{"id":28483,"date":"2014-01-20T08:17:44","date_gmt":"2014-01-20T14:17:44","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=28483"},"modified":"2014-01-20T08:17:44","modified_gmt":"2014-01-20T14:17:44","slug":"la-mara-de-cristo-iglesias-y-pandillas-en-centroamerica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=28483","title":{"rendered":"La Mara de Cristo: Iglesias y pandillas en Centroam\u00e9rica"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=28484\" rel=\"attachment wp-att-28484\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-28484\" alt=\"pandillero-redimido\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/pandillero-redimido.jpg\" width=\"225\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/pandillero-redimido.jpg 225w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/pandillero-redimido-150x150.jpg 150w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/pandillero-redimido-50x50.jpg 50w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/pandillero-redimido-70x70.jpg 70w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/pandillero-redimido-55x55.jpg 55w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a>\u00bfCu\u00e1les son los caminos para salir de las pandillas? pregunta el soci\u00f3logo Robert Brenneman. \u00c9l busc\u00f3 respuestas en trabajo de campo que incluy\u00f3 entrevistas con ex-pandilleros. Uno le cont\u00f3 la admonici\u00f3n que recibi\u00f3 de su jefe al salir de la pandilla para unirse a una iglesia evang\u00e9lica: \u201cYa sab\u00e9s que con el Colocho no se juega &#8230; Ni con la pandilla ni con Dios se juega\u201d.<\/p>\n<p>Robert Brenneman (*)<\/p>\n<p>A finales de los 90 estaba de moda hablar de los pandilleros como \u201cmonstruos\u201d o \u201cpsic\u00f3patas\u201d que carec\u00edan de instintos naturales. En los 2000 comenzaban a salir an\u00e9cdotas de pandilleros que hab\u00edan cambiado a trav\u00e9s de una conversi\u00f3n en una iglesia evang\u00e9lica o Pentecostal. Es un tema interesante no s\u00f3lo por el aparente contraste entre iglesia y pandilla sino porque hac\u00eda falta incluir el enfoque sobre las salidas de las pandillas en los nuevos estudios sobre las pandillas Centroamericanas.<\/p>\n<p>\u00bfEs posible salir de la pandilla y construir una vida \u201cnormal\u201d? Y si es posible \u00bfpor qu\u00e9 buscan las iglesias?<\/p>\n<p>Deseo contestar estas preguntas en mi libro Homies and Hermanos: God and Gangs in Central America. Durante mi investigaci\u00f3n de campo, realic\u00e9 63 entrevistas semi-estructuradas con ex-pandilleros en los tres pa\u00edses del triangulo norte. Con base en estas entrevistas, llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que las razones por las cuales algunos pandilleros buscan auxilio en las iglesias son similares a las que los llevaron a las pandillas. Anhelan un camino alcanzable hacia el respeto y el pertenecer a un mundo libre de humillaci\u00f3n y aislamiento.<\/p>\n<p>No es sorprendente que muchos pandilleros se cansen de participar en las pandillas. Con frecuencia escuch\u00e9 la frase \u201c\u00a1Me aburr\u00ed!\u201d al preguntarles a los j\u00f3venes por qu\u00e9 tomaron la decisi\u00f3n de salir. Varios fen\u00f3menos les llevaron a ese \u201ccansancio\u201d, incluyendo el estar cada vez m\u00e1s restringidos en sus movimientos por temor de los enemigos, las luchas de poder dentro de la misma clica, y la condena de los pasatiempos que se vuelven adicciones. Adem\u00e1s, la atracci\u00f3n de una vida \u201cestable y normal\u201d fue algo que les llev\u00f3 a muchos a re-pensar la decisi\u00f3n de pertenecer a la pandilla.<\/p>\n<p>Pero cada vez se hace m\u00e1s dif\u00edcil salir. A mediados de los a\u00f1os 2000, se o\u00eda mucho la frase \u201chasta la morgue\u201d con referencia al compromiso que se hace cuando un joven decide hacerse miembro de la pandilla. El ser \u201cpandillero calmado\u201d hab\u00eda sido una opci\u00f3n en los \u201890 pero era poco factible en los 2000 en parte porque los ranfleros se hab\u00edan dado cuenta de que muchos de los calmados se dedicaban a delinquir cuando nadie confiaba darles un trabajo legal. Adem\u00e1s, en muchos casos el precio de ser \u201ccalmado\u201d es la expectativa de que uno siga contribuyendo con dinero y servicios ocasionales a la clica. Otra opci\u00f3n de salida ha sido el de migrar a otra ciudad u otro pa\u00eds. Pero esta opci\u00f3n tambi\u00e9n tiene sus desventajas, especialmente en la era de pandillas \u201ctransnacionales.\u201d<\/p>\n<p>Finalmente existe la opci\u00f3n de salir para hacerse cristiano evang\u00e9lico. Entre los 63 ex-pandilleros que me otorgaron una entrevista, 38 eran cristianos activos en una iglesia evang\u00e9lica-Pentecostal (refiri\u00e9ndose a todas las iglesias que mantienen una liturgia pentecostalizada). Aunque no es una muestra cient\u00edfica, no cabe duda que la iglesia es una salida conocida y bastante usada entre la minor\u00eda de pandilleros que se atreven de salir. Pero \u00bfpor qu\u00e9?<\/p>\n<p>Es importante se\u00f1alar que en muchos casos los mismos l\u00edderes de las clicas permit\u00edan la oportunidad de salir siempre y cuando el convertido demostrara seriedad en su conversi\u00f3n. En Honduras, un ex-pandillero me lo explic\u00f3 con la frase que le dijo su ranflero. \u201cYa sabes que con el Colocho no se juega,\u201d le dijo su jefe. \u201cNi con la pandilla ni con Dios se juega.\u201d En otras palabras, \u201cpod\u00e9s salir, pero hac\u00e9lo de un solo y no mint\u00e1s.\u201d Este muchacho ex-pandillero de la M-18 vivi\u00f3 seis a\u00f1os despu\u00e9s de salir de la pandilla y estuvo muy activo en una iglesia de su barrio hasta junio de 2013, cuando algunos miembros de la MS lo ultimaron en la calle.<\/p>\n<p>Los lideres de las clicas respetan una conversi\u00f3n espiritual por dos razones principales. Por un lado, en muchos casos los mismos pandilleros mantienen cierta religiosidad; crecieron en hogares donde se practicaba alguna fe, a veces Cat\u00f3lica y a veces evang\u00e9lica. Al igual que a los dem\u00e1s ni\u00f1os centroamericanos, a estos j\u00f3venes les instruyeron desde ni\u00f1o a no \u201cescupir al cielo o te cae encima.\u201d<\/p>\n<p>Existen tambi\u00e9n razones pr\u00e1cticas detr\u00e1s de esta \u201cexcepci\u00f3n evang\u00e9lica\u201d de no emitir \u201cluz verde\u201d contra los egresados conversos. En primer lugar los mismos requisitos de comportamiento tradicional para los hermanos evang\u00e9licos en las iglesias peque\u00f1as de los barrios populares \u2013 el no tomar, ni fumar, ni bailar \u2013 sirven para mantener reducida la cantidad de pandilleros que busquen este camino, dado que el bailar, fumar y tomar son pasatiempos muy importantes en la construcci\u00f3n de una identidad \u201cmacho\u201d en los barrios. Segundo, el \u00e9nfasis sobre el comportamiento personal entre los hermanos evang\u00e9licos favorece una vida tranquila donde el converso ya no presenta una competencia para la pandilla como a veces ha pasado con los \u201ccalmados.\u201d Aunque la pandilla siempre vigila a los egresados que se convierten, los mismos hermanos evang\u00e9licos tambi\u00e9n \u201ccuidan\u201d al nuevo converso, as\u00ed reduciendo la probabilidad de que un ex-pandillero se dedique a trabajar independientemente \u2013 vendiendo drogas o cobrando impuesto de guerra sin pasar las ganancias a la pandilla, pr\u00e1cticas que representan una amenaza material para la clica local. En este sentido la clica local y la iglesia local trabajan hacia el mismo fin (aunque no en conjunto), que es mantener a los ex-pandilleros fuera de la delincuencia.<\/p>\n<p>La \u201cexcepci\u00f3n evang\u00e9lica\u201d no es la \u00fanica motivaci\u00f3n para los pandilleros que buscan una salida de la vida loca. Estas iglesias tambi\u00e9n poseen recursos valiosos para un joven que necesita renovar su identidad y reconstruir su vida \u201cdesde cero\u201d; ofrecen un contexto de lazos sociales muy densos, los cuales son cruciales para un joven que ha quemado los puentes con casi todos sus vecinos y familiares. Es una minor\u00eda de iglesias las que hacen esfuerzos para atraer a los pandilleros en b\u00fasqueda de una salida, pero los pastores y hermanos que se dedican a esto tienden a ofrecer capital social a los ex-pandilleros que les ayuda buscar y encontrar trabajo y les sostiene en solidaridad mientras lo encuentran.<\/p>\n<p>Las iglesias evang\u00e9licas-Pentecostales tambi\u00e9n ofrecen caminos realistas hacia el respeto. En la mayor\u00eda de casos, los ni\u00f1os y adolescentes que se asocian con la pandilla buscan una manera de escaparse de la verg\u00fcenza que es resultado de ser pobre, de piel oscura, y de un barrio popular. La pandilla le da las herramientas para sentir orgullo y respeto. Con un grupo, con un poquito de dinero, con acceso a mujeres, y, especialmente, con acceso a una arma, tienen por fin una manera de sentir que ya no les van a faltar el respeto. Pero a la larga, ese \u00abescape\u00bb de la verg\u00fcenza resulta dif\u00edcil y peligroso y tampoco satisface. Para salir de esto, un pandillero necesita muchas cosas, pero algo crucial es una forma de sentirse parte de una comunidad donde no lo odian. Necesita poder vislumbrar un camino seguro hacia la vida adulta. Hay pocos \u2013 muy pocos \u2013 espacios as\u00ed en una sociedad que odia a los pandilleros, pero en muchos barrios existen una o dos iglesias evang\u00e9licas-Pentecostales donde los hermanos han creado este tipo de espacio. Estas iglesias han logrado algo muy dif\u00edcil \u2013 la renovaci\u00f3n de lo que el soci\u00f3logo Erving Goffman hubiera llamado una identidad destrozada (spoiled identity). Demuestran que s\u00ed es posible que un pandillero pueda cambiar y que una buena manera de facilitar este cambio es a trav\u00e9s de una comunidad peque\u00f1a con identidad fuerte, compromiso alto, y rituales emocionales y frecuentes.<\/p>\n<p>Probablemente han cambiado las reglas en muchas clicas. Me han contado que hay muchos lideres de pandillas que ya no dan permiso para salir ni para hacerse cristiano. Tiendo a pensar, en parte por algunas nuevas entrevistas que estoy realizando en Guatemala y Honduras, que las reglas probablemente var\u00edan por clica. Por lo menos en Guatemala y en Honduras, las pandillas no tienen una estructura sumamente r\u00edgida ni estrictamente jer\u00e1rquica. Entiendo que en El Salvador la jerarqu\u00eda es un poco m\u00e1s dura. Pero estoy seguro que en El Salvador al igual que el resto de Centroam\u00e9rica algunas iglesias evang\u00e9licas-Pentecostales seguir\u00e1n en su b\u00fasqueda de convertir a los pandilleros. Es parte de su ADN buscar a los \u201ccasos m\u00e1s duros\u201d para convertirlos. Ser\u00e1 interesante ver el desarrollo de esta b\u00fasqueda.<\/p>\n<p>(*) Robert Brenneman es profesor asistente de sociolog\u00eda en St. Michael&#8217;s College en Colchester, Vermont, EEUU. Es autor de Homies and Hermanos: God and Gangs in Central America (Oxford University Press, 2012) y mantiene el blog Homies And Hermanos Book.<\/p>\n<p>Fuente: elfaro.net<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfCu\u00e1les son los caminos para salir de las pandillas? pregunta el soci\u00f3logo Robert Brenneman. \u00c9l busc\u00f3 respuestas en trabajo de campo que incluy\u00f3 entrevistas con ex-pandilleros. 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