{"id":2788,"date":"2011-06-19T03:38:52","date_gmt":"2011-06-19T03:38:52","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=2788"},"modified":"2011-06-19T03:38:52","modified_gmt":"2011-06-19T03:38:52","slug":"duro-%e2%80%9cresbalon%e2%80%9d-de-madres-de-la-plaza-de-mayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=2788","title":{"rendered":"Duro \u201cresbal\u00f3n\u201d de Madres de la Plaza de Mayo"},"content":{"rendered":"<p><div id=\"attachment_2789\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=2789\" rel=\"attachment wp-att-2789\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2789\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/Madres-de-la-Plaza-de-Mayo-300x225.jpg\" alt=\"\" title=\"Madres de la Plaza de Mayo\" width=\"300\" height=\"225\" class=\"size-medium wp-image-2789\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/Madres-de-la-Plaza-de-Mayo-300x225.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/Madres-de-la-Plaza-de-Mayo-342x256.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/Madres-de-la-Plaza-de-Mayo-60x45.jpg 60w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/Madres-de-la-Plaza-de-Mayo-150x113.jpg 150w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/Madres-de-la-Plaza-de-Mayo-269x201.jpg 269w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/Madres-de-la-Plaza-de-Mayo.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2789\" class=\"wp-caption-text\">Madres de la Plaza de Mayo, de Argentina.<\/p><\/div>Mucha gente sab\u00eda en Buenos Aires que el apoderado de la Asociaci\u00f3n Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender, de 53 a\u00f1os, el hombre con gafas oscuras, siempre al lado de Hebe de Bonafini, andaba en avi\u00f3n privado, ten\u00eda un Ferrari e, incluso, paseaba en yate por el r\u00edo de la Plata. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n que el dinero que manejaba pod\u00eda estar saliendo de los cuantiosos fondos p\u00fablicos que entregaba el Gobierno a la asociaci\u00f3n para realizar obras sociales. Mucha gente lo sab\u00eda, pero nadie hizo nada, hasta que el esc\u00e1ndalo estall\u00f3 con toda su fuerza y en pocos d\u00edas alcanz\u00f3 a la propia Hebe, presidenta de la asociaci\u00f3n y el mejor exponente de los problemas que existen en Argentina con grupos de defensa de los derechos humanos, a los que el Gobierno de Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner, y buena parte de la sociedad, han considerado, hasta ahora, ajenos a cualquier control o cr\u00edtica.<\/p>\n<p>Al final, no eran \u201cpelotuduces\u201d<\/p>\n<p>En el caso de las Madres, la organizaci\u00f3n m\u00e1s famosa y activa, dos diputadas de Coalici\u00f3n C\u00edvica presentaron hace ya un a\u00f1o una solicitud para investigar el destino que se estaba dando a los cuantiosos fondos p\u00fablicos que recib\u00eda, pero nadie se sinti\u00f3 con \u00e1nimo para abrir el caso y enfrentar a Hebe. <\/p>\n<p>Seg\u00fan ella, eran \u00abpelotudeces\u00bb. Hoy, esta mujer de 82 a\u00f1os, que encarn\u00f3 como nadie la resistencia a la dictadura, tiene que explicar que no conoc\u00eda los manejos corruptos de sus protegidos y defenderse alegando que es una mujer anciana, enga\u00f1ada y estafada. Arrastrada por el tumulto, De Bonafini reclama ahora que Sergio Schoklender y su hermano Pablo, que tambi\u00e9n trabaja en la fundaci\u00f3n, sean castigados duramente. <\/p>\n<p>\u00abEsos malditos tienen que ir a la c\u00e1rcel para siempre\u00bb, se despach\u00f3 el viernes. Nadie le acusa a ella de haberse beneficiado del dinero sustra\u00eddo, pero s\u00ed de haber permitido tanto descontrol. Claro que la acusaci\u00f3n alcanza tambi\u00e9n, de lleno, a los ministerios de donde sali\u00f3 el dinero, incapaces de seguirle el rastro.<\/p>\n<p>El esc\u00e1ndalo Schoklender tiene todos los elementos para pasar por un follet\u00edn, pero es una tragedia. Una historia triste que sucede en una sociedad herida, que todav\u00eda no termina de arreglar sus cuentas con la brutal dictadura c\u00edvico-militar que padeci\u00f3 de 1976 a 1983. Treinta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s, el tema de los derechos humanos sigue siendo en Argentina, mucho m\u00e1s que en otro pa\u00eds latinoamericano, objeto de disputas y, lo peor, sigue formando parte de la lucha partidaria cotidiana. <\/p>\n<p>Para la oposici\u00f3n, gran parte de la responsabilidad recae en el fallecido presidente N\u00e9stor Kirchner, que reclam\u00f3 la defensa de los derechos humanos como si fuera patrimonio exclusivo de su Gobierno, en lugar de un empe\u00f1o nacional, y en algunos grupos sociales e intelectuales conformes con ese estado de cosas.<\/p>\n<p>Duramente golpeada<\/p>\n<p>Hebe de Bonafini es un caso paradigm\u00e1tico. En febrero de 1977 fue secuestrado su hijo mayor, Jorge. Diez meses despu\u00e9s desapareci\u00f3 su otro hijo, Ra\u00fal. Al a\u00f1o siguiente fue su nuera, la esposa de Jorge, la que fue capturada. \u00abYo era una mujer del mont\u00f3n, un ama de casa m\u00e1s. No sab\u00eda muchas cosas, no me interesaban. La cuesti\u00f3n econ\u00f3mica, la situaci\u00f3n pol\u00edtica, me eran totalmente ajenas\u00bb, explic\u00f3 ella misma. <\/p>\n<p>Pero tuvo el suficiente coraje como para ayudar a fundar el grupo de madres de desaparecidos que rompi\u00f3 el silencio manifest\u00e1ndose, d\u00eda tras d\u00eda, ante la Casa Rosada, con pa\u00f1uelos blancos que las identificaron para siempre. Con la llegada de la democracia, y a diferencia de algunas de sus compa\u00f1eras, Hebe decidi\u00f3 asumir la ideolog\u00eda revolucionaria de sus hijos y acompa\u00f1ar sus reclamaciones por los derechos humanos con una activa propaganda antinorteamericana y anticapitalista. <\/p>\n<p>La batalla interna dentro de la organizaci\u00f3n finaliz\u00f3 con la salida de un grupo que pas\u00f3 a llamarse \u00abL\u00ednea Fundadora\u00bb y la creaci\u00f3n de las Abuelas de Plaza de Mayo, que preside Estela de Carlotto, y que se concentra en la localizaci\u00f3n de los beb\u00e9s secuestrados por la dictadura y dados ilegalmente en adopci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se radicaliz\u00f3<\/p>\n<p>Poco a poco, De Bonafini fue aumentando su participaci\u00f3n en la vida p\u00fablica y su agresividad: defendi\u00f3 a ETA, se alegr\u00f3 sinceramente por el atentado de las Torres Gemelas y arremeti\u00f3 con vehemencia contra quienes criticaran a N\u00e9stor y Cristina Kirchner, sus grandes protectores. Todo quedaba disculpado en la izquierda argentina. <\/p>\n<p>\u00abDura, exagerada, inclemente, extrema, caprichosa, injuriosa como solo sabe injuriar quien fue brutalmente da\u00f1ado, todo eso ha sido la voz de Hebe\u00bb, escribe el fil\u00f3sofo Ricardo Foster, cercano al oficialismo. \u00abPero tambi\u00e9n ha sido una voz de la memoria, de la recuperaci\u00f3n de valores que fueron pisoteados por el odio de los poderosos\u00bb, agrega.<\/p>\n<p>En ese ambiente, y sin que nadie le ayudara a ponerse l\u00edmites, Hebe de Bonafini fue creciendo y, con ella, la Asociaci\u00f3n de Madres de Plaza de Mayo, que pas\u00f3 a desarrollar diversas obras sociales, entre ellas la construcci\u00f3n de viviendas de bajo costo, y a disponer de una radio y una universidad.<\/p>\n<p>Protegi\u00f3 a parricidas<\/p>\n<p>Por cosas misteriosas de la vida, esta madre despojada de sus hijos fue a caer en manos de los hermanos Sergio y Pablo Schoklender, que, cuando ten\u00edan 23 y 20 a\u00f1os respectivamente, asesinaron a golpes a sus padres, Mauricio, ingeniero y empresario, y Silvia, una mujer que se mov\u00eda en la alta burgues\u00eda porte\u00f1a. Hebe conoci\u00f3 a Sergio en la c\u00e1rcel y r\u00e1pidamente le ofreci\u00f3 trabajo para que pudieran disfrutar de libertad condicional. Nunca quedaron claros los motivos del doble parricidio. Se sabe que Sergio quiso asumir toda la responsabilidad y que su hermano Pablo, huido y finalmente condenado tambi\u00e9n, le escribi\u00f3 una carta conmovedora en la que expresaba su afecto y admiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El caso Schoklender, famos\u00edsimo en Argentina, tuvo un final feliz, se dijo, porque Sergio se hizo abogado y psic\u00f3logo en sus a\u00f1os de c\u00e1rcel, y porque tanto \u00e9l como su hermano dec\u00edan haber encontrado la paz trabajando con De Bonafini, con quien manten\u00edan una relaci\u00f3n casi filial. <\/p>\n<p>Sergio se convirti\u00f3 en un eficiente apoderado, empe\u00f1ado aparentemente en desarrollar la Misi\u00f3n Sue\u00f1os Imposibles y construir centenares de viviendas sociales. Tras las bambalinas, la realidad era mucho m\u00e1s amarga y los hermanos Schoklender pueden haber estado creando un entramado de empresas paralelas que actuaban de intermediario y cobraban de los fondos, unos 300 millones de d\u00f3lares (210 millones de euros), que proporcionaba el Gobierno y cuyo rastro intentan seguir ahora jueces, fiscales y auditores. <\/p>\n<p>El final, en definitiva, no ha podido ser menos edificante: polic\u00edas y funcionarios judiciales allanaron esta semana la sede de Madres de Plaza de Mayo, un lugar que hasta hace unos d\u00edas inspiraba un respeto reverencial, en busca de documentos que den pistas sobre un posible lavado de dinero.<\/p>\n<p>SOLEDAD GALLEGO-D\u00cdAZ &#8211; Buenos Aires<br \/>\nEl Pa\u00eds, Espa\u00f1a<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mucha gente sab\u00eda en Buenos Aires que el apoderado de la Asociaci\u00f3n Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender, de 53 a\u00f1os, el hombre con gafas oscuras, siempre al lado de Hebe de Bonafini, andaba en avi\u00f3n privado, ten\u00eda un Ferrari e, incluso, paseaba en yate por el r\u00edo de la Plata. Tambi\u00e9n que el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2789,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-2788","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politca"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2788","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2788"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2788\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2791,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2788\/revisions\/2791"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2789"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2788"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2788"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2788"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}