{"id":4539,"date":"2011-11-29T18:22:50","date_gmt":"2011-11-30T00:22:50","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=4539"},"modified":"2011-11-29T18:22:50","modified_gmt":"2011-11-30T00:22:50","slug":"cancer-condena-a-narco-que-dio-armas-a-la-contra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=4539","title":{"rendered":"C\u00e1ncer condena a narco que dio armas a la Contra"},"content":{"rendered":"<p>Condenado por el c\u00e1ncer y no por la Justicia, Jon Roberts, uno de los mayores narcotraficantes del Miami desmedido de los a\u00f1os ochenta, pasa sus \u00faltimos d\u00edas encerrado en casa.<\/p>\n<p>Hace dos meses que abandon\u00f3 la quimioterapia porque le desgarraba y le dejaba postrado en la cama durante semanas y ahora son las inyecciones de vitaminas las que est\u00e1n prolongando su vida.<\/p>\n<p>\u00abEs frustrante que sea esto lo que va a acabar conmigo. Sobreviv\u00ed a tantas peleas, a tantas batallas, pero s\u00e9 que no podr\u00e9 vencer esta\u00bb, confiesa Roberts, de 63 a\u00f1os, en el sal\u00f3n de su amplia casa, al norte de la ciudad en la que construy\u00f3 su imperio criminal.<\/p>\n<p>Su esposa Noemi, mucho m\u00e1s joven que \u00e9l, observa atenta. En el d\u00eda a d\u00eda le hace compa\u00f1\u00eda, le cuida y le ayuda a criar a Julian, de 11 a\u00f1os, el \u00fanico hijo de Roberts, nacido de una relaci\u00f3n anterior.<\/p>\n<p>Roberts espera que cuando \u00e9l no est\u00e9, Noemi y Julian puedan vivir de los ingresos que les reporte el relato de sus andanzas, American Desperado, un libro que fue publicado el 1 de noviembre en EE.UU. y que ha escrito \u00e9l mismo junto al periodista Evan Wright, autor del best seller Generation Kill.<\/p>\n<p>Sus ganancias podr\u00edan multiplicarse si el proyecto de rodar una pel\u00edcula basada en su libro llega a buen puerto. Su papel lo interpretar\u00eda Mark Wahlberg, el protagonista de The Fighter y el rodaje comenzar\u00eda en seis meses.<\/p>\n<p>\u00abNo sab\u00eda si iba a llegar a ver publicado mi libro y lo he conseguido\u00bb, afirma Roberts. \u00abAhora espero aguantar hasta que salga la pel\u00edcula\u00bb.<\/p>\n<p>Roberts pod\u00eda estar hoy pudri\u00e9ndose en una c\u00e1rcel, pero gracias a la informaci\u00f3n que dio a las autoridades consigui\u00f3 que el fiscal redujera su petici\u00f3n inicial de condena de tres siglos a s\u00f3lo tres a\u00f1os de prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Aquello ocurri\u00f3 a principios de los noventa, cuando Estados Unidos asestaba los golpes finales al cartel de Medell\u00edn, los antiguos socios de Roberts, y cerraba la ruta de la coca\u00edna que hab\u00eda convertido al sur de Florida en la principal puerta de entrada de droga al pa\u00eds y a Miami en capital del crimen.<\/p>\n<p>Roberts, el \u00abgringo barbudo\u00bb, era el enlace en EE.UU. de los narcotraficantes colombianos dirigidos por Pablo Escobar. Cuando fue arrestado, las autoridades estimaron que Roberts hab\u00eda introducido en el pa\u00eds unas 56 toneladas de coca\u00edna, por valor de US$2.300 millones.<\/p>\n<p>Viaj\u00f3 en numerosas ocasiones a Colombia y a Panam\u00e1, donde particip\u00f3 en las fiestas \u00abdesmadradas\u00bb del expresidente paname\u00f1o Manuel Noriega, que lav\u00f3 durante a\u00f1os el dinero de la droga del cartel.<\/p>\n<p>Sobre Escobar recuerda que en las ocasiones en que comieron juntos solo hablaba de negocios. \u00abLos colombianos ten\u00edan una sobreproducci\u00f3n de droga y necesitaban ayuda para introducirla en EE.UU.\u00bb, explica Roberts, que para ello se encarg\u00f3 de aportar barcos, avionetas y pistas de aterrizaje clandestinas.<\/p>\n<p>\u00abLos colombianos no eran m\u00e1s asesinos que el resto\u00bb, precisa sobre la fama sanguinaria del cartel para el que trabaj\u00f3. \u00abLo que ocurre es que armaban m\u00e1s ruido. Mataban a alguien y lo dejaban muerto en la calle\u00bb.<\/p>\n<p>En aquellos a\u00f1os, el tr\u00e1fico de coca\u00edna convirti\u00f3 a Miami en la ciudad grande m\u00e1s violenta de EE.UU. El viejo narco no esconde que \u00e9l tambi\u00e9n particip\u00f3 en tiroteos y que en su curr\u00edculum delictivo no falta el asesinato.<\/p>\n<p>En su libro asegura que la CIA hizo la vista gorda con sus operaciones de narcotr\u00e1fico y recurri\u00f3 a \u00e9l en 1984 para contrabandear armas a la guerrilla antisandinista de Nicaragua, en una de las operaciones que derivar\u00eda m\u00e1s tarde en el esc\u00e1ndalo Ir\u00e1n-Contra.<\/p>\n<p>\u00abDesganado\u00bb<\/p>\n<p>En su momento de mayor poder, a mediados de los ochenta, Roberts lleg\u00f3 a ser uno de los hombres m\u00e1s ricos de la ciudad. Ten\u00eda negocios que le serv\u00edan de fachada, casas, helic\u00f3pteros, autos de lujo, e incluso un importante paquete de acciones en el Banco de Panam\u00e1.<\/p>\n<p>Los pol\u00edticos le agasajaban. Se convirti\u00f3 en donante del Partido Republicano, que en los ochenta gobernaba en Washington de la mano del presidente Ronald Reagan, y asisti\u00f3 en una ocasi\u00f3n a una cena ofrecida por el entonces vicepresidente George Bush.<\/p>\n<p>Roberts colabor\u00f3 con las autoridades y consigui\u00f3 que rebajaran 297 a\u00f1os su petici\u00f3n de tres siglos entre rejas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de contar con pelos y se\u00f1ales sus fechor\u00edas, Roberts admite que extra\u00f1a aquellos a\u00f1os. \u00abEra una vida de ensue\u00f1o. Ten\u00eda mujeres, autos&#8230; Nadie pod\u00eda decirme no hagas esto\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abNo me arrepiento de las cosas que hice\u00bb, asegura sin el menor reparo. Agrega en su defensa que el mayor da\u00f1o se lo caus\u00f3 a criminales como \u00e9l.<\/p>\n<p>Al salir de la c\u00e1rcel en 1995, volvi\u00f3 a Miami y trabaj\u00f3 para una agencia de mujeres de compa\u00f1\u00eda. Nadie le reconoc\u00eda, pero eso cambi\u00f3 hace cinco a\u00f1os cuando fue entrevistado en el documental de bajo presupuesto Cocaine Cowboys, sobre los a\u00f1os de guerra contra las drogas en la ciudad.<\/p>\n<p>Fue tras ver el \u00e9xito inesperado del documental cuando Roberts tuvo la idea de lucrarse narrando sus cr\u00edmenes.<\/p>\n<p>Ahora no tiene grandes lujos. Dice que se conforma con poco y que la enfermedad le ha quitado las ganas de salir de casa, donde pasa horas apostando por internet en las carreras de caballos.<\/p>\n<p>\u00abQuiero ganar el m\u00e1ximo dinero con el libro para que mi hijo Julian y mi mujer Noemi vivan lo mejor que puedan\u00bb.<\/p>\n<p>La hermana mayor de Roberts, que vive cerca, se ha encargado hoy de recoger a Julian del colegio. Su padre dice que no quer\u00eda que estuviera en casa durante la entrevista.<\/p>\n<p>\u00abNo quiero que \u00e9l siga mi camino\u00bb.<\/p>\n<p>Poder y decadencia<\/p>\n<div id=\"attachment_4540\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a rel=\"attachment wp-att-4540\" href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=4540\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4540\" class=\"size-medium wp-image-4540\" title=\"Roberts\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/Roberts-300x168.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"168\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/Roberts-300x168.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/Roberts.jpg 304w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4540\" class=\"wp-caption-text\">Jon Roberts, uno de los mayores narcotraficantes de Miami en los a\u00f1os 80.<\/p><\/div>\n<p>1948: Nace en el barrio neoyorquino del Bronx, en el seno de una familia de mafiosos italianos.<\/p>\n<p>1955: Ve a su padre asesinar a otro hombre.<\/p>\n<p>1969: Dirige varios clubes nocturnos de Nueva York propiedad de su familia.<\/p>\n<p>1974: Huye a Miami tras ser implicado en un asesinato y empieza a traficar coca\u00edna.<\/p>\n<p>1978: Comienza su relaci\u00f3n con el Cartel de Medell\u00edn.<\/p>\n<p>1982: Se convierte en uno de los principales donantes del Partido Republicano.<\/p>\n<p>1984: Colabora con la CIA en la entrega de armas a las Contras en Nicaragua.<\/p>\n<p>1986: La fiscal\u00eda de EE.UU. le acusa de ser \u00abel representante en EE.UU: del Cartel de Medell\u00edn\u00bb. Huye a Colombia.<\/p>\n<p>1991: Es arrestado en EE.UU. y las autoridades piden una condena de 300 a\u00f1os de c\u00e1rcel. Aporta informaci\u00f3n y solo pasa tres a\u00f1os entre rejas.<\/p>\n<p>1995: Vuelve a Miami y trabaja para una agencia de chicas de compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>2007: Vende los derechos para un libro y una pel\u00edcula sobre su vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Condenado por el c\u00e1ncer y no por la Justicia, Jon Roberts, uno de los mayores narcotraficantes del Miami desmedido de los a\u00f1os ochenta, pasa sus \u00faltimos d\u00edas encerrado en casa. 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