{"id":46031,"date":"2017-02-15T08:31:44","date_gmt":"2017-02-15T14:31:44","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=46031"},"modified":"2017-02-15T08:31:44","modified_gmt":"2017-02-15T14:31:44","slug":"un-viaje-de-camiones-pegaso-para-nicaragua-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=46031","title":{"rendered":"Un viaje de camiones Pegaso para Nicaragua"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_46033\" style=\"width: 460px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/Anastasio-Somoza-Portocarrero-alias-El-Chig\u00fc\u00edn1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-46033\" class=\"size-full wp-image-46033\" alt=\"Anastasio Somoza Portocarrero, alias &quot;El Chig\u00fc\u00edn&quot;, entrena soldados en la EEBI, su ej\u00e9rcito personal.\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/Anastasio-Somoza-Portocarrero-alias-El-Chig\u00fc\u00edn1.jpg\" width=\"450\" height=\"280\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/Anastasio-Somoza-Portocarrero-alias-El-Chig\u00fc\u00edn1.jpg 450w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/Anastasio-Somoza-Portocarrero-alias-El-Chig\u00fc\u00edn1-300x186.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/Anastasio-Somoza-Portocarrero-alias-El-Chig\u00fc\u00edn1-342x212.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-46033\" class=\"wp-caption-text\">Anastasio Somoza Portocarrero, alias \u00abEl Chig\u00fc\u00edn\u00bb, entrena soldados en la EEBI, su ej\u00e9rcito personal.<\/p><\/div>\n<p>Juan C\u00e1rdenas Soriano Juan C\u00e1rdenas Soriano<br \/>\nParte II<\/p>\n<p><span style=\"color: #993300;\"><em><strong>* Curioso relato de c\u00f3mo una joven ministra pinolera, acompa\u00f1ante de Anastasio Somoza Portocarrero, alias \u201cEl Chig\u00fc\u00edn\u201d, termin\u00f3 tras escasos minutos de pl\u00e1tica en el camarote de un oficial espa\u00f1ol, mientras el hijo del dictador la buscaba afanosamente<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p>Antes del almuerzo fue servido un aperitivo de vino espa\u00f1ol en el puente, donde mandos y oficiales del buque tuvieron ocasi\u00f3n de mantener una prolongada charla con los visitantes en peque\u00f1os grupos que, m\u00e1s por afinidad en los temas que se trataban, que por protocolo, se fueron formando.<\/p>\n<p>Yo ocup\u00e9 el tiempo atendiendo al mayor Somoza, en el que pude apreciar, entre otras cosas, cierta incomodidad ante la reciente legalizaci\u00f3n del Partido Comunista en Espa\u00f1a y las \u201cpoco acertadas decisiones del presidente Su\u00e1rez que en este y otros aspectos ven\u00eda tomando\u201d. Seg\u00fan comentaba, era su criterio que \u201cla democracia echar\u00eda por tierra los muchos logros conseguidos por el general Franco\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n mostr\u00f3 cierta inquietud por los posibles riesgos que pudiesen correr algunos intereses que la familia pose\u00eda dentro del sector hotelero en Espa\u00f1a. Estos comentarios los hac\u00eda a cierta distancia del embajador, en voz baja y mirando de vez en cuando de reojo hacia el diplom\u00e1tico\u2026<\/p>\n<p>El capit\u00e1n, en otro grupo, conversaba con el embajador, entre otras cosas sobre la Guerra de los Seis D\u00edas, que en su momento enfrentara a egipcios e israel\u00edes, haciendo alusi\u00f3n a lo poco acertada y muy arriesgada actuaci\u00f3n que alg\u00fan insensato marino mercante espa\u00f1ol, tuviese durante el transcurso de aquella guerra:<\/p>\n<p>-Capit\u00e1n, recuerdo que un colega suyo espa\u00f1ol, en pleno conflicto entre Israel y Egipto, no se le ocurri\u00f3 otra cosa mejor que, tras ser reclutado en Marsella por el Mosad, dedicarse a hacer espionaje fotogr\u00e1fico al paso por el canal de Suez. Fue sorprendido y detenido por el servicio secreto egipcio con la ayuda de un pr\u00e1ctico, permaneci\u00f3 encerrado en una mazmorra de un metro c\u00fabico por espacio de dos a\u00f1os; nos trajo de cabeza a todo el cuerpo diplom\u00e1tico de la zona y no fue ejecutado gracias a su condici\u00f3n de espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>El capit\u00e1n Bilbeny, tras escuchar atentamente el relato, hizo un gesto con la cabeza se\u00f1alando hacia la derrota y apostillando con voz baja, le dijo:<\/p>\n<p>\u2013 Embajador, ah\u00ed lo tiene usted.<\/p>\n<p>La cara del embajador era todo un poema. Creo que en pocas ocasiones un diplom\u00e1tico se hab\u00eda visto ante una situaci\u00f3n tan inc\u00f3moda y rid\u00edcula. El segundo oficial, que hab\u00eda escuchado los comentarios del diplom\u00e1tico, agach\u00f3 la cabeza y de forma discreta desapareci\u00f3 del puente, cojeando levemente.<\/p>\n<p>Todos los que fuimos testigos del momento lo pasamos francamente mal, ya que el oficial aludido por el embajador era una persona apreciada y considerada, muy especialmente porque conoc\u00edamos el terrible calvario que hab\u00eda sufrido durante el tiempo que permaneci\u00f3 cautivo, as\u00ed como las graves consecuencias f\u00edsicas que el suceso le acarre\u00f3 para toda la vida.<\/p>\n<p>Uno de los oficiales en aquel viaje, persona dicharachera y cordial, se dedic\u00f3 a atender y \u201cpegar la hebra\u201d con la joven pol\u00edtica que acompa\u00f1aba el cortejo. Seg\u00fan pude comprobar, el inter\u00e9s demostrado por la f\u00e9mina por la navegaci\u00f3n astron\u00f3mica era muy acentuado. Fulano se esmeraba en sus explicaciones sobre el uso y utilidades del sextante, sentados en el sof\u00e1 de la derrota mientras disfrutaban de unas tapas de jam\u00f3n ib\u00e9rico regadas sin demasiado control, con fino chiclanero a la vez que se cruzaban sospechosas miradas\u2026<\/p>\n<p>Llegado el momento nos dispusimos a bajar al comedor para degustar la sorpresa preparada por el cocinero y su ayudante, tras tomar la \u00faltima copa brindando en nombre de Pegaso y por el acuerdo comercial que comenzaba en aquel viaje, con la entrega del primer lote de camiones. Por un momento observo que el mayor Somoza se encuentra un poco nervioso y pregunta por la acompa\u00f1ante al ver que faltaba en la mesa.<\/p>\n<p>-Mayor, voy a su encuentro, creo que est\u00e1 con uno de los oficiales presenciando el destrincaje de los camiones en una de las bodegas.<\/p>\n<p>-Muchas gracias, chief; d\u00edgale que la paella espa\u00f1ola si est\u00e1 fr\u00eda pierde mucho\u2026<\/p>\n<p>Sub\u00ed r\u00e1pidamente al camarote del \u201cprofesor\u201d y tras golpear en la puerta, se entreabre y aparece la cabeza de \u00e9ste mientras que detr\u00e1s la alumna se vest\u00eda precipitadamente.<\/p>\n<p>-Fulano, dejad \u201cla trinca\u201d; estamos ya en la mesa y el mayor est\u00e1 preguntando de forma inquieta por la ministra; juegas en su territorio y con desventaja\u2026<\/p>\n<p>\u00a1Enseguida bajamos\u2026\u00a1<\/p>\n<p>Se daba la circunstancia que por aquella \u00e9poca, el arriesgado \u201cprofesor de astronom\u00eda\u201d sosten\u00eda un \u201cidilio de escala\u201d en el puerto de C\u00e1diz con una f\u00e9mina muy relevante, aunque aquello no acab\u00f3 como el interesado hubiera querido.<\/p>\n<p>As\u00ed sucedi\u00f3 y as\u00ed os lo cuento.<\/p>\n<p>Foto: del libro \u201cHispano Suiza \/ Pegaso. Un siglo de camiones y autobuses\u201d, de Manuel Lage Marco (1992)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan C\u00e1rdenas Soriano Juan C\u00e1rdenas Soriano Parte II * Curioso relato de c\u00f3mo una joven ministra pinolera, acompa\u00f1ante de Anastasio Somoza Portocarrero, alias \u201cEl Chig\u00fc\u00edn\u201d, termin\u00f3 tras escasos minutos de pl\u00e1tica en el camarote de un oficial espa\u00f1ol, mientras el hijo del dictador la buscaba afanosamente Antes del almuerzo fue servido un aperitivo de vino [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":46033,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[12,3524,13],"tags":[],"class_list":["post-46031","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blugs","category-noticas","category-portada"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=46031"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46031\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46034,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46031\/revisions\/46034"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/46033"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=46031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=46031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=46031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}