{"id":3760,"date":"2011-09-06T10:03:23","date_gmt":"2011-09-06T16:03:23","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=3760"},"modified":"2011-09-06T10:03:23","modified_gmt":"2011-09-06T16:03:23","slug":"maras-y-narcos-tienen-mucho-de-machismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=3760","title":{"rendered":"Maras y narcos tienen mucho de machismo"},"content":{"rendered":"<p><div id=\"attachment_3761\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=3761\" rel=\"attachment wp-att-3761\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-3761\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/M\u00f3nica-Zalaquett.jpg\" alt=\"\" title=\"OLYMPUS DIGITAL CAMERA\" width=\"640\" height=\"480\" class=\"size-full wp-image-3761\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/M\u00f3nica-Zalaquett.jpg 640w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/M\u00f3nica-Zalaquett-300x225.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/M\u00f3nica-Zalaquett-342x256.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/M\u00f3nica-Zalaquett-60x45.jpg 60w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/M\u00f3nica-Zalaquett-150x113.jpg 150w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/M\u00f3nica-Zalaquett-269x201.jpg 269w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-3761\" class=\"wp-caption-text\">M\u00f3nica Zalaquett, directora del Ceprev. Foto: Roberto Valencia.<\/p><\/div>No son pocas las ONG centroamericanas que aseguran trabajar en la prevenci\u00f3n, con j\u00f3venes en riesgo, o en la rehabilitaci\u00f3n, con pandilleros con historial delictivo. El Ceprev, con sede en Managua, es una de las pioneras, y su directora, M\u00f3nica Zalaquett, una de las voces m\u00e1s respetadas entre las convencidas de que, por m\u00e1s atrocidades que haya cometido, un marero puede rehabilitarse si se trabaja en serio en eso.<\/p>\n<p>\u201cLos mareros pueden cambiar si se les da la oportunidad\u201d, pregona M\u00f3nica Zalaquett. En un tema complejo como lo es el de la inseguridad, con Centroam\u00e9rica se\u00f1alada como la regi\u00f3n m\u00e1s violenta del mundo, y con una opini\u00f3n p\u00fablica radicalizada, no cualquiera aboga abiertamente por los pandilleros, y ella no solo lo hace, sino que se atrinchera en esa defensa. \u201cEstos j\u00f3venes tienen unas historias de vida tan atroces que uno se pregunta: \u00bfc\u00f3mo no han hecho peores cosas a\u00fan?\u201d, dice en otro momento de la entrevista.<\/p>\n<p>Zalaquett dirige una influyente organizaci\u00f3n no gubernamental nicarag\u00fcense llamada Centro de Prevenci\u00f3n de la Violencia (Ceprev). El Ceprev a su vez forma parte de la Coalici\u00f3n Centroamericana para la Prevenci\u00f3n de la Violencia Juvenil (CCPVJ), un conglomerado de organizaciones e instituciones de Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Honduras que cuestionan las pol\u00edticas de corte represivo impuestas en casi todos estos pa\u00edses, y que desarrollan de forma focalizada, con fondos provenientes en su mayor\u00eda de la cooperaci\u00f3n internacional, modelos de prevenci\u00f3n y reinserci\u00f3n que, simplific\u00e1ndolo mucho, ven al pandillero no solo como victimario, sino como v\u00edctima de una sociedad o de un sistema. En concreto, Zalaquett pone especial \u00e9nfasis en culpar al sistema patriarcal (al machismo, dicho en palabras llanas) de buena parte de la violencia que afecta a Centroam\u00e9rica, y casi viene a asegurar que si se extirpara el machismo, se reducir\u00eda de forma radical la violencia.<\/p>\n<p>En esta entrevista se habla pues de machismo, de maras, de los distintos tipos de pandillas, de la violencia extrema que los j\u00f3venes generan y sufren, y hasta de posibles soluciones. Pero antes de entrar de lleno, Sala Negra de El Faro crey\u00f3 oportuno que Zalaquett explicara lo que bien podr\u00eda llamarse la paradoja nica; es decir, por qu\u00e9 la nicarag\u00fcense es una sociedad menos violenta que la de sus vecinos del norte. Dicho con n\u00fameros, mientras que en 2010 en Nicaragua la tasa de homicidios fue de 13 por cada 100 mil habitantes, Guatemala report\u00f3 41, en El Salvador ascendi\u00f3 a 65, y Honduras lleg\u00f3 a 77.<\/p>\n<p>Son muchas y variadas las interpretaciones sobre el hecho de que Nicaragua sea menos violenta. \u00bfCu\u00e1l es la suya?<br \/>\nHay varios aspectos: el primero es que los nicarag\u00fcenses entramos m\u00e1s tarde en la ola del narcotr\u00e1fico regional. La guerra interna nos retras\u00f3 a la hora de sumergirnos en toda esta corriente del narcotr\u00e1fico creciente en la regi\u00f3n. Y, como consecuencia directa de esa situaci\u00f3n, en los otros pa\u00edses se desarroll\u00f3 antes la actividad delictiva vinculada al tr\u00e1fico de drogas.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 otros elementos influyeron?<\/p>\n<p>Otro factor importante es la revoluci\u00f3n, porque se crearon redes sociales que no se encuentran tan claramente en el resto de la regi\u00f3n. La revoluci\u00f3n tambi\u00e9n trajo transformaciones en la mentalidad de la gente: se desarroll\u00f3 un sentido de mayor solidaridad, como de involucrarse m\u00e1s en los problemas de los dem\u00e1s. Y la Polic\u00eda Nacional de Nicaragua, que es consecuencia directa de la revoluci\u00f3n, desde sus or\u00edgenes evit\u00f3 convertirse en una fuerza eminentemente represiva, sino de servicio y vinculada a aspectos sociales. Aun cuando tambi\u00e9n est\u00e9 recibiendo el impacto del narcotr\u00e1fico y del crimen organizado, es una polic\u00eda diferente a las dem\u00e1s, que entiende que la prevenci\u00f3n es necesaria y que est\u00e1 dispuesta en ciertos casos a coordinar acciones y a recibir capacitaciones de parte de la sociedad civil.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 papel tuvo en el pa\u00eds la denominada sociedad civil?<\/p>\n<p>Las acciones de prevenci\u00f3n las iniciamos mucho antes que en el resto de la regi\u00f3n. El Ceprev se fund\u00f3 en 1997, y no fuimos los \u00fanicos. En la d\u00e9cada de los noventa surgieron iniciativas cuyo enfoque fue trabajar en las comunidades, y ese enfoque preventivo lo asumieron despu\u00e9s la Polic\u00eda Nacional y otras instituciones estatales. En todos estos a\u00f1os hemos hecho una enorme labor en las zonas m\u00e1s afectadas por la violencia, atacando aspectos cruciales con enfoques adecuados. Y eso es muy importante, porque no es solo hacer prevenci\u00f3n, sino c\u00f3mo y d\u00f3nde lo hac\u00e9s.<\/p>\n<p>El d\u00f3nde es, en efecto, muy importante\u2026<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n el c\u00f3mo, porque hoy en d\u00eda el concepto de prevenci\u00f3n est\u00e1 de moda y es pol\u00edticamente correcto, pero se sigue haciendo represi\u00f3n bajo el guante de la prevenci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfAlg\u00fan otro factor que a su juicio explique la paradoja nica?<\/p>\n<p>La migraci\u00f3n. Los nicarag\u00fcenses no se dirigieron de forma masiva hacia el \u00e1rea de Los \u00c1ngeles, sino que emigraron a Costa Rica, y los que se fueron a Estados Unidos optaron por ciudades como Miami. Por lo tanto, nuestros j\u00f3venes apenas se involucraron con el movimiento de pandillas, que tiene su epicentro en Los \u00c1ngeles.<\/p>\n<p>* * *<br \/>\nM\u00f3nica Zalaquett naci\u00f3 en 1954 en Chile. Est\u00e1 casada, es madre por partida doble y reside en una casona con piscina en Las Colinas, una de las zonas m\u00e1s exclusivas de Managua. Los inicios, sin embargo, no fueron tan c\u00f3modos. Desde muy joven tuvo una intensa actividad pol\u00edtica, ligada siempre a grupos de izquierda. Vivi\u00f3 en primera persona el golpe de Estado de Augusto Pinochet, y en 1974, como consecuencia de tener como pareja a un nicarag\u00fcense, se integr\u00f3 en el Frente Sandinista de Liberaci\u00f3n Nacional (FSLN) y luego abandon\u00f3 su pa\u00eds de nacimiento. Estudi\u00f3 sicolog\u00eda, sociolog\u00eda y periodismo, y por ocho a\u00f1os trabaj\u00f3 en el legendario diario Barricada, el \u00f3rgano oficial de expresi\u00f3n del FSLN, aunque en la actualidad es muy cr\u00edtica con la actual versi\u00f3n del sandinismo, abanderada por Daniel Ortega. Ha escrito una novela ambientada en la guerra interna nicarag\u00fcense titulada Tu fantasma, Juli\u00e1n (Editorial Vanguardia. Managua, 1993), y es columnista habitual en El Nuevo Diario, el segundo peri\u00f3dico m\u00e1s influyente del pa\u00eds. En diciembre del a\u00f1o pasado public\u00f3 un art\u00edculo de opini\u00f3n en el que ped\u00eda a los padres que en Navidad regalaran mu\u00f1ecas a sus hijos varones, como una forma eficaz de combatir el machismo desde la ra\u00edz.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de la violencia, \u00bfse puede hablar de dos centroam\u00e9ricas, de Honduras para arriba y de Nicaragua para abajo?<br \/>\nNo estoy tan de acuerdo con eso. Es cierto que hay diferencias, pero tambi\u00e9n hay aspectos comunes. Afortunadamente, Nicaragua, Costa Rica y Panam\u00e1 est\u00e1n todav\u00eda a la zaga en cuanto a indicadores de violencia, pero vamos por el mismo camino.<\/p>\n<p>Lo que Nicaragua bota es el mito de que pobreza y violencia van unidos de la mano.<\/p>\n<p>Nicaragua es un pa\u00eds muy pobre, y no ha llegado a tasas de homicidios por cada 100 mil habitantes tan elevadas, pero creo que las causas de la violencia juvenil son muy parecidas en Nicaragua y en Honduras, aunque las expresiones sean menos graves en un pa\u00eds que en el otro. La ra\u00edz del problema es la misma, y con esto hay que tener mucho ojo, sobre todo los nicarag\u00fcenses, porque vamos empeorando.<\/p>\n<p>Cabal, los 13 homicidios por cada 100 mil habitantes suenan a poco si la comparaci\u00f3n es con Honduras o El Salvador, pero el promedio mundial es 8.<\/p>\n<p>Es que somos una regi\u00f3n que est\u00e1 pasando por una situaci\u00f3n muy cr\u00edtica. Las armas que se fabrican en Norteam\u00e9rica bajan por aqu\u00ed, y las drogas que se generan en Sudam\u00e9rica suben por aqu\u00ed. Somos el corredor de las drogas que suben y las armas que bajan.<\/p>\n<p>Visto as\u00ed, suena a que la violencia casi se nos impone desde fuera.<\/p>\n<p>No. El narcotr\u00e1fico y el tr\u00e1fico de armas explican una parte, pero tambi\u00e9n est\u00e1n los problemas sociales, que no solo incluyen la pobreza. En toda la regi\u00f3n hay problemas \u00e9tnicos no resueltos que son generadores de violencia, tambi\u00e9n hay problemas de discriminaci\u00f3n, de exclusi\u00f3n social, y un problema mucho m\u00e1s importante, como lo es el esquema patriarcal que caracteriza a las sociedades centroamericanas. Y todos esos problemas confluyen. Por ejemplo, la crisis econ\u00f3mica actual ha generado desempleo, y esa desocupaci\u00f3n no solo afecta los bolsillos, sino que afecta el sentido de masculinidad de los hombres.<\/p>\n<p>Usted ve el machismo como el principal generador de violencia.<\/p>\n<p>Es que en sociedades fuertemente machistas, muy empobrecidas y con mucha exclusi\u00f3n social, se ha agregado el hecho de que los hombres han perdido masivamente ingresos econ\u00f3micos y, por lo tanto, poder econ\u00f3mico. Y eso en la familia tradicional equivale a tocarle los huevos al toro; o sea, perder poder econ\u00f3mico frente a los cambios de g\u00e9nero que han empujado a la mujer a la vida p\u00fablica es un generador de violencia social. Mucho del movimiento de las maras, de las pandillas, y del narcotr\u00e1fico incluso, tiene un componente de g\u00e9nero clar\u00edsimo.<\/p>\n<p>A ver, desarr\u00f3lleme eso, por favor.<\/p>\n<p>A las pandillas llega un joven que se siente discriminado, que no tiene un espacio en la sociedad, que vive violencia intrafamiliar\u2026 Ese joven encuentra en la violencia una manera de cobrar poder, una manera de mostrar fuerza en una sociedad que al hombre le est\u00e1 quitando todos sus medios tradicionales de mostrar poder. La sociedad es a\u00fan muy machista, y este es un aspecto que afecta a toda la regi\u00f3n por parejo. Nosotros, como Ceprev, hemos considerado prioritario trabajar en esa l\u00ednea.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p>El Ceprev trabaja en 36 barrios, casi todos de Managua, si bien tambi\u00e9n tiene presencia en Tipitapa, un municipio ubicado en el extrarradio. Al d\u00eda siguiente de la entrevista, asistir\u00e9 a uno de sus talleres, en el que una treintena de j\u00f3venes del barrio Arnoldo Alem\u00e1n y del Anexo Villa Libertad -varones en su mayor\u00eda- ser\u00e1n testigos de una din\u00e1mica presentaci\u00f3n en la que un grupo de sic\u00f3logas dramatizar\u00e1 sobre los distintos tipos de violencia y en la que se reflexionar\u00e1 sobre el machismo como su principal catalizador. Habr\u00e1 j\u00f3venes en riesgo y tambi\u00e9n pandilleros, pero tanto por sus participaciones como por las pl\u00e1ticas que mantendr\u00e9 con ellos quedar\u00e1 claro que las pandillas nicarag\u00fcenses poco o nada tienen que ver con las maras transnacionales que afectan a Guatemala, Honduras y El Salvador. <\/p>\n<p>Se ha comprobado la presencia de la MS-13 y del Barrio 18 en Nicaragua. \u00bfPor qu\u00e9 estas pandillas no cuajan aqu\u00ed<br \/>\nYo creo que se debe a la labor fuerte de prevenci\u00f3n que le mencionaba antes, a las redes sociales, a que las mismas comunidades est\u00e1n conscientes de que algo como las maras se tiene que evitar. Por mucha pobreza que haya, no est\u00e1 socialmente bien visto algo as\u00ed, no se acepta su modus operandi, como eso de implantar un sistema de pago de renta.<br \/>\nMuchas ONG y organismos siguen teniendo un concepto rom\u00e1ntico de las maras, como si fueran poco m\u00e1s que j\u00f3venes traviesos\u2026<\/p>\n<p>Pues yo no estoy de acuerdo con usted cuando dice que ese concepto es rom\u00e1ntico. Hay que entender el fen\u00f3meno social y el fen\u00f3meno cultural y el fen\u00f3meno intrafamiliar y el fen\u00f3meno de g\u00e9nero. Cuando uno entiende todo eso, uno sabe que tambi\u00e9n los mareros tienen la posibilidad de cambiar. Mucha gente los ve como si fuera un sector desahuciado, como si no hubiera nada que hacer con ellos, como si el \u00fanico camino fuera la represi\u00f3n. Aqu\u00ed en Nicaragua, en El Salvador, en Guatemala o en donde sea, el cambio se da si se hace enfocado de la manera correcta, con buena fe y compromiso. Las maras han evolucionado y, por su propia din\u00e1mica interna, hoy no hay pandillero que cumpla los 18 a\u00f1os sin haber cometido grav\u00edsimos delitos. Hay miles de v\u00edctimas que tambi\u00e9n exigen justicia\u2026<\/p>\n<p>Yo s\u00e9 cu\u00e1l es el problema porque he estado en El Salvador y en Guatemala, en contacto directo con mareros. Entiendo el temor, pero tambi\u00e9n entiendo el problema de ellos, porque les he escuchado y los conozco. Y cr\u00e9ame: los mareros pueden cambiar si se les da la oportunidad. Lo que pasa es que, como me dec\u00eda una vez un marero en El Salvador, estos j\u00f3venes no tienen posibilidad de funcionar ante el alt\u00edsimo costo de la vida en una econom\u00eda dolarizada y el feroz empuje hacia el consumismo que fomenta la publicidad. Entonces, un marero que quiere un BlackBerry va a robar para conseguirlo. Cada vez m\u00e1s esta sociedad de consumo empuja a la juventud, pero eso no se ve como violencia, \u00bfverdad? Pero si un joven roba para conseguir un celular o para invitar a su novia al cine, o cobran la renta para eso, entonces se hace un esc\u00e1ndalo tremendo.<\/p>\n<p>\u00bfCon qui\u00e9nes habla usted cuando visita El Salvador?<\/p>\n<p>Hablo mucho con la gente, en los barrios, con los taxistas\u2026 Y la gente me dice que teme m\u00e1s la corrupci\u00f3n que a las maras. Me lo dicen en Guatemala, en El Salvador y en Honduras. A veces temen m\u00e1s a los polic\u00edas que a los mismos mareros.<\/p>\n<p>Perm\u00edtame decirle que\u2026<\/p>\n<p>Yo s\u00e9 que hay miedo hacia las maras y que hay un sentimiento de\u2026 de rechazo.<br \/>\nMire, no s\u00e9 con qui\u00e9nes hablar\u00e1, pero le garantizo que quienes m\u00e1s sufren a las maras son los residentes de las comunidades controladas por ellos.<\/p>\n<p>Estoy de acuerdo, pero al mismo tiempo la gente nos dice que hay que trabajar con ellos, que hay que perder el miedo y empezar a trabajar con ellos. Hemos ca\u00eddo mucho en el juego de los gobiernos de estigmatizar a los j\u00f3venes, independientemente de que muchos de ellos cometan delitos, y delitos atroces. Pero hay investigaciones realizadas por la UCA de El Salvador, gente seria, y ah\u00ed se refleja que la mayor cantidad de delitos no los cometen los mareros, y esos son informes con estad\u00edsticas y datos. De todas las atrocidades que se cometen habr\u00eda que ver estad\u00edsticamente hasta qu\u00e9 punto son los mareros y hasta qu\u00e9 punto les atribuyen cuestiones que no han cometido.<\/p>\n<p>La Polic\u00eda salvadore\u00f1a atribuye a las maras m\u00e1s de la mitad de los asesinatos, y la Fuerza Armada eleva la cifra al 90%.<br \/>\nYo no digo que sean santos o angelitos; yo digo que son j\u00f3venes con problemas, y que la mayor\u00eda de ellos podr\u00eda rehabilitarse si les perdi\u00e9ramos el miedo y empez\u00e1ramos a trabajar seriamente en eso.<\/p>\n<p>En lo personal tambi\u00e9n creo que un joven de 15 a\u00f1os podr\u00eda rehabilitarse, pero\u2026<\/p>\n<p>\u00a1Y uno de 20! \u00a1Y uno de 25!<\/p>\n<p>Pero usted ejemplificaba con alguien que roba un celular. \u00bfQu\u00e9 hacer con un joven de 16 o 17 a\u00f1os que ha violado a mujeres y ni\u00f1as y que ha asesinado?<\/p>\n<p>Pues tiene que caer preso, y eso en toda la regi\u00f3n. Nosotros no estamos a favor de la impunidad, sino a favor de una labor de prevenci\u00f3n y de rehabilitaci\u00f3n, tambi\u00e9n con los privados de libertad. Si usted los escuchara -y yo lo invito a que venga a un taller-, p\u00e1sese dos d\u00edas escuch\u00e1ndolos, y va a cambiar su manera de pensar, porque va a ver que quiz\u00e1 un joven viol\u00f3, s\u00ed, pero escuchar\u00e1 lo que le hicieron a \u00e9l tambi\u00e9n. Se dar\u00e1 cuenta de que estos j\u00f3venes tienen unas historias de vida tan atroces que uno se pregunta: \u00bfc\u00f3mo no han hecho peores cosas a\u00fan? O sea, uno m\u00e1s bien se sorprende de que todav\u00eda no sean peores de lo que son.<\/p>\n<p>A ver, pero \u00bfc\u00f3mo es una pandilla nicarag\u00fcense? Porque me cuesta como salvadore\u00f1o imaginar cosas peores que las que las maras me consta que cometen.<\/p>\n<p>Todos los j\u00f3venes de Am\u00e9rica Latina crecen bajo el siguiente mandato: si usted nace var\u00f3n, se espera que demuestre su masculinidad, y eso es algo que se espera como sociedad. Si no lo hace, se expone a que lo consideramos un maric\u00f3n, un hueco, un culero o un coch\u00f3n\u2026 como se les llama en cada pa\u00eds. Si usted no es violento, no es hombre; si usted no tiene dinero, no es hombre. Aplique esos mandatos sociales en una sociedad donde el desempleo prevalece. Es de sentido com\u00fan, amigo\u2026<\/p>\n<p>\u00bfSentido com\u00fan? Pero las condiciones son parejas en la regi\u00f3n, y el fen\u00f3meno cristaliza de diferente manera en Honduras que en Nicaragua\u2026<\/p>\n<p>Lo que le quiero decir es que no nos vamos a salvar mientras no cambiemos eso, y por eso como Ceprev trabajamos en esa l\u00ednea, porque vemos que en Nicaragua aumenta a\u00f1o con a\u00f1o la violencia\u2026 Lo realmente importante no es que Nicaragua tenga menos violencia que sus vecinos del norte, sino que tenga m\u00e1s que los a\u00f1os anteriores.<br \/>\nPor eso creo interesante que nos esboce c\u00f3mo son las pandillas nicarag\u00fcenses.<\/p>\n<p>Pero yo le pregunto a usted, como periodista: \u00bfpor qu\u00e9 le interesa lo secundario y no lo principal, que es lo que yo le estoy diciendo ahora? \u00bfPor qu\u00e9 busca el \u00e1ngulo anecd\u00f3tico a lo que es realmente esencial? A todos los periodistas les pasa lo mismo\u2026 siempre dejan de lado lo esencial.<\/p>\n<p>Lo que usted cree que es lo esencial\u2026<\/p>\n<p>Bueno, mire, la pandilla en Nicaragua puede ser desde grupos grandes o grupos de cinco o seis chavalos que se re\u00fanen para consumir droga, que luego trafican a peque\u00f1a escala\u2026 Todo esto a partir de su situaci\u00f3n familiar, de exclusi\u00f3n social, de falta de referentes\u2026 Y luego llega alguien y les ofrece cosas mayores, cuestiones relacionadas ya con el crimen organizado.<\/p>\n<p>Pero en Nicaragua las pandillas son locales, \u00bfno?<\/p>\n<p>Por lo general, en un mismo barrio hay tres o cuatro pandillas que pelean entre s\u00ed.<\/p>\n<p>\u00bfUna misma pandilla puede operar en distintas ciudades?<\/p>\n<p>No, eso aqu\u00ed no se da, no tienden a extenderse.<\/p>\n<p>No es lo mismo matar a alguien de un disparo que violar, torturar, matar y desmembrar. \u00bfC\u00f3mo son las expresiones de violencia en Nicaragua?<\/p>\n<p>Aqu\u00ed no ocurren asesinatos atroces con tanta frecuencia. En los 36 barrios en los que trabajamos hubo 52 muertos en todo 2010\u2026<\/p>\n<p>Me refiero m\u00e1s a la reacci\u00f3n de la sociedad cuando ocurre un asesinato atroz. \u00bfHay repulsi\u00f3n social?<br \/>\nSin duda que un asesinato en el que hay sa\u00f1a causa horror en Nicaragua, pero lo grave en todo este contexto de violencia es que los medios de comunicaci\u00f3n lo legitiman, y mucho del rechazo social se apaga porque los medios nos exacerban y publicitan tantas atrocidades que la gente se anestesia y pierde la capacidad de reacci\u00f3n ante lo atroz.<br \/>\n\u00bfCu\u00e1les son los delitos m\u00e1s habituales en Nicaragua?<\/p>\n<p>Yo dir\u00eda, en general, que los relacionados con la violencia intrafamiliar, que abarca desde maltratos f\u00edsicos y agresiones, hasta la violaci\u00f3n, la tortura y el asesinato. En la familia ocurren las peores cosas, sin duda. La violencia es inherente al sistema autoritario que rige las relaciones familiares. La violencia y el miedo se ven como componentes necesarios del sistema patriarcal, y eso se extrapola de la familia a otros \u00e1mbitos. Al ni\u00f1o se le educa con miedo, la relaci\u00f3n de pareja est\u00e1 basada en el miedo, las relaciones intrafamiliares son eminentemente violentas. Y dentro de la violencia intrafamiliar est\u00e1 tambi\u00e9n el abuso sexual, que podr\u00eda considerarse el secreto mejor guardado. El abuso sexual es lo m\u00e1s impune de esta sociedad, y lo m\u00e1s legitimado.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 me dice de los delitos que se cometen fuera del \u00e1mbito familiar?<\/p>\n<p>Han aumentado mucho los robos con intimidaci\u00f3n y los delitos relacionados con el tr\u00e1fico de drogas.<br \/>\nHabiendo diferencias tan sustanciales, \u00bfcree realmente que la misma receta puede funcionar en Nicaragua que en los dem\u00e1s pa\u00edses?<\/p>\n<p>Pues no es que crea que pueda funcionar; ya est\u00e1 funcionando. Muchas organizaciones centroamericanas trabajan con materiales did\u00e1cticos que el Ceprev ha elaborado, materiales que hablan del autoritarismo, de la violencia intrafamiliar, de la violencia de g\u00e9nero\u2026<\/p>\n<p>Bueno, y si llevan tantos a\u00f1os trabajando, casi 15 ya, \u00bfpor qu\u00e9 la violencia aumenta en vez de disminuir?<br \/>\n\u00bfY cu\u00e1nto m\u00e1s habr\u00eda crecido si no existi\u00e9ramos? O sea, nosotros somos un pie en el freno de un veh\u00edculo que va cuesta abajo. Nuestro trabajo s\u00ed rinde frutos, y le puedo asegurar que si este trabajo se sigue generalizando, cada vez tendremos menores niveles de violencia. Nosotros estamos incidiendo ya en los enfoques de pol\u00edtica regionales. En la \u00faltima reuni\u00f3n de la OEA (Organizaci\u00f3n de Estados Americanos) incorporamos el enfoque de masculinidad, tambi\u00e9n en la reuni\u00f3n del SICA (Sistema de Integraci\u00f3n Centroamericana). Cada vez nos metemos m\u00e1s en las pol\u00edticas de Estado.<\/p>\n<p>El grav\u00edsimo problema de violencia en Centroam\u00e9rica parece estar entrando al fin en la agenda mundial. \u00bfNo es demasiado tarde?<\/p>\n<p>Nunca es tarde. No es que yo est\u00e9 alegre de que llamemos la atenci\u00f3n mundial por nuestros \u00edndices de violencia, pero creo que ser\u00eda una tremenda irresponsabilidad que la comunidad internacional se retire ahora, porque estamos en un momento crucial. Lo que s\u00ed creo es que los fondos deben ir para lo que verdaderamente sirve.<\/p>\n<p>Visto como estamos hoy, \u00bfno cree que el dinero llegado en las \u00faltimas d\u00e9cadas para prevenci\u00f3n se ha desperdiciado?<\/p>\n<p>No es que se haya desperdiciado, alg\u00fan efecto positivo habr\u00e1 tenido, pero mucho menor que lo que se podr\u00eda haber logrado si se hubieran destinado m\u00e1s recursos a aspectos sustanciales. Por eso es tan importante que los medios de comunicaci\u00f3n se enfoquen y empiecen a tocar los temas que no se tocan. Este tema de la masculinidad es tab\u00fa. \u00bfPor qu\u00e9 es tab\u00fa si es un tema esencial? Y no estoy hablando como un problema de los hombres, porque las mujeres bien que contribuimos a fortalecer y a reproducir este esquema de pensamiento patriarcal.<\/p>\n<p>Roberto Valencia<br \/>\nTomado de El Faro<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No son pocas las ONG centroamericanas que aseguran trabajar en la prevenci\u00f3n, con j\u00f3venes en riesgo, o en la rehabilitaci\u00f3n, con pandilleros con historial delictivo. El Ceprev, con sede en Managua, es una de las pioneras, y su directora, M\u00f3nica Zalaquett, una de las voces m\u00e1s respetadas entre las convencidas de que, por m\u00e1s atrocidades [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3761,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3,13],"tags":[],"class_list":["post-3760","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-portada"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3760","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3760"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3760\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3763,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3760\/revisions\/3763"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3761"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}