{"id":33634,"date":"2014-07-14T15:56:19","date_gmt":"2014-07-14T21:56:19","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=33634"},"modified":"2014-07-14T15:56:19","modified_gmt":"2014-07-14T21:56:19","slug":"terrorista-en-mesa-de-otay","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=33634","title":{"rendered":"Terrorista en Mesa de Otay"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_33635\" style=\"width: 210px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=33635\" rel=\"attachment wp-att-33635\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-33635\" class=\"size-medium wp-image-33635\" alt=\"Rub\u00e9n Aguilar Valenzuela.\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Rub\u00e9n-Aguilar-Valenzuela-200x300.jpg\" width=\"200\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Rub\u00e9n-Aguilar-Valenzuela-200x300.jpg 200w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Rub\u00e9n-Aguilar-Valenzuela.jpg 299w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-33635\" class=\"wp-caption-text\">Rub\u00e9n Aguilar Valenzuela.<\/p><\/div>\n<p>Rub\u00e9n Aguilar Valenzuela<\/p>\n<p>El 3 de julio un evento familiar en Los \u00c1ngeles me posibilit\u00f3 vivir la experiencia de cruzar a pie la frontera de Tijuana hacia Estados Unidos. En otras ocasiones el paso por este punto lo hice en coche. Por fin, despu\u00e9s de tres horas de una fila que avanz\u00f3 con enorme lentitud, llegu\u00e9 a la migraci\u00f3n estadounidense.<\/p>\n<p>Un oficial dej\u00f3 pasar a mi hermano y a mi hijo, pero a m\u00ed no. Me retuvo el pasaporte y la visa y me pidi\u00f3 que lo acompa\u00f1ara a una oficina. Ya adentr\u00f3 me pidi\u00f3 que pusiera en una canasta el celular, el anillo, el reloj, el cinto y la cartera. Vio qu\u00e9 tra\u00eda en ella y cont\u00f3 el dinero.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, sin explicarme por qu\u00e9 me deten\u00eda, me orden\u00f3 quitar los zapatos, abrir las piernas y colocar las manos adelante, en una mesa. Se puso guantes de hule y empez\u00f3 a hacerme una revisi\u00f3n por todo el cuerpo, que incluy\u00f3 la entrepierna y cada uno de los dedos de los pies. Hizo tambi\u00e9n una minuciosa auscultaci\u00f3n de los zapatos.<\/p>\n<p>Al terminar la revisi\u00f3n me indic\u00f3 que me sentara en la sala donde hab\u00eda 13 hombres, siete mujeres y cinco ni\u00f1os, todos mexicanos, tambi\u00e9n detenidos. El espacio, sucio y con sillas rotas. En las paredes, un reloj y una televisi\u00f3n que pasaba una telenovela mexicana.<\/p>\n<p>En Estados Unidos las instalaciones de migraci\u00f3n suelen estar deterioradas, pero \u00e9sta es la peor en la que he estado. Despu\u00e9s de una hora me llam\u00f3 una oficial para hacerme una ficha de registro, como se hace con los delincuentes, que inclu\u00eda huellas de cada dedo de las manos, de todos los dedos juntos y fotograf\u00edas.<\/p>\n<p>Al terminar me dijo que volviera a mi lugar. Cuando las personas que estaban ah\u00ed intentaban establecer conversaci\u00f3n con sus vecinos, de inmediato ven\u00eda la instrucci\u00f3n de que deb\u00edan callarse.<\/p>\n<p>Veinte minutos m\u00e1s tarde otro oficial me pide que lo acompa\u00f1e a su oficina. Inicia el interrogatorio: \u00bfd\u00f3nde trabajo? \u00bfA qu\u00e9 vengo a Estados Unidos? Le respondo y digo que \u00e9sta es la tercera vez que me detienen, las otras dos en aeropuertos, para interrogarme por la visita que hice a Ir\u00e1n en el 2011 como turista con mi esposa y una pareja de amigos.<\/p>\n<p>Me pregunta si vivo en la direcci\u00f3n que viene en mi credencial de elector. Le respondo que s\u00ed. Le digo que soy profesor universitario, consultor y que he viajado a otros pa\u00edses que han tenido conflictos (Siria, Egipto, L\u00edbano&#8230;), que me interesa el arte isl\u00e1mico y la realidad de esas naciones. Lo anota todo en una libreta.<\/p>\n<p>Ya no pregunta y me dice que va a tratar de que mi situaci\u00f3n se resuelva lo m\u00e1s pronto posible. Despu\u00e9s de dos horas y 20 minutos de estar detenido me dicen que puedo cruzar. Me entregan mis cosas, pero no est\u00e1 mi cinto. Lo reclamo y lo traen. Un oficial me acompa\u00f1a a la caja para pagar los 6 d\u00f3lares del \u201cpermiso\u201d. A otro oficial ense\u00f1o el pago y la visa. Ve el pasaporte, se sale de su lugar, para hacer consultas. Vuelve a su lugar y me deja pasar.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de mi viaje a Ir\u00e1n, pa\u00eds muy interesante, ingres\u00e9 a Estados Unidos sin problemas en dos ocasiones. En enero del 2013, en un viaje de tr\u00e1nsito hacia Barcelona, en Houston, el oficial de migraci\u00f3n que me toc\u00f3 \u201cdescubri\u00f3\u201d la visa de Ir\u00e1n.<\/p>\n<p>Fue mi primer interrogatorio. Me preguntaron si me hab\u00eda reunido con guardias de la revoluci\u00f3n. Despu\u00e9s de una hora me dejaron abordar el avi\u00f3n. Lo mismo sucedi\u00f3 al regreso. En Mesa de Otay las autoridades migratorias fueron m\u00e1s agresivas. Independiente de las molestias que me causa la situaci\u00f3n, llama la atenci\u00f3n que los servicios de inteligencia de ese pa\u00eds no conecten la informaci\u00f3n y una y otra vez me vuelvan a interrogar por el mismo hecho.<\/p>\n<p>La actitud en los oficiales de migraci\u00f3n, cuando en pantalla abren mi expediente, que ahora se ampli\u00f3, es la de haber \u201cdescubierto a un terrorista\u201d y con ello hacer un gran servicio a su pa\u00eds. Algo anda mal en los servicios de inteligencia estadounidense que con tanta facilidad confunden a un turista con un terrorista.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rub\u00e9n Aguilar Valenzuela El 3 de julio un evento familiar en Los \u00c1ngeles me posibilit\u00f3 vivir la experiencia de cruzar a pie la frontera de Tijuana hacia Estados Unidos. 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