{"id":43258,"date":"2016-02-10T08:10:05","date_gmt":"2016-02-10T14:10:05","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=43258"},"modified":"2016-02-10T08:10:05","modified_gmt":"2016-02-10T14:10:05","slug":"desde-pontevedra-recuerdan-a-ruben","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=43258","title":{"rendered":"Desde Pontevedra recuerdan a Rub\u00e9n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/a-margarita.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-43259\" alt=\"a margarita\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/a-margarita.jpg\" width=\"450\" height=\"602\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/a-margarita.jpg 450w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/a-margarita-224x300.jpg 224w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/a-margarita-342x457.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/a-margarita-300x401.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a>Beatriz Su\u00e1rez-Vence Castro<\/p>\n<p><span style=\"color: #993300;\"><em><strong>* Con estos versos empezaban muchas noches de mi infancia y, cuando apagaba la luz, me dorm\u00eda viendo desfilar elefantes, oliendo azahar y contemplando el mar con los ojos cerrados\u2026<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p>Margarita, est\u00e1 linda la mar,<\/p>\n<p>y el viento,<\/p>\n<p>Lleva esencia sutil de azahar;<\/p>\n<p>yo siento<\/p>\n<p>en el alma una alondra cantar;<\/p>\n<p>tu acento<\/p>\n<p>Margarita, te voy a contar un cuento.<\/p>\n<p>Con estos versos empezaban muchas noches de mi infancia y, cuando apagaba la luz, me dorm\u00eda viendo desfilar elefantes, oliendo azahar y contemplando el mar con los ojos cerrados, mientras en la oscuridad del cuarto, todav\u00eda resonaba la voz de mi padre ley\u00e9ndome los versos de un poeta nicarag\u00fcense del que entonces apenas sab\u00eda nada; Rub\u00e9n Dar\u00edo.<\/p>\n<p>Fue el primer autor cuya poes\u00eda escuch\u00e9, antes casi de saber leer, antes de saber que exist\u00edan muchas maneras de escribir. Con \u00e9l descubr\u00ed el verso, cuando era capaz de disfrutarlo sin pensar, de utilizarlo como puente para hacer volar mi imaginaci\u00f3n y viajar a lugares muy lejanos, solo escuchando su sonido. Sintiendo.<\/p>\n<p>Rub\u00e9n Dar\u00edo, sin querer, y mi padre, queriendo, me ense\u00f1aron la importancia de la poes\u00eda, del oficio de poeta. Entre los dos me mostraron lo necesario que es desarrollar la creatividad cuando estamos creciendo, es decir, siempre. Dejamos de crecer f\u00edsicamente pero nunca dejamos de aprender, y al aprender, crecemos de otro modo: crecemos por dentro.<\/p>\n<p>El pasado seis de febrero se cumplieron cien a\u00f1os de la muerte del periodista, diplom\u00e1tico y poeta del Modernismo, al que se le dio el sobrenombre de Pr\u00edncipe de las Letras Castellanas. Comenz\u00f3 a escribir muy joven y ya con trece a\u00f1os firmaba sus poes\u00edas como Rub\u00e9n Dar\u00edo, porque la familia que le crio (sus t\u00edos abuelos), era conocida como los Dar\u00edo. Tom\u00f3 este apellido, ya que le gustaba m\u00e1s su sonido que el de sus apellidos aut\u00e9nticos: Garc\u00eda Sarmiento. Esta preocupaci\u00f3n por la sonoridad de lo que escribe le acompa\u00f1ar\u00e1 toda la vida. La raz\u00f3n quiz\u00e1 sea su gusto por la m\u00fasica, que le llev\u00f3 a aficionarse al piano, instrumento que tocaba bastante bien.<\/p>\n<p>Viajero incansable desde que, con solo quince a\u00f1os, dej\u00f3 su pueblo para estudiar y trabajar, sinti\u00f3 una especial simpat\u00eda por Espa\u00f1a, pa\u00eds que conoci\u00f3 por primera vez en 1892 como miembro de la delegaci\u00f3n diplom\u00e1tica de Nicaragua en los actos conmemorativos del Descubrimiento de Am\u00e9rica .Volver\u00eda cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde como corresponsal del Peri\u00f3dico Argentino La Naci\u00f3n, y lleg\u00f3 a establecerse en nuestro pa\u00eds como ministro residente del gobierno nicarag\u00fcense de Jos\u00e9 Santos Zelaya. Mal pagado en su experiencia diplom\u00e1tica encontr\u00f3 en el Periodismo un trabajo que le permit\u00eda mantenerse.<\/p>\n<p>Fue amigo del poeta espa\u00f1ol Amado Nervo y conoci\u00f3 en Par\u00eds a un joven Antonio Machado que era gran admirador de la obra de Dar\u00edo, en la que destacan Azul, Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza. Este \u00faltimo t\u00edtulo fue editado en Madrid en 1905 por otro amigo suyo: Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez. Escribi\u00f3 tambi\u00e9n en prosa pero siempre ser\u00e1 recordado principalmente por su poes\u00eda.<\/p>\n<p>Aunque, hoy en d\u00eda, sus poemas habitados por cisnes y princesas pueden resultar cursis, siempre ser\u00e1 un gran poeta y su obra encuentra proyecci\u00f3n en otros autores m\u00e1s actuales como Neruda.<\/p>\n<p>Su pueblo natal, Metapa, cambi\u00f3 su nombre por el de Ciudad Dar\u00edo. All\u00ed se le recuerda especialmente, ahora, en el primer centenario de su muerte como el \u00abpoeta ni\u00f1o\u00bb que aprendi\u00f3 a leer con tres a\u00f1os y public\u00f3 por primera vez un poema suyo a los trece.<\/p>\n<p>El Banco Central de Nicaragua puso en circulaci\u00f3n una serie de monedas conmemorativas de la efem\u00e9ride y tambi\u00e9n, en colaboraci\u00f3n con Correos, un sello con la imagen del poeta. En Madrid se le rindi\u00f3 homenaje con una ofrenda floral en la rotonda que lleva su nombre.<\/p>\n<p>Sin embargo, independientemente de los actos oficiales, lo mejor que podemos hacer para recordarle, cuando se cumple un siglo de su fallecimiento, es acercarnos a su poes\u00eda, leerla, descubrirla y redescubrirla. Hay mucha pureza en ella.<\/p>\n<p>Hace falta que leamos poes\u00eda porque nunca ha sido f\u00e1cil ser poeta ni lector de poes\u00eda, y porque tratar de entender el verso, de Rub\u00e9n Dar\u00edo o de cualquier otro, es a veces, tratar de entender lo complicado de la vida, y, otras veces, simplemente dejarse llevar por ella y disfrutarla, como hacen los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Margarita, est\u00e1 linda la mar,<\/p>\n<p>y el viento<\/p>\n<p>Lleva esencia sutil de azahar:<\/p>\n<p>tu aliento.<\/p>\n<p>Ya que lejos de m\u00ed vas a estar,<\/p>\n<p>guarda, ni\u00f1a, un gentil pensamiento<\/p>\n<p>Al que un d\u00eda te quiso contar<\/p>\n<p>Un cuento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Beatriz Su\u00e1rez-Vence Castro * Con estos versos empezaban muchas noches de mi infancia y, cuando apagaba la luz, me dorm\u00eda viendo desfilar elefantes, oliendo azahar y contemplando el mar con los ojos cerrados\u2026 Margarita, est\u00e1 linda la mar, y el viento, Lleva esencia sutil de azahar; yo siento en el alma una alondra cantar; tu [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":43259,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10,3524],"tags":[],"class_list":["post-43258","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-noticas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43258","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=43258"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43258\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43260,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43258\/revisions\/43260"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/43259"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=43258"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=43258"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=43258"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}