{"id":37488,"date":"2015-01-19T09:22:24","date_gmt":"2015-01-19T15:22:24","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=37488"},"modified":"2015-01-19T09:22:24","modified_gmt":"2015-01-19T15:22:24","slug":"el-rio-san-juan-maravilla-de-latinoamerica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=37488","title":{"rendered":"El r\u00edo San Juan, maravilla de Latinoam\u00e9rica"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=37489\" rel=\"attachment wp-att-37489\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-37489\" alt=\"El Castillo, Nicaragua\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/El-Castillo-3.jpg\" width=\"625\" height=\"469\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/El-Castillo-3.jpg 625w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/El-Castillo-3-300x225.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/El-Castillo-3-342x256.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/El-Castillo-3-60x45.jpg 60w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/El-Castillo-3-150x113.jpg 150w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/El-Castillo-3-269x201.jpg 269w\" sizes=\"auto, (max-width: 625px) 100vw, 625px\" \/><\/a>Gacela por el mundo<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de mis d\u00edas de relax en el archipi\u00e9lago de Solentiname, decid\u00ed explorar un destino un poco m\u00e1s activo y me dispuse a conocer el inmenso r\u00edo San Juan.<\/p>\n<p>Para ello me dirig\u00ed a El Castillo, un peque\u00f1o pueblo al que s\u00f3lo se puede acceder en bote tras una traves\u00eda preciosa de 3 horas en las que la selva tropical se extiende en ambas orillas del r\u00edo San Juan y los escasos claros sirven de embarcaderos improvisados. A pesar de que el bote que quer\u00eda coger desde San Carlos estaba lleno, despu\u00e9s de algo de espera y poner mi mejor cara de perrito abandonado, me hicieron un hueco en la proa sentada sobre una nevera port\u00e1til y viaj\u00e9 la mitad del camino en el asiento con las mejores vistas -sorprendentemente tambi\u00e9n el m\u00e1s c\u00f3modo-.<\/p>\n<p>Eso s\u00ed, pas\u00e9 el trayecto un poco preocupada por mi mochila, que acab\u00f3 en el techo sin ninguna sujeci\u00f3n -yo la visualizaba en el fondo del r\u00edo-. Tanto la mochila como yo llegamos de una pieza a nuestro destino y, adem\u00e1s, el encargado, un simp\u00e1tico adolescente, no quiso cobrarme, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s se puede pedir? Ya estaba en mitad del r\u00edo San Juan dispuesta a aprovechar todo lo que tiene que ofrecer esta remota zona de Nicaragua.<\/p>\n<p>El r\u00edo San Juan nace en el infinito Lago Nicaragua y tras 200 kil\u00f3metros desemboca en el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, dejando tras de s\u00ed un escenario de vegetaci\u00f3n exuberante. Este caudaloso r\u00edo separa Nicaragua de Costa Rica y es motivo de disputas constantes entre los dos pa\u00edses. La \u00faltima de ellas durante mi estancia all\u00ed incluy\u00f3 la movilizaci\u00f3n de j\u00f3venes nicas afines al gobierno protestando a lo largo y ancho del r\u00edo contra los \u201cmalvados\u201d costarricenses. Incluso apareci\u00f3 por all\u00ed un hidroavi\u00f3n, que no me qued\u00f3 muy claro si era parte de la protesta o llevaba a turistas despistados.<\/p>\n<p>La turbulenta historia del r\u00edo, sin embargo, no es reciente sino que data de unos cuantos siglos atr\u00e1s. Los conquistadores espa\u00f1oles lo utilizaron como puerta de entrada en la zona y remontando este r\u00edo llegaron, a trav\u00e9s del lago Nicaragua, pr\u00e1cticamente hasta el Pac\u00edfico. No obstante, los espa\u00f1oles no fueron los \u00fanicos en descubrir esta r\u00e1pida v\u00eda de comunicaci\u00f3n interoce\u00e1nica y, un par de siglos despu\u00e9s, los piratas (es decir, los ingleses, que ya controlaban parte de la costa atl\u00e1ntica nicarag\u00fcense) surcaban con frecuencia el r\u00edo para saquear tanto San Carlos como Granada, la principal ciudad del pa\u00eds y desde donde se enviaban a la Pen\u00ednsula los tesoros encontrados en las colonias latinoamericanas.<\/p>\n<p>Con el fin de evitar estas incursiones indeseables, se construy\u00f3 un fuerte a orillas del r\u00edo, creando un pueblo que se conoce desde entonces como El Castillo. Y aqu\u00ed es donde me aloj\u00e9 durante unos d\u00edas para visitar la zona.<\/p>\n<p>Varios siglos despu\u00e9s el r\u00edo San Juan a punto estuvo de convertirse en el motor econ\u00f3mico de Nicaragua, cuando el pa\u00eds pele\u00f3 para que Estados Unidos construyese aqu\u00ed el canal para unir el oc\u00e9ano Pac\u00edfico y el Atl\u00e1ntico. Por suerte o por desgracia, el proyecto se acab\u00f3 llevando a cabo en Panam\u00e1. Seg\u00fan cuentan las malas lenguas, en la decisi\u00f3n tuvo mucho que ver un lobista paname\u00f1o que env\u00edo a todos los senadores norteamericanos una carta en la que adjunt\u00f3 un sello nicarag\u00fcense que reproduc\u00eda uno de los m\u00faltiples volcanes del pa\u00eds. Ya no hicieron falta palabras. Y gracias a ello ahora podemos disfrutar del r\u00edo San Juan en su estado natural. <a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=37490\" rel=\"attachment wp-att-37490\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-37490\" alt=\"Casa en El Castillo, Nicaragua\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/R\u00edo-San-Juan.jpg\" width=\"625\" height=\"469\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/R\u00edo-San-Juan.jpg 625w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/R\u00edo-San-Juan-300x225.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/R\u00edo-San-Juan-342x256.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/R\u00edo-San-Juan-60x45.jpg 60w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/R\u00edo-San-Juan-150x113.jpg 150w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/R\u00edo-San-Juan-269x201.jpg 269w\" sizes=\"auto, (max-width: 625px) 100vw, 625px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Las 3 horas de trayecto por el r\u00edo San Juan desde San Carlos hasta El Castillo se me hicieron cortas, pues el impresionante paisaje y el constante subir y bajar de gente local que parec\u00eda que viv\u00edan en mitad de la nada me tuvieron entretenida. Y as\u00ed llegu\u00e9 hasta el tranquilo y diminuto pueblo de El Castillo.<\/p>\n<p>El Castillo consta de unas 6 calles en total, de las cuales la m\u00e1s importante discurre paralela al r\u00edo, lo que permite a las casas, hoteles y restaurantes aprovechar el agua inagotable del caudal con tan s\u00f3lo tirar un cubo desde la terraza. Me sorprendi\u00f3 la cantidad de oferta tur\u00edstica del pueblo, sobre todo teniendo en cuenta que los visitantes se pod\u00edan contar con los dedos de la mano (\u00bftal vez mi visita coincidi\u00f3 con la temporada baja?) As\u00ed, no me result\u00f3 complicado encontrar alojamiento ni lugares en los que degustar la cocina local. El plato m\u00e1s t\u00edpico de El Castillo son los camarones de r\u00edo gigantes, unas gambas inmensas que, en honor a la verdad, no me parecieron especialmente sabrosas.<\/p>\n<p>Como ya habr\u00e9is imaginado, en El Castillo no hay coches porque no hay carreteras y, por tanto, ning\u00fan sitio al que ir en veh\u00edculo. De esta manera, todo el transporte se realiza por v\u00eda fluvial. Esto dota al pueblo de un punto m\u00e1s de tranquilidad, si es que eso resulta posible. En otras palabras, el estr\u00e9s no forma parte del vocabulario de los habitantes de este pueblo ribere\u00f1o.<\/p>\n<p>Por otro lado, el principal punto de inter\u00e9s tur\u00edstico del pueblo es la fortaleza, cuyo nombre oficial es Castillo de la Inmaculada Concepci\u00f3n -telita con el nombre, \u00bfse puede ser m\u00e1s cat\u00f3lico que los conquistadores espa\u00f1oles que hasta pon\u00edan nombres religiosos a sus fortalezas?- Este monumento domina el pueblo desde su privilegiada posici\u00f3n en lo alto de una loma. Ha sido extensivamente restaurado en los \u00faltimos a\u00f1os y en la actualidad una puede imaginarse defendiendo el r\u00edo de piratas desde sus murallas o, en su defecto, disfrutar de las vistas.<\/p>\n<p>No me llev\u00f3 demasiado tiempo recorrer el pueblo, y eso que pase\u00e9 por todos los rincones de la poblaci\u00f3n, as\u00ed que al d\u00eda siguiente me apunt\u00e9 a una excursi\u00f3n por el r\u00edo y la Reserva Biol\u00f3gica Indio-Ma\u00edz junto a dos mochileros alemanes. Para aprovechar el d\u00eda quedamos al amanecer y cuando me levant\u00e9 a la ma\u00f1ana siguiente cre\u00ed que estaba todav\u00eda so\u00f1ando porque una espesa niebla no permit\u00eda ver m\u00e1s all\u00e1 de dos metros. La situaci\u00f3n no mejor\u00f3 al llegar al embarcadero. Aquello parec\u00eda sacado de una pel\u00edcula de terror.<\/p>\n<p>Ante nuestra sorpresa, el gu\u00eda nos explic\u00f3 que durante la \u00e9poca seca hace tanto calor que el r\u00edo se evapora y genera esa niebla todas las madrugadas. De esta manera, comenzamos nuestro tour con unas vistas fantasmag\u00f3ricas, que se fueron disipando a medida que avanzaba el d\u00eda.<\/p>\n<p>Desde El Castillo tardamos aproximadamente una hora en barca en llegar a la reserva biol\u00f3gica Indio-Ma\u00edz. Para entonces la niebla ya hab\u00eda desaparecido y pudimos disfrutar de un interesante paseo por esta zona de la selva tropical nicarag\u00fcense. La incre\u00edble vegetaci\u00f3n de este bosque h\u00famedo primario nos depar\u00f3 varias agradables sorpresas: monos divirti\u00e9ndose en las ramas de los inmensos \u00e1rboles, una tar\u00e1ntula que huy\u00f3 despavorida a su guarida nada m\u00e1s vernos y hasta una ranita flecha.<a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=37491\" rel=\"attachment wp-att-37491\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-37491\" alt=\"En El Castillo, Nicaragua\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Gacela.jpg\" width=\"625\" height=\"469\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Gacela.jpg 625w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Gacela-300x225.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Gacela-342x256.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Gacela-60x45.jpg 60w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Gacela-150x113.jpg 150w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Gacela-269x201.jpg 269w\" sizes=\"auto, (max-width: 625px) 100vw, 625px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El anfibio conocido como rana flecha, rana venenosa de dardo o rana punta de flecha es end\u00e9mico de Centro y Suram\u00e9rica y su nombre proviene del uso que hac\u00edan los ind\u00edgenas de su piel venenosa. Estas ranas s\u00f3lo usan sus toxinas como medio de defensa y sus intensos colores ya indican de antemano a los depredadores de su peligrosidad, pero las tribus de la regi\u00f3n encontraron una manera m\u00e1s eficaz de cazar utilizando su veneno en las puntas de sus flechas.<\/p>\n<p>En todo caso, aunque en la foto el bicho parezca m\u00e1s o menos grande, es un ranita muy peque\u00f1a, apenas unos 4 cent\u00edmetros -vamos del tama\u00f1o de la u\u00f1a de un dedo-. As\u00ed no me extra\u00f1a que no la hubiera podido ver nunca antes en mis correr\u00edas por otras selvas de la zona.<\/p>\n<p>Tras el paseo por el bosque nos dispusimos a explorar uno de los afluentes del r\u00edo San Juan, que result\u00f3 tan espectacular como \u00e9ste pero a menor escala. Aqu\u00ed vimos una tortuga s\u00faper-pancha tomando el sol y p\u00e1jaros de todo tipo. Adem\u00e1s, mis compa\u00f1eros de tour se dieron un chapuz\u00f3n en este r\u00edo, pero yo me qued\u00e9 en el bote disfrutando del paisaje.<\/p>\n<p>El r\u00edo San Juan me ha parecido una de las maravillas de Nicaragua, por no decir de toda Latinoam\u00e9rica. Surcar sus aguas ha sido una experiencia incre\u00edble. Los paisajes de selva tropical rodeados de agua, sus animales escondidos en la frondosidad de la vegetaci\u00f3n y la tranquila forma de vida en El Castillo me han encantado.<\/p>\n<p>Sin embargo, todo lo bueno tiene su final y yo ten\u00eda otros muchos lugares que explorar en Nicaragua. De esta manera, una madrugada en mitad de la niebla tom\u00e9 el primer bote del d\u00eda de vuelta a la civilizaci\u00f3n -m\u00e1s bien a San Carlos-. A esas horas de la ma\u00f1ana pude comprobar todo el ajetreo de la hora punta en el r\u00edo, con los botes llenos hasta arriba de trabajadores, que r\u00edete t\u00fa del metro.<\/p>\n<p>Una vez en San Carlos continu\u00e9 mi viaje por carretera hasta la poco visitada ciudad de Juigalpa, pero esa es otra historia\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gacela por el mundo Despu\u00e9s de mis d\u00edas de relax en el archipi\u00e9lago de Solentiname, decid\u00ed explorar un destino un poco m\u00e1s activo y me dispuse a conocer el inmenso r\u00edo San Juan. 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