{"id":34777,"date":"2014-08-28T13:16:48","date_gmt":"2014-08-28T19:16:48","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=34777"},"modified":"2014-08-28T13:16:48","modified_gmt":"2014-08-28T19:16:48","slug":"a-un-lado-balas-al-otro-drogas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=34777","title":{"rendered":"A un lado balas, al otro, drogas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_34778\" style=\"width: 303px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=34778\" rel=\"attachment wp-att-34778\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-34778\" class=\"size-medium wp-image-34778\" alt=\"Reynerio Flores Lazo, l\u00edder de &quot;Los Perrones&quot;, capturado en Honduras.\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/Reynerio-Flores-Lazo-Perr\u00f3n-293x300.jpg\" width=\"293\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/Reynerio-Flores-Lazo-Perr\u00f3n-293x300.jpg 293w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/Reynerio-Flores-Lazo-Perr\u00f3n-50x50.jpg 50w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/Reynerio-Flores-Lazo-Perr\u00f3n-300x306.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/Reynerio-Flores-Lazo-Perr\u00f3n-55x55.jpg 55w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/Reynerio-Flores-Lazo-Perr\u00f3n.jpg 312w\" sizes=\"auto, (max-width: 293px) 100vw, 293px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-34778\" class=\"wp-caption-text\">Reynerio Flores Lazo, l\u00edder de \u00abLos Perrones\u00bb, capturado en Honduras.<\/p><\/div>\n<p>Cuando en Nicaragua y El Salvador se desarrollaban sangrientas guerras civiles en los a\u00f1os 80 del siglo pasado, emergi\u00f3 de la nada un grupo de contrabandistas cuscatlecos que trasegaba por puntos ciegos, leche, queso, arroz, licores y cigarrillos, procedentes de Costa Rica y Panam\u00e1.<\/p>\n<p>En realidad \u201cLos Perrones\u201d se hab\u00edan conformado en los a\u00f1os 70, antes de conocer al todav\u00eda biso\u00f1o Pablo Escobar, quien del contrabando los introdujo en el tr\u00e1fico de drogas.<\/p>\n<p>Sus contactos en El Salvador, sobre todo en el Aeropuerto de Ilopango, los llevaron a ser el primer grupo del Istmo que introdujo coca\u00edna directamente a los Estados Unidos. Fue en la \u00e9poca del esc\u00e1ndalo Ir\u00e1n-Contras y cuando la CIA autoriz\u00f3 la venta de drogas en territorio norteamericano para financiar a los contrarrevolucionarios nicarag\u00fcenses.<\/p>\n<p>El nombre les viene de un narcocorrido: \u00abEl Perr\u00f3n de Perrones\u00bb, que no fue escrito para ellos, pero que de alguna manera peg\u00f3 y as\u00ed se quedaron. Es uno de los grupos criminales m\u00e1s fuertes y, quiz\u00e1s, m\u00e1s desconocidos que operan en Centroam\u00e9rica, se\u00f1ala la web chilena cooperativa.cl.<\/p>\n<p>Eran los tiempos del esplendor, entre finales de los a\u00f1os 90 y principios de los 2000, cuando los integrantes de esta organizaci\u00f3n se sintieron inmunes y empezaron a exhibir el dinero que hab\u00edan obtenido transportando drogas desde Sudam\u00e9rica hasta los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Veh\u00edculos, armas, joyas. Y fiestas, particulares y p\u00fablicas, para las que contrataban bandas musicales del norte de M\u00e9xico, en especial de Sinaloa.<\/p>\n<p>Pero no siempre hab\u00eda sido as\u00ed.<\/p>\n<p>Antes de que sus caminos se cruzaran, Pablo Escobar y Los Perrones -a\u00fan no se llamaban as\u00ed-, compart\u00edan un origen com\u00fan: el contrabando.<\/p>\n<p>En su libro La Par\u00e1bola de Pablo, el periodista colombiano Alonso Salazar relata c\u00f3mo, a finales de la d\u00e9cada de los 70, el futuro jefe del cartel de Medell\u00edn hizo sus primeras armas en la delincuencia organizada como guardaespaldas de un conocido -y respetado- contrabandista al que conoci\u00f3 en Envigado, Antioquia. Con \u00e9l aprendi\u00f3 el oficio.<\/p>\n<p>Lo mismo hac\u00edan, por su cuenta, varios salvadore\u00f1os que despu\u00e9s integrar\u00edan la \u00abfederaci\u00f3n de transportistas\u00bb que ahora entre autoridades y expertos se conoce como Los Perrones.<\/p>\n<p>Una de las personas que m\u00e1s los ha estudiado -y quien cuenta su historia, incluido el origen del nombre- es H\u00e9ctor Silva \u00c1valos, un periodista salvadore\u00f1o e investigador asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos de American University, en Washington.<\/p>\n<p>El periodista rememora que algunos empezaron su oficio de contrabandistas a fines de los 70, en lo que se conoce como el oriente de El Salvador, una zona al sureste del pa\u00eds fronteriza con Honduras y Nicaragua y aleda\u00f1a al Golfo de Fonseca, sobre el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico. La prosperidad empez\u00f3 a llegar en los a\u00f1os 80, con el recrudecimiento de la guerra civil.<\/p>\n<p>El oriente fue una zona de guerra abierta y los contrabandistas de la \u00e9poca crearon corredores por los que ingresaban -desde Panam\u00e1 y Costa Rica- licores, arroz, cigarrillos, leche y quesos.<\/p>\n<p>\u00abEl tipo de cosas b\u00e1sicas que se mueven durante una guerra, que pueden conseguirse a precios muy bajos\u00bb, dice Steven Dudley, uno de los directores del sitio de internet InSight Crime, especializado en delincuencia organizada en Am\u00e9rica Latina y el Caribe, en el que se han publicados varios art\u00edculos sobre el tema.<\/p>\n<p>\u00abDespu\u00e9s se graduaron en otro tipo de actividades\u00bb, agrega.<\/p>\n<p>Esas otras actividades eran, b\u00e1sicamente, tr\u00e1fico de personas y de coca\u00edna.<\/p>\n<p>Un ejemplo t\u00edpico de esa transici\u00f3n es Reynerio Flores, uno de los principales l\u00edderes de Los Perrones y quien en la actualidad paga una condena de 80 a\u00f1os de prisi\u00f3n por introducir 2.730 kilos de coca\u00edna en los Estados Unidos.<\/p>\n<p>En la investigaci\u00f3n \u00abCrimen Organizado en Am\u00e9rica Central, el Tri\u00e1ngulo del Norte\u00bb, publicado en 2011 por el Centro Internacional Woodrow Wilson, se indica que Flores naci\u00f3 en un poblado a menos de 20 kil\u00f3metros de la frontera con Honduras. Empez\u00f3 transportando agua en mulas para luego pasar a contrabandear desde Honduras.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00abextendi\u00f3 lentamente sus tent\u00e1culos a Panam\u00e1, donde consigui\u00f3 y vendi\u00f3 de todo, desde arroz hasta jeans falsificados. Tambi\u00e9n us\u00f3 su red de transportes para enviar inmigrantes ilegales a trav\u00e9s de las bien recorridas rutas de emigraci\u00f3n de Am\u00e9rica Central. El salto a las drogas no estaba muy lejano\u00bb.<\/p>\n<p>Tanto Dudley como Silva \u00c1valos califican a Los Perrones como una \u00abfederaci\u00f3n de empresarios del crimen\u00bb. Reynerio Flores era uno de ellos: ten\u00eda una empresa de transportes con fachada legal, la cual era un eslab\u00f3n m\u00e1s de la cadena. Otros, como Jos\u00e9 Natividad \u00abChepe\u00bb Luna, pose\u00edan terrenos sobre el Golfo de Fonseca, a los que pod\u00edan llevar personas y droga a trav\u00e9s de lanchas r\u00e1pidas.<\/p>\n<p>Algunos ten\u00edan contactos con la polic\u00eda antinarc\u00f3ticos. O trabajaban en el vital Aeropuerto Internacional de Ilopango, en San Salvador.<\/p>\n<p>\u00ab(El aeropuerto) Fue una de las bases de la operaci\u00f3n Ir\u00e1n-Contras en los 80, con todo el trasiego clandestino de armas y dinero para los antisandinistas y tambi\u00e9n est\u00e1 documentado que sirvi\u00f3 como uno de los primeros puntos de entrada en Centroam\u00e9rica para la droga del Cartel de Medell\u00edn\u00bb, explica H\u00e9ctor Silva \u00c1valos.<\/p>\n<p>Los contactos dentro del aeropuerto hicieron que, seg\u00fan el periodista salvadore\u00f1o, Los Perrones lograran lo que ning\u00fan grupo delictivo centroamericano -ni siquiera los m\u00e1s poderosos guatemaltecos- hab\u00eda conseguido antes: llevar droga directamente a EE.UU. -especialmente a Nueva Jersey y Maryland-, aunque en peque\u00f1as cantidades, entre uno y tres kilos.<\/p>\n<p>Steven Dudley recuerda que Los Perrones siempre han trabajado para el mejor postor.<\/p>\n<p>Por eso, cuando Pablo Escobar cay\u00f3 y su Cartel fue desmantelado en Colombia, los salvadore\u00f1os empezaron a laborar con otros grupos delincuenciales, como el Cartel del Norte del Valle, tambi\u00e9n colombiano. En la actualidad su principal cliente es el de Sinaloa.<\/p>\n<p>En el mencionado libro del Centro Woodrow Wilson, el investigador Douglas Farah indica que la droga es llevada desde el Pac\u00edfico de Colombia -y crecientemente de Ecuador- hasta El Salvador. All\u00ed, Los Perrones la transportan en camiones hasta Honduras o Guatemala, donde la entregan a narcotraficantes mexicanos o guatemaltecos.<\/p>\n<p>A medida que el poder de Los Perrones ha aumentado, tambi\u00e9n ha crecido su influencia corruptora, que pas\u00f3 de ser local a tener alcances nacionales en El Salvador.<\/p>\n<p>H\u00e9ctor Silva \u00c1valos: \u00abDesde que eran contrabandistas y desde que empezaron a agarrar drogas, ten\u00edan la capacidad de sobornar polic\u00edas, jueces, primero a nivel local y luego nacional. Hasta que finalmente -esto ya a principios del a\u00f1o 2000- tienen capacidad de financiar campa\u00f1as pol\u00edticas e incluso de diputados a la asamblea legislativa\u00bb.<\/p>\n<p>Con ese poder lleg\u00f3 el exhibicionismo. Eso condujo a que llamaran la atenci\u00f3n y a que -seg\u00fan H\u00e9ctor Silva, por presi\u00f3n de EE.UU.- las autoridades los golpearan con fuerza entre 2007 y 2009. Fue en esa \u00e9poca que se detuvo a Reynerio Flores.<\/p>\n<p>Pero una de las caracter\u00edsticas de los Perrones es que, al ser m\u00e1s una confederaci\u00f3n horizontal que una organizaci\u00f3n vertical, se pueden adaptar con rapidez a las p\u00e9rdidas y reemplazar los eslabones que pierden.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n por eso es casi imposible decir cu\u00e1ntas personas lo conforman y su capacidad real de transporte.<\/p>\n<p>Seg\u00fan H\u00e9ctor Silva, los \u00faltimos datos confiables que se tienen de trasiego de droga por la regi\u00f3n son de 2010, del Departamento de Estado de EE.UU. y Naciones Unidas. Entonces, el 90 por ciento de la droga que llegaba a Estados Unidos pasaba por el corredor centroamericano. Se calcula que ese a\u00f1o cruzaron entre 400 y 700 toneladas, al menos 90 de ellas por El Salvador.<\/p>\n<p>\u00abEse a\u00f1o en el pa\u00eds s\u00f3lo se decomisaron siete kilos. Siete. Eso te da una idea. Y fue en el 2010, un a\u00f1o despu\u00e9s de que los golpearan tanto\u00bb.<\/p>\n<p>Aunque su poder crec\u00eda Los Perrones, a diferencia de Pablo Escobar, no dieron el salto para convertirse en un cartel aut\u00f3nomo. Seg\u00fan el periodista salvadore\u00f1o, no est\u00e1n interesados en hacerlo. Otra caracter\u00edstica es que, aunque recurren a la violencia si es necesario, prefieren utilizar el soborno.<\/p>\n<p>A pesar del reciente asesinato de \u00abChepe\u00bb Luna en Honduras -al parecer por hechos no relacionados con Los Perrones-, seg\u00fan Dudley y Silva la organizaci\u00f3n est\u00e1 dando se\u00f1ales de recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abParece que hay unos nombres grandes que se han sabido mantener debajo del radar, han mantenido el negocio, nunca se pelearon con las autoridades, nunca empezaron a exhibirse y es gente de la que no o\u00eds nada, pero le pregunt\u00e1s a investigadores y te dicen que siguen activos. Entiendo que ahora es gente m\u00e1s joven la que sigue manejando el tema. Y que se han diversificado: ya no son cinco cabezas sino m\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p>Hasta ahora han logrado mantener un perfil relativamente bajo, pero es probable que en el futuro oigamos hablar m\u00e1s de Los Perrones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando en Nicaragua y El Salvador se desarrollaban sangrientas guerras civiles en los a\u00f1os 80 del siglo pasado, emergi\u00f3 de la nada un grupo de contrabandistas cuscatlecos que trasegaba por puntos ciegos, leche, queso, arroz, licores y cigarrillos, procedentes de Costa Rica y Panam\u00e1. 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