{"id":43448,"date":"2016-02-24T08:36:50","date_gmt":"2016-02-24T14:36:50","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=43448"},"modified":"2016-02-24T08:36:50","modified_gmt":"2016-02-24T14:36:50","slug":"moacir-perdio-un-sueno-y-hallo-otro-mejor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=43448","title":{"rendered":"Moacir perdi\u00f3 un sue\u00f1o y hall\u00f3 otro mejor"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_43449\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Moacir-Zeled\u00f3n.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-43449\" class=\"size-medium wp-image-43449\" alt=\"Moacir Zeled\u00f3n.\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Moacir-Zeled\u00f3n-300x177.jpg\" width=\"300\" height=\"177\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Moacir-Zeled\u00f3n-300x177.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Moacir-Zeled\u00f3n-342x202.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Moacir-Zeled\u00f3n.jpg 550w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-43449\" class=\"wp-caption-text\">Moacir Zeled\u00f3n.<\/p><\/div>\n<p>Moacir Zeled\u00f3n fue llevado un d\u00eda por su madre desde su natal Jinotega, rumbo a Estados Unidos. Hasta que lo detuvo la \u201cpesadilla mexicana\u201d. Era aqu\u00ed un ni\u00f1o feliz, pero el alcoholismo de su padre hac\u00eda que su horizonte no fuera nada claro.<\/p>\n<p>Su madre trabajaba todo el d\u00eda y su padre beb\u00eda. Su vida a los 11 a\u00f1os se resum\u00eda tambi\u00e9n en beber para olvidar, hasta que apareci\u00f3 un televisor en su casa. Moacir y su madre se enamoraron de las escenas de Estados Unidos y comenzaron un viaje de no retorno hasta que se encontraron con lo que \u00e9l llama la \u201cpesadilla mexicana\u201d.<\/p>\n<p>Fue arrestado, encarcelado y con una orden para volver a Nicaragua, que no cumpli\u00f3. Su madre le llev\u00f3 a una casa de acogida para ni\u00f1os (\u201cMisi\u00f3n M\u00e9xico\u201d) y le dijo que volver\u00eda por \u00e9l tan pronto como pudiera. Jam\u00e1s lo hizo.<\/p>\n<p>Moacir fue acogido por Pam y Alan, una pareja a la que el resto de peque\u00f1os llamaban pap\u00e1 y mam\u00e1, aunque \u00e9l s\u00f3lo esperaba la llamada de su madre. Llamada que se produjo pero sin opci\u00f3n al reencuentro y Moacir entr\u00f3 en c\u00f3lera.<\/p>\n<p>No volvi\u00f3 a saber nada de ella y as\u00ed estuvo hasta que un d\u00eda fue a la playa con el resto de ni\u00f1os y les vio haciendo surf, y supo que quer\u00eda formar parte de esa alegr\u00eda que manifestaban. Su orgullo se vio golpeado por las olas hasta el punto de abandonar, entonces a su padre de acogida.<\/p>\n<p>As\u00ed empez\u00f3 a apreciar su nueva vida y a perdonar. Y se dio cuenta de que en alg\u00fan momento de ese viaje que emprendi\u00f3 en Nicaragua, perdi\u00f3 su sue\u00f1o, pero encontr\u00f3 otro mejor. Su nuevo hogar le ha dado grandes oportunidades: a los 20 a\u00f1os recibi\u00f3 una beca para estudiar en Australia. Y ahora s\u00ed llama \u201cpap\u00e1\u201d y \u201cmam\u00e1\u201d a Pam y Alan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Moacir Zeled\u00f3n fue llevado un d\u00eda por su madre desde su natal Jinotega, rumbo a Estados Unidos. Hasta que lo detuvo la \u201cpesadilla mexicana\u201d. Era aqu\u00ed un ni\u00f1o feliz, pero el alcoholismo de su padre hac\u00eda que su horizonte no fuera nada claro. Su madre trabajaba todo el d\u00eda y su padre beb\u00eda. 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