{"id":30477,"date":"2014-03-30T10:51:56","date_gmt":"2014-03-30T16:51:56","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=30477"},"modified":"2014-03-30T10:51:56","modified_gmt":"2014-03-30T16:51:56","slug":"el-proyecto-mexicano-de-tierra-fisica-en-una-nicaragua-en-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=30477","title":{"rendered":"El Proyecto Mexicano de Tierra F\u00edsica en una Nicaragua en guerra"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_30478\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=30478\" rel=\"attachment wp-att-30478\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-30478\" class=\"size-medium wp-image-30478\" alt=\"Don Jos\u00e9 Trinidad Guti\u00e9rrez Rend\u00f3n.\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Jos\u00e9-Trinidad-Guti\u00e9rrez-Rend\u00f3n-300x231.jpg\" width=\"300\" height=\"231\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Jos\u00e9-Trinidad-Guti\u00e9rrez-Rend\u00f3n-300x231.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Jos\u00e9-Trinidad-Guti\u00e9rrez-Rend\u00f3n-342x263.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Jos\u00e9-Trinidad-Guti\u00e9rrez-Rend\u00f3n-60x45.jpg 60w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Jos\u00e9-Trinidad-Guti\u00e9rrez-Rend\u00f3n.jpg 561w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-30478\" class=\"wp-caption-text\">Don Jos\u00e9 Trinidad Guti\u00e9rrez Rend\u00f3n.<\/p><\/div>\n<p>Roberto Guti\u00e9rrez Turrubiartes | El Sol de M\u00e9xico<\/p>\n<p>La de don Trini es una historia triste, tambi\u00e9n indignante, pero en vez de derrotarlo o deprimirlo por la forma en que lo us\u00f3 a principios de 1980 la entonces Direcci\u00f3n General de Tel\u00e9grafos Nacionales, de la Secretar\u00eda de Comunicaciones y Transportes del Gobierno mexicano, lo anim\u00f3 a mantener una lucha permanente que a\u00fan hoy, a sus 84 a\u00f1os, todav\u00eda libra, pero sin suerte, para que le sean reconocidos sus servicios prestados en el extranjero a un pa\u00eds en guerra.<\/p>\n<p>De esa Historia quiere dejar constancia para que se conozca la forma vergonzosa en que \u00e9l y un grupo de celadores y t\u00e9cnicos mexicanos fueron sacados del pa\u00eds y llevados a Nicaragua cuando triunf\u00f3 la Revoluci\u00f3n Sandinista, para desarrollar el Proyecto Mexicano de Tierra F\u00edsica, sin que a la fecha, 34 a\u00f1os despu\u00e9s de esa aventura, se les haya otorgado siquiera un reconocimiento a su trabajo, mucho menos una compensaci\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Trinidad Guti\u00e9rrez Rend\u00f3n dice:<\/p>\n<p>&#8211;\u00abProvengo de una familia de siete hermanos, cuatro de ellos trabajamos en Tel\u00e9grafos: Pedro Guti\u00e9rrez Rend\u00f3n, quien lleg\u00f3 a t\u00e9cnico en L\u00edneas de Telecomunicaci\u00f3n; Jos\u00e9 Ascensi\u00f3n, Celador; Miguel, que fue telegrafista, y yo\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211;\u00abViv\u00edamos en San Diego de la Uni\u00f3n, Guanajuato, de donde en 1936 tuvimos que salir de noche sin que nadie nos viera.<\/p>\n<p>&#8211;\u00abMi padre era jornalero y trabajaba en el campo de las 5:00 de la ma\u00f1ana a las 5:00 de la tarde; nosotros \u00e9ramos muy chicos, y nos llevaba para que le ayud\u00e1ramos a echar la semilla, desmontar o arrear la yunta. La pobreza nos consum\u00eda, com\u00edamos frijoles con nopales o quelites, \u00bfla sopa?, ni la conoc\u00edamos.<\/p>\n<p>&#8211;\u00abRecuerdo que en la milpa, cuando mi padre se deten\u00eda por cansancio, el capataz le picaba con una vara que ten\u00eda una puntilla de metal, as\u00ed que ten\u00edamos que seguir caminando de sol a sol. Entonces hab\u00eda muchos peones en la labor, todos hijos de los labriegos. Recuerdo que un d\u00eda de la bodega del capataz se le perdi\u00f3 un sombrero nuevo. Le dijeron que se lo hab\u00eda robado un ni\u00f1o, as\u00ed que nos form\u00f3 a todos para pegarnos con una vara sin bajarse del caballo\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211;\u00abA m\u00ed me dio mucho coraje, pero me form\u00e9; ve\u00eda con temor y asombro c\u00f3mo golpeaba uno a uno a los dem\u00e1s ni\u00f1os, pero nadie dec\u00eda nada, lloraban, eso s\u00ed. Desde su caballo intent\u00f3 alcanzarme con la vara pero no me dej\u00e9, sujet\u00e9 con todas mis fuerzas la vara y no la solt\u00e9, la arranqu\u00e9 de su mano y corr\u00ed con ella hasta mi casa\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211;\u00abEsa noche mi pap\u00e1 me dijo que al d\u00eda siguiente no fuera yo a la milpa, pero como el capataz me buscaba para desquitar en m\u00ed su coraje mi pap\u00e1 tampoco regres\u00f3, y preocupado por las amenazas que ya se hab\u00edan extendido a toda la familia escribi\u00f3 una carta al presidente L\u00e1zaro C\u00e1rdenas para pedirle ayuda y nos librara de la furia de aquel hombre.<\/p>\n<p>&#8211;\u00abAnte el riesgo que corr\u00edamos un d\u00eda mi pap\u00e1 nos levant\u00f3 de noche, nos dijo que nos ir\u00edamos caminando, con las pocas cosas que ten\u00edamos, a San Felipe Torres Mochas, Guanajuato, a donde llegamos dos d\u00edas despu\u00e9s.<\/p>\n<p>El tel\u00e9grafo<\/p>\n<p>Era el a\u00f1o 1940, y como \u00e9ramos altos y fuertes nos dijeron que en el Tel\u00e9grafo necesitaban celadores para realizar tendidos de l\u00edneas, por lo que mi hermano Ascensi\u00f3n y yo nos dimos de alta. A \u00e9l lo mandaron a la Divisi\u00f3n de Irapuato, a m\u00ed a la de San Luis Potos\u00ed; yo ten\u00eda 15 a\u00f1os, y ah\u00ed aprendimos el oficio de celadores de Tel\u00e9grafos.<\/p>\n<p>El trabajo consist\u00eda en detectar las l\u00edneas da\u00f1adas entre pueblo y pueblo, nos sub\u00edamos a los postes y las reconect\u00e1bamos, adem\u00e1s de darles mantenimiento. Con el tiempo aprendimos todo lo relativo a la cuesti\u00f3n t\u00e9cnica, desde tender l\u00edneas por todo el pa\u00eds hasta instalar nuevas oficinas de Tel\u00e9grafos.<\/p>\n<p>Para 1960 cuando el entonces presidente Adolfo L\u00f3pez Mateos se nos dio el nombramiento de \u00abt\u00e9cnicos\u00bb, y a m\u00ed el de motorista, para manejar un arm\u00f3n que ayudaba a supervisar las l\u00edneas telegr\u00e1ficas que corr\u00edan paralelas al ferrocarril. Lamentablemente el nombramiento de T\u00e9cnicos, en vez de Celadores, nunca se nos hizo efectivo ni se nos pag\u00f3 ese salario justo decretado por el Presidente. Tampoco se nos dio esa categor\u00eda por envidias de los superintendentes y jefes de l\u00edneas.<\/p>\n<p>En aquellos tiempos el tel\u00e9grafo era muy importante porque se usaba como un medio de comunicaci\u00f3n econ\u00f3mico, debido a que no era muy usual el tel\u00e9fono. Esa era entonces la base de las comunicaciones entre pueblos y personas. Creo que fue el antecedente de lo que es hoy el internet.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n para el Gobierno era un instrumento necesario para seguir de cerca la situaci\u00f3n en que estaba la seguridad interna del pa\u00eds; las l\u00edneas telegr\u00e1ficas cubr\u00edan la mayor parte de la Rep\u00fablica, lo que permit\u00eda una comunicaci\u00f3n instant\u00e1nea entre las ciudades informando cuanto estaba, as\u00ed fuera en los lugares m\u00e1s escondidos.<\/p>\n<p>Antes de que fuera enviado a Nicaragua ya ten\u00eda experiencia en l\u00edneas telegr\u00e1ficas, hasta hab\u00eda sido comisionado a los servicios de varias giras presidenciales, desde Adolfo Ruiz Cortines, cuando me enviaron junto con los telegrafistas a transmitir la inauguraci\u00f3n de la presa La Amistad, en Ciudad Acu\u00f1a.<\/p>\n<p>En esas comisiones no fue todo color de rosa, pues en una visita del presidente Gustavo D\u00edaz Ordaz a San Luis Potos\u00ed, de regreso a M\u00e9xico, cuando sal\u00eda de la estaci\u00f3n el tren presidencial, se le atraves\u00f3 al convoy un motorista, y estuvo a punto de ocurrir una tragedia; el maquinista lo alcanz\u00f3 a ver y par\u00f3 el tren intempestivamente ocasionando gran revuelo.<\/p>\n<p>El Estado Mayor Presidencial busc\u00f3 al responsable, que escap\u00f3. En las investigaciones me confundieron con \u00e9l y me acusaron, por lo que elementos de la Procuradur\u00eda General de la Rep\u00fablica me buscaron en la oficina de Tel\u00e9grafos y me detuvieron. Bien jaloneado les mostr\u00e9 un oficio por el que se comprobaba que ese d\u00eda me hab\u00edan mandado comisionado a Chihuahua, por lo que me soltaron con un \u00abUsted dispense\u00bb.<\/p>\n<p>Mi trabajo era componer l\u00edneas telegr\u00e1ficas que no funcionaban y restablecer a cualquier costo la comunicaci\u00f3n, por lo que me enviaron tambi\u00e9n a zonas afectadas por huracanes como el \u00abBiula\u00bb, que peg\u00f3 en Matamoros en los a\u00f1os 60; el \u00abHilda\u00bb de 1955 en Tampico, y otro en Mazatl\u00e1n en 1957.<\/p>\n<p>Entonces celadores y t\u00e9cnicos de tel\u00e9grafos \u00e9ramos los \u00abbomberos de la comunicaci\u00f3n\u00bb. Por eso nos mandaron a Nicaragua al triunfo de la Revoluci\u00f3n Sandinista.<\/p>\n<p>w Proyecto Mexicano de Tierra F\u00edsica<\/p>\n<p>La primera vez que nos dijeron que ir\u00edamos a Nicaragua fue un 10 de enero de 1980, coincidentemente dos a\u00f1os despu\u00e9s de que hab\u00eda sido asesinado Joaqu\u00edn Chamorro Cardenal, ex director del peri\u00f3dico La Prensa, de Nicaragua, asesinato que deton\u00f3 la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nos citaron a varios celadores y t\u00e9cnicos a la Direcci\u00f3n General para comunicarnos que saldr\u00edamos. Nunca nos hablaron de proyectos ni de nada, nos pidieron que guard\u00e1ramos discreci\u00f3n sobre el viaje hasta que la Secretar\u00eda de Gobernaci\u00f3n (Segob) autorizara la salida.<\/p>\n<p>Yo pregunt\u00e9 cu\u00e1nto nos iban a pagar, en qu\u00e9 condiciones saldr\u00edamos. Nos dijeron que nos dar\u00edan 20 d\u00f3lares diarios para comida y hospedaje. Claro, se nos hizo poco porque sab\u00edamos que all\u00e1 la vida era cara.<\/p>\n<p>As\u00ed pasaron varias semanas, hicimos tr\u00e1mites para el pasaporte. Pero se nos pidi\u00f3 que minti\u00e9ramos diciendo a la Secretar\u00eda de Relaciones Exteriores (SER) que \u00edbamos a Nicaragua como turistas, nunca que como trabajadores mexicanos \u00edbamos a desarrollar un proyecto. El 17 de febrero nos llamaron para decirnos que saldr\u00edamos al d\u00eda siguiente, 18 de febrero de 1980.<\/p>\n<p>Como no sab\u00edamos nada, ni cu\u00e1nto tiempo estar\u00edamos fuera de M\u00e9xico, le dije a mi dama Socorrito que \u00edbamos a hacer un trabajo fuera, que yo me comunicar\u00eda con ella despu\u00e9s.<\/p>\n<p>En casa ella se qued\u00f3 sola con los ni\u00f1os; su familia era de Veracruz, pero al casarse se vino a vivir conmigo a San Luis Potos\u00ed. Mis hijos estaban muy chicos. Le dej\u00e9 la mayor parte del dinero que nos hab\u00edan dado, y la promesa de que enviar\u00eda m\u00e1s. Esa separaci\u00f3n fue muy dura porque nos fuimos m\u00e1s de un a\u00f1o, y no hab\u00eda mucha comunicaci\u00f3n a M\u00e9xico. Pero ya no pod\u00edamos echarnos para atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Llegamos al Aeropuerto Internacional de Managua \u00abC\u00e9sar Augusto Sandino\u00bb, y de ah\u00ed nos llevaron a comer.<\/p>\n<p>Trinidad Guti\u00e9rrez Rend\u00f3n recuerda que el costo de la vida en Nicaragua era muy caro, \u00ablos 20 d\u00f3lares que nos daban para comer y vestir no ajustaban para nada, la moneda nicarag\u00fcense estaba muy devaluada y los precios andaban por las nubes, principalmente la comida.<\/p>\n<p>En Nicaragua nos encontramos con t\u00e9cnicos cubanos que trabajaban en un proyecto similar de tierra f\u00edsica, pero nosotros, celadores y t\u00e9cnicos mexicanos, los superamos porque mientras ellos terminaron un proyecto nosotros hicimos tres.<\/p>\n<p>Iban muy despacio, y de eso se dio cuenta el Gobierno Sandinista encabezado por Daniel Ortega, quien nos ofreci\u00f3 a los mexicanos que nos qued\u00e1ramos all\u00e1 a trabajar.<\/p>\n<p>En Nicaragua hicimos toda la reconstrucci\u00f3n de las comunicaciones, como parar poster\u00eda y tender l\u00edneas denominadas circuitos telegr\u00e1ficos y telef\u00f3nicos que, a diferencia de los que se usan en M\u00e9xico solo para el Tel\u00e9grafo, all\u00e1 se usaban lo mismo para enlazar oficinas telegr\u00e1ficas que telef\u00f3nicas.<\/p>\n<p>* En Somotillo casi nos linchan<\/p>\n<p>Recuerdo c\u00f3mo en el proyecto de Somotillo, hasta San Pedro del Norte, hubo muchos problemas porque en un tramo nos introducimos a la propiedad de un periodista de La Prensa, de la familia Chamorro.<\/p>\n<p>Casi nos linchan cuando uno de los due\u00f1os areng\u00f3 a los vecinos en contra de nosotros dici\u00e9ndoles que quer\u00edamos invadir Nicaragua y que est\u00e1bamos afectando la propiedad privada.<\/p>\n<p>\u00abAnte el peligro que corr\u00edan mis compa\u00f1eros yo me les enfrent\u00e9, les dije que era un proyecto para comunicar a los pueblos de Nicaragua afectados por la guerra. Pero aun as\u00ed la gente estaba enardecida y casi nos matan con machetes, por lo que tuvimos que abandonar el lugar.<\/p>\n<p>Como nos hab\u00edan advertido que cuando hubiera problemas habl\u00e1ramos al puesto militar m\u00e1s cercano, enviamos un propio que se present\u00f3 a un grupo de soldados comandado por un militar mexicano asignado en la ciudad de Ocotal, capital de Nueva Segovia.<\/p>\n<p>\u00abEste comandante nos coment\u00f3 que \u00e9l y muchos soldados mexicanos tambi\u00e9n estaban ah\u00ed enviados por el Gobierno de M\u00e9xico, y que nos apoyar\u00eda para obtener permiso a los due\u00f1os de la finca propiedad de los due\u00f1os del peri\u00f3dico La Prensa\u00bb.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguientes, acompa\u00f1ados de la partida militar salimos muy temprano y nos presentamos en la casa de uno de los due\u00f1os de la finca, quien nos pidi\u00f3 disculpas, no sin antes echarme la indirecta de que todos los mexicanos ten\u00edamos fama de seguir el precepto de Benito Ju\u00e1rez de \u00abEl Respeto al Derecho Ajeno es la Paz\u00bb, pero que en este caso no se hab\u00eda cumplido.<\/p>\n<p>Al principio la gente nos recib\u00eda mal porque dec\u00eda que \u00e9ramos invasores, pero cuando ve\u00edan lo que hac\u00edamos cambiaban, y en muchas pl\u00e1ticas que sosten\u00eda con ellos nos invitaban a comer y platic\u00e1bamos de todo lo que vendr\u00eda despu\u00e9s de la guerra.<\/p>\n<p>Yo les explicaba que s\u00f3lo est\u00e1bamos ah\u00ed para ayudar a nuestros hermanos nicarag\u00fcenses a reconstruir su pa\u00eds, sin otro prop\u00f3sito.<\/p>\n<p>Me hice amigo de muchos guerrilleros sandinistas que, por cierto, dec\u00edan que su pr\u00f3ximo combate ser\u00eda en M\u00e9xico para resolver los problemas sociales que hab\u00eda, y que todo era por la hermandad de los pueblos de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Casi al final del proyecto el grupo lo integraban en su mayor\u00eda trabajadores nicarag\u00fcenses a los que ense\u00f1amos, pues la mayor parte de los t\u00e9cnicos mexicanos se hab\u00edan regresado, unos se enfermaron, otros murieron, entre ellos uno muy joven que se regres\u00f3 por un c\u00e1ncer de ri\u00f1\u00f3n, quien muri\u00f3 a los 24 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La cocinera de Somoza<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Trinidad Guti\u00e9rrez Rend\u00f3n recuerda que el Gobierno sandinista, a trav\u00e9s del Ministerio de Telecomunicaciones y Correos (Telcor), les asign\u00f3 una cocinera que hab\u00eda sido ama de llaves de Anastasio Somoza.<\/p>\n<p>\u00abSe llamaba Mar\u00eda Peralta, y platicaba que hab\u00eda dejado de servir a la familia Somoza en su casa de Managua, cuando le avisaron que a su sobrino, que formaba parte de la guerrilla sandinista, lo hab\u00edan detenido y torturado cort\u00e1ndole los \u00abg\u00fcevos\u00bb.<\/p>\n<p>Desde entonces Mar\u00eda Peralta se hab\u00eda unido a la guerrilla sandinista, y posteriormente le dieron trabajo en Telcor asign\u00e1ndola a las cuadrillas de reconstrucci\u00f3n nacional con el grupo mexicano.<\/p>\n<p>Muy l\u00facido a sus 84 a\u00f1os don Trini dice:<\/p>\n<p>\u00abA estas alturas nombres y fechas se agolpan en mi mente. Pero a\u00fan recuerdo que cuando est\u00e1bamos en Ocotal vimos que la gente sal\u00eda a las calles a festejar gritando que hab\u00eda muerto Somoza, la gente nos abrazaba y nos besaba, nos dieron comida y \u00abguaro\u00bb, que no tom\u00e9 por la cruel cruda que ocasionaba.<\/p>\n<p>Era septiembre de 1980 hubo un mitin de alegr\u00eda porque dec\u00edan que un bazucazo hab\u00eda terminado con la vida del dictador y que Nicaragua era libre por siempre.<\/p>\n<p>Cuando concluy\u00f3 el Proyecto Mexicano de Tierra F\u00edsica, como se le denomin\u00f3 en Nicaragua, el ministro de Telcor quer\u00eda ofrecerles una fiesta de despedida, pero ya no hubo tiempo.<\/p>\n<p>Un comprobante para mi dama<\/p>\n<p>A m\u00ed me dec\u00edan que pidiera lo que quisiera, pero lo \u00fanico que solicit\u00e9 fue un comprobante por escrito de que hab\u00edamos desempe\u00f1ado ese trabajo en Nicaragua, pues el Gobierno de M\u00e9xico nunca nos dio nada, ni una orden por escrito para salir del pa\u00eds, ni mucho menos una gratificaci\u00f3n, por lo que regresamos a casa con las manos vac\u00edas, pero con la satisfacci\u00f3n de haber cumplido. \u00abNuestra recompensa en ese entonces fue volver a ver a nuestras familias\u00bb.<\/p>\n<p>Les dije que quer\u00eda una constancia, porque si al llegar a M\u00e9xico me enteraba que mi esposa Socorrito me hab\u00eda demandado por abandono de hogar, tendr\u00eda con qu\u00e9 comprobarle que me ausent\u00e9 por ayudar a mis hermanos nicarag\u00fcenses.<\/p>\n<p>Don Trini recuerda que los funcionarios del Ministerio de Tel\u00e9grafos y Correos (Telcor) se rieron, y le prometieron que tendr\u00eda su diploma de reconocimiento antes de regresar a M\u00e9xico, \u00abde nosotros depende que tengas tu comprobante\u00bb.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Trinidad fue el \u00fanico del grupo que lo recibi\u00f3, nos lo muestra orgulloso, y dice:<\/p>\n<p>Ahora entiendo que la intenci\u00f3n de la Direcci\u00f3n de Tel\u00e9grafos Nacionales era que no hubiera ninguna huella de nuestro paso por ese pa\u00eds.<\/p>\n<p>Cuando regresamos a M\u00e9xico nos recibi\u00f3 el entonces director de Tel\u00e9grafos, Oscar Orrantia Hern\u00e1ndez, quien, igual que otros directores como Juan Legaspi Flores, me ofreci\u00f3 reconocer mis servicios prestados al Departamento de L\u00edneas desde los tiempos de los huracanes.<\/p>\n<p>El se\u00f1or Orrantia me prometi\u00f3 compactar mis salarios para mejorar mi ingreso, pero no lo hizo. Muri\u00f3 en la c\u00e1rcel acusado de fraude.<\/p>\n<p>Confiesa: No s\u00e9 si ser\u00e1 mala suerte, pero a Orrantia lo metieron a la c\u00e1rcel y sali\u00f3 muerto. Lo cierto es que a\u00fan espero que me reconozcan en mi pensi\u00f3n con un pago justo, pues me jubilaron con una cantidad menor de la que yo ganaba, y el Gobierno no me la quiere reconocer pese a que tengo muchos a\u00f1os peleando.<\/p>\n<p>Hoy reitera el llamado que ha hecho durante muchos a\u00f1os: que Tel\u00e9grafos Nacionales, hoy Telecomunicaciones de M\u00e9xico (Telecom) le pague una compensaci\u00f3n por servicios prestados en un pa\u00eds en guerra, y que el Gobierno de M\u00e9xico les d\u00e9 un reconocimiento p\u00fablico y una disculpa p\u00fablica por haberlos enviado a escondidas a Nicaragua. &#8211; See more at: http:\/\/www.oem.com.mx\/elsoldesanluis\/notas\/n3340731.htm#sthash.dcHLjjCF.dpuf<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Roberto Guti\u00e9rrez Turrubiartes | El Sol de M\u00e9xico La de don Trini es una historia triste, tambi\u00e9n indignante, pero en vez de derrotarlo o deprimirlo por la forma en que lo us\u00f3 a principios de 1980 la entonces Direcci\u00f3n General de Tel\u00e9grafos Nacionales, de la Secretar\u00eda de Comunicaciones y Transportes del Gobierno mexicano, lo anim\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":30478,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3524,13],"tags":[],"class_list":["post-30477","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticas","category-portada"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30477","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=30477"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30477\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30479,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30477\/revisions\/30479"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/30478"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=30477"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=30477"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=30477"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}