{"id":47897,"date":"2017-11-13T15:28:13","date_gmt":"2017-11-13T21:28:13","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=47897"},"modified":"2017-11-13T15:28:13","modified_gmt":"2017-11-13T21:28:13","slug":"tribu-amazonica-casi-se-extingue-tras-encontrarse-con-los-blancos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=47897","title":{"rendered":"Tribu amaz\u00f3nica casi se extingue tras encontrarse con los \u201cblancos\u201d"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/tribu-amaz\u00f3nica.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-47898\" alt=\"tribu amaz\u00f3nica\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/tribu-amaz\u00f3nica.jpg\" width=\"450\" height=\"282\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/tribu-amaz\u00f3nica.jpg 450w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/tribu-amaz\u00f3nica-300x188.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/tribu-amaz\u00f3nica-342x214.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a>Tzako Waiapi recuerda perfectamente la primera vez que se top\u00f3 con un hombre blanco mientras cazaba en la selva amaz\u00f3nica: a partir de ese d\u00eda casi todas las personas que conoc\u00eda murieron misteriosamente.<\/p>\n<p>Ese encuentro a inicios de los a\u00f1os 1970 fue un cruce inesperado entre dos mundos, pero tambi\u00e9n el inicio de una terrible tragedia.<\/p>\n<p>De un lado estaban los miembros de la tribu waiapi. Del otro, los pioneros brasile\u00f1os de la implacable miner\u00eda, la tala de \u00e1rboles y la explotaci\u00f3n de las riquezas naturales en la Amazon\u00eda.<\/p>\n<p>Ninguno sab\u00eda de la existencia del otro<\/p>\n<p>\u201cLos blancos sacaron sus rev\u00f3lveres, nosotros nuestras flechas y quedamos cara a cara\u201d, rememora el anciano Tzako, jefe del pueblo de Manilha, en la profundidad amaz\u00f3nica.<\/p>\n<p>El incidente termin\u00f3 de forma pac\u00edfica, pero los \u2018garimpeiros\u2019 que penetraron en la selva acababan de dejar un arma mucho m\u00e1s letal que cualquier rev\u00f3lver para la tribu.<\/p>\n<p>Enfermedades como el sarampi\u00f3n y la influenza estaban controladas hac\u00eda tiempo en las sociedades desarrolladas. Sin embargo, al propagarse entre ind\u00edgenas sin ninguna inmunidad natural, esos virus se dispararon como bombas.<\/p>\n<p>\u201cLos waiapi no est\u00e1bamos acostumbrados a esas enfermedades y mataron a la poblaci\u00f3n r\u00e1pidamente\u201d, dice Tzako recostado en una hamaca bajo un techo de palma, rodeado de gallinas y miembros de su familia, todos ataviados con el tradicional taparrabos rojo de la tribu.<\/p>\n<p>\u201cCuando ten\u00edamos gripe, mejor\u00e1bamos, as\u00ed que cuando empez\u00f3 el sarampi\u00f3n pens\u00e1bamos que tambi\u00e9n mejorar\u00edamos. Pero el sarampi\u00f3n es m\u00e1s fuerte y algunos murieron en apenas un d\u00eda\u201d, rememora en lengua waiapi Tzako, mientras uno de sus hijos lo traduce en portugu\u00e9s a la AFP.<br \/>\nEl jefe ind\u00edgena no consigue recordar su edad exacta -estima que tiene unos 80 a\u00f1os- pero la memoria del horror que vivi\u00f3 cuando era joven est\u00e1 dolorosamente fresca.<\/p>\n<p>\u201cNo qued\u00f3 nadie para enterrar a los muertos. Los animales se com\u00edan los cuerpos porque no quedaban familiares para enterrarlos\u201d, narra.<\/p>\n<p>Al ser preguntado por cu\u00e1nta gente cercana perdi\u00f3, Tzako empieza a nombrarlos uno a uno: su mujer, su suegro y suegra, su cu\u00f1ado, hijos&#8230; Pero, de repente, para de contar y ondea su mano para constatar la realidad; fueron demasiados para poder contar.<\/p>\n<p>\u201cEllos quitaron los ni\u00f1os a los waiapi\u201d, lamenta.<\/p>\n<p>Nunca m\u00e1s<\/p>\n<p>De acuerdo con un censo gubernamental, el pueblo waiapi qued\u00f3 con apenas 151 miembros en 1973, muy por debajo del estimado anterior, de alrededor de 2.000.<\/p>\n<p>Miembros de la tribu aseguran que hab\u00eda otros grupos de waiapi, tradicionalmente asentados entre Brasil y la Guayana Francesa, que escaparon de la plaga gracias a su aislamiento.<\/p>\n<p>Esos sobrevivientes y un posterior programa gubernamental de vacunaci\u00f3n ayud\u00f3 a que la tribu se fuera recuperando, hasta llegar a alrededor de 1.200 miembros hoy en d\u00eda. Mientras la ausencia de ancianos resulta evidente en los poblados waiapi, se ven ni\u00f1os por todos lados.<\/p>\n<p>Ahora ya no son las enfermedades las que hacen temblar a esa tribu, sino la presi\u00f3n cada vez mayor del gobierno conservador brasile\u00f1o y de los lobbies industriales para abrir su selva a la miner\u00eda y la deforestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El intento fallido del presidente Michel Temer para permitir que firmas extranjeras explotaran una reserva del tama\u00f1o de Suiza en la Amazon\u00eda sembr\u00f3 el p\u00e1nico a mediados de a\u00f1o.<\/p>\n<p>\u201cEstamos luchando para que eso nunca m\u00e1s se repita. Eso es lo que les digo a mis hijos, a mis nietos, a mi gente\u201d, dice Tzako.<\/p>\n<p>\u201cAhora estamos preparados para la guerra\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Fuente: El Colombiano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tzako Waiapi recuerda perfectamente la primera vez que se top\u00f3 con un hombre blanco mientras cazaba en la selva amaz\u00f3nica: a partir de ese d\u00eda casi todas las personas que conoc\u00eda murieron misteriosamente. 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