{"id":34798,"date":"2014-08-29T09:10:04","date_gmt":"2014-08-29T15:10:04","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=34798"},"modified":"2014-08-29T09:10:04","modified_gmt":"2014-08-29T15:10:04","slug":"maras-con-influencia-en-madriz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=34798","title":{"rendered":"Maras con influencia en Madriz"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=34799\" rel=\"attachment wp-att-34799\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-34799\" alt=\"salvatrucha\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/salvatrucha-300x209.jpg\" width=\"300\" height=\"209\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/salvatrucha-300x209.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/salvatrucha-342x238.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/salvatrucha.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>* Las peligrosas Salvatrucha y Barrio 18, que operan en Centroam\u00e9rica, han extendido sus tent\u00e1culos hacia Nicaragua, donde las autoridades niegan p\u00fablicamente su existencia.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes de Nicaragua que migran a Honduras y El Salvador para trabajar han sido influenciados por las poderosas pandillas MS-13 y Barrio 18, llevando al desarrollo de grupos locales que siguen el modelo de estas pandillas. Una transmisi\u00f3n radial examina este fen\u00f3meno, seg\u00fan publica la web especializada InSight Crime.<\/p>\n<p>Diez grupos de pandillas irrumpen la tranquilidad de los ciudadanos en los municipios de Somoto y San Lucas, en el departamento de Madriz. Los l\u00edderes son j\u00f3venes influenciados por la Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18, cuando salen por los puntos ciegos de la frontera nicarag\u00fcense para realizar trabajos agr\u00edcolas en Honduras y El Salvador.<\/p>\n<p>\u201cA m\u00ed me vinieron a avisar como a las 5 de la ma\u00f1ana, y ah\u00ed en el estadio estaba \u00e9l. Ah\u00ed lo hab\u00edan dejado, yo le encontr\u00e9 desnudo, bien herido y bien golpeado. La cara no se reconoc\u00eda, estaba bien inflamado, y en el pecho le hab\u00edan hecho una letra, una Z\u201d.<\/p>\n<p>Los siguientes son extractos de una transmisi\u00f3n radial de ABC Noticias. La transmisi\u00f3n apareci\u00f3 originalmente en Connectas y fue transcrita con permiso.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Miriam Antonia L\u00f3pez narraba el crimen violento de su hijo, Henry Bayardo L\u00f3pez, de 22 a\u00f1os, a manos de pandilleros, cuando regresaba de su trabajo como vigilante. Casos como este no son muy comunes en Somoto, una ciudad con apenas 35.000 habitantes, fronteriza con Honduras, y que ha sido declarada la capital de la amistad. Sin embargo, los hechos m\u00e1s violentos de los \u00faltimos a\u00f1os est\u00e1n relacionados con la actuaci\u00f3n de las pandillas.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos diez a\u00f1os, la proliferaci\u00f3n de las pandillas -o grupos juveniles como se les llama en Nicaragua- ha ganado territorio en los barrios y en la zona rural de Somoto y San Lucas. A estos grupos se les se\u00f1ala de enfrentarse constantemente, de perpetrar robos con intimidaci\u00f3n, lesiones, cobro de peaje a peatones, taxistas, y a los conductores de camiones repartidores de productos que surten los peque\u00f1os negocios.<\/p>\n<p>El inspector Oscar Garc\u00eda, de la dependencia de Asuntos Juveniles -creada por la Polic\u00eda Nacional en 2003 con el fin de ejecutar un plan de prevenci\u00f3n de ingreso a las pandillas- dijo que la transculturizaci\u00f3n de los j\u00f3venes ha dado paso a su organizaci\u00f3n en Nicaragua, pero que el fen\u00f3meno no ha alcanzado los niveles de violencia vistos en los pa\u00edses vecinos.<\/p>\n<p>\u201cEn Nicaragua no tenemos grupos llamados, conocidos, como maras. Pero s\u00ed, tampoco podemos tapar el sol con un dedo frente al hecho de que estos j\u00f3venes se han involucrado con este otro tipo de j\u00f3venes (pandilleros) y han tra\u00eddo alg\u00fan tipo de transculturizaci\u00f3n a nuestro pa\u00eds. Por lo menos nosotros vamos a San Lucas y los j\u00f3venes se identifican como MS-13 y MS-18\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSe puede decir que s\u00ed (hay contacto directo con las maras de pa\u00edses vecinos), pero nosotros hemos venido fortaleciendo el trabajo de seguimiento y de detectar. Ese es el objetivo tambi\u00e9n de Asuntos Juveniles. Por lo que estamos luchando, y lo que tratamos de prevenir es que no se venga una c\u00e9lula de ellos o un l\u00edder de este tipo de maras a apoderarse\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan archivos de informaciones, en el a\u00f1o 2003, el entonces director general de la Polic\u00eda Nacional de Nicaragua, el primer comisionado Edwin Cordero, alert\u00f3 sobre la posibilidad de que pandilleros nicarag\u00fcenses se estuvieran entrenando en Guatemala, Honduras y El Salvador, con el fin de regresar al pa\u00eds a poner en pr\u00e1ctica todos los conocimientos adquiridos en el exterior.<\/p>\n<p>Aunque los niveles de violencia no han transcendido en los \u00faltimos diez a\u00f1os, el periodista de Somoto, Cesar P\u00e1ez, afirma que los grupos juveniles est\u00e1n creciendo en su nivel de organizaci\u00f3n tal y como sucedi\u00f3 en El Salvador y Honduras, cuyos j\u00f3venes que migraron a Estados Unidos aprendieron de las pandillas y se convirtieron en sucursales del crimen organizado.<\/p>\n<p>\u201cYo fui el jefe de la Mara 18 en Ocotal hace diez a\u00f1os, se llamaba los \u2018Tres Puntos\u2019. Y s\u00ed ten\u00eda muchas conexiones con mareros de Honduras, de Barrio 18. En el barrio \u00e9ramos alrededor de unos 180 o 200 j\u00f3venes. Todos con problemas de drogadicci\u00f3n, todos con problemas de alcoholismo, y pues yo era el que m\u00e1s influencia ten\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>\u00c1ngel S\u00e1nchez es un joven desmovilizado de las pandillas en la ciudad de Ocotal, vecina con Somoto. Una oportunidad le hizo cambiar la vida para bien, pero la falta de atenci\u00f3n a la juventud somote\u00f1a -que es parte del 56 por ciento de la poblaci\u00f3n- los acerca m\u00e1s a las maras vecinas, con quienes, producto de la migraci\u00f3n, se comunican por los 13 puntos ciegos que han sido identificados en la franja fronteriza.<\/p>\n<p>Para conocer m\u00e1s de cerca la situaci\u00f3n de las pandillas juveniles en las comunidades rurales viajamos hasta la comunidad La Manzana. Ah\u00ed los pobladores, a quienes no identificamos para proteger su identidad, manifiestan que hay entre 250 y 300 chavalos organizados \u2013miembros de pandillas.<\/p>\n<p>Al igual que en la ciudad, los chavalos en el campo se identifican con la Mara 13 y la Mara 18, entre quienes se mantienen rivalidades por el dominio del territorio. Se concentran a las orillas de los caminos para robar las compras a las personas que regresan de la ciudad, por lo que la \u00fanica seguridad que han encontrado los ciudadanos est\u00e1 en el transporte p\u00fablico hacia la zona. Sin embargo, este tambi\u00e9n ha sido blanco de ataques.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes con quienes conversamos, afirman que en Somoto y San Lucas hay dos bandos de pandillas que luchan por el territorio: la MS-13 y la MS-18. Ambas con presencia en el campo y la ciudad, que podr\u00edan llegar a sumar cerca de 800 chavalos organizados.<\/p>\n<p>Para el delegado de Gobernaci\u00f3n en el departamento de Madriz, Evelio Obando, el problema de las pandillas no se puede resolver echando presos a todos.<\/p>\n<p>\u201cNos preocupa que tengamos grupos juveniles en comunidades rurales, pero pr\u00e1cticamente ya tenemos un diagnostico por barrio, por comunidad. Acord\u00e9monos que esto ha tenido una influencia mayor por la migraci\u00f3n que hemos tenido a El Salvador, de j\u00f3venes que se van a trabajar y cuando regresan, vienen influenciados por la actividad que realizan las maras.<\/p>\n<p>\u201cPor lo que hemos unido esfuerzos, y como gobierno les hemos venido ofreciendo alternativas de educaci\u00f3n, becas t\u00e9cnicas, por ejemplo en institutos tecnol\u00f3gicos y tambi\u00e9n en cursos de oficio. Pero no es s\u00f3lo que aprendan un oficio, sino tambi\u00e9n que se integren en las labores de su barrio y de su comunidad, que participen. Por ejemplo, desarrollamos con ellos campeonatos de futbol, b\u00e1squetbol, y otras actividades que ellos plantean en funci\u00f3n de lograr una integraci\u00f3n a la sociedad.\u201d<\/p>\n<p>Los organismos no gubernamentales han hecho un gran esfuerzo para rescatar a los j\u00f3venes pandilleros, quienes piden atenci\u00f3n para abandonar las pandillas o maras, cuya existencia niegan las autoridades de Nicaragua, considerado el pa\u00eds m\u00e1s seguro de Centroam\u00e9rica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* Las peligrosas Salvatrucha y Barrio 18, que operan en Centroam\u00e9rica, han extendido sus tent\u00e1culos hacia Nicaragua, donde las autoridades niegan p\u00fablicamente su existencia. Los j\u00f3venes de Nicaragua que migran a Honduras y El Salvador para trabajar han sido influenciados por las poderosas pandillas MS-13 y Barrio 18, llevando al desarrollo de grupos locales que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":34799,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3524,13],"tags":[],"class_list":["post-34798","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticas","category-portada"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34798","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=34798"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34798\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34800,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34798\/revisions\/34800"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/34799"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=34798"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=34798"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=34798"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}