{"id":43044,"date":"2016-01-22T08:47:26","date_gmt":"2016-01-22T14:47:26","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=43044"},"modified":"2016-01-22T08:47:26","modified_gmt":"2016-01-22T14:47:26","slug":"se-acuerda-de-ruben-dario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=43044","title":{"rendered":"\u00bfSe acuerda de Rub\u00e9n Dar\u00edo?"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_43045\" style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Rub\u00e9n-Dar\u00edo-con-amigos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-43045\" class=\"size-full wp-image-43045\" alt=\"Rub\u00e9n Dar\u00edo con amigos, poco antes de su muerte.\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Rub\u00e9n-Dar\u00edo-con-amigos.jpg\" width=\"400\" height=\"234\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Rub\u00e9n-Dar\u00edo-con-amigos.jpg 400w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Rub\u00e9n-Dar\u00edo-con-amigos-300x175.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Rub\u00e9n-Dar\u00edo-con-amigos-342x200.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-43045\" class=\"wp-caption-text\">Rub\u00e9n Dar\u00edo con amigos, poco antes de su muerte.<\/p><\/div>\n<p>Carmen Delia Aranda | Las Palmas de Gran Canaria<\/p>\n<p>Su voz po\u00e9tica -poblada de cisnes, musas, faunos, centauros y mariposas- vol\u00f3 hacia el azul zinc hace ya un siglo. En concreto, el 6 de febrero se cumple el centenario de la muerte de Rub\u00e9n Dar\u00edo (Metapa-1867 &#8211; Le\u00f3n, 1916, Nicaragua), un escritor cuya huella revisitaron sus sucesores para enfilar hacia la modernidad.<\/p>\n<p>\u00bfHasta qu\u00e9 punto su obra marc\u00f3 un hito? \u00bfSu herencia debe reivindicarse? \u00bfHa perdido su vigencia?<\/p>\n<p>Estas son algunas de las cuestiones que cabe formularse estos d\u00edas, en los que su nombre volver\u00e1 a resonar en los \u00e1mbitos acad\u00e9micos y literarios a colaci\u00f3n de la efem\u00e9ride.<\/p>\n<p>El periodista y diplom\u00e1tico tuvo una vida muy complicada, pero ni su alcoholismo ni sus tormentosas relaciones sentimentales, ni la fatalidad que le persigui\u00f3 a lo largo de su periplo errante le impidieron dejar un vasto legado y divulgar las letras latinoamericanas en Europa, sobre todo en Espa\u00f1a y en Par\u00eds.<\/p>\n<p>El mundo fantasioso y cargado de oropeles, que exhibi\u00f3 en sus versos dulces, engolados y casi cursis, abri\u00f3 nuevas v\u00edas a la poes\u00eda; el uso l\u00fadico de la palabra como elemento simb\u00f3lico. \u00abRub\u00e9n Dar\u00edo fue una especie de catalizador de la poes\u00eda moderna francesa, mezcl\u00f3 el parnasianismo y el simbolismo\u00bb, indica el investigador, poeta y doctor en Literatura Hisp\u00e1nica, Oswaldo Guerra, que subraya su papel como innovador de las letras hispanas y lo define como un \u00abmaestro y estilista del lenguaje\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abDesde mi punto de vista, sin la obra de Dar\u00edo y el modernismo, la poes\u00eda no habr\u00eda sido lo que es. Hay un antes y un despu\u00e9s de Rub\u00e9n Dar\u00edo. Consigui\u00f3 darle un tono m\u00e1s brillante, m\u00e1s est\u00e9tico, su objetivo era darle una vuelta a todo para que esa poes\u00eda de tono prosaico sonara de verdad a poes\u00eda a trav\u00e9s de los s\u00edmbolos\u00bb, explica Guerra en una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica.<\/p>\n<p>En el mismo sentido se pronuncia la doctora y profesora de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, \u00c1ngeles Mateo del Pino, que considera que Dar\u00edo revolucion\u00f3 \u00abla poes\u00eda latinoamericana y universal\u00bb a trav\u00e9s de la innovadora y original est\u00e9tica modernista. En esta l\u00ednea, recuerda que Octavio Paz, en su papel de cr\u00edtico literario, subray\u00f3 que con el poeta nicarag\u00fcense, por primera vez, se le dio carta de naturaleza a la literatura latinoamericana.<\/p>\n<p>\u00abEl lugar de Dar\u00edo es central, inclusive si se cree, como yo creo, que es el menos actual de los grandes modernistas. No es una influencia viva sino un t\u00e9rmino de referencia: un punto de partida o de llegada, un l\u00edmite que hay que alcanzar o traspasar. Ser o no ser como \u00e9l: de ambas maneras Dar\u00edo est\u00e1 presente en el esp\u00edritu de los poetas contempor\u00e1neos. Es el fundador\u00bb, dec\u00eda Octavio Paz en el ensayo El caracol y la sirena, recogido en el pr\u00f3logo de la Antolog\u00eda de Rub\u00e9n Dar\u00edo (Colecci\u00f3n Austral, 1994).<\/p>\n<p>Rub\u00e9n Dar\u00edo fue el adalid del modernismo, un estilo que revolucion\u00f3 la poes\u00eda y que, a diferencia de otros avances estil\u00edsticos en este campo, tuvo su origen en Am\u00e9rica Latina para extenderse, en primer lugar, por Espa\u00f1a. As\u00ed lo cree \u00c1ngeles Mateo del Pino, encargada, junto a Alicia Llarena, de transmitir el legado del poeta nicarag\u00fcense a los alumnos de Filolog\u00eda Espa\u00f1ola de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.<\/p>\n<p>\u00abLa literatura latinoamericana solo era una rama en el tronco com\u00fan de la literatura espa\u00f1ola. Con el modernismo, se convirti\u00f3 en otro tronco\u00bb, dice la experta que asegura que, aunque Dar\u00edo fue su cabeza visible, otros autores prefiguraron el estilo mucho antes de la publicaci\u00f3n de su libro germinal Azul&#8230; (1988). Es el caso de Jos\u00e9 Mart\u00ed, Juli\u00e1n del Casal o Jos\u00e9 Asunci\u00f3n Silva.<\/p>\n<p>No obstante, Mateo entiende que el verdadero modernismo ya qued\u00f3 definido en su obra Prosas profanas, de 1886, que beb\u00eda directamente de la est\u00e9tica romanticista. \u00abEl propio Dar\u00edo dijo en una ep\u00edstola: \u00bfY qui\u00e9n no es rom\u00e1ntico?\u00bb, apunta la experta.<\/p>\n<p>A esa estela rom\u00e1ntica, Dar\u00edo le insufla barroquismo en las formas, adem\u00e1s de elementos de la tradici\u00f3n espa\u00f1ola y del Siglo de Oro, abunda la profesora. \u00abG\u00f3ngora ya jugaba con la proliferaci\u00f3n del exceso y el ornato. Pero Dar\u00edo adereza esto con la cultura popular para crear un movimiento rico y prolongado en el tiempo\u00bb, abunda. De hecho, Mateo sostiene que el modernismo se extendi\u00f3 temporalmente de distinta forma en cada pa\u00eds. As\u00ed, en Paraguay su mayor exponente fue la canaria Josefina Pla (Isla de Lobos, 1903, Paraguay, 199), sobre todo en su obra El precio de los sue\u00f1os (1934).<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a el movimiento cont\u00f3 con grandes exponentes como Ram\u00f3n del Valle Incl\u00e1n, Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, Manuel Machado y Francisco Villaespesa, entre otros. Sin embargo, en aquella \u00e9poca, la corriente m\u00e1s arrolladora en el pa\u00eds fue la de la Generaci\u00f3n del 98: \u00abpensadores e intelectuales preocupados y ocupados en Espa\u00f1a, que pertenecen a la misma \u00e9poca y contexto, pero que tienen formas de posicionarse ante la poes\u00eda con registros discursivos y formales muy distintos\u00bb, indica Mateo.<\/p>\n<p>En Canarias, siempre permeable a las corrientes transoce\u00e1nicas, cultivaron la est\u00e9tica modernista autores como Saulo Tor\u00f3n, Alonso Quesada y, principalmente, Tom\u00e1s Morales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carmen Delia Aranda | Las Palmas de Gran Canaria Su voz po\u00e9tica -poblada de cisnes, musas, faunos, centauros y mariposas- vol\u00f3 hacia el azul zinc hace ya un siglo. En concreto, el 6 de febrero se cumple el centenario de la muerte de Rub\u00e9n Dar\u00edo (Metapa-1867 &#8211; Le\u00f3n, 1916, Nicaragua), un escritor cuya huella revisitaron [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":43045,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10,3524],"tags":[],"class_list":["post-43044","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-noticas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43044","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=43044"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43044\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43046,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43044\/revisions\/43046"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/43045"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=43044"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=43044"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=43044"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}