{"id":41213,"date":"2015-08-31T09:13:08","date_gmt":"2015-08-31T15:13:08","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=41213"},"modified":"2015-08-31T09:13:08","modified_gmt":"2015-08-31T15:13:08","slug":"poeta-casa-y-museo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=41213","title":{"rendered":"Poeta, casa y museo"},"content":{"rendered":"<p><em><strong><span style=\"color: #993300;\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/museo-rub\u00e9n-dar\u00edo-le\u00f3n.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-41214\" alt=\"museo rub\u00e9n dar\u00edo le\u00f3n\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/museo-rub\u00e9n-dar\u00edo-le\u00f3n.jpg\" width=\"310\" height=\"233\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/museo-rub\u00e9n-dar\u00edo-le\u00f3n.jpg 310w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/museo-rub\u00e9n-dar\u00edo-le\u00f3n-300x225.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/museo-rub\u00e9n-dar\u00edo-le\u00f3n-60x45.jpg 60w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/museo-rub\u00e9n-dar\u00edo-le\u00f3n-150x113.jpg 150w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/museo-rub\u00e9n-dar\u00edo-le\u00f3n-269x201.jpg 269w\" sizes=\"auto, (max-width: 310px) 100vw, 310px\" \/><\/a>* En la colonial Le\u00f3n, donde se lo conoc\u00eda como \u201cel poeta ni\u00f1o\u201d, vivi\u00f3 hasta los 14 a\u00f1os Rub\u00e9n Dar\u00edo. Despu\u00e9s de residir en varios pa\u00edses, el escritor regres\u00f3 a morir en la ciudad de su infancia, donde la Catedral alberga su tumba y su casa es hoy museo y archivo.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p><span style=\"color: #333399;\">Juli\u00e1n Varsavsky<\/span><br \/>\nP\u00e1gina 12<\/p>\n<p>En Le\u00f3n la arquitectura guarda una coherente mezcla de estilos antiguos, combinando las l\u00edneas simples del colonial con el barroco americano y un neoclasicismo de columnas griegas. Sus casas bajas con tejas rojas tienen patios internos, muchas convertidas en caserones algo derruidos, en majestuosa decadencia, que a duras penas mantienen su estirpe de nobleza. Hay calles adoquinadas por donde transitan carros tirados a caballo, y por doquier se ven altas ventanas con barrotes de madera torneada y puertas esquineras de doble hoja en \u00e1ngulo recto, como en la casa Museo y Archivo Rub\u00e9n Dar\u00edo, en la calle Real.<\/p>\n<p>A simple vista uno imagina que la docta Le\u00f3n no debe diferir mucho de aquella donde se cri\u00f3 el gran poeta nicarag\u00fcense. Al entrar a la casa de Rub\u00e9n Dar\u00edo \u2013nacido el 17 de enero de 1867 en Metapa\u2013 lo primero que se ve es un gran dormitorio ambientado con el mobiliario t\u00edpico de una familia leonesa de cierta alcurnia. Aqu\u00ed vivieron Bernarda Sarmiento y el coronel F\u00e9lix Ram\u00edrez, t\u00edos abuelos del futuro poeta, quienes lo criaron desde los dos a\u00f1os. El matrimonio conformado por los padres de Rub\u00e9n Dar\u00edo tuvo desavenencias y decidieron entregarlo a estos familiares, que acababan de perder a una peque\u00f1a hija.<\/p>\n<p>El dormitorio no tiene su mobiliario original pero s\u00ed uno de la misma \u00e9poca: una cama matrimonial de madera torneada con pilares para sostener un techo de tela, un cofre y un arca de madera, tinajas de barro para tomar agua y un gran ropero. Adem\u00e1s hay un Cristo de plata que el poeta mexicano Amado Nervo le regal\u00f3 a Dar\u00edo, y un retrato del poeta enfermo en su lecho de muerte (una cama que s\u00ed est\u00e1 en la sala y es la original).<\/p>\n<p>La siguiente sala es donde ocurr\u00edan las tertulias, veladas intelectuales a las que asist\u00edan poetas, pol\u00edticos y sacerdotes, al igual que el ni\u00f1o Rub\u00e9n, quien se sentaba en las piernas de su t\u00eda abuela. Esta parte de la casa quiz\u00e1s haya sido la que marc\u00f3 el destino po\u00e9tico del autor, ya que fue su primera inspiraci\u00f3n y donde comenz\u00f3 a recitar poemas a los cuatro a\u00f1os.<\/p>\n<p>En una de las fotos se lo ve precisamente al ni\u00f1o Rub\u00e9n en las faldas de su t\u00eda abuela. En su autobiograf\u00eda el poeta escribe: \u201cFui algo ni\u00f1o prodigio. A los tres a\u00f1os sab\u00eda leer; seg\u00fan se me ha contado&#8230; De m\u00ed s\u00e9 decir que a los diez a\u00f1os ya compon\u00eda versos, y que no comet\u00ed nunca una sola falta de ritmo&#8230; Del centro de uno de los arcos, en la esquina de mi casa, pend\u00eda una granada dorada. Cuando pasaba la procesi\u00f3n del Se\u00f1or del Triunfo, el Domingo de Ramos, la granada se abr\u00eda y ca\u00eda una lluvia de versos, versos brotados instintivamente. Yo nunca aprend\u00ed a hacer versos. Ello fue en m\u00ed org\u00e1nico, natural, nacido\u201d.<\/p>\n<p>Durante sus primeros a\u00f1os el creador del modernismo literario en la lengua castellana estudi\u00f3 con los jesuitas, a los que dedic\u00f3 alg\u00fan poema donde se refer\u00eda a sus \u201csotanas carcomidas\u201d y los catalog\u00f3 de \u201cendriagos\u201d.<\/p>\n<p>A los 14 a\u00f1os el \u201cni\u00f1o poeta\u201d fue enviado a Managua porque un grupo de pol\u00edticos liberales consider\u00f3 que deb\u00eda ser educado en Europa a costa del erario. Pero el liberalismo y anticlericalismo del artista no le cayeron bien a don Pedro Joaqu\u00edn Chamorro y Alfaro \u2013el conservador presidente del Congreso\u2013 y el plan fracas\u00f3. Dar\u00edo se defin\u00eda como \u201cpagano por amor a la vida y cristiano por temor de la muerte\u201d.<\/p>\n<p>Amores plurales<\/p>\n<p>En las salas de la casa hay fotos de las tres esposas que tuvo Rub\u00e9n Dar\u00edo y algunos manuscritos originales de los poemas que les compuso. Sobre su vida sentimental un verso reza: \u201cPlural ha sido la celeste \/ Historia de mi coraz\u00f3n&#8230;\u201d<\/p>\n<p>El precoz artista fue tambi\u00e9n prodigio en el amor, ya que a los 13 a\u00f1os se enamor\u00f3 perdidamente de una prima lejana. Un a\u00f1o despu\u00e9s, en Managua, conocer\u00eda a Rosario Murillo, quien fuera su amor fatal a lo largo de casi toda su vida: la conoci\u00f3 de 13 a\u00f1os y la describi\u00f3 con su \u201crostro ovalado, color levemente acanelado&#8230; boca cleopatrina&#8230; y cuerpo flexible y delicadamente voluptuoso, que tra\u00eda al andar ilusiones de can\u00e9fora\u201d. La consideraba la encarnaci\u00f3n de Afrodita, recibi\u00f3 de ella el primer beso de su vida rom\u00e1ntica y estaba decidido a casarse. Para evitar semejante apresuramiento sus amigos y parientes conspiraron para embarcarlo a El Salvador.<\/p>\n<p>Seg\u00fan relatan los paneles del museo, en 1890 el poeta se cas\u00f3 en El Salvador \u2013donde ejerc\u00eda de diplom\u00e1tico\u2013 con Rafaela Contreras, una mujer con quien compart\u00eda intereses literarios. Dos a\u00f1os despu\u00e9s la pareja lleg\u00f3 a Espa\u00f1a, donde el nicarag\u00fcense era ya una celebridad literaria respetada por reyes y presidentes. Pero a los pocos meses su esposa muri\u00f3 de manera inesperada, refugi\u00e1ndose el viudo en el alcohol.<\/p>\n<p>Dos meses despu\u00e9s regres\u00f3 a Nicaragua y descubri\u00f3 en la puerta de su casa a la irresistible Rosario Murillo de su adolescencia. Se acerc\u00f3 a saludarla, reanudaron el noviazgo y casi de inmediato se casaron a la fuerza.<\/p>\n<p>El plan de casamiento fue urdido por Rosario y su hermano, conocedores de la debilidad del poeta por el alcohol. Los novios estaban una tarde entregados a la bebida y a las mieles del amor en una casa frente al lago de Managua, cuando el hermano de la novia apareci\u00f3 en la casa y los encontr\u00f3 en la cama. Tal cual lo planeado, el futuro cu\u00f1ado desenfund\u00f3 una pistola y amenaz\u00f3 al desconcertado Dar\u00edo con matarlo si no se casaban. De inmediato apareci\u00f3 en la casa un cura miembro de la familia y se inici\u00f3 la ceremonia. Al novio le siguieron dando de beber y cuando el cura le pregunt\u00f3 si aceptaba a la mujer que ten\u00eda al lado como esposa hasta que la muerte los separara, dijo \u201cs\u00ed\u201d, sin saber lo que estaba haciendo. En su autobiograf\u00eda el poeta definir\u00eda este episodio como \u201cuna historia de violencia y enga\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p>Al poco tiempo la pareja emprendi\u00f3 viaje hacia la Argentina, a cumplir tareas consulares. Pero en el camino la mujer enferm\u00f3, y regres\u00f3 a Nicaragua embarazada, mientras el hombre sigui\u00f3 su camino. El hijo naci\u00f3 y muri\u00f3 al poco tiempo. La pareja no se volver\u00eda a ver en muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Luego de un lustro en Buenos Aires y ya con una carrera de periodista, Rub\u00e9n Dar\u00edo se fue a vivir a Espa\u00f1a como corresponsal del diario La Naci\u00f3n. En 1899 conoci\u00f3 a Francisca S\u00e1nchez del Pozo, la hija analfabeta del jardinero de un palacio real, y le pidi\u00f3 una flor. Comenz\u00f3 a frecuentarla y viaj\u00f3 en tren y burro hasta el pueblo de Navals\u00e1uz para conocer a sus pretendidos suegros.<\/p>\n<p>Al ser Dar\u00edo un hombre casado, no pudo contraer matrimonio, pero se fueron a vivir juntos engendrando cuatro hijos, tres de los cuales murieron a los pocos a\u00f1os. Francisca S\u00e1nchez fue alfabetizada por su marido y ser\u00eda su pareja por 17 a\u00f1os. En las paredes del museo de Le\u00f3n se leen unos versos que le dedic\u00f3: \u201cFrancisca es la alborada, \/ Y la aurora es azul: \/ El amor es inmenso \/ Y eres peque\u00f1a t\u00fa. \/ Mas en tu pobre urna \/ Cabe la eterna luz, \/ Que es de tu alma y la m\u00eda \/ Un diamante com\u00fan\u201d.<\/p>\n<p>Rub\u00e9n Dar\u00edo abandonar\u00eda a su amada espa\u00f1ola dej\u00e1ndola en la pobreza, a pesar de lo cual ella nunca le guardar\u00eda rencor y se dedicar\u00eda despu\u00e9s su muerte a recopilar y editar su obra dispersa.<\/p>\n<p>SOLITARIO Y TRISTE FINAL<\/p>\n<p>En noviembre de 1915 Rub\u00e9n Dar\u00edo enferm\u00f3 gravemente estando en Guatemala y regres\u00f3 a Le\u00f3n, donde la multitud desenganch\u00f3 los caballos de su carruaje para llevarlo ella misma. Rosario Murillo lo hab\u00eda ido a buscar al pa\u00eds vecino donde estaba pasando penurias econ\u00f3micas. M\u00e1s o menos por aquel tiempo el poeta escribi\u00f3: \u201cJuventud divino tesoro \/ \u00a1Ya te vas para no volver! \/ Cuando quiero llorar no lloro, \/ Y a veces lloro sin querer&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>En Le\u00f3n fue operado, pero muri\u00f3 a las 22.15 el 6 de febrero de 1916, en medio de dolorosas alucinaciones, momento exacto en el que comenz\u00f3 a crecer el mito de quien \u2013seg\u00fan un panel escrito en su museo de Le\u00f3n\u2013 \u201creformar\u00eda el habla espa\u00f1ola y tambi\u00e9n la prosa. Aliger\u00f3 el idioma de las largas frases y de los abusos del adjetivo y el adverbio, ense\u00f1\u00e1ndonos a construir oraciones con per\u00edodos cortos y de esencia sustantiva&#8230; hoy hablamos y escribimos un espa\u00f1ol dariano\u201d.<\/p>\n<p>Entre las reliquias del escritor exhibidas en el museo est\u00e1n la mascarilla mortuoria de yeso tomada minutos despu\u00e9s de su muerte y una canasta de las que llevaron durante el entierro unas j\u00f3venes que, al estilo de las can\u00e9foras griegas, iban arrojando flores al paso del cortejo. A las exequias de seis d\u00edas asistieron 15.000 personas, entre ellas el obispo Le\u00f3n Sime\u00f3n Pereira y Castell\u00f3n y el presidente Adolfo D\u00edaz Recinos.<\/p>\n<p>El cuerpo del poeta fue depositado en una tumba al costado del altar en la Catedral leonesa, hoy un punto magn\u00e9tico para lectores del mundo entero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* En la colonial Le\u00f3n, donde se lo conoc\u00eda como \u201cel poeta ni\u00f1o\u201d, vivi\u00f3 hasta los 14 a\u00f1os Rub\u00e9n Dar\u00edo. Despu\u00e9s de residir en varios pa\u00edses, el escritor regres\u00f3 a morir en la ciudad de su infancia, donde la Catedral alberga su tumba y su casa es hoy museo y archivo. 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