{"id":28894,"date":"2014-02-03T06:40:14","date_gmt":"2014-02-03T12:40:14","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=28894"},"modified":"2014-02-03T06:40:14","modified_gmt":"2014-02-03T12:40:14","slug":"los-ninos-invisibles-de-espana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=28894","title":{"rendered":"Los ni\u00f1os invisibles de Espa\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=28895\" rel=\"attachment wp-att-28895\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-28895\" alt=\"espa\u00f1a\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/espa\u00f1a-300x199.jpg\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/espa\u00f1a-300x199.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/espa\u00f1a-342x227.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/espa\u00f1a.jpg 464w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>* El drama de una familia nicarag\u00fcense en una \u201cMadre Patria\u201d que no es ni madre ni patria para casi tres millones de chavalos y chavalas, la mayor\u00eda espa\u00f1oles aut\u00f3ctonos<\/p>\n<p>RODRIGO TERRASA | El Mundo<br \/>\nValencia<\/p>\n<p>En casa de Cecilia (la llamaremos Cecilia) s\u00f3lo se come fuet (longaniza) los d\u00edas de fiesta, como el que come langosta en Nochebuena. \u00abA mi hija le mata, pero entiende que todos los d\u00edas no puede haber fuet en casa. De lo que no es necesario no hay y si no hay fuet todos los d\u00edas es porque no se puede\u00bb, explica.<\/p>\n<p>Cecilia, que es de un pueblo peque\u00f1ito del norte de Nicaragua, cumpli\u00f3 50 a\u00f1os el s\u00e1bado pasado. Conoci\u00f3 a su marido en Espa\u00f1a pero pronto emigraron a su pa\u00eds, donde nacieron sus dos ni\u00f1as. Cuando las cosas se complicaron en Nicaragua dejaron su granja y su trabajo para buscar un mundo mejor en Valencia. Ella empez\u00f3 limpiando casas y trabaja ahora como monitora en un comedor escolar, cuidando ni\u00f1os y colaborando con una ONG. \u00c9l empez\u00f3 trabajando como ch\u00f3fer de un taxi sin licencia y ha ido cambiando de empleo hasta que lo cambi\u00f3 por ninguno. Hace a\u00f1os que no trabaja y la familia sobrevive en Valencia con menos de 1.000 euros a repartir entre cuatro personas y un piso que se lleva 350 euros en alquiler.<\/p>\n<p>Sus dos hijas tienen ahora 17 y 14 a\u00f1os y son dos de las 2.826.549 razones que ha esgrimido esta semana la ONG Save the Children para exigir la protecci\u00f3n de los derechos de la infancia. Uno de cada tres menores en Espa\u00f1a est\u00e1 en riesgo de pobreza o exclusi\u00f3n social. Dos viven en casa de Cecilia, aunque mucho se lo tendr\u00e1 que currar la crisis para atrapar a sus hijas.<\/p>\n<p>La familia aterriz\u00f3 en Valencia dos meses antes de la Navidad de 2003 y las peque\u00f1as descubrieron aqu\u00ed que las tiendas de juguetes hac\u00edan cat\u00e1logos de regalos y que los escaparates eran como Disneylandia. \u00abAquello me marc\u00f3 como madre\u00bb, recuerda ahora Cecilia. Y los ojos se le empapan como si fuera ayer. \u00abLas dos cog\u00edan los cat\u00e1logos y marcaban todo lo que quer\u00edan, les deslumbraban las tiendas. Me sent\u00e9 con ellas y les expliqu\u00e9 que Papa Noel ten\u00eda que repartir entre muchos ni\u00f1os, que no pod\u00edan elegir juguetes tan caros. Luego le escrib\u00ed yo una carta a los Reyes y les ped\u00ed al menos uno para cada una\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abA\u00fan te sientes fatal cuando piden algo. Les digo que no se puede y me dicen: vaaaaaaaaale mam\u00e1\u00bb. Con todas las aes de la resignaci\u00f3n. \u00abEllas asumen ahora que no hay m\u00e1s alternativas que la realidad. Lo peor es no poder cumplir sus sue\u00f1os, pero quiero que sepan que no todo es rosita a su alrededor, que no todo es material. No quiero que mis hijas vivan en un mundo irreal. Quiero que sepan que las cosas cuestan, que valoren que lo poco que tienen ha costado mucho, que no viene por ciencia infusa. Van a desear tenerlo todo, pero lo importante es tener salud, tener para comer, para vivir e ir a la escuela. Y eso a\u00fan podemos d\u00e1rselo\u00bb.<\/p>\n<p>La familia de Cecilia viv\u00eda en una casa enorme en Nicaragua. Cuando llegaron a Espa\u00f1a se apretaron en el piso de sus suegros. Un d\u00eda la hija peque\u00f1a le dijo a Cecilia que no quer\u00eda vivir en una casa tan \u00abchiquita\u00bb. \u00abDime la verdad, \u00bfqui\u00e9n de ustedes dos decidi\u00f3 venir aqu\u00ed?\u00bb, pregunt\u00f3. \u00abFue la situaci\u00f3n la que nos empuj\u00f3\u00bb, respondi\u00f3 la madre.<\/p>\n<p>&#8216;S\u00e9 que herencia material no les voy a dejar, pero ese no es mi sue\u00f1o. No quiero que mis hijas vivan una vida de princesas. Hubi\u00e9semos fallado como padres si lo m\u00e1s importante para ellas fuese lo material&#8217;<\/p>\n<p>Ahora se plantea de verdad volver a Nicaragua, pero prefiere esperar a que sus hijas crezcan. \u00abAguantaremos todo lo que se pueda. Nosotros no contamos, cuentan ellas\u00bb, dice. Y maldice esa \u00absituaci\u00f3n\u00bb que les empuj\u00f3 primero all\u00ed y les estrangula ahora aqu\u00ed. \u00abMe da asco la actitud de los pol\u00edticos y me desespera la poca participaci\u00f3n de la sociedad espa\u00f1ola. No tendr\u00edamos que estar con estos males, pero los responsables no se enteran porque la necesidad no les llega a ellos. Dicen que lo que no se vive no se siente y lo que no se siente no se entiende\u00bb.<\/p>\n<p>Admite que pedir ayuda \u00abcuesta\u00bb pero lo har\u00e1 siempre que sus hijas lo necesiten. \u00abDuele tener que pedir cuando que mi marido tenga trabajo es un derecho, no una cuesti\u00f3n de caridad. Me da rabia\u00bb, grita.<\/p>\n<p>\u00abS\u00e9 que herencia material no les voy a dejar, pero ese no es mi sue\u00f1o. Mis hijas no ser\u00e1n monigotes, quiero que aprendan a defender sus derechos. Que no vivan una vida de princesas como muchas de sus compa\u00f1eras. Hubi\u00e9semos fallados como padres si lo m\u00e1s importante para ellas fuese lo material. Quiero que sepan que hay situaciones much\u00edsimo peores que las nuestras. Otra cosa no les vamos a dejar\u00bb.<\/p>\n<p>&#8216;Aprender a ser padres sin comprar cosas&#8217;<\/p>\n<p>Yolanda Carmona es trabajadora social. El caso de Cecilia, \u00abuna supermujer\u00bb, es el ejemplo casi perfecto de c\u00f3mo gestionar el tsunami de la crisis, pero no es la norma. \u00abAntes se supl\u00eda todo con dinero, pero ahora hay que ense\u00f1ar a ser padres sin tener que comprar cosas. La pobreza infantil no es s\u00f3lo dinero. Que los padres o madres no tengan estabilidad emocional, afecta a los hijos. No les da seguridad, sufren la falta de atenci\u00f3n de unos padres que suficiente tienen con intentar solucionar los problemas o que simplemente no saben c\u00f3mo hacerlo\u00bb, radiograf\u00eda.<\/p>\n<p>El \u00faltimo informe de Save the Children alerta sobre el aumento de nuevos pobres. 267.600 ni\u00f1os m\u00e1s en el \u00faltimo a\u00f1o. \u00abLa situaci\u00f3n no ha cambiado para los que ya estaban fuera del sistema. Pero los que vienen de una situaci\u00f3n normalizada quedan ahora bloqueados, caen como moscas y quedan atrapados en esta nueva situaci\u00f3n sin saber c\u00f3mo reaccionar. Los ni\u00f1os siguen pidiendo tablets y hay padres que no son capaces de defraudarles\u00bb, explica Yolanda.<\/p>\n<p>En Valencia, la ONG ha puesto en marcha un programa para evitar la exclusi\u00f3n social de ni\u00f1os en riesgo de pobreza. Trabajan en diez centros con casi 600 ni\u00f1os de hasta 13 a\u00f1os. Hace siete a\u00f1os el 80% eran inmigrantes. Hoy el 70% son espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>\u00abO actuamos ahora o perdemos una generaci\u00f3n entera de ni\u00f1os\u00bb, avisa Rodrigo Hern\u00e1ndez, delegado de Save the Children<\/p>\n<p>\u00abO actuamos ahora o perdemos una generaci\u00f3n entera de ni\u00f1os\u00bb, avisa Rodrigo Hern\u00e1ndez, delegado de Save the Children en la Comunidad Valenciana. \u00abEs muy importante visibilizar estos casos porque nos puede pasar a todos y es muy importante trabajar desde la asistencia y no desde la pena. Hay que garantizar los derechos de los ni\u00f1os y garantizar que eso sea sostenible\u00bb.<\/p>\n<p>Rodrigo reconoce que ha visto en Espa\u00f1a casos que ser\u00edan impensables en pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo. \u00abEn Espa\u00f1a funciona lo evidente, pero est\u00e1 fallando lo menos evidente, lo que no vemos\u00bb. Y habla de padres que tienen que elegir si compran el libro de Matem\u00e1ticas o el de Lengua porque no hay dinero para los dos. De ni\u00f1os que van a gimnasia calzando un 45 y de todos los que repiten la sopa del comedor por si hoy no toca cena. \u00abLa fruta se ha convertido en un producto de lujo. Hay familias que est\u00e1n comiendo dos potitos para cuatro y ni\u00f1os que s\u00f3lo comen arroz y espaguetis, que se duermen en clase, que no pueden rendir en el cole\u00bb. El 42% de los ni\u00f1os en riesgo de exclusi\u00f3n no se pueden permitir celebrar su cumplea\u00f1os, el 24% no come ni fruta ni verduras, el 20% jam\u00e1s ha estrenado una prenda de vestir.<\/p>\n<p>Vicent es el director de un colegio en la zona sur de Valencia. En su escuela ya hay cuatro o cinco alumnos por clase que no se pueden pagar todo el material escolar. \u00abNos hemos convertido casi en un centro de servicios sociales\u00bb, reconoce. Han puesto en marcha una campa\u00f1a para promover que los alumnos completen los libros de texto a l\u00e1piz para que se puedan reutilizar, han cambiado las excursiones por visitas a pie por el barrio y ya no hay viajes de fin de curso porque s\u00f3lo se apunta el 20% de los estudiantes.<\/p>\n<p>Si los padres tienen cualquier deuda con Hacienda, no tienen derecho a beca. Si los padres no tienen papeles, tampoco tienen derecho a beca. \u00abAl final los que m\u00e1s lo necesitan, son los que menos ayudas tienen\u00bb, denuncia Rodrigo Hern\u00e1ndez. \u00abY es el hijo el que paga una culpa que no tiene\u00bb.<\/p>\n<p>Una fortuna de 10 euros<\/p>\n<p>En un pueblo a menos de 9 kil\u00f3metros de Valencia vive Luis. Tiene una hija de 13 a\u00f1os y un hijo de 9. El otro d\u00eda le tuvo que escribir a la profesora de su hija en la agenda del cole que lo sent\u00eda mucho, pero su hija no pod\u00eda llevar el libro de ingl\u00e9s que le hab\u00edan pedido porque val\u00eda 10 euros. Y 10 euros son ahora una fortuna para \u00e9l.<\/p>\n<p>&#8216;No me averg\u00fcenzo de mi situaci\u00f3n, de tener que pedir ayuda. No es mi verg\u00fcenza, es la verg\u00fcenza del pa\u00eds&#8217;<\/p>\n<p>Luis tiene 45 a\u00f1os, es (o era) transportista y no trabaja desde 2010. Cobra 400 euros de prestaci\u00f3n que se agotan este semestre. Se ha separado de su mujer pero como mucho se va al sof\u00e1 porque el dinero no da para separarse m\u00e1s. \u00abCuando el hambre entra por la puerta, el amor sale por la ventana\u00bb, es todo lo que explica \u00e9l. Ella cobra otros 400 euros. Juntos pagan coche e hipoteca y van tirando vendiendo libros de segunda mano, limpiando alguna casa, dando \u00abzarpazos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abIntento no hablar con mis hijos del tema, que no se den cuenta. Son mis fantasmas y yo cargo con ellos. Ellos saben que si no trabajo no es porque no quiera y de momento comemos, as\u00ed que&#8230; S\u00e9 que no depende de m\u00ed y si tengo que acudir a un comedor social, lo har\u00e9. No me averg\u00fcenzo de mi situaci\u00f3n, de tener que pedir ayuda. No es mi verg\u00fcenza, es la verg\u00fcenza del pa\u00eds. Hay bancos haci\u00e9ndose ricos y yo muri\u00e9ndome de asco\u00bb, protesta.<\/p>\n<p>Luis es un tipo grande, con unas manos enormes y apariencia de tipo duro. \u00abNo me voy a poner a llorar. Si yo me derrumbo, se derrumba todo\u00bb, advierte.<\/p>\n<p>&#8216;Dicen que las penas con pan son menos, pero qu\u00e9 pasa si ya no hay ni para pan&#8217;<\/p>\n<p>Laura Herrera es psic\u00f3loga de Save the Children. \u00abLa crisis que atraviesa el pa\u00eds hace que los ni\u00f1os sufran consecuencias a nivel psicol\u00f3gico\u00bb, alerta. \u00abLos ni\u00f1os ven como sus padres pierden el trabajo, no llegan a fin de mes. Oyen hablar de facturas impagadas, de embargos, de desahucios&#8230; El ambiente familiar se degrada y los ni\u00f1os lo perciben. En la medida que se pueda, es importante que se cuente con ellos para explicarles la situaci\u00f3n\u00bb, recomienda.<\/p>\n<p>Luis se consuela pensando que el paro le ha permitido pasar m\u00e1s tiempo con sus hijos. Y se repite que sus ni\u00f1os a\u00fan desayunan cada d\u00eda. Lo dem\u00e1s es todo indignaci\u00f3n. \u00abDicen que las penas con pan son menos, pero qu\u00e9 pasa si ya no hay ni para pan. Es todo una gran mentira. Oigo hablar de recuperaci\u00f3n y se me llevan los demonios. No hay salida. \u00bfEs que Rajoy no ve que hay gente buscando comida en los contenedores? Es el \u00faltimo estrato, es el comportamiento de los animales salvajes\u00bb.<\/p>\n<p>La Espa\u00f1a de Luis es la Gotham de Batman, la de la corrupci\u00f3n y el comadreo. \u00abY yo que pensaba que esto era s\u00f3lo de los comics\u00bb, bromea. \u00abMe hablas de PP o de PSOE y me dan ganas de ahorcarme. Los pol\u00edticos son un germen putrefacto que pudre todo lo que tocan. S\u00e9 que mis hijos no van a tener oportunidades y eso es lo que m\u00e1s me duele. Los quiero como cualquier padre pero s\u00ed me arrepiento de eso. Yo no he tra\u00eddo a mis hijos a este mundo para que hagan de ellos unos esclavos, ni para que sean invisibles\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* El drama de una familia nicarag\u00fcense en una \u201cMadre Patria\u201d que no es ni madre ni patria para casi tres millones de chavalos y chavalas, la mayor\u00eda espa\u00f1oles aut\u00f3ctonos RODRIGO TERRASA | El Mundo Valencia En casa de Cecilia (la llamaremos Cecilia) s\u00f3lo se come fuet (longaniza) los d\u00edas de fiesta, como el que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":28895,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3524,13],"tags":[],"class_list":["post-28894","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticas","category-portada"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28894","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=28894"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28894\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28897,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28894\/revisions\/28897"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/28895"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=28894"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=28894"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=28894"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}