{"id":48164,"date":"2017-12-20T20:22:39","date_gmt":"2017-12-21T02:22:39","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=48164"},"modified":"2017-12-20T20:23:49","modified_gmt":"2017-12-21T02:23:49","slug":"a-anos-luz-del-sueno-americano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=48164","title":{"rendered":"A a\u00f1os luz del \u201csue\u00f1o americano\u201d"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_48165\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Jocelyn-Altamirano.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-48165\" class=\"size-full wp-image-48165\" alt=\"Jocelyn Altamirano.\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Jocelyn-Altamirano.jpg\" width=\"300\" height=\"335\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Jocelyn-Altamirano.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Jocelyn-Altamirano-268x300.jpg 268w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-48165\" class=\"wp-caption-text\">Jocelyn Altamirano.<\/p><\/div>\n<p>Jocelyn Altamirano tiene 24 a\u00f1os y pese a que fue llevada por su madre desde Matagalpa a Estados Unidos cuando apenas ten\u00eda un a\u00f1o, est\u00e1 lejos de ver siquiera las penumbras del \u201csue\u00f1o americano\u201d. Ni siquiera puede alquilar casa, por lo que ha vivido en las calles y reci\u00e9n fue admitida en un albergue.<\/p>\n<p>Las penurias de Jocelyn fueron aireadas este mi\u00e9rcoles por El Nuevo Herald, que se\u00f1ala que esta joven mujer sufri\u00f3 desde ni\u00f1a el abuso f\u00edsico de su madre, quien la obligaba a realizar todas las tareas dom\u00e9sticas. \u201cSu ropa a menudo estaba cubierta de sangre y frecuentemente iba a la escuela cubierta de moretones\u201d, se\u00f1ala el diario norteamericano.<\/p>\n<p>\u201cMe golpeaba todos los d\u00edas sin raz\u00f3n\u201d, dijo Altamirano.<\/p>\n<p>Un incidente particularmente doloroso le ocurri\u00f3 a los 6 o 7 a\u00f1os, cuando ella fue a la escuela cubierta de rasgu\u00f1os y moretones. Las heridas eran lo suficientemente llamativas como para atraer la atenci\u00f3n de sus maestros y consejeros.<\/p>\n<p>Su madre fue arrestada, pero luego la liberaron. Por la misma \u00e9poca tambi\u00e9n sufri\u00f3 abusos sexuales por parte de su padrastro.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del incidente en la escuela, Altamirano se fue a vivir con una t\u00eda en Kendall por unos tres a\u00f1os. Tuvo una vida normal por un tiempo hasta que su madre volvi\u00f3 a tener su custodia, la llev\u00f3 de vuelta a Nicaragua y la abandon\u00f3, cuando ten\u00eda 10 a\u00f1os, en un centro comercial.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 a Miami, tuvo que pasar de un sof\u00e1 a otro y de un refugio a otro, e incluso vivir en las calles de La Peque\u00f1a Habana.<\/p>\n<p>Por ahora, su casa es la Misi\u00f3n de Rescate de Miami. Pero no es el lugar donde Altamirano, de 24 a\u00f1os, quiere criar a su hijo de 2 a\u00f1os, David, o sus otros hijos, Caleb, de 6 a\u00f1os, y El\u00edas, de 5, que todav\u00eda est\u00e1n en Nicaragua.<\/p>\n<p>Anhela una casa para criarlos y tener la situaci\u00f3n familiar ideal que nunca tuvo. \u201cNunca tuve mi propio hogar. Todos solo encuentran un espacio para m\u00ed\u201d, dijo Altamirano.<\/p>\n<p>Altamirano naci\u00f3 en Matagalpa, Nicaragua. Su madre biol\u00f3gica, Daysi, se la entreg\u00f3 a una amiga de la familia. La amiga cri\u00f3 a Altamirano hasta que cumpli\u00f3 un a\u00f1o, cuando su madre se la llev\u00f3 a Estados Unidos.<\/p>\n<p>Cuando era peque\u00f1a, dijo que su madre abus\u00f3 f\u00edsicamente de ella y la obligaba a realizar todas las tareas dom\u00e9sticas. Su ropa a menudo estaba cubierta de sangre y frecuentemente iba a la escuela cubierta de moretones.<\/p>\n<p>\u201cMe golpeaba todos los d\u00edas sin raz\u00f3n\u201d, dijo Altamirano.<\/p>\n<p>Un incidente particularmente doloroso le ocurri\u00f3 a los 6 o 7 a\u00f1os, cuando ella fue a la escuela cubierta de rasgu\u00f1os y moretones. Las heridas eran lo suficientemente llamativas como para atraer la atenci\u00f3n de sus maestros y consejeros.<\/p>\n<p>Su madre fue arrestada, pero luego la liberaron. Por la misma \u00e9poca tambi\u00e9n sufri\u00f3 abusos sexuales por parte de su padrastro.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del incidente en la escuela, Altamirano se fue a vivir con una t\u00eda en Kendall por unos tres a\u00f1os. Tuvo una vida normal por un tiempo hasta que su madre volvi\u00f3 a tener su custodia, la llev\u00f3 de vuelta a Nicaragua y la abandon\u00f3, cuando ten\u00eda 10 a\u00f1os, en un centro comercial.<\/p>\n<p>\u201cSupongo que llevarme a Nicaragua fue su venganza\u201d, dijo Altamirano, recordando el arresto de su madre.<\/p>\n<p>Fue all\u00ed donde por primera vez vivi\u00f3 en las calles y tuvo que defenderse por s\u00ed misma. Viv\u00eda de los restos de comida que la gente le arrojaba hasta que finalmente regres\u00f3 con la amiga de la familia de su infancia.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de unos siete a\u00f1os, y el nacimiento de su hijo, Caleb, estaba decidida a regresar a Estados Unidos.<\/p>\n<p>Altamirano emprendi\u00f3 un viaje cuando ten\u00eda 17 a\u00f1os. Dijo que atraves\u00f3 El Salvador, Guatemala y M\u00e9xico en un esfuerzo por regresar a Miami. Cuando lleg\u00f3 a M\u00e9xico se vio en una situaci\u00f3n peligrosa.<\/p>\n<p>Embarazada de su segundo hijo, se la llevaron miembros de Los Zetas, el infame c\u00e1rtel mexicano de la droga, que cuestion\u00f3 por qu\u00e9 estaba viajando por el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Altamirano dijo que la ataron y la golpearon, pero que finalmente la soltaron despu\u00e9s de tres d\u00edas. \u201cPor un momento pens\u00e9 que me iban a matar. Estaba tan asustada\u201d, dijo.<\/p>\n<p>Luego se dirigi\u00f3 a Texas y fue a una estaci\u00f3n de autobuses donde obtuvo un boleto para regresar a Miami.<\/p>\n<p>Su experiencia en M\u00e9xico, mientras continuaba buscando algo que pareciera un hogar, la ayud\u00f3 a desarrollar fuerzas para regresar a una vida en la calle y los refugios.<\/p>\n<p>Altamirano se hosped\u00f3 brevemente en el albergue Chapman Partnership y tuvo algunos trabajos como lavaplatos en Bali Cafe, en el downtown de Miami, y en una tienda de Goodwill antes de que naciera su hijo m\u00e1s peque\u00f1o, David.<\/p>\n<p>Cuando David comenz\u00f3 a padecer de bronquitis y tuvo una estad\u00eda prolongada en el Nicklaus Children\u2019s Hospital, en Miami, Altamirano comenz\u00f3 a faltar demasiado a su trabajo en Goodwill y lo perdi\u00f3.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de dejar Chapman Partnership para quedarse con amigos, y con suerte para encontrar su propio espacio, termin\u00f3 viviendo en la calle cerca del estadio de los Marlins en la Peque\u00f1a Habana.<\/p>\n<p>Todav\u00eda puede recordar las noches de insomnio en el calor del verano. \u201cMi hijo estaba completamente lleno de picadas de mosquitos por todas partes\u201d, dijo Altamirano. \u201cNo pod\u00eda dormir, segu\u00eda llorando y llorando\u201d. Yo tambi\u00e9n estaba llorando con \u00e9l, porque me estaba volviendo loca\u201d.<\/p>\n<p>El \u00fanico dinero que ten\u00eda eran unos $20 en una tarjeta de beneficios de alimentos que usaba para leche y comida para su hijo peque\u00f1o.<\/p>\n<p>Eventualmente fue a la Misi\u00f3n de Rescate de Miami por recomendaci\u00f3n de un amigo, y se ha quedado all\u00ed desde entonces.<\/p>\n<p>Ella ahora trabaja en servicio al cliente con la compa\u00f1\u00eda de empleos Ameritemps. Altamirano dijo que disfruta su trabajo y agradece a sus colegas y gerentes que le hayan dado la oportunidad de cuidar a su hijo.<\/p>\n<p>Carla Rodrigues, gerente del centro para mujeres y ni\u00f1os de la Misi\u00f3n de Rescate de Miami, dijo que la historia y la determinaci\u00f3n de Altamirano han inspirado al personal y a otros clientes del refugio.<\/p>\n<p>\u201cDesde el momento en que lleg\u00f3, Jocelyn ha estado muy concentrada. No permiti\u00f3 que la depresi\u00f3n se apoderara de ella o la inmovilizara\u201d, dijo Rodrigues.<\/p>\n<p>La Misi\u00f3n ayud\u00f3 a Altamirano a encontrar su trabajo y una guarder\u00eda para su hijo, David, y est\u00e1 trabajando con ella para solicitar vivienda asequible.<\/p>\n<p>\u201cDesafortunadamente no cont\u00f3 con el apoyo de su familia, pero afortunadamente, perder su trabajo y todo lo que le sucedi\u00f3 antes de que ella viniera a nosotros no la detuvo\u201d, dijo Rodrigues.<\/p>\n<p>Ahora, el principal objetivo de Altamirano es encontrar un hogar propio y construir el tipo de familia que deseaba desde que era ni\u00f1a.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la vivienda propia, desea juguetes para sus hijos y muebles para el hogar que espera encontrar alg\u00fan d\u00eda.<\/p>\n<p>Altamirano dijo que a sus hijos les encantan los autos de juguete, especialmente los que los ni\u00f1os que pueden manejar por s\u00ed mismos. Su hijo, Elias, tambi\u00e9n es un gran fan\u00e1tico de los Power Rangers.<\/p>\n<p>En cuanto a sus propios pasatiempos, a Altamirano le encanta maquillar y gan\u00f3 un poco de dinero haci\u00e9ndolo antes de que los materiales se volvieran demasiado caros.<\/p>\n<p>Mientras habla de sus alegr\u00edas, su mente vuelve a sus planes de ir a Nicaragua a finales de este mes para ver a sus hijos y con suerte traerlos a Miami.<\/p>\n<p>\u201cRealmente no quiero nada material\u201d, dijo. \u201cTodo lo que quiero es un hogar\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jocelyn Altamirano tiene 24 a\u00f1os y pese a que fue llevada por su madre desde Matagalpa a Estados Unidos cuando apenas ten\u00eda un a\u00f1o, est\u00e1 lejos de ver siquiera las penumbras del \u201csue\u00f1o americano\u201d. Ni siquiera puede alquilar casa, por lo que ha vivido en las calles y reci\u00e9n fue admitida en un albergue. 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