{"id":40937,"date":"2015-08-11T10:25:47","date_gmt":"2015-08-11T16:25:47","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=40937"},"modified":"2015-08-11T10:25:47","modified_gmt":"2015-08-11T16:25:47","slug":"redefiniendo-el-liderazgo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=40937","title":{"rendered":"(Re)definiendo el liderazgo"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_40938\" style=\"width: 293px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Pablo-Maison.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-40938\" class=\"size-medium wp-image-40938\" alt=\"Pablo Maison.\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Pablo-Maison-283x300.jpg\" width=\"283\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Pablo-Maison-283x300.jpg 283w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Pablo-Maison-342x361.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Pablo-Maison-300x317.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Pablo-Maison-80x85.jpg 80w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Pablo-Maison.jpg 367w\" sizes=\"auto, (max-width: 283px) 100vw, 283px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-40938\" class=\"wp-caption-text\">Pablo Maison.<\/p><\/div>\n<p><span style=\"color: #333399;\">Pablo Maison*<\/span><\/p>\n<p>Normalmente quienes trabajamos en el \u00e1mbito del desarrollo humano solemos aburrir cuando hablamos de liderazgo.<\/p>\n<p>Ese concepto tan amplio, espeso y normalmente voluptuoso que utilizamos cuando hablamos de la conducci\u00f3n de individuos o grupos humanos, parad\u00f3jicamente, se ha ido vaciando de contenido. Simplemente porque hemos tratado de conceptualizar ideas al modo recetas de cocina, para caracterizar al l\u00edder bueno y al l\u00edder malo.<\/p>\n<p>Quienes lideran son parte de un contexto, de una ideolog\u00eda dominante, de un marco social y antropol\u00f3gico. No es posible disociar completamente ese contexto de sus caracter\u00edsticas como l\u00edderes. En la medida que el trabajo en materia de an\u00e1lisis organizacional se ha ido profesionalizando, quienes trabajamos en este \u00e1mbito tenemos mayores obligaciones de rigurosidad conceptual y cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Las recetas ya no son \u00fatiles. Yendo al mundo de las organizaciones, nuestro trabajo debe ser siempre entender los objetivos del negocio primero y luego la cultura reinante en la organizaci\u00f3n. Del gap que surja entre ambas dimensiones es que podemos establecer las necesidades de liderazgo y su posterior desarrollo. Transformar una organizaci\u00f3n solo es posible a trav\u00e9s de la transformaci\u00f3n de su liderazgo.<\/p>\n<p>A su vez, es importante entender que la cultura de una organizaci\u00f3n esta imbuida en valores socio laborales m\u00e1s amplios, que son los generacionales.<\/p>\n<p>En la actualidad hay una ventaja respecto del pasado, ya que los valores socio laborales son m\u00e1s homog\u00e9neos cuando hablamos de la generaci\u00f3n Y, que ha sido la \u00faltima en ingresar al mundo laboral y es la m\u00e1s globalizada en t\u00e9rminos de preferencias, necesidades y gustos. Una generaci\u00f3n que ha derribado barreras e idiosincrasias nacionales y continentales y que ha excedido los l\u00edmites territoriales f\u00edsicos a trav\u00e9s de la tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>Hoy pa\u00edses como Facebook, Linkedin, Twitter, InstaGram, Youtube tienen m\u00e1s habitantes sumados que vastas partes de la propia poblaci\u00f3n mundial. Los youtubers son l\u00edderes virtuales para gente de m\u00faltiples pa\u00edses que nada tienen que ver con su propia ra\u00edz cultural.<\/p>\n<p>Las organizaciones tenemos nuestras culturas internas cada vez m\u00e1s impactadas por estos rasgos generacionales globales.<\/p>\n<p>Como profesionales de la din\u00e1mica humana precisamos entender estos rasgos omnipresentes que definen, antes que cualquier otra cosa, las necesidades de liderazgo y por tanto, de transformaci\u00f3n de nuestros negocios.<\/p>\n<p>Una vez entendidos, ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil establecer c\u00f3mo desarrollar esos l\u00edderes que necesitamos. No es tarea f\u00e1cil. Porque precisamos sacarnos los lentes que nos nublan la vista por provenir de generaciones anteriores con valores socio laborales a veces antag\u00f3nicos. Esos mismos lentes que muchas industrias no lograron sacarse internamente (o lo hicieron tarde) y cuyo resultado fue externamente la desaparici\u00f3n del propio negocio. Sino veamos lo que paso con el negocio de la m\u00fasica, el turismo, la fotograf\u00eda impresa, y tantos otros que mutaron dram\u00e1ticamente y en un cort\u00edsimo plazo sin respuestas internas apropiadas.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes actuales que no respetan las jerarqu\u00edas, que quieren trabajar menos horas, que no quieren lugares de trabajo fijos, que no se comunican igual que nosotros, que no est\u00e1n tan interesados en el largo plazo y la carrera, que prefieren las redes sociales para expresarse, que cuestionan permanentemente al jefe y tienen muy bajo su umbral de frustraci\u00f3n son a quienes tenemos que liderar y conducir para que nuestras organizaciones (y nuestros pa\u00edses me atrever\u00eda a decir) sean pr\u00f3speros. Y m\u00e1s importante a\u00fan para que ellos y nosotros seamos felices a partir de esa interacci\u00f3n.<\/p>\n<p>*Vice-Presidente Recursos Humanos Unilever Latinoam\u00e9rica<br \/>\nAutor del libro: \u201cEl trabajo en la posmodernidad\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pablo Maison* Normalmente quienes trabajamos en el \u00e1mbito del desarrollo humano solemos aburrir cuando hablamos de liderazgo. Ese concepto tan amplio, espeso y normalmente voluptuoso que utilizamos cuando hablamos de la conducci\u00f3n de individuos o grupos humanos, parad\u00f3jicamente, se ha ido vaciando de contenido. 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