{"id":48419,"date":"2018-02-16T10:53:05","date_gmt":"2018-02-16T16:53:05","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=48419"},"modified":"2018-02-16T10:53:05","modified_gmt":"2018-02-16T16:53:05","slug":"nicaragua-un-paraiso-a-salvo-del-turismo-masificado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=48419","title":{"rendered":"Nicaragua, un para\u00edso a salvo del turismo masificado"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/hamaca.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-48420\" alt=\"hamaca\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/hamaca.jpg\" width=\"450\" height=\"329\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/hamaca.jpg 450w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/hamaca-300x219.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/hamaca-342x250.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/hamaca-60x45.jpg 60w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/hamaca-90x65.jpg 90w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a>Federico Oldenburg<\/p>\n<p>Con una caprichosa geograf\u00eda, de car\u00e1cter volc\u00e1nico, pueblos con sabor colonial y lodges ecol\u00f3gicos emplazados en entornos naturales incomparables, Nicaragua se postula como un destino apasionante para los viajeros que rehuyen del turismo masificado.<\/p>\n<p>En un mundo cada vez m\u00e1s peque\u00f1o, de para\u00edsos atiborrados y enclaves hist\u00f3ricos reconvertidos en parques tem\u00e1ticos, el turismo de lujo ya no es lo que era. Lo saben bien aquellos viajeros de esp\u00edritu m\u00e1s curioso e intr\u00e9pido, que tantas veces han emprendido un periplo so\u00f1ado para acabar d\u00e1ndose de bruces con lo mismo de siempre: gu\u00edas con banderita, hordas de instagramers, comercios cl\u00f3nicos, sabores globalizados&#8230; Ni siquiera el resort m\u00e1s confortable sirve de consuelo cuando aflora la decepci\u00f3n por haber recorrido miles de kil\u00f3metros para encontrarse con un exotismo de andar por casa.<\/p>\n<p>Pero que nadie eche a\u00fan sus samsonites a la hoguera, porque en este sufrido -y fascinante, pese a todo- planeta a\u00fan quedan lugares que bien vale la pena descubrir, donde el lujo no son los m\u00e1rmoles que engalanan el hall del hotel ni las estrellas Michelin que atesora el restaurante, sino la misma experiencia, aut\u00e9ntica e inolvidable, que depara un viaje concebido no como desplazamiento f\u00edsico de un lugar a otro o banal safari de selfies, sino como un ejercicio vital enriquecedor, capaz de transformarnos en personas m\u00e1s sabias y sensibles.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo asegurar que seguimos siendo los mismos despu\u00e9s de, por ejemplo, haber dormido en una caba\u00f1a en una isleta privada de un inmenso lago, acunados por el canto de un centenar de p\u00e1jaros, o\u00edr el borboteo de la lava desde el mismo cr\u00e1ter de un volc\u00e1n o desperezarse sobre la arena de una playa kilom\u00e9trica y solitaria, resguardada por la jungla tropical?<\/p>\n<p>Viajero empedernido y empresario aguzado, Gonzalo Gimeno vislumbr\u00f3 un buen d\u00eda que en el sector tur\u00edstico existe una creciente demanda de periplos dise\u00f1ados a medida para aquellos que comparten su idea de que \u00abcada viaje es un sue\u00f1o y una vivencia personal\u00bb. Con este convencimiento cre\u00f3 Elefant, agencia especializada en el asesoramiento de itinerarios singulares, planeados ex profeso, acorde a las inquietudes y deseos de cada cliente. Am\u00e9n de la amplia experiencia viajera del propio Gimeno -que ha estado en m\u00e1s de 80 pa\u00edses- y su equipo, la compa\u00f1\u00eda cuenta con el respaldo de un prestigioso galard\u00f3n: es la \u00fanica agencia de viajes espa\u00f1ola que ha sido galardonada por Travel Made, la asociaci\u00f3n internacional que engloba a compa\u00f1\u00edas consagradas al turismo de lujo. El premio es tan relevante como un Oscar en el \u00e1mbito del cine.<\/p>\n<p>Esta amplia introducci\u00f3n -que el amable lector sabr\u00e1 disculpar- viene a cuento para explicar la esencia y el car\u00e1cter excepcional del viaje que se relata en estas p\u00e1ginas: un recorrido emocionante por algunos de los rincones menos explorados de un peque\u00f1o pa\u00eds que a\u00fan no ha probado las mieles del turismo de masas, Nicaragua.<\/p>\n<p>La asesor\u00eda de Elefant, desde luego, ha resultado clave para que, en apenas cuatro d\u00edas, esta naci\u00f3n centroamericana desvelara a quien esto firma (y al autor de las fotos que ilustran el reportaje) sus encantos m\u00e1s esenciales -los rasgos de un territorio singular, con una geograf\u00eda caprichosa salpicada de numerosos volcanes e inmensos lagos; el entra\u00f1able sabor colonial de sus pueblos y ciudades- y tambi\u00e9n algunos de sus secretos mejor guardados, como los eco-lodges situados en entornos naturales incomparables.<\/p>\n<p>Muy probablemente, la aciaga historia de Nicaragua -signada por numerosos per\u00edodos de inestabilidad pol\u00edtica- y su fragilidad econ\u00f3mica han impedido que este pa\u00eds, que extiende sus 130.373 km2 entre el oc\u00e9ano Pac\u00edfico y el mar Caribe y cuenta con una rica biodiversidad, con selvas, decenas de volcanes, playas v\u00edrgenes, islas y muchos otros atractivos para los visitantes, haya desarrollado una industria tur\u00edstica tan relevante como la cuenta, por ejemplo, la vecina Costa Rica.<\/p>\n<p>Pero, justamente -y aun cuando en la \u00faltima d\u00e9cada el turismo ha crecido en este pa\u00eds un 90%-, ese rasgo de destino poco explotado, de escenario inexplorado, multiplican su inter\u00e9s, especialmente para aquellos viajeros que prefieren aventurarse por territorios menos trillados.Sirva este periplo nicarag\u00fcense, pues, para que los trotamundos que anhelan experiencias \u00fanicas tomen nota.<\/p>\n<p>Si bien la estructura aeroportuaria del pa\u00eds obliga -salvo raras excepciones- a aterrizar en Managua, en una visita breve m\u00e1s vale no entretenerse m\u00e1s de la cuenta en la capital y dirigirse raudamente a cualquiera de las dos ciudades de car\u00e1cter m\u00e1s colonial: Le\u00f3n o Granada. La primera, con algo m\u00e1s de 206.000 habitantes, es la segunda ciudad del pa\u00eds. Est\u00e1 situada a 90 kil\u00f3metros de Managua y disputa con Granada el m\u00e9rito de ser la primera poblaci\u00f3n establecida por los colonizadores espa\u00f1oles en lo que hoy es el territorio de Nicaragua. En cualquier caso, ambas fueron fundadas por Francisco Hern\u00e1ndez de C\u00f3rdoba en 1524. Aunque la actual ubicaci\u00f3n de Le\u00f3n dista 30 kil\u00f3metros del emplazamiento original, un terreno llano pr\u00f3ximo al lago Xolotl\u00e1n, frente al volc\u00e1n Momotombo, donde hoy perviven las ruinas del llamado \u00abLe\u00f3n Viejo\u00bb. El traslado de la ciudad se decidi\u00f3 luego de que la primera villa fuera destruida por un terremoto y la posterior erupci\u00f3n del volc\u00e1n, en 1610.<\/p>\n<p>Considerada como el epicentro cultural de Nicaragua, Le\u00f3n es ciudad universitaria desde 1813 y ha sido capital del pa\u00eds en diversos per\u00edodos hist\u00f3ricos, alternando en ese papel con su eterna rival -Granada- hasta 1858, cuando Managua obtuvo definitivamente la capitalidad. A pesar de ello, Le\u00f3n ha mantenido su relevancia como n\u00facleo de la actividad agr\u00edcola y comercial de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>La nobleza solariega de la ciudad se percibe recorriendo las calles de su centro hist\u00f3rico, donde luce la alcurnia de las grandes casonas construidas en los siglos XVIII y XIX y que fueron residencia de las ilustres familias leonesas. Aunque la mayor\u00eda ha cambiado de manos -y utilidad, incluso-, en sus amplios patios, corredores y jardines pervive el estilo arquitect\u00f3nico colonial caracter\u00edstico de esta poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El centro de Le\u00f3n concentra tambi\u00e9n un gran n\u00famero de iglesias, santuarios, parroquias y dem\u00e1s ejemplos de arquitectura religiosa, el m\u00e1s importante de los cuales es sin duda la Insigne y Real Bas\u00edlica Catedral de la Asunci\u00f3n de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda, imponente edificio de estilo ecl\u00e9ctico -o \u00abmixto\u00bb, acorde a la definici\u00f3n de los nicarag\u00fcenses-, que a\u00fana una nave de inspiraci\u00f3n barroca construida entre 1747 y 1814 con torres de l\u00edneas neocl\u00e1sicas. M\u00e1s all\u00e1 de su est\u00e9tica variopinta, esta catedral destaca por la robustez de sus muros, que le han permitido soportar temblores y erupciones volc\u00e1nicas as\u00ed como ejercer funciones m\u00e1s b\u00e9licas que santas: en 1824 se colocaron ca\u00f1ones en su azotea para defender la ciudad del sitio al que le sometieron las fuerzas conservadoras; y en 1979 tambi\u00e9n se hicieron fuerte all\u00ed los guerrilleros sandinistas del FSLN que acabar\u00edan derrocando al dictador Anastasio Somoza.<\/p>\n<p>Es la catedral m\u00e1s grande de Centroam\u00e9rica y en ella descansan los restos del nicarag\u00fcense m\u00e1s c\u00e9lebre: el poeta Rub\u00e9n Dar\u00edo. Aunque para el visitante curioso su principal atractivo es la propia azotea, que puede recorrerse a pie -sin calzado, eso s\u00ed- para disfrutar de las mejores vistas del casco viejo de Le\u00f3n.<\/p>\n<p>Dormir en el convento<\/p>\n<p>La aureola religiosa de la segunda ciudad de Nicaragua es tan intensa que alcanza incluso al alojamiento m\u00e1s exquisito y singular de la villa, el hotel El Convento. Que, efectivamente, fue convento antes que hotel: aloj\u00f3 a los frailes franciscanos desde 1639 hasta 1829, cuando el gobierno desterr\u00f3 del pa\u00eds a las \u00f3rdenes religiosas y decret\u00f3 que sus inmuebles fueran destinados a la ense\u00f1anza o la beneficencia p\u00fablica.<\/p>\n<p>Desde entonces, el viejo convento de San Francisco -el primer que existi\u00f3 en Le\u00f3n- tuvo toda suerte de funciones hasta que en 1995 se iniciaron las obras para reconvertirlo en hotel, respetando su arquitectura y esp\u00edritu original. As\u00ed, hoy El Convento es un alojamiento peculiar, con un maravilloso jard\u00edn central rodeado por un claustro plagado de piezas de arte colonial, viejos utensilios y detalles pintorescos. En un patio trasero, casi confidencial, dispone de una peque\u00f1a piscina, in\u00fatil para realizar ejercicios natatorios aunque suficiente para refrescarse tras una agotadora jornada. Las habitaciones son sobrias, amplias y confortables, con el aire austero propio del pasado franciscano del edificio.<\/p>\n<p>Am\u00e9n de perderse por las calles de sus barrios m\u00e1s antiguos, visitar iglesias y museos -el Centro de Arte Ortiz Gurdian exhibe obras de un amplio espectro, desde el Barroco hasta arte ind\u00edgena y piezas contempor\u00e1neas- y reponer fuerzas frente a un plato de buena carne asada a la parrilla (en el restaurante Al Carb\u00f3n, el gran especialista en la materia en la ciudad), Le\u00f3n es tambi\u00e9n un buen punto de partida para realizar una excursi\u00f3n a la localidad de Chichigalpa, a 30 kil\u00f3metros de distancia, para conocer la destiler\u00eda de Flor de Ca\u00f1a, que desde 1890 produce los rones m\u00e1s premiados del mundo y son el orgullo de Nicaragua.<\/p>\n<p>Granada, exc\u00e9ntrica sultana<\/p>\n<p>140 kil\u00f3metros al sur de Le\u00f3n, bordeando el lago Xolotl\u00e1n, se encuentra la ciudad de Granada, que a pesar de ser actualmente m\u00e1s peque\u00f1a que aquella -no supera los 110.000 habitantes- ostenta similar pedigr\u00ed hist\u00f3rico y belleza colonial, luciendo un estilo arquitect\u00f3nico m\u00e1s morisco, que le ha hecho merecedora del apodo de \u00abLa Gran Sultana\u00bb.<\/p>\n<p>El encanto de Granada a\u00fana ese cariz ciertamente exc\u00e9ntrico -que se acent\u00faa especialmente en determinados rincones, como el pintoresco cementerio de la ciudad, donde las familias m\u00e1s renombradas de la ciudad compiten con panteones monumentales de m\u00e1rmol fino, que en ocasiones rayan lo estramb\u00f3tico- con una privilegiada situaci\u00f3n geogr\u00e1fica, en un entorno paisaj\u00edstico de estremecedora belleza -dominado por el imponente volc\u00e1n Mombacho-, a orillas del lago Cocibolca, llamado tambi\u00e9n Gran Lago de Nicaragua. Con una extensi\u00f3n de 8.264 km\u00b2, es el mayor lago de Centroam\u00e9rica y entre sus aguas asoman dos volcanes, tres islas y m\u00e1s de 400 isletas, originadas por las avalanchas de piedra y lodo procedentes de las laderas del Mombacho. El inmenso Cocibolca destaca tambi\u00e9n por ser h\u00e1bitat natural de la \u00fanica especie de tiburones de agua dulce (Carcharhinus leucas), adem\u00e1s de tener oleaje y mareas, lo que llev\u00f3 a los primeros espa\u00f1oles que lo avistaron a denominarlo \u00abMar Dulce\u00bb.<\/p>\n<p>El Parque Nacional del Mombacho, con una enorme riqueza de fauna y flora y zonas de selva que a\u00fan se preservan v\u00edrgenes de la exploraci\u00f3n humana, no es el \u00fanico atractivo que han legado los volcanes al entorno de Granada. A 30 kil\u00f3metros de la ciudad se encuentra el Parque Nacional del volc\u00e1n Masaya, que en sus 54 km\u00b2 de extensi\u00f3n cuenta con dos volcanes, cinco cr\u00e1teres y m\u00e1s de 20 kil\u00f3metros de senderos que pueden recorrerse hasta llegar -en pie o en coche- al mism\u00edsimo borde de uno de los cr\u00e1teres del Masaya, que es uno de los siete volcanes activos del pa\u00eds. La experiencia de asomarse a abismo incandescente de su interior y percibir el borboteo de la lava es sobrecogedora. Las instalaciones de este parque cuentan tambi\u00e9n con un centro de interpretaci\u00f3n que conviene visitar para comprender la naturaleza de un lugar venerado por los habitantes aut\u00f3ctonos de la regi\u00f3n antes de la llegada de los espa\u00f1oles, que estigmatizaron el Masaya como \u00abboca del infierno\u00bb, plantando junto a uno de sus cr\u00e1teres una enorme cruz, para conjurar al diablo.<\/p>\n<p>En el lago de los tiburones<\/p>\n<p>Partiendo de Granada, otro de los planes obligados es navegar por las aguas del Cocibolca, avistando sus numerosas islas y fisgoneando -con perd\u00f3n- las estupendas residencias que en algunas de ellas han instalado los m\u00e1s pudientes de los locales. Mejor a\u00fan es hacer noche en una de estas isletas privadas, alternativa posible si se reserva con tiempo una de las nueve \u00abcasitas\u00bb que oferta Jicaro Island Lodge, concepto de alojamiento ecol\u00f3gico que forma parte de la selecci\u00f3n Unique Lodges of the World de National Geographic.<\/p>\n<p>Fiel a los principios de esta organizaci\u00f3n naturalista de ofrecer \u00abexperiencias singulares en establecimientos arraigados a su comunidad y comprometidos con la protecci\u00f3n del habitat y la cultura del entorno\u00bb, el \u00fanico lodge seleccionado por NG en Centroam\u00e9rica es, m\u00e1s que un hotel, una estancia en el para\u00edso. Una suerte de resort ecol\u00f3gico que permite a sus hu\u00e9spedes integrarse en la naturaleza sin interferencias ni impacto alguno.<br \/>\nEl id\u00edlico proyecto de alojamiento sostenible, respetuoso con el \u00e1mbito natural y que contribuye a generar riqueza a la comunidad del entorno del lago, naci\u00f3 de la iniciativa de la empresaria londinense Karen Emanuel, quien tras visitar Nicaragua decidi\u00f3 adquirir la isla donde hoy se sit\u00faa Jicaro Para hacer realidad su eco-lodge, cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n del arquitecto Matthew Falkiner y la compa\u00f1\u00eda Cayuga Sustainable Hospitality, que desarrolla y gestiona resorts sostenibles y hoteles \u00abverdes\u00bb en Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Juntos han dado a luz un lugar de aut\u00e9ntico ensue\u00f1o, con estancias comunes abiertas a la naturaleza y nueve bungalows de dos plantas, construidos en madera emulando \u00abcasas de \u00e1rbol\u00bb, de elegante sencillez, c\u00f3modos y lo suficientemente espaciosos como para que la experiencia sea \u00f3ptima. Todos ellos, enlazados por senderos de piedra, disponen de terraza privada y vistas al lago. La gastronom\u00eda de Jicaro Island Lodge, elaborada con productos de proximidad, as\u00ed como su cocteler\u00eda, protagonizada por el ron nacional y las frutas ex\u00f3ticas, resultan satisfactorias. Pero aqu\u00ed lo mejor de todo es dormir en cualquiera de sus \u00abcasitas\u00bb, con el arrullo del canto de los p\u00e1jaros -hay m\u00e1s de un centenar de especies volando entre las islas- y otros sonidos propios de la foresta, como si se descansara en la misma jungla.<\/p>\n<p>Los bungalows de Tarz\u00e1n<\/p>\n<p>Si bien la experiencia en el eco-lodge de esta peque\u00f1a isla es memorable, ser\u00eda cuanto menos parad\u00f3jico pasar por Nicaragua, pa\u00eds encajado entre las dos masas marinas m\u00e1s grandes del globo, sin dejarse tentar por alguna de sus maravillosas playas.<\/p>\n<p>Para paliar ese pecado, sin desmarcarse del tono explorador del resto del viaje y la querencia ecologista de la escala en el Cocibolca, lo m\u00e1s aconsejable es abordar otra vez la lancha que en apenas 15 minutos completa el trayecto entre Jicaro Island Lodge y el embarcadero de Granada para all\u00ed coger una vez la carretera, y recorrer los 95 kil\u00f3metros que supone llegar a Morgan&#8217;s Rock, impresionante hacienda de 1.618 hect\u00e1reas situada sobre la costa del Pac\u00edfico, en el extremo sur del pa\u00eds, que entre otras cosas cuenta tambi\u00e9n con un fabuloso lodge ecol\u00f3gico. (Tambi\u00e9n se puede llegar a Playa Ocotal, donde se encuentra esta propiedad, por v\u00eda mar\u00edtima embarcando en el puerto de San Juan del Sur, a 98 kil\u00f3metros de Granada, y realizando una deliciosa de cerca de una hora, que culmina con un desembarco un tanto brusco en la misma arena).<\/p>\n<p>Enclavada en el istmo de Rivas -all\u00ed donde se pretende construir un canal interoce\u00e1nico alternativo al de Panam\u00e1- Morgan&#8217;s Rock pertenece a la familia de la empresaria francesa Claire Pon\u00e7on, que lleg\u00f3 a Nicaragua en 1974 y desde entonces ha destacado por su esp\u00edritu altruista en el emprendimiento de proyectos agr\u00edcolas y tur\u00edsticos.<\/p>\n<p>Aunque se trata de una finca consagrada originalmente a la actividad agr\u00edcola-ganadera -dispone de cultivos de caf\u00e9, ganader\u00eda, granja av\u00edcola&#8230;-, que ha sido reforestada con especies nobles, desde el a\u00f1o 2004, por iniciativa de Eric, hijo de Claire, Morgan&#8217;s Rock tambi\u00e9n opera como hotel. Aunque en este caso el t\u00e9rmino tambi\u00e9n se antoja insuficiente, porque se trata de un alojamiento excepcional, y no s\u00f3lo por sus fundamentos ecologistas.<\/p>\n<p>Vista de la playa Morgan&#8217;s Rock desde uno de los bungalows mimetizados con la vegetaci\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la magnificencia del lugar donde se encuentra -un para\u00edso terrenal con 1,5 km de playa de arena blanqu\u00edsima, bordeada por una reserva natural donde conviven siete variedades de tortugas (todas ellas desovan en la misma playa y cinco de ellas est\u00e1n en peligro de extinci\u00f3n), monos aulladores, osos hormigueros, perezosos, guacamayos, garzas y muchas otras especies-, Morgan&#8217;s Rock destaca tambi\u00e9n por sus instalaciones y arquitectura, mimetizadas con el entorno selv\u00e1tico. Las amplias villas -algunas disponen de piscina privada- y bungalows, ocultos entre la frondosa vegetaci\u00f3n, parecen dise\u00f1ados por el mismo Tarz\u00e1n: est\u00e1n construidos exclusivamente con materiales propios de la hacienda y para acceder a ellos hay que atravesar un largo puente colgante de madera y trepar por interminables escalinatas de piedra.<\/p>\n<p>La cocina del establecimiento se esmera en elaborar una gastronom\u00eda sencilla pero sabrosa, que se provee mayormente de los productos de la misma finca y de la pesca local. Los platos pueden disfrutarse en el comedor del restaurante situado junto a la piscina, con vistas al mar, o incluso en la misma playa, donde se cena a la luz de las velas.<\/p>\n<p>Morgan&#8217;s Rock cuenta con un amplio programa de actividades que sacan partido a los m\u00faltiples atractivos de la propiedad: surf, paseos en kayak, cabalgatas por la playa y la reserva, pesca, safaris fotogr\u00e1ficos por la jungla, desayunos en la granja&#8230; Es, qu\u00e9 duda cabe, un para\u00edso secreto que merece ser preservado con el mayor rigor. Al igual que el resto de los encantadores rincones de Nicaragua que a\u00fan no han entrado en la \u00f3rbita del turismo masivo. Porque, como bien dice Claire Pon\u00e7on, \u00abesta actividad puede ser una fuente importante de riqueza para Nicaragua, siempre y cuando se gestione con buen criterio. Ya sabemos que, al igual que los cultivos, el turismo tambi\u00e9n tiene sus plagas\u00bb.<\/p>\n<p>GU\u00cdA PARA EL VIAJERO<\/p>\n<p>El Convento<br \/>\nLe\u00f3n, Nicaragua Direcci\u00f3n: Contiguo a la Iglesia de San Francisco Tel\u00e9fono: +505 2311 7053 N\u00famero de habitaciones: 32 Precios: entre 75 y 170 euros (habitaci\u00f3n de ocupaci\u00f3n individual, el precio depende del tipo de habitaci\u00f3n y temporada) www.elconventonicaragua.com<br \/>\nJicaro Island Lodge<br \/>\nGranada, Nicaragua Direcci\u00f3n: Isletas de Granada, Lago Cocibolca Tel\u00e9fono: +505 2558 7702 N\u00famero de habitaciones: 9 (bungalows) Precios: entre 280 y 605 euros (bungalow de ocupaci\u00f3n individual, el precio depende del tipo de habitaci\u00f3n y temporada) www.jicarolodge.com<br \/>\nMorgan&#8217;s Rock<br \/>\nRivas, Nicaragua Direcci\u00f3n: Playa Ocotal, San Juan del Sur Tel\u00e9fono: +505 8988 7176 N\u00famero de habitaciones: 15 (bungalows y villas) Precios: entre 215 y 542 euros (bungalows y villas de ocupaci\u00f3n individual, el precio depende del tipo de habitaci\u00f3n y temporada) www.morgansrock.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Federico Oldenburg Con una caprichosa geograf\u00eda, de car\u00e1cter volc\u00e1nico, pueblos con sabor colonial y lodges ecol\u00f3gicos emplazados en entornos naturales incomparables, Nicaragua se postula como un destino apasionante para los viajeros que rehuyen del turismo masificado. En un mundo cada vez m\u00e1s peque\u00f1o, de para\u00edsos atiborrados y enclaves hist\u00f3ricos reconvertidos en parques tem\u00e1ticos, el turismo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":48420,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3,3524,13],"tags":[],"class_list":["post-48419","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-noticas","category-portada"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/48419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=48419"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/48419\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":48421,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/48419\/revisions\/48421"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/48420"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=48419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=48419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=48419"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}