{"id":32828,"date":"2014-06-18T15:54:22","date_gmt":"2014-06-18T21:54:22","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=32828"},"modified":"2014-06-18T15:54:22","modified_gmt":"2014-06-18T21:54:22","slug":"estupor-en-espana-por-eliminacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=32828","title":{"rendered":"Estupor en Espa\u00f1a por eliminaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=32829\" rel=\"attachment wp-att-32829\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-32829\" alt=\"espa\u00f1a roja\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/espa\u00f1a-roja-235x300.jpg\" width=\"235\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/espa\u00f1a-roja-235x300.jpg 235w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/espa\u00f1a-roja-342x435.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/espa\u00f1a-roja.jpg 487w\" sizes=\"auto, (max-width: 235px) 100vw, 235px\" \/><\/a>Orfeo Su\u00e1rez<br \/>\nEnviado Especial R\u00edo<\/p>\n<p>La historia los absolver\u00e1, no hay duda alguna sobre ello. En el futuro hablaremos de Johannesburgo como se habla de un sue\u00f1o, del d\u00eda en el que no s\u00f3lo nos cre\u00edmos los mejores del mundo, sino del d\u00eda en que lo fuimos. S\u00ed, fue cierto. Pero el presente exige saber por qu\u00e9 ese sue\u00f1o se descompuso de manera tan brusca, de una forma que ni siquiera permiti\u00f3 el rescate del orgullo en la derrota. Ante semejante capitulaci\u00f3n, no hay jam\u00e1s una sola explicaci\u00f3n. Fue el juego y fue la fuerza. Fueron los jugadores y fue el entrenador. Fue la cabeza y fue el coraz\u00f3n. Fue la ambici\u00f3n interpretada de forma distinta por Chile y Espa\u00f1a, cuyo imperio del f\u00fatbol encontr\u00f3 en la bah\u00eda de R\u00edo de Janeiro su Trafalgar.<\/p>\n<p>La historia dice que las grandes civilizaciones, incluso los imperios m\u00e1s poderosos, se descomponen en la misma proporci\u00f3n de lo que han representado. Roma o la Francia bonapartista son buenos ejemplos. Espa\u00f1a ha sido la \u00faltima gran civilizaci\u00f3n del f\u00fatbol. Mejor dicho, no ha sido, lo es. Dos de sus equipos han ganado las competiciones europeas y dos disputaron la final de la Champions con un protagonismo enorme de algunos de los futbolistas que se encuentran en Brasil, ahora a la espera de un \u00faltimo encuentro mortificante con Australia. En 1988, en Francia, y en 2004, en Portugal, Espa\u00f1a tambi\u00e9n se qued\u00f3 fuera tras la primera fase en un gran torneo, Mundial y Eurocopa, respectivamente, pero nunca a falta de agotar la \u00faltima bala, el tercer partido. Por lo tanto, lo procedente es hablar del declive de la selecci\u00f3n, no del f\u00fatbol espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Repetir t\u00edtulo era quiz\u00e1s un deseo quim\u00e9rico, puesto que \u00fanicamente Brasil lo consigui\u00f3, en 1958 y 1962, pero competir era lo que siempre debe exigirse. En este Mundial, Espa\u00f1a no lo ha hecho, lenta, hipotensa, sin capacidad de reacci\u00f3n. En cuanto los rivales le perdieron el miedo, Holanda por necesidad y Chile por convicci\u00f3n, fue una caricatura de s\u00ed misma.<\/p>\n<p>A Vicente del Bosque le corresponden responsabilidades en lo sucedido, por supuesto. Si algo ha demostrado el Mundial es una alarmante falta de energ\u00eda que tiene que ver con la forma de los futbolistas y con su estado emocional. Pilares en el recorrido que va de Viena a Kiev, como Casillas, Xabi Alonso o Xavi, han llegado a este Mundial en un cresp\u00fasculo excesivo para las exigencias del torneo. Es posible que ello sea dif\u00edcil de observar desde fuera, pero no desde dentro, y es posible, asimismo, que el t\u00e9cnico prefiriera el riesgo de la jerarqu\u00eda, aunque oto\u00f1al, al de una renovaci\u00f3n traum\u00e1tica. Es humano pensar que se hab\u00edan ganado el derecho a defender lo conseguido.<\/p>\n<p>A pesar de todo, ni el m\u00e1s atinado de los pron\u00f3sticos habr\u00eda previsto semejante desplome, por lo que cualquier an\u00e1lisis ser\u00e1 ventajista. El breve devenir de Espa\u00f1a en el torneo, sin embargo, lo avanz\u00f3 desde el inicio. Si contra Holanda pudo verse de alguna forma sorprendida por la reacci\u00f3n del rival, no es raz\u00f3n para explicar lo sucedido ante Chile. Sab\u00eda que estaba frente a una prueba de vida y repiti\u00f3 las malas sensaciones de d\u00edas atr\u00e1s: los fallos de Xabi Alonso, la escasa presencia de Busquets, la debilidad defensiva, la inseguridad de Casillas, la falta de profundidad y de remate&#8230;<\/p>\n<p>Como en el segundo tanto de los holandeses, el primero encajado en Maracan\u00e1 naci\u00f3 de una mala entrega de Xabi Alonso. Despu\u00e9s, una inoperancia encadenada que permiti\u00f3 a Ar\u00e1nguiz centrar para que Vargas, en tierra de los centrales, burlara a Casillas y marcara. En el segundo, el portero rechaz\u00f3 un disparo de falta hacia el centro, se posicion\u00f3 mal y no lleg\u00f3 al lanzamiento, blandito, de Ar\u00e1nguiz, convertido en uno de los futbolistas del partido.<\/p>\n<p>En el banquillo, Del Bosque y sus ayudantes ni se miraban, ni hablaban; en el campo, tampoco. Antes de sendos tantos, Xabi Alonso tuvo la gran ocasi\u00f3n de adelantar a Espa\u00f1a. Bravo detuvo el bal\u00f3n a quemarropa. Es f\u00e1cil pensar que, al igual que con la ocasi\u00f3n de Silva frente a Holanda, el destino habr\u00eda cambiado. Pero se trata de un pobre consuelo. Con esta Espa\u00f1a, ni siquiera habr\u00eda servido el azar.<\/p>\n<p>Del Bosque realiz\u00f3 dos cambios con respecto al equipo que cay\u00f3 contra Holanda. Javi Mart\u00ednez sustituy\u00f3 a Piqu\u00e9 y Pedro a Xavi, con la intenci\u00f3n de ganar en profundidad y desborde. En nada mejor\u00f3 la selecci\u00f3n. Espa\u00f1a fue d\u00e9bil defensivamente y el canario acab\u00f3 en el banquillo. Diego Costa, futbolista por el que se hizo una cuesti\u00f3n de Estado, apenas deja una treta para Espa\u00f1a en este Mundial. En los dos partidos acab\u00f3 sustituido por el hombre con el que empez\u00f3 todo, Torres. Finalmente, s\u00f3lo cuando todo amenazaba naufragio, Koke, uno de los mejores futbolistas de la temporada, tuvo minutos en este Mundial. M\u00e1s tarde salt\u00f3 Cazorla, que forz\u00f3 la mejor ocasi\u00f3n junto con Iniesta, cuyos esfuerzos y los de Silva no encontraron claridad ni socios. Si hubo alguna oportunidad, fue en disparos lejanos, hecho muy revelador de que el juego de la campeona, el c\u00f3digo con el que sorprendi\u00f3 al mundo, no funcionaba.<\/p>\n<p>Empujado por el aliento de decenas de miles de seguidores, a Chile le cost\u00f3 mucho menos de lo esperado encontrar la victoria. El equipo de Jorge Sampaoli trabaja en claves muy similares a las de Marcelo Bielsa, pero es a \u00e9l a quien ha correspondido el honor de vencer a la campeona y provocar un se\u00edsmo en el Mundial. De un lado a otro de la zona t\u00e9cnica, recorri\u00f3 tantos metros como sus futbolistas, al menos mentalmente. Con dos victorias, las mismas que Holanda, ambas selecciones se jugar\u00e1n el primer puesto del grupo, mientras los espa\u00f1oles vivir\u00e1n, en su retiro de Curitiba, algunos de los peores d\u00edas de su carrera deportiva a la espera de jugar para nada. Los mejores pasaron y s\u00f3lo regresar\u00e1n, en su memoria y en la nuestra, con el pasar del tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Orfeo Su\u00e1rez Enviado Especial R\u00edo La historia los absolver\u00e1, no hay duda alguna sobre ello. En el futuro hablaremos de Johannesburgo como se habla de un sue\u00f1o, del d\u00eda en el que no s\u00f3lo nos cre\u00edmos los mejores del mundo, sino del d\u00eda en que lo fuimos. S\u00ed, fue cierto. 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