{"id":42175,"date":"2015-11-09T08:51:39","date_gmt":"2015-11-09T14:51:39","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=42175"},"modified":"2015-11-09T08:51:39","modified_gmt":"2015-11-09T14:51:39","slug":"cambio-climatico-nada-que-podamos-hacer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=42175","title":{"rendered":"Cambio clim\u00e1tico: nada que podamos hacer"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #993300;\"><em><strong><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/cambio.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-42176\" alt=\"cambio\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/cambio.jpg\" width=\"400\" height=\"235\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/cambio.jpg 400w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/cambio-300x176.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/cambio-342x200.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a>* Grandes pa\u00edses contaminantes siguen liquidando la vida en la Tierra. La reuni\u00f3n Cumbre en Par\u00eds, a fines de noviembre, intentar\u00e1 mejorar el estrepitoso fracaso de la Cumbre de Copenhague, en la que no se lleg\u00f3 a ninguna conclusi\u00f3n ni compromisos.<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p>Eduardo Febbro<br \/>\nP\u00e1gina 12<\/p>\n<p>Ya no caben palabras para definir la frontera que marcar\u00e1 la cumbre sobre el clima que se llevar\u00e1 a cabo en Par\u00eds a finales de noviembre (COP21). A su manera, entre reuniones preparatorias, militancia de las ONG y la sociedad civil e informes sobre el estado del calentamiento global, la cumbre ya empez\u00f3.<\/p>\n<p>No hay responsable pol\u00edtico, cient\u00edfico o religioso que no admita que Par\u00eds ser\u00e1 la \u00faltima oportunidad. El postulado es parad\u00f3jico porque, de hecho, la oportunidad ya se perdi\u00f3 hace rato. Cristina Figueras, la secretaria ejecutiva de la convenci\u00f3n marco de la ONU para el Cambio Clim\u00e1tico, asegura que \u201cno se evitar\u00e1 el cambio clim\u00e1tico\u201d.<\/p>\n<p>A lo sumo, en Par\u00eds, si hay acuerdo, se podr\u00e1 hacer que las variables del clima sean mas \u201cmanejables\u201d. Nada m\u00e1s. Seg\u00fan un estudio elaborado por el Climate Action Tracker (CAT, organizaci\u00f3n cient\u00edfica independiente con sede en Londres), los planes de acci\u00f3n clim\u00e1tica presentados hasta ahora por 156 de los pa\u00edses miembros de la Convenci\u00f3n Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Clim\u00e1tico no evitar\u00edan que el calentamiento global del planeta llegue a los 2,7\u00ba C.<\/p>\n<p>La batalla del calentamiento global est\u00e1 entonces perdida de antemano y lo \u00fanico que estar\u00e1 al alcance en la capital francesa ser\u00e1 atenuar la hecatombe provocada por la descontrolada actividad humana. Y, tal vez, ni siquiera eso.<\/p>\n<p>\u201cEn el cambio clim\u00e1tico se juega el destino de la humanidad\u201d, repite Cristina Figueras. Los fabricantes de autos como Volkswagen y sus trampas masivas para esconder el nivel real de contaminaci\u00f3n que provocan sus autos, o bancos como el BNP Paribas, que gastan m\u00e1s dinero en financiar las energ\u00edas f\u00f3siles antes que las renovables, no parecen tener la misma conciencia global sobre ese destino planetario.<\/p>\n<p>De hecho, lo que se har\u00e1 en Par\u00eds es decidir la sustituci\u00f3n del protocolo de Kioto, uno de los primeros andamios de la diplomacia internacional destinados a luchar contra el calentamiento clim\u00e1tico pero cuyos postulados perdieron toda fuerza.<\/p>\n<p>Lejos de generar un consenso para preservar la humanidad y sus tesoros naturales, el cambio clim\u00e1tico es objeto de una guerra interna al capitalismo donde se combaten dos visiones antag\u00f3nicas entre preservaci\u00f3n y derroche. Dentro de ese antagonismo entra otro: el que opone a los pa\u00edses m\u00e1s industrializados responsables supremos del calentamiento global, con los pa\u00edses menos desarrollados, a quienes se les exige un esfuerzo similar al de las potencias contaminantes con escasas compensaciones.<\/p>\n<p>Cerca del 90 por ciento de la contaminaci\u00f3n global est\u00e1 regida por acuerdos escasamente aplicados, sobre todo por los tres bloques cuyas emisiones de gases de efecto invernadero representan el 50 por ciento del total: China, Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p>Par\u00eds 2015 retoma los objetivos boicoteados en la cumbre que se celebr\u00f3 en Copenhague en 2009. Aquel encuentro fue un vergonzoso fracaso. El sector m\u00e1s liberal logr\u00f3 dejar fuera de juego a todo el sistema de las Naciones Unidas. El texto final de la cumbre de Copenhague hab\u00eda sido redactado por Estados Unidos y China.<\/p>\n<p>Venezuela lo rechaz\u00f3, junto a Cuba, Bolivia y Nicaragua. Copenhague fue una tomada de pelo a toda la comunidad internacional. El difunto presidente venezolano Hugo Ch\u00e1vez dec\u00eda: \u201cCambien el sistema, no el clima\u201d. Aquella declaraci\u00f3n final no inclu\u00eda ning\u00fan compromiso expl\u00edcito sobre el porcentaje de reducci\u00f3n de emisiones de gases de efecto invernadero, no fijaba metas, no establec\u00eda plazos concretos o procedimientos de verificaci\u00f3n, no era vinculante.<\/p>\n<p>En Copenhague qued\u00f3 registrado para la historia c\u00f3mo los pa\u00edses altamente desarrollados, principales emisores de gases de efecto invernadero y responsables de su expansi\u00f3n desde la era pre-industrial, trataron de imponer su ley.<\/p>\n<p>Por consiguiente, lo que qued\u00f3 sepultado en Copenhague y las cumbres posteriores se juega ahora en Par\u00eds. En lo concreto: hacer bajar la temperatura del planeta en unos dos grados, establecer qui\u00e9n tiene la mayor responsabilidad en ese objetivo, repartir los esfuerzos de forma justa y financiar los costos de las transformaciones en los pa\u00edses menos ricos.<\/p>\n<p>El reto es tanto m\u00e1s grande cuanto que, seg\u00fan la ONU, las proyecciones marcan que, de aqu\u00ed a 2100, la temperatura subir\u00e1 alrededor de tres grados. Incluso en un horizonte m\u00e1s cercano, de aqu\u00ed a 2030, el term\u00f3metro no cesar\u00e1 de subir. Se calcula que ese ascenso ser\u00e1 menor gracias a los compromisos que se adopten de cara al per\u00edodo que va de 2025 a 2030. El proceso requiere transformaciones profundas y, sobre todo, el trastorno de industrias energ\u00e9ticas que no se dejar\u00e1n doblegar as\u00ed nom\u00e1s.<\/p>\n<p>Nada permite afirmar que Par\u00eds sea la cuna del nacimiento de una nueva humanidad. La pugna entre los pa\u00edses industrializados, la controversia pol\u00edtica que separa a republicanos y dem\u00f3cratas en Estados Unidos con respecto a este tema, los gigantescos intereses econ\u00f3micos que est\u00e1n en juego, los lobbies que conspiran contra el planeta y la indolencia generalizada ante las cat\u00e1strofes clim\u00e1ticas que acechan a los pa\u00edses menos desarrollados no ofrecen ninguna garant\u00eda de \u00e9xito.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 acuerdo, sin dudas, pero \u00e9ste ser\u00e1 m\u00ednimo, lejos, muy lejos de las necesidades estructurales del cambio clim\u00e1tico. Porque lo que corre como una suerte de espada de Damocles sobre la cabeza de la humanidad es el modelo de desarrollo, depredador e injusto. Para cambiar el clima se impone transformar el sistema y all\u00ed est\u00e1 el l\u00edmite.<\/p>\n<p>Los planes de acci\u00f3n clim\u00e1tica presentados hasta ahora ante la ONU para recortar la emisi\u00f3n de gases que causan el cambio clim\u00e1tico son insuficientes para alcanzar el objetivo de no superar los dos grados de incremento de la temperatura global del planeta. Queda, adem\u00e1s, el tema de la financiaci\u00f3n de las medidas y los consiguientes 100 mil millones de d\u00f3lares que hacen falta para crear el fondo verde, fondo al cual China, uno de los grandes contaminantes del planeta, en principio no participa.<\/p>\n<p>Lo menos que se puede esperar entonces es que se evite otro episodio bochornoso como el de Copenhague donde, entre la feroz represi\u00f3n policial contra los manifestantes y un casi golpe de Estado contra los compromisos, se aprob\u00f3 la inacci\u00f3n que permiti\u00f3 a los grandes pa\u00edses contaminantes seguir liquidando la vida en la Tierra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* Grandes pa\u00edses contaminantes siguen liquidando la vida en la Tierra. La reuni\u00f3n Cumbre en Par\u00eds, a fines de noviembre, intentar\u00e1 mejorar el estrepitoso fracaso de la Cumbre de Copenhague, en la que no se lleg\u00f3 a ninguna conclusi\u00f3n ni compromisos. 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