{"id":34806,"date":"2014-08-29T11:04:20","date_gmt":"2014-08-29T17:04:20","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=34806"},"modified":"2014-08-29T11:05:28","modified_gmt":"2014-08-29T17:05:28","slug":"desalmados-del-hit-parade","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=34806","title":{"rendered":"Desalmados del \u201cHit Parade\u201d"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_34807\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=34807\" rel=\"attachment wp-att-34807\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-34807\" class=\"size-medium wp-image-34807\" alt=\"Una de las tortuguitas sacrificadas para el video clip.\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/tortuguita-2-300x194.jpg\" width=\"300\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/tortuguita-2-300x194.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/tortuguita-2-342x221.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/tortuguita-2.jpg 591w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-34807\" class=\"wp-caption-text\">Una de las tortuguitas sacrificadas para el video clip.<\/p><\/div>\n<p>Iron\u00edas de la vida, una de las bandas de m\u00fasica espa\u00f1olas m\u00e1s comprometidas p\u00fablicamente con la justicia social y la defensa de la naturaleza es la responsable indirecta del ecocidio de 31 tortugas marinas en las costas de Centroam\u00e9rica.<\/p>\n<p>La prueba del delito est\u00e1 a un clic de distancia. S\u00f3lo tiene que acceder al videoclip de la canci\u00f3n \u00abHacia lo salvaje\u00bb, uno de los m\u00e1s recientes \u00e9xitos de Amaral, para apreciar en primer plano a las v\u00edctimas de un caso de tr\u00e1fico ilegal de especies protegidas, cuyo contrabando sirvi\u00f3 al beneficio econ\u00f3mico de la productora audiovisual que realiz\u00f3 el v\u00eddeo y, en \u00faltima instancia, del propio d\u00fao zaragozano.<\/p>\n<p>En agosto de 2011, el sencillo aup\u00f3 a Amaral al primer lugar de ventas en iTunes en cuesti\u00f3n de horas, mientras que el \u00e1lbum del mismo nombre les granje\u00f3 un disco de platino (60.000 copias vendidas) en apenas siete semanas.<\/p>\n<p>En el videoclip se puede apreciar a un grupo de tortugas marinas reci\u00e9n salidas del cascar\u00f3n que luchan contra las adversidades y los depredadores para cruzar la arena con sus d\u00e9biles aletas y llegar al mar, un \u00e9pico viaje por la supervivencia que sirve para ilustrar el bravo mensaje de Eva Amaral. \u201cNo ten\u00e9is ni idea de lo alto que puedo volar\u201d, reza uno de los versos.<\/p>\n<p>Por desgracia no puede estar refiri\u00e9ndose a la tortuga que aparece en la imagen lanz\u00e1ndose al mar, pues ella, como sus otras 30 compa\u00f1eras escogidas para realizar el v\u00eddeo, estaban condenadas a muerte desde el mismo momento en que fueron arrancadas de su h\u00e1bitat natural en las costas del Pac\u00edfico de Guatemala y transportadas a las costas del Caribe hondure\u00f1o para ser sometidas a una estramb\u00f3tica filmaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Uno de los miembros del rodaje de \u00abHacia lo salvaje\u00bb ha narrado en un art\u00edculo lleno de irritantes detalles esa expedici\u00f3n clandestina y las barbaridades que cometieron para poder ilustrar el videoclip de Amaral.<\/p>\n<p>Seg\u00fan cuenta Andr\u00e9s Zepeda en la revista N\u00f3mada de Guatemala, la idea fue del director del proyecto, el madrile\u00f1o Cristian Pozo, alias Tit\u00e1n, un nombre reputado dentro de su segmento gracias a su creatividad y esp\u00edritu provocador.<\/p>\n<p>La idea del productor era plasmar una \u201coda a la supervivencia en el contexto del implacable mundo animal, grabando para ello a una tortuguita en el momento de emprender su camino al mar\u201d, cuenta Zepeda.<\/p>\n<p>\u201cHab\u00eda que conseguir un acuario lo suficientemente grande para simular un oc\u00e9ano. Nadie, hasta entonces, se hab\u00eda detenido a pensar que las tortugas marinas son especies protegidas y que no se consiguen as\u00ed de f\u00e1cil, mucho menos reci\u00e9n nacidas y en cautiverio\u201d.<\/p>\n<p>La primera opci\u00f3n fue recurrir a los cauces legales, comenzando por tiendas de mascotas. Luego se pens\u00f3 en Costa Rica como el lugar ideal, opci\u00f3n descartada debido a los estrictos controles que ejerce ese pa\u00eds para proteger su biodiversidad.<\/p>\n<div id=\"attachment_34808\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=34808\" rel=\"attachment wp-att-34808\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-34808\" class=\"size-medium wp-image-34808\" alt=\"Las tortugas reci\u00e9n nacidas fueron secuestradas de su h\u00e1bitat y llevadas a otro extra\u00f1o.\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/tortuguita-1-300x224.jpg\" width=\"300\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/tortuguita-1-300x224.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/tortuguita-1-342x255.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/tortuguita-1-60x45.jpg 60w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/tortuguita-1-150x113.jpg 150w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/tortuguita-1-269x201.jpg 269w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/tortuguita-1.jpg 672w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-34808\" class=\"wp-caption-text\">Las tortugas reci\u00e9n nacidas fueron secuestradas de su h\u00e1bitat y llevadas a otro extra\u00f1o.<\/p><\/div>\n<p>As\u00ed que, sin pesta\u00f1ear, Tit\u00e1n y su equipo, formado tambi\u00e9n por el documentalista espa\u00f1ol Chema Rodr\u00edguez, recurrieron al mercado negro para poder rodar con las escurridizas tortugas marinas y ofrecerle al mundo esa \u201coda a la supervivencia\u201d que ilustrar\u00eda el tema de Amaral.<\/p>\n<p>El plan inicial fue hacerse de manera clandestina con tres o cuatro tortugas reci\u00e9n salidas del cascar\u00f3n, algo no especialmente dif\u00edcil en los porosos bazares ilegales de Centroam\u00e9rica. Y as\u00ed fue como el equipo de rodaje termin\u00f3 haci\u00e9ndose con nada menos que 31 ejemplares de apenas unas horas de vida, parte de ellas entregadas por proveedores que creyeron que el objetivo del equipo era ponerlas en libertad.<\/p>\n<p>\u201cLas tortugas estaban condenadas a morirse desde el mismo momento en que fueron capturadas en vez de devolverse inmediatamente al mar, ya que al salir de sus huevos cuentan apenas con la reserva de energ\u00eda suficiente para nadar durante dos d\u00edas y dos noches seguidas hasta llegar a la Corriente del Golfo\u201d, explica Zepeda.<\/p>\n<p>Sin embargo, esa necesidad vital de las 31 tortugas chocaba por completo con el plan que el equipo de rodaje hab\u00eda preparado para ellas: diez d\u00edas de producci\u00f3n y filmaci\u00f3n para obtener los bellos planos que aparecen en el videoclip.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes fueron rodadas en una piscina llena de agua de mar filtrada y tambi\u00e9n en las costas de Honduras, en el mar Caribe. Porque esa fue otra: debido a la \u00e9poca del a\u00f1o en que rodaron el v\u00eddeo (finales de agosto, hace tres a\u00f1os) las aguas del Pac\u00edfico centroamericano luc\u00edan turbias y sin apenas visibilidad, debido a las constantes lluvias y a los sedimentos. Era imposible sacar buenas tomas subacu\u00e1ticas all\u00ed, as\u00ed que cogieron a sus 31 tortugas y se desplazaron hacia el Caribe, a la isla hondure\u00f1a de Roat\u00e1n.<\/p>\n<p>\u201cLo m\u00e1s delicado fue el traslado por tierra desde el Pac\u00edfico hasta el Caribe. Est\u00e1bamos arriesg\u00e1ndolo todo: el peligro de ser descubiertos, la presumible detenci\u00f3n, el castigo respectivo, el aborto de la misi\u00f3n encomendada. Quer\u00edamos hacer el viaje lo m\u00e1s r\u00e1pido posible, pero intentando no pasar por la capital para evitar controles de la polic\u00eda.<\/p>\n<p>Salimos a las cuatro y media de la ma\u00f1ana\u201d, cuenta Zepeda. \u201cNing\u00fan puesto de registro nos sorprendi\u00f3 en el camino. En el paso fronterizo la cosa fluy\u00f3 sin dificultad, lo cual no es extra\u00f1o si se tiene en cuenta la extrema porosidad migratoria fomentada por la corrupci\u00f3n y el narcotr\u00e1fico.<\/p>\n<p>A la hora de mostrar los documentos nos hicimos pasar como turistas de visita a las islas de la Bah\u00eda, enclaves de tranquilidad en el pa\u00eds m\u00e1s violento del mundo. Los agentes ni siquiera entraron a revisar el veh\u00edculo\u201d. A salvo de la justicia y con sus 31 tortugas todav\u00eda vivas, se dispusieron a rodar todas las tomas necesarias con la colaboraci\u00f3n de otros reptiles y un cangrejo como actores de reparto.<\/p>\n<p>Tit\u00e1n y su equipo, formado tambi\u00e9n por el documentalista espa\u00f1ol Chema Rodr\u00edguez, recurrieron al mercado negro para poder rodar con las escurridizas tortugas marinas y ofrecerle al mundo esa &#8216;oda a la supervivencia&#8217;. \u201cEn su epopeya, la protagonista del video deb\u00eda toparse con un sapo.<\/p>\n<p>El Tit\u00e1n quer\u00eda registrarlo estando quieto, pero el animal, por instinto, saltaba tratando de huir. En el minuto 3:38 del videoclip puede v\u00e9rsele la irritaci\u00f3n alrededor del ojo, efecto de los varios chancletazos que recibi\u00f3 hasta quedar debidamente azurumbado. Parec\u00eda como Stallone al final de Rocky IV\u201d, narra Zepeda, quien reconoce: \u201cConforme pasaban los d\u00edas iba haci\u00e9ndoseme cada vez m\u00e1s fuerte la impresi\u00f3n de estar formando parte de un proyecto absurdo, inspirado en el apego a las apariencias y realizado al servicio de un mercado voraz, insensible, ciego, sin alma\u201d.<\/p>\n<p>Terminado el rodaje, las tortugas fueron liberadas en las inh\u00f3spitas aguas hondure\u00f1as. \u201cNinguna de las paslamas ten\u00eda posibilidades de sobrevivir en un h\u00e1bitat ajeno, con temperatura, grado de pH y porcentaje de salinidad distintos. Expuestas durante tanto tiempo a la luz directa del sol, lo m\u00e1s probable era que a esas alturas estuvieran ya completamente ciegas. Adem\u00e1s, su asombroso pero fr\u00e1gil sistema de geolocalizaci\u00f3n hab\u00eda sido alterado desde un principio. Seguramente las barracudas tardaron muy poco en merend\u00e1rselas\u201d, indica el miembro del equipo.<\/p>\n<p>El v\u00eddeo se present\u00f3 y fascin\u00f3 a Eva Amaral y Juan Aguirre, que en su web aseguran estar estupefactos por lo sucedido, y a los representantes del sello discogr\u00e1fico. Tambi\u00e9n la prensa elogi\u00f3 la fuerza del mensaje del v\u00eddeo dirigido por el Tit\u00e1n.<\/p>\n<p>Es de suponer que el d\u00fao aragon\u00e9s desconoc\u00eda el ecocidio que implicaba ese v\u00eddeo, si es que siquiera se llegaron a preguntar c\u00f3mo se las ingeni\u00f3 el equipo de rodaje para obtener tan detalladas y oportunas im\u00e1genes de un animal en peligro de extinci\u00f3n. La revista Rolling Stone calific\u00f3 Hacia lo salvaje como \u201cuna de las canciones m\u00e1s \u00e9picas del rock\u201d. El videoclip que la acompa\u00f1a, sin duda, tambi\u00e9n merecer\u00eda una buena retah\u00edla de adjetivos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Iron\u00edas de la vida, una de las bandas de m\u00fasica espa\u00f1olas m\u00e1s comprometidas p\u00fablicamente con la justicia social y la defensa de la naturaleza es la responsable indirecta del ecocidio de 31 tortugas marinas en las costas de Centroam\u00e9rica. La prueba del delito est\u00e1 a un clic de distancia. 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