{"id":21380,"date":"2013-08-05T08:02:05","date_gmt":"2013-08-05T14:02:05","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=21380"},"modified":"2013-08-05T08:02:05","modified_gmt":"2013-08-05T14:02:05","slug":"providencia-se-asoma-hacia-nicaragua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=21380","title":{"rendered":"Providencia se asoma hacia Nicaragua"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=21381\" rel=\"attachment wp-att-21381\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-21381\" title=\"Isla de Providencia\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Isla-de-Providencia.jpg\" alt=\"\" width=\"274\" height=\"184\" \/><\/a>* La isla de la cual se apoder\u00f3 Colombia junto al resto del archipi\u00e9lago de San Andr\u00e9s, conserva costumbres propias de nuestro Caribe como el consumo de rond\u00f3n<\/p>\n<p>Alfredo Molano Bravo (*)<\/p>\n<p>Providencia, la isla, es un para\u00edso de 9 kil\u00f3metros de largo, 17 kil\u00f3metros cuadrados de playas y monta\u00f1as. La m\u00e1s alta, El Pico (The Peak), desde donde en d\u00edas claros se puede ver el continente, es decir, Nicaragua, se eleva 360 metros sobre el beso del mar.<\/p>\n<p>Est\u00e1 rodeada por una barrera de arrecifes coralinos de 32 kil\u00f3metros que amansa las olas; rendidas forman un mar de aguamarinas azules profundos, verdes luminosos; un mar de pancoger, donde los raizales \u2014poblaci\u00f3n nativa\u2014 pescan langosta, bonito, pargo y, hasta no hace mucho tiempo, caracol pala. Viven tambi\u00e9n del cangrejo negro que baja al mar a desovar en abril y mayo, cuando aparecen las primeras lluvias, y vuelve a treparse a la monta\u00f1a en agosto; son miles de miles: la carretera que bordea la isla se cierra a su paso.<\/p>\n<p>Los raizales tambi\u00e9n cultivan yuca, pl\u00e1tano, boniato, coco, naranjas. Del coco \u2014convertido en copra\u2014 y de los c\u00edtricos vivieron mucho tiempo, llev\u00e1ndolo a Cartagena en goletas. Son un pueblo anfibio, como lo dice su plato m\u00e1s com\u00fan: el rond\u00f3n, de rond down, el movimiento que se hace en la olla al cocinar yuca, pl\u00e1tano, coco, dumpling y pescado.<\/p>\n<p>Sostienen que hablan una lengua vern\u00e1cula, originada en el ingl\u00e9s del siglo XVII, con gram\u00e1tica y fon\u00e9tica particulares. Old Providence fue durante varios siglos posesi\u00f3n de los ingleses que llevaron al archipi\u00e9lago el tabaco, el algod\u00f3n y la esclavitud.<\/p>\n<p>Fue tambi\u00e9n escondedero de piratas, bucaneros y corsarios, hasta que uno de ellos, Louis Aury, enemistado con Bol\u00edvar, declar\u00f3 el archipi\u00e9lago, en 1818, parte de las Rep\u00fablicas Confederadas de Buenos Aires y Chile. Muri\u00f3 en 1821. En 1822, un pu\u00f1ado de notables influidos por Luis Per\u00fa de Lacroix adhiri\u00f3 a la Constituci\u00f3n de C\u00facuta, fundadora de la Gran Colombia, cuya acta no ha podido ser mostrada por el gobierno colombiano.<\/p>\n<p>Providencia y Santa Catalina est\u00e1n a 775 kil\u00f3metros de Cartagena, a 220 de Nicaragua y a 90 de San Andr\u00e9s, distancias que le han permitido a la isla conservar su identidad cultural y econ\u00f3mica. La ley de colombianizaci\u00f3n de 1812, que favoreci\u00f3 la migraci\u00f3n de continentales, impuso el castellano en las escuelas y declar\u00f3 el catolicismo religi\u00f3n oficial de los isle\u00f1os. Ni siquiera la declaratoria de puerto libre que hizo Rojas Pinilla de San Andr\u00e9s en 1953 ha podido cambiar su car\u00e1cter.<\/p>\n<p>Hoy, el 94% de la poblaci\u00f3n residente en estas dos islas es raizal y el 6% es forastera. En 1991 el movimiento raizal dio un primer paso para protegerse de la invasi\u00f3n continental con la creaci\u00f3n de la Oficina de Control, Circulaci\u00f3n y Residencia (Occre), que alinder\u00f3 las caracter\u00edsticas de la poblaci\u00f3n raizal, puso condiciones al forastero para trabajar y residir en el archipi\u00e9lago y limit\u00f3 al turista su permanencia.<\/p>\n<p>Aunque politizada por las administraciones de San Andr\u00e9s, la reglamentaci\u00f3n ha sido m\u00e1s rigurosa en Providencia y Santa Catalina y ha logrado as\u00ed conservar gran parte de las tradiciones culturales y econ\u00f3micas de las dos islas hermanas y, sobre todo, su medio ambiente.<\/p>\n<p>Es posible que el panorama comenzara a turbarse con el descubrimiento que hicieron aquellos viajeros inquietos y aventureros de la llamada generaci\u00f3n beat o hippie a mediados de los a\u00f1os 60, que, como se recordar\u00e1, eran libertarios, fumaban marihuana y rechazaban el consumismo. Providencia y el sur de San Andr\u00e9s constitu\u00edan, para hippies como Angelita y poetas nada\u00edstas como Gonzalo Arango, un refugio contra la brutalidad y la intrascendencia del capitalismo.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 sin propon\u00e9rselo regaron el secreto de una tierra m\u00e1s aut\u00e9ntica que poco a poco atrajo turistas que, por lo dem\u00e1s, fueron bienvenidos y acogidos por los raizales. Pero no llegaron solos. M\u00e1s tarde, y por distintos caminos, fueron llegando empresarios y narcotraficantes que vieron en la isla un lugar ideal para hacer negocios y abrir rutas. Unos encontraron paisajes y recodos privilegiados para construir hoteles y otros se toparon con navegantes excepcionales que conoc\u00edan las Antillas occidentales como la palma de la mano.<\/p>\n<p>En realidad Old Providence se fue divorciando del modelo de desarrollo de San Andr\u00e9s a partir de la declaraci\u00f3n de puerto libre y de la construcci\u00f3n de un muelle comercial. Los negociantes de Maicao, Panam\u00e1, Curazao invirtieron en la isla mayor, la poblaron, compraron una parte importante de sus tierras y arrinconaron a los raizales, con lo que la convirtieron as\u00ed en un enclave de capitales nacionales e internacionales.<\/p>\n<p>No obstante, algunos raizales de Providencia \u2014que ve\u00edan en el desarrollo de San Andr\u00e9s un espejo donde mirarse\u2014 renunciaron a esa perspectiva y dieron una enconada lucha contra una docena de grandes proyectos de desarrollo en hoteler\u00eda y turismo. Uno de sus m\u00e1s elocuente logros \u2014que se convirti\u00f3 desde entonces en una trinchera contra la urbanizaci\u00f3n\u2014 fue la declaraci\u00f3n, en 1995, del Parque Nacional Natural Old Providence McBean Lagoon \u2014al noreste de Providencia\u2014, que hace parte de la Reserva de la Biosfera Seaflower, desde 2000, y de las \u00c1reas Marinas Protegidas del Archipi\u00e9lago, desde 2004.<\/p>\n<p>Los planes de ordenamiento territorial han limitado desde entonces las \u00e1reas de construcci\u00f3n y han definido sus materiales, alturas y ubicaci\u00f3n. La presi\u00f3n de inversionistas forasteros en turismo o de empresas inmobiliarias ha ensayado todo tipo de estrategias legales e ilegales para debilitar al movimiento raizal y as\u00ed poder adquirir tierras e invertir a sus anchas. Vale la pena agregar que en los \u00faltimos 10 a\u00f1os se han vendido muchos predios a forasteros que de manera ilegal consiguen posteriormente los permisos de construcci\u00f3n, o adquieren casas que despu\u00e9s remodelan.<\/p>\n<p>Se supone que en zonas de frontera los extranjeros no pueden ser due\u00f1os de terrenos, pero hay muchas ma\u00f1as para poder adquirirlos. Se han utilizado poderosas palancas sobre altos funcionarios y legisladores, se han financiado campa\u00f1as electorales, se ha chantajeado y amenazado tratando de desvirtuar las leyes protectoras, sin ning\u00fan resultado, gracias a la creaci\u00f3n de un comit\u00e9 de veedur\u00eda c\u00edvica que vela por que se cumplan las normas de conservaci\u00f3n ambiental y territorial.<\/p>\n<p>La otra gran amenaza ha sido el narcotr\u00e1fico que utiliza al archipi\u00e9lago como estaci\u00f3n de rutas hacia EE.UU. y Centroam\u00e9rica y saca grandes ventajas de la experiencia que como navegantes tienen los isle\u00f1os. En general los narcos abastecen de combustible sus lanchas r\u00e1pidas, algunas con dos motores de 200 HP, o \u201cpre\u00f1an\u201d con coca\u00edna los trasatl\u00e1nticos en operativos hechos en alta mar.<\/p>\n<p>En Tampa hay cerca de 80 muchachos isle\u00f1os presos, lo que da una medida del ritmo del narcotr\u00e1fico. En la remisi\u00f3n de utilidades, tambi\u00e9n las islas son un puente muy socorrido; los d\u00f3lares entran como mercanc\u00edas que terminan limpiando su pecado original en los mercados del continente. Sin duda, parte de esos dineros se convierte en capitales que buscan ser invertidos rentable y legalmente.<\/p>\n<p>(*) Especial para El Espectador<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* La isla de la cual se apoder\u00f3 Colombia junto al resto del archipi\u00e9lago de San Andr\u00e9s, conserva costumbres propias de nuestro Caribe como el consumo de rond\u00f3n Alfredo Molano Bravo (*) Providencia, la isla, es un para\u00edso de 9 kil\u00f3metros de largo, 17 kil\u00f3metros cuadrados de playas y monta\u00f1as. 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