad caribe\u00f1a de habla inglesa ha sido el mito creado por Colombia de que los colonos ingleses en 1822 decidieron voluntariamente adherirse a la naciente rep\u00fablica y convertirse en colombianos.<\/p>\n<p>En la carta reciente del Presidente Santos al grupo Am\u00e9n, en respuesta a una acci\u00f3n de tutela, el gobierno colombiano reconoce que no tiene dicha acta, confirmando lo que siempre se ha sospechado: el acta nunca existi\u00f3. A\u00fan la est\u00e1n buscando en el Archivo Nacional, pero los que hemos buscado documentos de las islas en dicha instituci\u00f3n hist\u00f3rica por a\u00f1os sabemos que es muy remota la posibilidad de encontrarla.<\/p>\n<p>En realidad, existen muchos otros documentos y hechos hist\u00f3ricos que sugieren que los isle\u00f1os no firmaron nunca ning\u00fan documento de esa naturaleza. Lo que s\u00ed parece que hubo fue una reuni\u00f3n de las autoridades con los colonos ingleses donde \u00e9stos \u00faltimos quer\u00edan saber si la nueva rep\u00fablica iba a respetar sus propiedades y su derecho a comercializar sus productos con Jamaica.<\/p>\n<p>Un documento encontrado en el archivo nacional ingl\u00e9s, con informaci\u00f3n suministrada por los colonos ingleses de Providencia, menciona que en 1822 \u201cel gobierno de Colombia ha tomado posesi\u00f3n de la Isla de Providencia y sus dependencias, al igual que de la Isla de San Andr\u00e9s\u201d. En ning\u00fan momento se menciona que los colonos hubiesen solicitado ser ciudadanos colombianos y mucho menos que hayan firmado documento alguno declarando una adhesi\u00f3n voluntaria a la Constituci\u00f3n de C\u00facuta.<\/p>\n<p>Los colonos quer\u00edan tener la certeza de que pod\u00edan quedarse en las islas. Los que no fueron expulsados a ra\u00edz del acuerdo ingl\u00e9s-espa\u00f1ol de 1786 de dejar el \u00e1rea libre de ingleses, recibieron garant\u00eda del ejercicio de sus actividades econ\u00f3micas a cambio de reconocer la autoridad del monarca espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Ya ante la independencia de Colombia y la hist\u00f3rica inestabilidad en las islas a ra\u00edz de invasiones, ataques de corsarios, guerras libertadoras, y la exigencia de las autoridades coloniales y luego colombianas de que los colonos ingleses y sus esclavos aceptaran las costumbres e ideas espa\u00f1olas y m\u00e1s tarde las colombianas \u2013mas una plaga que afect\u00f3 la producci\u00f3n\u2013, los colonos se sintieron inseguros.<\/p>\n<p>Colombia les garantiz\u00f3 la continuidad de su permanencia en las islas a cambio de lealtad y respeto a la nueva rep\u00fablica, pero en ning\u00fan momento nuestros antepasados aceptaron ser colombianos de la forma en que Colombia m\u00e1s tarde aspirar\u00eda que lo fueran, menos ser convertidos al catolicismo o hablar espa\u00f1ol, o tener un mayor lazo comercial con la Colombia continental.<\/p>\n<p>La evidencia hist\u00f3rica sugiere, adem\u00e1s, que a Colombia entonces s\u00f3lo le interesaba asegurar el territorio insular y en ning\u00fan momento convertir a estos colonos de habla inglesa y protestantes en colombianos. La inexistencia de alguna pol\u00edtica de asentamiento de colombianos de habla espa\u00f1ol tambi\u00e9n sugiere que los colonos cumpl\u00edan la labor de soberan\u00eda a favor de Colombia.<\/p>\n<p>Los intentos de \u201ccolombianizaci\u00f3n\u201d vendr\u00edan m\u00e1s adelante, en particular desde los primeros a\u00f1os del siglo XX, como parte de un plan de Bogot\u00e1 para asegurar la unidad del territorio nacional luego del efecto sicol\u00f3gico causado por la p\u00e9rdida de Panam\u00e1 y, desde luego, cuando por fin hubo un Estado-Naci\u00f3n viable tras varios a\u00f1os de guerras civiles.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, el tratamiento del gobierno colombiano hacia la comunidad nativa ha cambiado, un proceso que se inici\u00f3 en el gobierno de Belisario Betancur. Hay leyes y decretos que nos favorecen enormemente, aunque no se aplican. El mandato constitucional del biling\u00fcismo a\u00fan est\u00e1 en papeles. No se usan adecuadamente los instrumentos legales y presupuestales orientados a mejorar la calidad de vida de la comunidad nativa.<\/p>\n<p>Sin embargo, se sigue hablando de m\u00e1s leyes y estatutos. Entretanto, el actual gobierno nacional por fin ha cambiado de t\u00e1ctica y ha intentado tenernos m\u00e1s en cuenta. Es m\u00e1s, en la carta de Santos al grupo Am\u00e9n el gobierno nacional nos dice que le pidamos lo que queramos. Tenemos que aprovechar esta oferta generosa para lograr muchas cosas.<\/p>\n<p>Rescatar nuestras tradiciones culturales y ling\u00fc\u00edsticas y buscar una mejor\u00eda econ\u00f3mica y social para la comunidad nativa no es f\u00e1cil dentro del actual esquema de dominio poblacional por parte de inmigrantes del interior del pa\u00eds y mucho menos con la posici\u00f3n desfavorable de la comunidad isle\u00f1a en el aspecto econ\u00f3mico. Esto lo que ha tra\u00eddo como consecuencia es la grave p\u00e9rdida del control del nativo sobre su propia tierra y sobre los medios de producci\u00f3n locales.<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de los cambios enormes que hemos sufrido, como la penetraci\u00f3n de la cultura continental y habernos convertido en minor\u00eda \u00e9tnica en nuestra propia tierra, la comunidad nativa se mantiene firme. Y la amenaza de desaparecer que pesa sobre todos los nativos ha hecho que nos percatemos m\u00e1s de nuestro futuro y de unamos esfuerzos para preservar nuestra identidad cultural y ling\u00fc\u00edstica.<\/p>\n<p>Tenemos, empero, que tomar todo esto con cautela. \u00bfHasta qu\u00e9 punto Colombia dejar\u00e1 que nuestra identidad se refuerce y nos \u201cdevuelva\u201d los derechos y realidades perdidas? \u00bfSon compatibles el necesario rescate cultural y ling\u00fc\u00edstico con el mayor incremento del estamento militar como respuesta a la p\u00e9rdida del territorio mar\u00edtimo, teniendo en cuenta la hist\u00f3rica desconfianza mutua y el hecho de que el establecimiento militar ha sido el mayor garante de la soberan\u00eda nacional y el mayor opositor desde los 70\u00b4s a que los isle\u00f1os nativos reivindiquemos nuestros derechos? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1 cuando el sentido de culpa de Bogot\u00e1 ante la p\u00e9rdida territorial se diluya con los a\u00f1os?<\/p>\n<p>Tomado de elisle\u00f1o.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Harold Bush, PhD Colombia siempre ha tenido una actitud de desconfianza e irrespeto hacia nosotros los nativos de las Islas de San Andr\u00e9s, Providencia y Santa Catalina. 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