{"id":44334,"date":"2016-06-28T09:34:42","date_gmt":"2016-06-28T15:34:42","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=44334"},"modified":"2016-06-28T09:34:42","modified_gmt":"2016-06-28T15:34:42","slug":"amamantamiento-de-adultos-excentricidad-o-parafilia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=44334","title":{"rendered":"Amamantamiento de adultos: \u00bfexcentricidad o parafilia?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/amamantar.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-44335\" alt=\"amamantar\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/amamantar.jpg\" width=\"450\" height=\"349\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/amamantar.jpg 450w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/amamantar-300x232.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/amamantar-342x265.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a>En el barrio rojo de Kabukicho, en Tokio, usted puede beber una taza de leche materna por 2.000 yenes (unos 20 d\u00f3lares). Si desea tomar el l\u00edquido directamente del seno de la mujer, entonces le costar\u00e1 5.000 yenes. Ese servicio, iniciado por el Bonyu Bar, ha ganado popularidad en esa zona de la capital nipona.<\/p>\n<p>\u00a1Exc\u00e9ntricos japoneses! Quiz\u00e1s exclame m\u00e1s de uno. Pero la lactancia con fines er\u00f3ticos dista de ser una rareza del pa\u00eds asi\u00e1tico. Una d\u00e9cada atr\u00e1s la edici\u00f3n dominical del diario The Times revel\u00f3 que en alrededor de un tercio de las parejas brit\u00e1nicas los hombres hab\u00edan sido amamantados por sus esposas. En otro reporte en 2014, el peri\u00f3dico confirm\u00f3 que esa pr\u00e1ctica se hab\u00eda extendido por la India, China y Europa.<\/p>\n<p>\u00bfTrastorno o simple fantas\u00eda?<\/p>\n<p>La lactafilia o fetichismo de la leche era considerado una parafilia hasta la cuarta edici\u00f3n del Manual diagn\u00f3stico y estad\u00edstico de los trastornos mentales de la Asociaci\u00f3n Estadounidense de Psiquiatr\u00eda (conocido como DSM-IV). Esta clasificaci\u00f3n colocaba a la pr\u00e1ctica en el mismo grupo de trastornos como el exhibicionismo, la pedofilia, el masoquismo y el sadismo.<\/p>\n<p>Sin embargo, la \u00faltima edici\u00f3n de ese libro de referencia en el mundo de la psiquiatr\u00eda (DSM-5) advierte que los intereses sexuales at\u00edpicos no siempre conducen a comportamientos perturbadores. Para que eso ocurra, las personas deben sufrir angustia por su deseo (al margen de la eventual censura social), o tener una inclinaci\u00f3n sexual que implique da\u00f1os psicol\u00f3gicos o f\u00edsicos de otra persona, o requiera la participaci\u00f3n involuntaria de otros, incapaces de dar su consentimiento legal.<\/p>\n<p>Entonces, si dos o m\u00e1s adultos acuerdan incluir el amamantamiento en sus relaciones, sean sexuales o solo afectivas, \u00bfdeber\u00edan recibir tratamiento por un trastorno mental? Los especialistas que elaboraron el DSM-5 creen que no.<\/p>\n<p>Un placentero tab\u00fa<\/p>\n<p>Pero la lactancia er\u00f3tica a\u00fan constituye un tab\u00fa. Sus practicantes y defensores ofrecen una jugosa lista de razones para convencernos de sus beneficios.<\/p>\n<p>El blog Adult Nursing Relationship: a Journey (actualizado por \u00faltima vez en 2013), explica que las mujeres en este tipo de relaciones intentan \u201crevivir o, tal vez, experimentar por vez primera la inigualable paz interior y la profunda uni\u00f3n espiritual que ocurre durante la lactancia.\u201d<\/p>\n<p>La autora describe c\u00f3mo la succi\u00f3n de los pezones durante la estimulaci\u00f3n er\u00f3tica previa desata un torrente de la hormona oxitocina en sangre, la cual provoca una intensa excitaci\u00f3n en la mujer. \u201cLa dicha que produce el amamantar, combinada con esas er\u00f3ticas sensaciones, crean el estado m\u00e1s \u00fanico y placentero de excitaci\u00f3n sexual\u201d, afirma. Adem\u00e1s, ayudar\u00eda a prevenir el c\u00e1ncer de mamas.<\/p>\n<p>La lactancia como fetiche tambi\u00e9n se ha infiltrado en el universo de la pornograf\u00eda. Una b\u00fasqueda en Internet del t\u00e9rmino \u201cadult breastfeeding\u201d nos conduce en primer lugar a sitios de videos pornogr\u00e1ficos como Pornhub. Los aficionados al BDSM (una serie de pr\u00e1cticas sexuales que comprende el sadomasoquismo) tambi\u00e9n pueden integrar la leche materna en sus juegos de sumisi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el barrio rojo de Kabukicho, en Tokio, usted puede beber una taza de leche materna por 2.000 yenes (unos 20 d\u00f3lares). Si desea tomar el l\u00edquido directamente del seno de la mujer, entonces le costar\u00e1 5.000 yenes. Ese servicio, iniciado por el Bonyu Bar, ha ganado popularidad en esa zona de la capital nipona. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":44335,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10,3524],"tags":[],"class_list":["post-44334","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-noticas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/44334","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=44334"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/44334\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44336,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/44334\/revisions\/44336"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/44335"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=44334"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=44334"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=44334"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}