{"id":43707,"date":"2016-04-11T16:09:57","date_gmt":"2016-04-11T22:09:57","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=43707"},"modified":"2016-04-11T16:09:57","modified_gmt":"2016-04-11T22:09:57","slug":"narco-del-chapo-guzman-ordeno-ataque-donde-mataron-a-facundo-cabral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=43707","title":{"rendered":"Narco del Chapo Guzm\u00e1n orden\u00f3 ataque donde mataron a Facundo Cabral"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_43708\" style=\"width: 460px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Alejandro-Jim\u00e9nez.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-43708\" class=\"size-full wp-image-43708\" alt=\"Alejandro Jim\u00e9nez, alias &quot;El Palidejo&quot;.\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Alejandro-Jim\u00e9nez.jpg\" width=\"450\" height=\"253\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Alejandro-Jim\u00e9nez.jpg 450w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Alejandro-Jim\u00e9nez-300x168.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Alejandro-Jim\u00e9nez-342x192.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-43708\" class=\"wp-caption-text\">Alejandro Jim\u00e9nez, alias \u00abEl Palidejo\u00bb.<\/p><\/div>\n<p>H\u00e9ctor Gambini | El Clar\u00edn<\/p>\n<p>\u00abEso es la vida. Un constante tejer y destejer de vagas sombras, sin m\u00e1s sentido que la belleza\u00bb. Facundo Cabral \/ El d\u00eda que yo me vaya.<\/p>\n<p>Algunas horas antes de la emboscada fatal, Facundo Cabral hab\u00eda estado hablando de la muerte.<\/p>\n<p>Hab\u00eda terminado la \u00faltima de las tres presentaciones que ten\u00eda contratadas en Guatemala con una actuaci\u00f3n a sala llena en el teatro Roma de una ciudad impronunciable, Quetzaltenango , el 8 de julio de 2011. Ovacionado de pie por 3.000 personas, dijo de nuevo aquello de siempre. Su marca de hombre y artista: que repudiaba la violencia, y que cre\u00eda en la gente sencilla. Palabras del trovador de No soy de aqu\u00ed, ni soy de all\u00e1 que ya hab\u00eda cumplido 74 a\u00f1os. Se puso de pie, dej\u00f3 su guitarra a un costado, abri\u00f3 las manos y murmur\u00f3, mirando al p\u00fablico: \u00abDe aqu\u00ed en adelante, Dios decidir\u00e1\u2026\u00bb .<\/p>\n<p>Despu\u00e9s viaj\u00f3 hasta el hotel donde se alojaba y cedi\u00f3 a la insistencia del empresario que lo hab\u00eda contratado, un hombre llamado Henry Fari\u00f1as, quien lo convenci\u00f3 de llevarlo \u00e9l mismo al aeropuerto La Aurora, donde el artista tomar\u00eda un vuelo a Nicaragua para seguir su gira por Centroam\u00e9rica. Como casi siempre en Guatemala, hac\u00eda calor. Y pronosticaban lluvia. Quedaron en encontrarse a las 5 de la ma\u00f1ana en el lobby.<\/p>\n<p>A la una y media de la madrugada, cuando Cabral reci\u00e9n se acostaba para dormir la \u00faltima noche de su vida, la emboscada fatal ya estaba en marcha .<\/p>\n<p>A esa hora -seg\u00fan las c\u00e1maras de la puerta del hotel Tikal Futura que fueron analizadas esta semana en un tribunal guatemalteco-, lleg\u00f3 la primera de las dos camionetas que esperar\u00edan all\u00ed cuatro horas hasta que Fari\u00f1as y Cabral salieran hacia el aeropuerto.<\/p>\n<p>En ese trayecto los alcanzar\u00edan en una calle c\u00e9ntrica -la avenida Liberaci\u00f3n -, y se les cruzar\u00edan adelante para acribillarlos . El blanco del ataque era Fari\u00f1as, quien result\u00f3 apenas herido. Pero su acompa\u00f1ante casual, el artista argentino, recibi\u00f3 dos tiros en la cabeza y otro en el t\u00f3rax que terminaron con su vida en el acto. La camioneta atacada recibi\u00f3 25 impactos de bala disparados de frente, desde ambos lados.<\/p>\n<p>Los dos hombres que tiraron con armas autom\u00e1ticas de largo alcance, los otros dos que participaron de la emboscada y el que orden\u00f3 el ataque fueron condenados este \u00faltimo jueves a entre 50 y 53 a\u00f1os de c\u00e1rcel, la m\u00e1xima pena que contempla la ley guatemalteca .<\/p>\n<p>El jefe, un personaje oscuro apodado \u00abEl Palidejo\u00bb , hab\u00eda mandado a matar a Fari\u00f1as por una raz\u00f3n tan inveros\u00edmil como la mism\u00edsima muerte de Facundo Cabral en esas circunstancias: Fari\u00f1as quer\u00eda venderle a El Palidejo un club nocturno en Costa Rica, pero no aceptaba la forma de pago que le propon\u00eda el interesado. Todo efectivo, en billetes de 20 d\u00f3lares. Monta\u00f1as de dinero narco. Fari\u00f1as contest\u00f3 que \u00e9l le vend\u00eda el local, pero que quer\u00eda cobrar a trav\u00e9s de una transferencia bancaria. El Palidejo lo tom\u00f3 como una cargada. Y se enoj\u00f3 feo.<\/p>\n<p>Fari\u00f1as prob\u00f3 entonces con otra oferta: un cabaret en Guatemala, pero siempre con el dinero depositado en una cuenta. El Palidejo s\u00f3lo quer\u00eda pagar cash, en billetes de 20, as\u00ed que no hubo caso. Y se la jur\u00f3.<\/p>\n<p>\u00bfPor eso lo mand\u00f3 a matar? \u00bfPorque Fari\u00f1as le rechazaba la forma de pago de un club nocturno? Ese motivo lo dieron ambos bandos. La Polic\u00eda agreg\u00f3 uno m\u00e1s: parece que a Fari\u00f1as se le hab\u00eda \u00abperdido\u00bb un env\u00edo de droga que deb\u00eda monitorear El Palidejo , aunque el episodio habr\u00eda ocurrido un par de a\u00f1os antes del ataque en Guatemala.<\/p>\n<p>Henry Fari\u00f1as no pudo estar la semana pasada en el juicio que termin\u00f3 con la condena de quienes lo atacaron a tiros porque est\u00e1 preso en Nicaragua, donde cumple una condena a 18 a\u00f1os de prisi\u00f3n justamente por narcotr\u00e1fico.<\/p>\n<p>En esa causa cay\u00f3 despu\u00e9s de una investigaci\u00f3n cruzada entre las justicias nicarag\u00fcense y guatemalteca que probaron, adem\u00e1s, sus v\u00ednculos con el hombre que quiso verlo muerto justo la madrugada fat\u00eddica en que viajaba con Facundo Cabral en el asiento del acompa\u00f1ante.<\/p>\n<p>Alejandro Jim\u00e9nez Gonz\u00e1lez, El Palidejo , era el hombre de confianza del Cartel de Sinaloa en Centroam\u00e9rica . El nexo que aseguraba las rutas despejadas para que la coca\u00edna colombiana fluyera tierra arriba hasta M\u00e9xico o bajara hacia el resto del continente, seg\u00fan indicara el dedo supremo del Chapo Guzm\u00e1n. Eso era El Palidejo la noche en que quiso matar a Fari\u00f1as y mat\u00f3 a Cabral. El delf\u00edn del Chapo Guzm\u00e1n en Centroam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Cuando lo atraparon, en marzo de 2012, paseaba en lancha por las aguas di\u00e1fanas de Bah\u00eda Solano, en el Pac\u00edfico colombiano. A los comandos de la Armada Nacional de Colombia que se le acercaron les dijo que era un simple pescador, y que se llamaba Carlos Cardona Mar\u00edn. Lo delataron sus tatuajes: una mirada intimidante en un b\u00edcep y una serpiente en el otro.<\/p>\n<p>Colombia lo deport\u00f3 luego a Guatemala, despu\u00e9s de que este pa\u00eds le garantizara a Costa Rica, la patria original de El Palidejo , que no ser\u00eda condenado a muerte. Su familia no fue a despedirlo. Tras una causa de lavado de dinero que involucr\u00f3 a su c\u00edrculo \u00edntimo -presuntamente, una fortuna que hab\u00eda que blanquear para El Chapo-, los padres y la esposa de El Palidejo abandonaron Costa Rica en 2011, con destino a Jap\u00f3n. Nunca regresaron.<\/p>\n<p>\u00abNo tuve la oportunidad de ver qui\u00e9n nos dispar\u00f3\u00bb, asegur\u00f3 Fari\u00f1as en su declaraci\u00f3n, que lleg\u00f3 grabada hasta Guatemala para los jueces que enseguida condenar\u00edan, adem\u00e1s de a El Palidejo Jim\u00e9nez, a sicarios de nombres que parecen extra\u00eddos de una novela del realismo m\u00e1gico: Elgin Vargas, Wilfred Stokes Arnold, Juan Hern\u00e1ndez y Audelino Garc\u00eda Lima.<\/p>\n<p>Todos ellos estuvieron la semana pasada, en el juicio de Guatemala, esposados, adentro de una jaula con cristales blindados que los manten\u00edan aislados del p\u00fablico, los fot\u00f3grafos, y de una posible y temida venganza narco en la mism\u00edsima sala de audiencias.<\/p>\n<p>La resoluci\u00f3n del tribunal se bas\u00f3 en el testimonio de un \u00abcolaborador eficaz\u00bb -una figura similar a la del \u00abarrepentido\u00bb-, llamado Josu\u00e9 Cer\u00f3n. En su relato, Cer\u00f3n expuso: \u00abDespu\u00e9s del atentado, los sicarios huyeron a la casa de Elgin Vargas\u00bb. Vargas siempre trabaj\u00f3 para El Palidejo .<\/p>\n<p>Ni El Palidejo ni sus asesinos a sueldo aclararon nada. El hombre del Chapo Guzm\u00e1n s\u00f3lo oy\u00f3 declarar a los testigos, y ri\u00f3 con iron\u00eda en varios pasajes del juicio. Tal vez haya sido un exceso de confianza, porque ahora su jefe mexicano tambi\u00e9n est\u00e1 preso.<br \/>\nEl p\u00fablico festej\u00f3 el fallo en su contra, y la gente com\u00fan sinti\u00f3 que, en cierto modo, cerraba una herida de la que se sent\u00eda culpable: \u00abPerd\u00f3n al mundo por la muerte de Facundo\u00bb , escribieron vecinos guatemaltecos en un gran cartel, aquella vez, dejando rosas blancas sobre una foto del artista en el lugar del crimen.<\/p>\n<p>Uno de ellos record\u00f3, esta semana, otra de las frases de Cabral: \u00abAcepto todo, por ca\u00f3tico que parezca, porque son regalos que me acerca el azar. Y el azar sabe lo que hace\u00bb.<\/p>\n<p>No fue as\u00ed aquella madrugada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>H\u00e9ctor Gambini | El Clar\u00edn \u00abEso es la vida. Un constante tejer y destejer de vagas sombras, sin m\u00e1s sentido que la belleza\u00bb. Facundo Cabral \/ El d\u00eda que yo me vaya. 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