{"id":32368,"date":"2014-06-02T08:20:38","date_gmt":"2014-06-02T14:20:38","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=32368"},"modified":"2014-06-02T08:20:38","modified_gmt":"2014-06-02T14:20:38","slug":"la-hora-del-rey-felipe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=32368","title":{"rendered":"La hora del rey Felipe"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=32369\" rel=\"attachment wp-att-32369\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-32369\" alt=\"felipe\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/felipe.jpg\" width=\"196\" height=\"258\" \/><\/a>Jes\u00fas Rodr\u00edguez<br \/>\nEl Pa\u00eds<\/p>\n<p>Toda su vida ha sido un largo de camino para aprender el oficio de Rey. Cada minuto de su educaci\u00f3n; cada gesto, cada silencio, cada acto p\u00fablico o privado, durante 46 a\u00f1os. Desde el mismo d\u00eda de su bautizo que reuni\u00f3 en el reci\u00e9n reinaugurado palacete de la Zarzuela al dictador Francisco Franco y a su abuelo paterno, el monarca sin corona, el exiliado Don Juan de Borb\u00f3n. En aquello ocasi\u00f3n, al parecer, la Reina Victoria Eugenia, bisabuela del ne\u00f3fito, le solt\u00f3 con el desparpajo de los borbones al general: \u201cExcelencia, ya tiene al abuelo, al padre y al hijo; \u00a1ahora elija! A\u00fan tardar\u00eda Juan Carlos siete a\u00f1os en alcanzar el trono, dos m\u00e1s en legalizar el Partido Comunista y tres m\u00e1s en sancionar la Constituci\u00f3n, con ella renunciaba a los poderes autoritarios del general Franco a cambio de convertirse en un monarca querido por el pueblo, un monarca constitucional. Cuentan que cuando la naci\u00f3n vot\u00f3 por mayor\u00eda la constituci\u00f3n de 1978 en refer\u00e9ndum, Don Juan Carlos, con su habitual gracejo castizo, profiri\u00f3 exultante: \u201cMe han legalizao\u201d.<\/p>\n<p>Los Reyes quisieron educar a Felipe como un ni\u00f1o normal pero nunca lo fue. Quiz\u00e1 los primeros a\u00f1os, hasta la muerte de Franco, la familia habit\u00f3 un limbo buc\u00f3lico a las afueras de Madrid, inmerso en las 16.000 hect\u00e1reas del monte del Pardo, propiedad de la Corona desde cinco siglos atr\u00e1s. Un espacio con escaso personal, poca seguridad (m\u00e1s all\u00e1 de un m\u00ednimo equipo de polic\u00edas del entorno del caudillo (que eran una peligrosa fuente de filtraciones hacia el dictador) y de guardabosques vestidos de pana y con el mosquet\u00f3n al hombro). Pocos les visitaban all\u00ed; a lo m\u00e1s, sus parientes m\u00e1s directos (las familias reales griega y espa\u00f1ola) y un pu\u00f1ado de militares mon\u00e1rquicos muy conservadores y cercanos al Opus Dei (el marqu\u00e9s de Mondejar, Alfonso Armada, Villacieros, D\u00e1vila). En ese entorno campestre y aislado creci\u00f3 Felipe. En 1975 todo comenz\u00f3 a cambiar. En horas aquel ni\u00f1o rubito, inquieto, muy mimado por su Madre y sus hermanas, deportista aceptable, sentimental y estudiante concienzudo, se convert\u00eda en Pr\u00edncipe de Asturias.<\/p>\n<p>El Plan de Estudios del Pr\u00edncipe siempre fue t\u00e9rmino m\u00e1s pomposo que real. No hab\u00eda libro de instrucciones. No serv\u00edan los antecedentes decimon\u00f3nicos. Y, adem\u00e1s, el nuevo Rey ten\u00eda treintaytantos y todo por hacer. Y la Constituci\u00f3n apenas mencionaba al Heredero, m\u00e1s all\u00e1 de que jurar\u00eda con su mayor\u00eda de edad la Constituci\u00f3n y de que no pod\u00eda casarse sin el consentimiento de su Padre y las Cortes. El Palacio de la Zarzuela creci\u00f3, la seguridad se hizo cada vez m\u00e1s poderosa, y el trato del personal del personal hacia el principito, m\u00e1s respetuoso. La Reina intent\u00f3 protegerle al m\u00e1ximo. Cada d\u00eda ella misma cog\u00eda su Mercedes 300 y le llevaba al colegio, situado a diez minutos del Palacio. Era nuestra Se\u00f1ora de los Rosales, un selecto centro educativo de la burgues\u00eda madrile\u00f1a. De esos tiempos son sus primeros y a\u00fan grandes amigos, los Fuster, Villar Mir, Lamadrid o Primo de Rivera.<\/p>\n<p>A finales de los 70 aterrizaba en Zarzuela un militar diferente, era general, pero del cuerpo t\u00e9cnico de Intervenci\u00f3n, y con una carrera civil: Sabino Fern\u00e1ndez Campo. Estaba en la l\u00ednea del cambio pilotado por Adolfo Su\u00e1rez. A continuaci\u00f3n sal\u00eda disparado de Palacio el futuro golpista Alfonso Armada. Sabino empez\u00f3 a darle vueltas al futuro del Heredero, pero sin demasiado esfuerzo. La sucesi\u00f3n quedaba muy lejos y en Espa\u00f1a estaba todo por hacer. Felipe crec\u00eda como un ni\u00f1o en apariencia delicado, que flaquear\u00eda de adolescente en los estudios y se partir\u00eda la barbilla haciendo skate y al que el Rey colocar\u00eda de ni\u00f1era a un coronel de Infanter\u00eda de Marina, Alcina, que le pondr\u00eda los pies en el suelo con estilo castrense a lo largo de una d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Hasta su mayor\u00eda de edad solo tres actos llamar\u00edan la atenci\u00f3n de los ciudadanos sobre el futuro papel del Pr\u00edncipe, que hab\u00eda dejado de ser un ni\u00f1o para convertirse en un sujeto de Estado. Uno fue la entrega en Covadonga por su padre de la placa de Pr\u00edncipe de Asturias. En aquel acto religioso-castrense, su Padre le habl\u00f3 de \u201csacrificio\u201d, el joven heredero sonre\u00eda t\u00edmido. El segundo fue vestirle de ni\u00f1o-soldado en un acto de exaltaci\u00f3n patri\u00f3tica en el madrile\u00f1o Regimiento Inmemorial del Rey, rodeado de adustos generales educados por el dictador, el tercero, el discurso que profiri\u00f3 en una de las primeras entregas de los premios Pr\u00edncipe de Asturias, en Oviedo. Eran sus primeras palabras en p\u00fablico. Y al frente de una Fundaci\u00f3n reci\u00e9n creada por Sabino, el periodista Graciano Garc\u00eda y el millonario Masaveu. La clave del invento era dar visibilidad al Heredero y darle a conocer personajes de la cultura. A\u00f1os despu\u00e9s recordaba a este periodista lo mal que lo pas\u00f3 en aquel primer acto, \u201cla noche anterior tuve muchas pesadillas; so\u00f1\u00e9 que todo me sal\u00eda mal; llevaba un aparato en los dientes y me hac\u00eda da\u00f1o; cuando empec\u00e9 el discurso se me borraron las letras y me qued\u00e9 parado; por fin lo pude terminar. Fue horrible\u201d.<\/p>\n<p>Adolescente de oro; mimado por su madre, adorado por sus hermanas, olvidado por el sistema, rodeado de adultos serviciales y siempre a la sombra de un padre triunfador, que era un tipo activo, atractivo, con don de gentes, que hab\u00eda mamado la pol\u00edtica en soledad desde ni\u00f1o y que se gan\u00f3 la Corona rompiendo con el franquismo y devolviendo la democracia a los espa\u00f1oles. Quiz\u00e1 su rev\u00e1lida antes de acabar el bachiller fue la jornada del 23-F. Era una tarde pl\u00e1cida. Felipe estaba merendando cuando Tejero entr\u00f3 en el hemiciclo; Juan Carlos hac\u00eda deporte con unos amigos. El Rey se puso el uniforme de capit\u00e1n general, se rode\u00f3 de Sabino y de un grupo m\u00ednimo de militares de su generaci\u00f3n y absoluta fidelidad (algunos de ellos armados por lo que podr\u00eda pasar) y llam\u00f3 a Felipe a su lado. Ah\u00ed continuar\u00eda durante toda la noche; la Reina tra\u00eda s\u00e1ndwich; El Pr\u00edncipe observaba en silencio. Al final de la madrugada alguien se lo topar\u00eda desfallecido en un sill\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s vendr\u00eda el primer atisbo de plan para educar al heredero. Siempre ideado y chequeado por el fiel Sabino. El Pr\u00edncipe ten\u00eda que ventilarse, ver mundo; abandonar las faldas de la Corona. Estudiar\u00eda EL COU, en Canad\u00e1. En un internado an\u00f3nimo y burgu\u00e9s. Compart\u00eda habitaci\u00f3n con un americano, el fr\u00edo en invierno era intenso, la disciplina anglosajona y la distancia de la Familia, mucha. Le cost\u00f3 adaptarse a las matem\u00e1ticas en ingl\u00e9s. De aquellos a\u00f1os conserva a\u00fan amigos. A continuaci\u00f3n, choque de realidad en Espa\u00f1a, para empezar, jurar la Constituci\u00f3n, ante ambas c\u00e1maras, ataviado con su primer chaqu\u00e9 (con el tois\u00f3n de oro en la solapa) y alguien a su lado que se convertir\u00eda en un consejero, profesor y amigo, Gregorio Peces-Barba, entonces Presidente de las Cortes. El ni\u00f1o Felipe dejaba de serlo. Comenzaba lo duro.<\/p>\n<p>Llegaban tres a\u00f1os de academias militares. No hab\u00eda que olvidar que la Constituci\u00f3n atribu\u00eda al Rey el mando supremo de las Fuerzas Armadas. El bautismo de fuego fue Zaragoza, la factor\u00eda de los oficiales de Tierra; ten\u00eda una m\u00ednima habitaci\u00f3n para \u00e9l solo pero el f\u00e9rreo sistema disciplinario era el mismo para los 300 cadetes desde las 6,30 de la ma\u00f1ana. Fue un tiempo duro. A su lado, el coronel Alcina y un joven oficial que desde entonces continua a su lado y hoy es general, Emilio Tom\u00e9 de la Vega. Tras Zaragoza, Ferrol, la academia de la Armada, y San Javier, del Aire. La vuelta al mundo en el inmenso velero de los marinos espa\u00f1oles en embri\u00f3n, el Juan Sebasti\u00e1n de Elcano, y aprender a volar reactores. Hoy, navegar y volar siguen siendo dos de sus pasiones. Ama el anonimato que proporciona el mar y una camarader\u00eda que se desprende de los tratamientos de vasallaje. En el mar Felipe deja de ser Alteza y Se\u00f1or; es solo Felipe. Lo mismo lo ocurre a los mandos de un reactor Eurofighter, que re\u00fane algunas de las otras pasiones del Pr\u00edncipe, como la velocidad, La ciencia y la tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>Hay una foto que emociona especialmente a Don Felipe, est\u00e1 tomada el d\u00eda en que ingres\u00f3 en la Armada, a su lado, su abuelo, Don Juan, y su padre, los tres van vestidos de oficiales de la Marina. Felipe ten\u00eda poco m\u00e1s de 20 a\u00f1os y ya hab\u00eda cumplido su primera parte del contrato. Entonces, Sabino y el Rey comenzaron a darle vueltas al futuro educativo del futuro Rey. \u201cHa llegado la hora de que civilicemos al Pr\u00edncipe\u201d, profiri\u00f3 Sabino con su sorna asturiana. Las alternativas (y las dudas) eran muchas: \u00bfEstudiar en Espa\u00f1a o en el extranjero? \u00bfcentro p\u00fablico o privado? \u00bfletras o ciencias? Sabino se rode\u00f3 de grandes intelectuales con bagaje profesional (Enrique Fuentes Quintana, Peces-Barba, Aurelio Men\u00e9ndez, Carmen Iglesias) para dise\u00f1ar por fin su futuro. Estudiar\u00eda una mezcla de Derecho y Econ\u00f3micas bajo la tutela de los citados intelectuales en la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid. Adem\u00e1s de las clases ten\u00eda encuentros docentes con todos ellos. Y sus primeros encuentros en privado con personajes de la cultura. Era el primer heredero de la Corona que sentaba en el pupitre de una universidad p\u00fablica. Fue un buen alumno. Aunque estudiaba siempre al filo de los ex\u00e1menes consigui\u00f3 una media de sobresaliente en su doble titulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque las academias militares hab\u00edan logrado endurecer el car\u00e1cter del Heredero (que sufr\u00eda dolores de espalda por su crecimiento imparable en aquellos a\u00f1os) aquellos a\u00f1os fueron dorados para Don Felipe. A los 18 el Rey le regal\u00f3 su primer coche, un SEAT, despu\u00e9s vendr\u00eda un Volvo rojo deportivo. Su verano era la vela; el invierno, el esqu\u00ed; sus compa\u00f1eros de salidas, grandes apellidos de la plutocracia madrile\u00f1a. Llegaron los primeros amores, todas sus novias de aquellos tiempos fueron distinguidas poseedoras de grandes apellidos del entorno de la Zarzuela, entre ellos, Carvajal y Sartorius. Y el comienzo del acoso de la prensa rosa, siempre limitado por el s\u00f3lido cord\u00f3n de seguridad del heredero, formado desde entonces por miembros de la Guardia Civil, entre ellos, viejos conocidos de la Academia General Militar, y hoy en manos de tres coroneles de la Benem\u00e9rita que cuidan por \u00e9l y su familia: los coroneles Corona, Cabello y Herr\u00e1iz.<\/p>\n<p>Para completar sus estudios el d\u00fao sabino-Juan Carlos y el equipo de tutores pens\u00f3 en que realizar\u00e1 un m\u00e1ster en el extranjero. Y ah\u00ed el Pr\u00edncipe ya mostr\u00f3 su preferencia: Relaciones Internacionales en la Universidad de Georgetown, en Washington. El centro universitario contaba con ciertas ventajas: era muy discreto; aunque era uno de los m\u00e1s prestigiosos en su sector (es una de las canteras de la diplomacia estadounidense), no ten\u00eda las \u00ednfulas de la Ivy League, estaba dirigido por los jesuitas y, sobre todo, se hab\u00eda matriculado en \u00e9l su primer hermano Pablo, hijo del ex Rey Constantino de Grecia. Su mejor amigo en aquellos tiempos. En Washington Felipe vivir\u00eda los a\u00f1os m\u00e1s libres y felices de su vida, con un pisito de estudiantes en pleno Georgetown, rodeado de estudiantes de todo el mundo, y con tres pr\u00e1cticas que le dar\u00edan un nombre entre sus compa\u00f1eros: su habilidad con la tortilla de patata, su magisterio bailando salsa y su carrera diaria por el Canal. A su lado, un m\u00ednimo servicio de seguridad y apenas un diplom\u00e1tico como enlace con la Administraci\u00f3n, Enrique Pastor.<\/p>\n<p>La vuelta a Madrid dos a\u00f1os despu\u00e9s fue un bombazo en el Palacio de la Zarzuela. \u00bfY ahora qu\u00e9? Segu\u00eda sin haber libro de instrucciones, experiencia y la espera pod\u00eda ser muy larga. Solo hab\u00eda que echar un vistazo a Carlos de Inglaterra, que cada vez que escuchaba en un oficio religioso una referencia asl \u201cpadre Eterno\u201d el pensaba en \u201csu madre eterna\u201d. El Principe frisaba los 30. \u00bfHab\u00eda que crear una Casa del Pr\u00edncipe? \u00bfTen\u00eda que tener un trabajo? \u00bfDeb\u00eda dedicarse a la Fundaci\u00f3n Pr\u00edncipe de Asturias? \u00bfTen\u00eda que marchar destinado a una unidad militar? La decisi\u00f3n le toc\u00f3 a una n7ueva generaci\u00f3n de \u201chombres del Rey\u201d los diplom\u00e1ticos Almansa y Spottorno, que intentaban dar un nuevo aire a la Instituci\u00f3n. Bajo el control total del Rey se decidi\u00f3 que no tuviera Casa propia (aunque le hab\u00edan comenzado a construir una residencia propia en un promontorio sobre la Zarzuela, un inmueble grande y ligeramente rancio, como correspond\u00eda a los arquitectos-cortesanos del Patrimonio Nacional); que no tuviera una maquinaria propia, ni que tuviera un trabajo fijo. El Pr\u00edncipe estaba para aprender la estructura del Estado; para conocer a los ciudadanos; para ayudar a su padre y representarlo cuando fuera conveniente; parea esperar silencioso y concienzudo, sin abrir demasiado la boca ni hacer sombra al Jefe del Estado. \u00c9l lo ser\u00eda alg\u00fan d\u00eda. Por el momento ten\u00eda que esperar. Con total lealtad.<\/p>\n<p>En esos d\u00edas tras su vuelta de Estados Unidos se le cre\u00f3 al heredero una m\u00ednima estructura propia. Una Secretar\u00eda siempre por debajo jer\u00e1rquicamente de la estructura del Rey. Al frente de la misma, Jaime Alfons\u00edn, un brillante abogado del Estado diez mayor que el Pr\u00edncipe, con experiencia en la Administraci\u00f3n y la empresa privada, que fue recomendado por el abogado Aurelio Men\u00e9ndez al Rey. Alfons\u00edn ha sido durante estas dos d\u00e9cadas un puntal ben el trabajo y la vida del Pr\u00edncipe; un hombre de una discreci\u00f3n enfermiza, conservador en las formas y de una lealtad a toda prueba. En la Secretar\u00eda estar\u00edan tambi\u00e9n su viejo ayudante, Emilio Tom\u00e9, cuatro ayudantes militares (los tres ej\u00e9rcitos y la Guardia Civil), un equipo de administrativos procedentes del Ej\u00e9rcito y un equipo de seguridad a medida. Al equipo se incorporar\u00eda m\u00e1s tarde el coronel de caballer\u00eda Jos\u00e9 Manuel Zueleta, Duque de Abrantes, experto en protocolo y hoy mano derecha de la Princesa Letizia. Ese ha seguido siendo hasta hoy su equipo de apoyo inmediato.<\/p>\n<p>El t\u00e1ndem Almansa\/Spottorno tuvo dos grandes cometidos: el primero dar contenido al papel del Heredero durante la larga espera. Idearon un complejo plan de trabajo con varias l\u00edneas: uno era una dedicaci\u00f3n moderada a la Fundaci\u00f3n, que le permit\u00eda una gran visibilidad p\u00fablica una vez al a\u00f1o y conocer a intelectuales universales; el segundo, viajar cada a\u00f1o a una o dos comunidades aut\u00f3nomas para chapuzarse en la caleidosc\u00f3pica realidad del Pa\u00eds; otro m\u00e1s, mantener reuniones privadas con personajes nacionales y extranjeros con especial atenci\u00f3n a su generaci\u00f3n; adem\u00e1s, el Pr\u00edncipe deb\u00eda representar a su padre en cuantos actos fuera necesario; no perder el contacto con sus compa\u00f1eros de las Fuerzas Armadas, recibir clases magistrales de constitucionalismo y de cuantos asuntos fuera necesario por los sabios de la naci\u00f3n y, sobre todo, aprender. Una feliz idea en aquel momento fue la decisi\u00f3n del Rey de que Felipe le representara en todas las tomas de posesi\u00f3n de jefes de Estado Latinoamericano. Desde entonces no ha faltado a ninguna. Siempre acompa\u00f1ado por un ministro o un secretario de Estado; y el consiguiente Decreto gubernamental en el que el Ejecutivo dispon\u00eda que Don Felipe representara a su padre. Hoy, la agenda Latinoamericana del Pr\u00edncipe es una de las m\u00e1s completas y poderosas del Mundo. Y su prestigio en Am\u00e9rica Latina en alza, como se pudo contemplar el pasado invierno cuando fue aclamado en Miami (la capital del poder latino) ante los m\u00e1s poderosos de la comunidad hispana de Estados Unidos.<\/p>\n<p>Almansa y Spottorno adem\u00e1s de dar sentido a su espera, tuvieron que bregar con otro gran problema, los noviazgos del Pr\u00edncipe. En especial el segundo (Rafaerl Spottorno, entonces n\u00famero dos de la Zarzuela y hoy jefe de la Casa de SM el Rey), que fue el encargado de decirle al Pr\u00edncipe que no pod\u00eda continuar su relaci\u00f3n con Eva Sanum, una joven n\u00f3rdica de la que el Pr\u00edncipe estaba profundamente enamorado. No pod\u00eda ser Reina de Espa\u00f1a. El Pr\u00edncipe rompi\u00f3 con ella. Su car\u00e1cter se hizo m\u00e1s herm\u00e9tico. Y Almansa y Spottorno abandonaron la Zarzuela. Felipe hab\u00eda cumplido.<\/p>\n<p>El Pr\u00edncipe se iba haciendo mayor. Quiz\u00e1 m\u00e1s mayor de lo que por edad le correspond\u00eda. Profundas arrugas en torno a sus ojos y en la frente. La mirada de un azul helado; los pu\u00f1os contra\u00eddos. Impecable en sus trajes a medida cortados por Jaime Gallo. El pelo en retirada (\u201cmientras sean solo entradas y no sean salidas\u201d, bromeaba con este periodista hace unos pocos a\u00f1os, \u201cvamos aguantando\u201d); al siguiente equipo de la Zarzuela, el de Alberto Aza, diplom\u00e1tico y ex jefe de Gabinete de Adolfo Su\u00e1rez, le toc\u00f3 las bodas de las Infantas; sus queridas hermanas, sobre todo Cristina, la m\u00e1s libre y c\u00f3mplice. Algunos en la Casa sugirieron que ambas renunciaran a sus derechos sucesorios para pelar las ramas laterales de la Corona, al parecer la Reina se neg\u00f3. Una vez que las dos pasaron por la vicar\u00eda y tuvieron descendencia, todos los ojos, los de los ciudadanos, los medios de comunicaci\u00f3n, el Gobierno y su Familia se volvieron hacia \u00e9l. Ten\u00eda que buscar esposa.<\/p>\n<p>Letizia Ortiz alguna vez ha comentado que ella no sali\u00f3 aquella noche a cazar un Pr\u00edncipe; se lo cruz\u00f3 y se enamor\u00f3 de \u00e9l. Era una estrella de la televisi\u00f3n, de clase media, brillante universitaria, con los 30 reci\u00e9n cumplidos y divorciada. El Pr\u00edncipe esta vez tom\u00f3 su decisi\u00f3n. Nadie interfiri\u00f3. Ella era la elegida. Y exclusivamente por amor. Hab\u00eda entre ellos una fuerte atracci\u00f3n mutua. Para ella, el Pr\u00edncipe era, sobre todo, una gran persona y alguien que val\u00eda la pena; aunque le supon\u00eda renunciar a su vida, su carrera, su intimidad. Para \u00e9l, Letizia era ox\u00edgeno, la calle, los colegios p\u00fablicos, los trayectos en metro, la frescura y, tambi\u00e9n, un gran respeto intelectual. Ella reconoce que esa ambivalencia de caracteres, su dinamismo, curiosidad, desparpajo, y la serenidad y b\u00fasqueda siempre del equilibrio del Pr\u00edncipe, consiguen que el equipo funcione. A las siete de la ma\u00f1ana suena el despertador en la residencia de los pr\u00edncipes; despu\u00e9s despiertan a las ni\u00f1as, Leonor y Sof\u00eda, y comienza las escenas matutinas de cualquier hogar con ni\u00f1os. Despu\u00e9s uno de los dos coge el Lexus respetuoso con el medio ambiente y recorre esos diez minutos tan conocidos para el Pr\u00edncipe que separan la Zarzuela de su viejo colegio Los Rosales. Despu\u00e9s, ambos se dirigen a sus despachos en el edificio principal de Zarzuela; justo bajo el del Rey. El de la Princesa un d\u00eda fue una sala de espera.<\/p>\n<p>Un d\u00eda Graciano Garc\u00eda, ideador de La Fundaci\u00f3n Pr\u00edncipe de Asturias me defini\u00f3 a Don Felipe como un socialdem\u00f3crata bien informado. Con una sola obsesi\u00f3n, ser \u00fatil a su pa\u00eds. Y ser intachable. Otra fuente directa describe al Pr\u00edncipe como un hombre de principios. Por eso, nunca perdonar\u00e1 a I\u00f1aki Urdangarin aunque le haya costado el amor de su querida hermana Cristina. Es dif\u00edcil decir ahora como ser\u00e1 la monarqu\u00eda de Felipe VI. Lo que el tiene claro es que sea \u00fatil e \u00edntegra; m\u00e1s moderna y transparente; m\u00e1s reducida en aparato policial y de protocolo; m\u00e1s \u00e1gil en la toma de decisiones; con profesionales m\u00e1s j\u00f3venes y llegados de otras \u00e1reas y con m\u00e1s mujeres (ahora no hay ninguna entre los 11 primeros puestos de direcci\u00f3n de la Zarzuela). M\u00e1s cercana a los ciudadanos en la calle y en los gestos. Felipe no tiene el gancho de Don Juan Carlos; carece de su carisma directo; posiblemente de su olfato y de su condici\u00f3n de superviente. Pero es un dem\u00f3crata convencido, un adicto a la Constituci\u00f3n (\u201ccuando tengo una duda me agarro a ella y no me suelto\u201d y un hombre su tiempo amante del consenso y los perfectos equilibrios de poder. Sus gestos ser\u00e1n distintos. Ser\u00e1 un Rey intachable para el siglo XXI.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas Rodr\u00edguez El Pa\u00eds Toda su vida ha sido un largo de camino para aprender el oficio de Rey. Cada minuto de su educaci\u00f3n; cada gesto, cada silencio, cada acto p\u00fablico o privado, durante 46 a\u00f1os. Desde el mismo d\u00eda de su bautizo que reuni\u00f3 en el reci\u00e9n reinaugurado palacete de la Zarzuela al dictador [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":32369,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-32368","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32368","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=32368"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32368\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32370,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32368\/revisions\/32370"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/32369"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=32368"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=32368"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=32368"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}