{"id":21409,"date":"2013-08-05T15:38:26","date_gmt":"2013-08-05T21:38:26","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=21409"},"modified":"2013-08-05T15:38:27","modified_gmt":"2013-08-05T21:38:27","slug":"pesca-industrial-de-san-andres-se-cambia-a-bandera-nicaraguense","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=21409","title":{"rendered":"Pesca industrial de San Andr\u00e9s se cambia a bandera nicarag\u00fcense"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=21410\" rel=\"attachment wp-att-21410\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-21410\" title=\"pesca en san andr\u00e9s\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/pesca-en-san-andr\u00e9s.jpg\" alt=\"\" width=\"275\" height=\"183\" \/><\/a>* Aunque p\u00fablicamente no lo digan, gobierno colombiano empieza a aceptar el fallo de la Corte Internacional de Justicia que devolvi\u00f3 a nuestro pa\u00eds m\u00e1s de 75 mil kil\u00f3metros cuadrados de mar<\/p>\n<p>Alfredo Molano Bravo (*)<\/p>\n<p>La m\u00e1s importante actividad econ\u00f3mica de Providencia y Santa Catalina es la pesca, que es de tres tipos: pesca artesanal en botes de 12 a 15 pies de eslora, con una capacidad m\u00e1xima de carga de tonelada y media; pesca artesanal de alta mar con lanchas de 20 a 30 pies de eslora, capaces de cargar unas seis toneladas de peso, y por fin barcos de gran calado pesquero industrial, de 30 a 50 pies de largo y con 50 a 60 toneladas.<\/p>\n<p>Los botes no salen m\u00e1s all\u00e1 de unas cinco millas de la barrera de arrecife; las lanchas medias y los barcos industriales pescan en los cayos o en \u00e1reas profundas como Quait Bass o Julio Bass, situados al oeste del meridiano 82. La mayor\u00eda de estas factor\u00edas de pescado duran tres meses faenando, tienen grandes cuartos fr\u00edos, son abastecidas de hielo y combustible por embarcaciones menores y venden el producto a exportadoras como Antillana o King Crab.<\/p>\n<p>El 80% de los barcos industriales son nicarag\u00fcenses u hondure\u00f1os; el 17% son sanandresanos y s\u00f3lo el 3% de Providencia. La pesca consiste en langosta \u2014de la que se aprovecha fundamentalmente la cola\u2014, el caracol pala, el bonito, el calamar y el pargo rojo. Mientras m\u00e1s profundas sean las aguas, m\u00e1s talla y mejor calidad tiene el pescado. Los peque\u00f1os botes artesanales salen a poca distancia de la costa y venden su producto a dos cooperativas de pescadores con sede en Providencia. Un barco industrial recoge en un d\u00eda lo que un bote artesanal recoge en un mes.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos generales, los barcos industriales, la gran mayor\u00eda de bandera extranjera, usan compresores de aire para permitir el buceo de profundidad y son en general depredadores, porque arrastran largas cadenas de cordones pesqueros hasta de dos millas, pescan con nasas tambi\u00e9n atadas en largos amarres y capturan tanto langosta como caracol hasta con 40 buzos, algunos de los cuales \u2014ilegalmente\u2014 son asistidos con ox\u00edgeno desde los barcos, lo cual significa bajar hasta 45 pies y durar sumergidos entre 30 y 45 minutos. Los arrastres, sobra decirlo, arruinan los fondos marinos, y la captura por buceo, prohibida en Colombia, no respeta ni tallas ni vedas. Los gobiernos colombianos se mantuvieron tolerantes con este tipo de pesca hasta el fallo de noviembre pasado.<\/p>\n<p>En abril, Nicaragua inform\u00f3 oficialmente que el buque Papa D, con 60 marinos, fue capturado en aguas de Jamaica por la fragata colombiana Cartagena de Indias. El 24 de julio la Armada captur\u00f3 un barco hondure\u00f1o, Caribe I, con 95 tripulantes a bordo y una tonelada de caracol.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del fallo han sido detenidas cuatro embarcaciones de bandera extranjera. El contraalmirante Espejo anunci\u00f3: \u201cLos pesqueros de cualquier bandera que realicen faenas dentro de aguas hist\u00f3ricamente colombianas tienen que ser legales; un pesquero de bandera extranjera podr\u00eda pescar aqu\u00ed si viene y se afilia a una empresa y establece sus permisos de operaci\u00f3n y patentes. De lo contrario, la Armada Nacional no se lo va a permitir\u201d.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n los grandes pesqueros colombianos han registrado sus naves en Nicaragua o en Honduras y lo mismo se dice de las grandes comercializadoras. No obstante, Nicaragua les ha hecho saber a los raizales que con peque\u00f1os o medianos barcos pueden pescar \u2014o mejor, seguir pescando\u2014 donde lo hac\u00edan tradicionalmente. Pero los grandes industriales colombianos han cambiado de bandera y ahora son nicarag\u00fcenses.<\/p>\n<p>En resumidas cuentas, al perder Colombia soberan\u00eda sobre las 75.000 millas de mar por el fallo de La Haya, ha obligado a emigrar hacia Nicaragua a una importante flota pesquera y a unas no menos importantes comercializadoras de pescado. Hoy s\u00f3lo pescan en aguas profundas un par de embarcaciones menores.<\/p>\n<p>Algunas de las consecuencias son que algunos barcos colombianos se vean empujados a trabajar con el narcotr\u00e1fico y que los intereses econ\u00f3micos que antes se beneficiaban de la pesca busquen refugio en el turismo. La cuesti\u00f3n ha sido tan grave que el gobierno de Santos cre\u00f3 un subsidio, para medianos y peque\u00f1os pescadores del archipi\u00e9lago, de 1,8 millones mensuales, durante seis meses, para evitar tanto la protesta contra el abandono como su deslizamiento hacia el narcotr\u00e1fico. El problema ha sido la definici\u00f3n de pescador, pues una gran parte de los raizales son de hecho pescadores, y otros que no lo son, se han dado ma\u00f1as para presentarse como tales. El segundo problema ha sido el incumplimiento del pago oportuno de los subsidios, lo que ya ha dado lugar a continuas protestas callejeras.<\/p>\n<p>Los raizales de Providencia est\u00e1n discutiendo con el Gobierno una ley que, seg\u00fan el ministro del Interior, \u201ccontemplar\u00eda garant\u00edas a la plena participaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n en la toma de decisiones que afectan el archipi\u00e9lago, crear\u00eda el Consejo y la Polic\u00eda Raizal y emitir\u00eda normas en materia de educaci\u00f3n, biling\u00fcismo y conservaci\u00f3n del medio ambiente\u201d.<\/p>\n<p>Un sector de raizales asegura que la iniciativa busca romper las normas que han impedido la libre urbanizaci\u00f3n de las islas y crear mecanismos de contenci\u00f3n, inclusive policial, al referendo que propondr\u00e1 en 2015 adoptar un verdadero estatuto de autonom\u00eda. Otro sector est\u00e1 negociando su apoyo al proyecto de ley a cambio de prebendas econ\u00f3micas y electorales. Una peligrosa divisi\u00f3n, que puede desatar reacciones locales de consecuencias imprevistas, est\u00e1 asomando detr\u00e1s del proyecto oficial. El sector que hoy monopoliza la administraci\u00f3n local de Providencia gan\u00f3 las elecciones con un escaso margen de tres votos, despu\u00e9s de que la Registradur\u00eda anul\u00f3 el contenido de una mesa cuya acta se embolat\u00f3 sin que nadie respondiera ni se investigara el hecho. Este sector es el que est\u00e1 empe\u00f1ado en abrir la isla a los proyectos de desarrollo tales como el Deep Blue y la autorizaci\u00f3n para construir una gran marina para veleros, una base naval en la bah\u00eda, un puerto de contenedores y un gran spa con proyecciones hoteleras. Todo parece indicar que estos proyectos anuncian una nueva embestida de capitales legales e ilegales por hacer de Providencia y Santa Catalina un infierno de cemento, ruido, playas congestionadas, hoteles sin agua, armas, tiendas, discotecas, casinos, centros comerciales e inquilinatos, como es hoy San Andr\u00e9s.<\/p>\n<p>El conjunto hotelero Deep Blue comenz\u00f3 siendo un grupo de caba\u00f1as construidas en madera al estilo isle\u00f1o para el alojamiento de turistas peregrinos. Hoy, despu\u00e9s de manipulaciones e interpretaciones ama\u00f1adas de las normas, se han construido agresivas edificaciones que rompen el paisaje como una bomba de dinamita destrozar\u00eda un manglar. El costo de una noche en el hotel, seg\u00fan la publicidad, es alrededor de unos 300 d\u00f3lares. La veedur\u00eda c\u00edvica se opuso a la transformaci\u00f3n del refugio original en gran hotel y se opone hoy a su ampliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La experiencia de la comunidad con la Base Avanzada de la Armada Nacional es dolorosa. Ha sucedido que algunas muchachas han sido embarazadas por los soldados y casi siempre abandonadas cuando a los muchachos los trasladan de guarnici\u00f3n; se dan tambi\u00e9n casos \u2014y no pocos\u2014 de transmisi\u00f3n de enfermedades sexuales. En conjunto, la poblaci\u00f3n considera que son atropellos criminales contra la mujer. La construcci\u00f3n de una nueva base naval en la bah\u00eda de Santa Catalina, con el argumento de un eventual ataque extranjero o para el control del narcotr\u00e1fico, agravar\u00eda la situaci\u00f3n y generar\u00eda mayor aversi\u00f3n contra los militares, de por s\u00ed rechazados como fuerza invasora.<\/p>\n<p>Las empresas tur\u00edsticas andan detr\u00e1s de la construcci\u00f3n de una marina en la bah\u00eda para completar un circuito con las ya existentes en Cartagena y Santa Marta. Hoy, cerca de diez veleros fondean en el puerto cada mes y los tripulantes bajan a tierra sin necesidad de muelles, cuya construcci\u00f3n requiere el drenaje de la bah\u00eda. No son pocos los nativos que perciben detr\u00e1s del proyecto una nueva estrategia para el tr\u00e1fico de narc\u00f3ticos. A Providencia llega, de vez en cuando, un gran barco de pasajeros \u2014banderines al viento\u2014 de una empresa de cruceros por el Caribe. Los 280 pasajeros desembarcan, se les advierte que el consumo fuera del barco puede ser peligroso, se les da una vuelta por el peque\u00f1o puerto y regresan a lavarse las manos con jabones desinfectantes antes de volver a abordar. Es un turismo de \u201ctodo incluido\u201d que impide cualquier gasto fuera del monopolio que ejerce la empresa. La \u00fanica actividad libre es la fotograf\u00eda, que para los isle\u00f1os suele ser otra agresi\u00f3n. Los raizales tienen motivos para rechazar un nuevo muelle tanto para estos cruceros como para barcos mercantes que saturar\u00edan de contenedores el peque\u00f1o puerto de Old Providence.<\/p>\n<p>La avanzada progresista, que tiene ya una cabeza de playa con el Deep Blue, prepara un nuevo operativo de car\u00e1cter cultural. El Estado reconoce el biling\u00fcismo en el archipi\u00e9lago, pero el Gobierno busca que los idiomas sean el castellano y el ingl\u00e9s est\u00e1ndar, por considerarlo la lengua universal del comercio, de tal manera que el creole, la lengua raizal, quedar\u00eda excluido y, en dos generaciones, liquidado. Esta innovaci\u00f3n impulsada desde el sistema educativo oficial es repudiada por el movimiento raizal y constituye uno de los puntos de mayor sensibilidad por parte de una etnia reconocida por la Constituci\u00f3n que ve que los continentales \u2014los pa\u00f1as\u2014 est\u00e1n armando una nueva invasi\u00f3n para arrinconarla y despojarla de los bienes ambientales y culturales que le son propios por naturaleza. El cambio del para\u00edso raizal por un para\u00edso para los negociantes de recursos naturales, contrabandistas, narcotraficantes y en general las fuerzas vivas del capital, se abre camino con la crisis de la pesca que precipit\u00f3 el fallo de La Haya. El gobierno colombiano parece facilitar este desgraciado tr\u00e1nsito hacia lo que considera el verdadero desarrollo con la promulgaci\u00f3n de un estatuto raizal que terminar\u00e1 poniendo en los bolsillos de esas fuerzas la isla entera, con gente y recursos naturales incluidos.<\/p>\n<p>(*)Especial para El Espectador<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* Aunque p\u00fablicamente no lo digan, gobierno colombiano empieza a aceptar el fallo de la Corte Internacional de Justicia que devolvi\u00f3 a nuestro pa\u00eds m\u00e1s de 75 mil kil\u00f3metros cuadrados de mar Alfredo Molano Bravo (*) La m\u00e1s importante actividad econ\u00f3mica de Providencia y Santa Catalina es la pesca, que es de tres tipos: pesca [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":21410,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3,13],"tags":[],"class_list":["post-21409","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-portada"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21409","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=21409"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21409\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21413,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21409\/revisions\/21413"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/21410"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=21409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=21409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=21409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}