{"id":43890,"date":"2016-05-03T08:40:06","date_gmt":"2016-05-03T14:40:06","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=43890"},"modified":"2016-05-03T08:40:06","modified_gmt":"2016-05-03T14:40:06","slug":"demonios-del-turismo-en-ometepe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=43890","title":{"rendered":"Demonios del turismo en Ometepe"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_43891\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Ometepe-demonios-turistas.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-43891\" class=\"size-full wp-image-43891\" alt=\"Una fiesta hippy en la colonia de turistas en Ometepe.\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Ometepe-demonios-turistas.jpg\" width=\"350\" height=\"402\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Ometepe-demonios-turistas.jpg 350w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Ometepe-demonios-turistas-261x300.jpg 261w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Ometepe-demonios-turistas-342x392.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Ometepe-demonios-turistas-300x344.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-43891\" class=\"wp-caption-text\">Una fiesta hippy en la colonia de turistas en Ometepe.<\/p><\/div>\n<p>A veces los turistas pueden convertir el para\u00edso en infierno y algunos de los edenes que tenemos en Nicaragua, no escapan a esa posibilidad.<\/p>\n<p>Es lo que ocurri\u00f3 hace un par de a\u00f1os en Ometepe, donde se instal\u00f3 una cosmopolita comunidad de hippies pos modernos que acogi\u00f3 a una joven alemana, quien finalmente se asque\u00f3 tras participar en todos los excesos.<\/p>\n<p>Ahora, como suele ocurrir con europeos y norteamericanos, Rebecca R\u00fctten -nombre de la germana-, busca exorcizar sus demonios con un libro. \u00bfAlcanzar\u00e1 con esto su nirvana?<\/p>\n<p>Ella viaj\u00f3 por primera vez a Nicaragua en enero de 2014. All\u00ed encontr\u00f3 un extra\u00f1o grupo decidido a crear una colonia hippy en la paradisiaca isla de Ometepe. \u00abEn el borde rocoso de un lago, debajo de un volc\u00e1n dormido, personas de todo el mundo se reunieron con la misi\u00f3n de liberarse de las limitaciones de la sociedad. Me record\u00f3 a una fiesta sin fin en la isla de Nunca Jam\u00e1s de Peter Pan\u00bb, asegura.<\/p>\n<p>Fascinada por este lugar y por sus habitantes, que parec\u00edan tan incre\u00edblemente libres, Rebecca (nacida en 1991, en Alemania) decidi\u00f3 volver en diciembre de 2014 con su c\u00e1mara, dispuesta a una inmersi\u00f3n period\u00edstica tan intensa como imprevisible. El resultado de aquella experiencia al l\u00edmite se publica ahora en un libro titulado Never \u2013 Never Land.<\/p>\n<p>\u00abEn el primer mes -cuenta- me sent\u00eda positiva y motivada. Nos dej\u00e1bamos llevar, camin\u00e1bamos sin rumbo fijo al encuentro de la aventura. Sonaba la m\u00fasica, \u00edbamos en los techos de los taxis alrededor de la isla. Beb\u00edamos y bail\u00e1bamos toda la noche, hasta que se levantaba el sol. Nuestra comunidad se convirti\u00f3 en nuestra nueva familia. Nadie nos esperaba\u00bb.<a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Ometepe-demonios-turistas1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-43892\" alt=\"Ometepe demonios turistas1\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Ometepe-demonios-turistas1.jpg\" width=\"450\" height=\"253\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Ometepe-demonios-turistas1.jpg 450w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Ometepe-demonios-turistas1-300x168.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Ometepe-demonios-turistas1-342x192.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Rebeca, que ahora vive en Australia, dice que algunos habitantes de aquella colonia que ocupaba una especie de albergue (hostel) de la isla de Ometepe (en el lago Cocibolca o Gran Lago de Nicaragua) estaban all\u00ed desde hac\u00eda a\u00f1os. \u00abEsnifaban un medicamento psicoestimulante para levantarse. Desayunaban, com\u00edan y cenaban con cervezas; tomaban Valium para dormir; beb\u00edan todos los d\u00edas, \u00abincluso cuando no ten\u00edamos ganas de emborracharnos. Pasaban de la euforia de la borrachera a la resaca. Vagaban casi desnudos de un sitio a otro. Todos practicaban sexo con todos. La atm\u00f3sfera era muy pesada\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de unas semanas de integraci\u00f3n con \u00e9xito y del entusiasmo inicial, la utop\u00eda se transform\u00f3 poco a poco en una distop\u00eda. Las personas que viv\u00edan entendieron que lo que les un\u00eda era el exceso, que eso les daba identidad. \u00abCuanto m\u00e1s lejos estaba dispuesto a ir alguien, m\u00e1s era reconocido y alabado. Los juegos de beber se tornaron rituales y, pronto, competiciones. El sexo cada vez era m\u00e1s importante. En realidad, muchos sufr\u00edan colapsos nerviosos, lloraban; hab\u00eda mucho drama\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abMi vida en la isla fue marcada por la repetici\u00f3n de excesos, por los choques emocionales y f\u00edsicos, las conversaciones superficiales y la sensaci\u00f3n de un d\u00e9j\u00e0-vu permanente\u00bb, explica la autora del libro (\u2026) donde se aprecia el ambiente en la isla. \u00abMi trabajo es una instant\u00e1nea de la sociedad actual y cuestiona la idea rom\u00e1ntica idealizada de la vida mochilera en los pa\u00edses en desarrollo\u00bb.<\/p>\n<p>Rebeca dio a ABC su autorizaci\u00f3n para reproducir algunas de sus fotos en la comunidad hippy de Ometepe y tambi\u00e9n les explic\u00f3, v\u00eda mail, algunos detalles m\u00e1s de su vida en esta colonia (en el albergue-hostel) de una isla que ella no suele mencionar expl\u00edcitamente. Fue sola. Permaneci\u00f3 all\u00ed desde diciembre de 2014 hasta finales de febrero de 2015.<\/p>\n<p>En la isla (Ometepe) viven cerca de 30.000 personas. En cuanto al hostal, ten\u00eda siete empleados\/hu\u00e9spedes permanentes, m\u00e1s un n\u00famero irregular de clientes. De esas personas, algunas siguen all\u00ed y otras se marcharon. Hay una nueva generaci\u00f3n de personas que van para mantener el esp\u00edritu vivo, afirma. \u00abVeo las fotos de Facebook y todo sigue igual\u00bb (\u00abjodido\u00bb es su expresi\u00f3n textual).<\/p>\n<p>Rebeca relata c\u00f3mo le afect\u00f3 una experiencia tan intensa: \u00abPara obtener un acceso m\u00e1s profundo a esta historia me impliqu\u00e9 en las relaciones entre los protagonistas. Pas\u00e9 casi todos los d\u00edas en el bar. Ten\u00eda una batalla diaria conmigo misma entre mantener mayor o menor distancia. Despu\u00e9s de varias semanas con problemas con el agua potable, y con mi cabeza, mi estado de \u00e1nimo empeor\u00f3. Los clientes, que cambian constantemente, parec\u00edan iguales: las mismas preguntas, puntos de vista similares. Poco a poco mi percepci\u00f3n empez\u00f3 a fusionar todas estas personas en un l\u00edo homog\u00e9neo. Mi personalidad extrovertida sufr\u00eda con conversaciones superficiales repetitivas y la sensaci\u00f3n de un permanente \u00abd\u00e9j\u00e0-vu\u00bb. Me identifiqu\u00e9 con el hostal. Empec\u00e9 a rechazar las reglas puestas en marcha por los \u00abalfas\u00bb y me encontr\u00e9 con muchos conflictos. Cada vez m\u00e1s, cuestionaba mi moral, mis normas, mis valores.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un mes de estar permanentemente borracha, e involucrada en los episodios dram\u00e1ticos, tuve un momento en que me di cuenta de que hab\u00eda empezado a perder la cabeza tambi\u00e9n. Aquel lugar era una casa de locos y era f\u00e1cil dejarse atrapar. Yo estaba all\u00ed para hacer un proyecto de fotograf\u00eda, pero de repente me vi formando parte de una familia extra\u00f1a donde todo el mundo follaba entre s\u00ed. Mirando hacia atr\u00e1s he aprendido mucho acerca de m\u00ed.<a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Ometepe-demonios-turistas2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-43893\" alt=\"Ometepe demonios turistas2\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Ometepe-demonios-turistas2.jpg\" width=\"450\" height=\"252\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Ometepe-demonios-turistas2.jpg 450w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Ometepe-demonios-turistas2-300x168.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Ometepe-demonios-turistas2-342x191.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Tras analizar mi experiencia, me gustar\u00eda hacer algunas cosas de manera diferente. Para el pr\u00f3ximo proyecto de inmersi\u00f3n programar\u00e9 descansos. Es importante tomar una cierta distancia en el proceso para tener una visi\u00f3n general. Ser\u00eda interesante observar algo similar durante un per\u00edodo m\u00e1s largo para ver el desarrollo. Pero en general estoy muy contenta del resultado del libro\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces los turistas pueden convertir el para\u00edso en infierno y algunos de los edenes que tenemos en Nicaragua, no escapan a esa posibilidad. 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