{"id":40895,"date":"2015-08-08T12:12:41","date_gmt":"2015-08-08T18:12:41","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=40895"},"modified":"2015-08-08T12:12:41","modified_gmt":"2015-08-08T18:12:41","slug":"un-atentado-muy-accidental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=40895","title":{"rendered":"Un atentado muy \u201caccidental\u201d"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_40896\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Jaime-Rold\u00f3s.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-40896\" class=\"size-medium wp-image-40896\" alt=\"Jaime Rold\u00f3s, el para Ronald Reagan inc\u00f3modo presidente de Ecuador en los a\u00f1os 80.\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Jaime-Rold\u00f3s-300x200.jpg\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Jaime-Rold\u00f3s-300x200.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Jaime-Rold\u00f3s-342x228.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Jaime-Rold\u00f3s.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-40896\" class=\"wp-caption-text\">Jaime Rold\u00f3s, el para Ronald Reagan inc\u00f3modo presidente de Ecuador en los a\u00f1os 80.<\/p><\/div>\n<p><em><strong><span style=\"color: #993300;\">* En los a\u00f1os 80 del siglo XX, los aviones se volvieron peligrosos para los l\u00edderes pol\u00edticos no alineados con la pol\u00edtica de Estados Unidos. Era la \u00e9poca de Ronald Reagan, quien alent\u00f3 el sucio accionar de la CIA y hubo una serie de \u201caccidentes\u201d exitosos como los de Omar Torrijos y Jaime Rold\u00f3s.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p>Horacio Bernades<br \/>\nP\u00e1gina 12<\/p>\n<p>A comienzos de los a\u00f1os \u201980, viajar en avi\u00f3n no era muy seguro en Am\u00e9rica Latina. Al menos, no si se era una alta autoridad pol\u00edtica, no alineada con algunas de las dictaduras que en ese momento se ense\u00f1oreaban en el continente y que a partir de 1981 el gobierno de Ronald Reagan y la Agencia Central de Inteligencia se ocuparon de apoyar, sostener, armar e incitar. En 1980, el boliviano Jaime Paz Zamora, l\u00edder de la oposici\u00f3n a la dictadura del general Banzer y futuro Presidente de la Naci\u00f3n, sobrevivi\u00f3 a un \u201caccidente de aviaci\u00f3n\u201d tan accidental como puede serlo un atentado. Asumido Reagan en enero de 1981, la inseguridad a\u00e9rea se intensific\u00f3, con una serie de \u201caccidentes\u201d exitosos.<\/p>\n<p>En un lapso de dos meses murieron, tras sendas ca\u00eddas o explosiones a\u00e9reas, los presidentes de Ecuador y Panam\u00e1 (Jaime Rold\u00f3s y Omar Torrijos, respectivamente), el comandante en jefe del ej\u00e9rcito peruano, general C\u00e9sar Hoyos, y el ministro de Defensa del Ecuador (con lo cual ese pa\u00eds ostenta el record de dos altas autoridades muertas por la misma v\u00eda, con diferencia de un par de semanas). La muerte de Jaime Rold\u00f3s, que se proyecta hoy y el domingo 16 en el Palais de Glace (ver detalle al pie), narra en detalle la vida y muerte del pol\u00edtico ecuatoriano que en mayo de 1981 pag\u00f3 cara su firme oposici\u00f3n al eje Estados Unidos\/dictaduras latinoamericanas. Incluida la argentina.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfD\u00f3nde comienza esta historia?\u201d, se pregunta reiteradamente en off Manolo Sarmiento, correalizador del film junto a Lisandra Rivera, en los primeros minutos de La muerte de Jaime Rold\u00f3s. Exhibida en la \u00faltima edici\u00f3n del Doc Buenos Aires, la pel\u00edcula de Sarmiento y Rivera tuvo una repercusi\u00f3n tan importante en su pa\u00eds que llev\u00f3 al gobierno de Rafael Correa a reabrir la investigaci\u00f3n por la muerte del ex presidente. Uno de los posibles comienzos de la historia es cuando la dictadura militar de ese pa\u00eds decidi\u00f3, en 1978, un retorno condicionado a la democracia. Una de las condiciones era que el l\u00edder populista Assad Bucaram no pod\u00eda ser candidato; entonces, \u00e9ste design\u00f3 a su sobrino pol\u00edtico, el joven abogado Jaime Rold\u00f3s (37 a\u00f1os en ese momento), bajo la consigna \u201cRold\u00f3s al gobierno, Bucaram al poder\u201d. Poco despu\u00e9s de la asunci\u00f3n de su delf\u00edn, Bucaram se ali\u00f3 en su contra con pol\u00edticos conservadores, siendo acusado de conspiraci\u00f3n por Rold\u00f3s.<\/p>\n<p>Los gestos de Rold\u00f3s en materia de pol\u00edtica internacional fueron bastante evidentes: viaj\u00f3 a Nicaragua cuando el sandinismo gan\u00f3 las elecciones; apoy\u00f3 a la insurgencia salvadore\u00f1a; se neg\u00f3 a saludar en p\u00fablico al presidente de ese pa\u00eds, Napole\u00f3n Duarte; promovi\u00f3 la firma de una \u201cCarta de Conducta\u201d por parte de gobiernos democr\u00e1ticos iberoamericanos, en apoyo de los derechos humanos en el continente; dio \u00f3rdenes al comandante en jefe del ej\u00e9rcito para que no adhiriera al Plan Viola, versi\u00f3n diplom\u00e1tica del Plan C\u00f3ndor.<\/p>\n<p>Los gestos de la derecha de su pa\u00eds tambi\u00e9n fueron evidentes. Cuando Rold\u00f3s gan\u00f3 las elecciones en primera vuelta hubo denuncias de fraude, estallaron bombas en sitios p\u00fablicos y casas de pol\u00edticos, se pospuso la segunda vuelta nada menos que seis meses. Tras la asunci\u00f3n de Reagan (a la que Rold\u00f3s no asisti\u00f3), Ra\u00fal Sorrosa, comandante en jefe de la marina ecuatoriana, se encontr\u00f3 en Buenos Aires con su amigo personal, el almirante Lambruschini.<\/p>\n<p>El pol\u00edtico opositor Le\u00f3n Febres Cordero concurri\u00f3 al Congreso con un arma en la cintura. En el momento del \u201caccidente\u201d a\u00e9reo, Rold\u00f3s ten\u00eda sobre su escritorio la orden de destituci\u00f3n de Sorrosa, misteriosamente desaparecida. Tras la ca\u00edda del segundo avi\u00f3n, que transportaba al ministro de Defensa, Sorrosa asumi\u00f3 en su lugar, as\u00ed como tres a\u00f1os m\u00e1s tarde Febres Cordero terminar\u00eda siendo presidente de la Naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con abundante material de archivo, La muerte de Jaime Rold\u00f3s \u2013que una de las m\u00e1s importantes cadenas cinematogr\u00e1ficas de su pa\u00eds se neg\u00f3 a exhibir, con el curioso argumento de no tratarse de un film de entretenimiento\u2013 cuenta con testimonios de ex funcionarios que detallan entretelones del Plan Viola y de la llamada \u201cguerra de Paquisha\u201d, conflicto lim\u00edtrofe con Per\u00fa de cuyo estallido el ex canciller acusa sin vueltas al gobierno de Estados Unidos.<\/p>\n<p>Particularmente sustanciosas son las referencias a la presencia de torturadores argentinos en Bolivia, bajo el gobierno de Banzer, as\u00ed como al Plan C\u00f3ndor, al que los militares ecuatorianos hab\u00edan adherido en 1978, antes de la asunci\u00f3n de Rold\u00f3s. Se reproduce la conferencia de prensa en la que Ronald Reagan, reci\u00e9n asumido y ladeado por George Bush padre, sostuvo que no necesariamente hab\u00eda que dejar de ser amigo de gobiernos que no respetaran los derechos humanos, y puede verse al populista Abdal\u00e1 Bucaram, fundador del as\u00ed llamado Partido Roldosista Ecuatoriano, asistido por Domingo Felipe Cavallo durante su breve presidencia (agosto 1996\/febrero 1997), antes de ser destituido por incapacidad mental. Tragic\u00f3micas curiosidades bananeras, previas al acceso al poder de Rafael Correa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; * En los a\u00f1os 80 del siglo XX, los aviones se volvieron peligrosos para los l\u00edderes pol\u00edticos no alineados con la pol\u00edtica de Estados Unidos. Era la \u00e9poca de Ronald Reagan, quien alent\u00f3 el sucio accionar de la CIA y hubo una serie de \u201caccidentes\u201d exitosos como los de Omar Torrijos y Jaime Rold\u00f3s. 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