{"id":26730,"date":"2013-12-10T10:51:51","date_gmt":"2013-12-10T16:51:51","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=26730"},"modified":"2014-01-13T21:44:18","modified_gmt":"2014-01-14T03:44:18","slug":"narcotrafico-una-mirada-al-caso-colombiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=26730","title":{"rendered":"Narcotr\u00e1fico: una mirada al caso colombiano"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=26731\" rel=\"attachment wp-att-26731\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-26731\" title=\"Pablo-Escobar\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Pablo-Escobar-300x204.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"204\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Pablo-Escobar-300x204.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Pablo-Escobar-342x232.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Pablo-Escobar.jpg 473w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>* Gobiernos dejaron crecer a Pablo Escobar y a otros capos, mientras miraban hacia otro lado<\/p>\n<p>Eduardo Mendiz\u00e1bal Salinas<\/p>\n<p>Medell\u00edn es la capital y mayor ciudad del departamento de Antioquia, en Colombia, y la segunda m\u00e1s poblada de aquel pa\u00eds. Est\u00e1 situada en la regi\u00f3n natural conocida como Valle de Aburr\u00e1, en la cordillera central de los Andes. All\u00ed me toc\u00f3 asistir \u2013hace un par de a\u00f1os- a un evento del sector el\u00e9ctrico colombiano en calidad de periodista invitado.<\/p>\n<p>La oportunidad fue propicia y ahora la traigo a colaci\u00f3n, para conocer, a trav\u00e9s de una funcionaria adscrita a la organizaci\u00f3n de aquel evento, al padre de \u00e9sta, un polic\u00eda jubilado con un alto rango y muchos honores, porque fue un elemento clave para acabar con la vida de Pablo Escobar Gaviria, en coordinaci\u00f3n con la DEA estadounidense.<\/p>\n<p>En aquella extensa charla, acompa\u00f1ada de un arom\u00e1tico caf\u00e9 colombiano, fue interesante recordar \u2013en palabras del an\u00f3nimo oficial- el caso de ese pa\u00eds que, por su proximidad al nuestro, nos otorga elementos para reflexionar acerca del riesgo que pende sobre Bolivia, debido a la cada vez m\u00e1s creciente presencia del narcotr\u00e1fico y los temibles c\u00e1rteles.<\/p>\n<p>Colombia ha fingido tard\u00edamente descubrir la naturaleza del fen\u00f3meno del narcotr\u00e1fico. En la d\u00e9cada de los a\u00f1os 70, los vastos campos de marihuana de la pen\u00ednsula de Guajira no le parec\u00edan a nadie una enfermedad vergonzosa, sino al contrario, una ganga oportunamente atrapada por h\u00e1biles negociantes.<\/p>\n<p>Luego hizo su aparici\u00f3n la coca\u00edna. Primero discretamente, hacia 1975, con pocos cultivos, porque el terreno se presta mal. Pero hay refinado. Los laboratorios de \u00abnieve\u201d, indeseables en el Chile de Pinochet, aprovecharon el ambiente laxo para implantarse, parte en la llanura de los l\u00edmites amaz\u00f3nicos, parte en las monta\u00f1as que rodean Medell\u00edn.<\/p>\n<p>La actividad fue marginal durante un tiempo. Cada a\u00f1o sal\u00edan unos centenares de kilos de esas instalaciones improvisadas y las \u00abmulas\u201d los pasaban a Estados Unidos en paquetes de dos o tres kilos en maletas de doble fondo.<\/p>\n<p>Entre esas \u00abmulas\u201d estaba un tal Pablo Escobar Gaviria, exasesino a sueldo de Medell\u00edn \u2013y muy ambicioso- que no vegetar\u00eda mucho tiempo en la parte baja de la escala. Con algunos amigos tan emprendedores como \u00e9l \u2013Jos\u00e9 Luis Ochoa V\u00e1zquez, Carlos Lehder Riva, Jos\u00e9 Gonzalo Rodr\u00edguez Gacha\u2013 va a crear el c\u00e1rtel de Medell\u00edn.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo en la ciudad rival de Cali, se constituye otro polo en torno a Gilberto Rodr\u00edguez Orejuela y Jos\u00e9 Santa Cruz Londo\u00f1o. Salvo el af\u00e1n de lucro, todo separa a ambos grupos. Los campesinos de Medell\u00edn, brutales y llamativos, contrastan con los discretos calinenses.<\/p>\n<p>El Gobierno deja que se constituyan esas dos potencias sin rechistar. Mientras Escobar acrecentaba su hacienda, ramificaba sus relaciones con las mafias receptoras de M\u00e9xico o Miami, los gobiernos de Colombia miraban a otro lado.<\/p>\n<p>Envigado, la ciudad que Escobar convirti\u00f3 en su fort\u00edn personal y en la vergonzosa vitrina de exhibici\u00f3n de su \u00abpopulismo\u201d caudaloso, era la ciudad donde brotaban clubes deportivos, casas en lugar de chabolas (chozas). Un d\u00eda un peri\u00f3dico la llam\u00f3 \u00abel M\u00f3naco de Colombia\u201d y desde ese d\u00eda ese pueblo socorrido por aquel Midas s\u00f3rdido adopt\u00f3 tal t\u00edtulo.<\/p>\n<p>Eran los tiempos en que Escobar merodeaba diputados, infiltraba a la Polic\u00eda, cenaba ostentosamente con algunos jueces y se jactaba de tener en su plantilla secreta a m\u00e1s de un periodista relevante. Pero los gobiernos de Colombia segu\u00edan mirando hacia otro lado. Siguieron haci\u00e9ndolo incluso cuando Escobar, que ya compart\u00eda territorios y jurisdicciones criminales con los Lehder, los Ochoa, los Galeano o los Moncada, decidi\u00f3, en la borrachera de un poder, sin trabas, irrumpir en la pol\u00edtica. A\u00f1os m\u00e1s tarde, su muerte fue un duro golpe para el \u00abnarcopoder\u201d.<\/p>\n<p>Buen ejemplo el colombiano y para tomarlo en cuenta, porque es muy cierto aquello de que \u00abno hay m\u00e1s ciego que el que no quiere ver\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* Gobiernos dejaron crecer a Pablo Escobar y a otros capos, mientras miraban hacia otro lado Eduardo Mendiz\u00e1bal Salinas Medell\u00edn es la capital y mayor ciudad del departamento de Antioquia, en Colombia, y la segunda m\u00e1s poblada de aquel pa\u00eds. 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