{"id":48639,"date":"2018-03-27T10:07:36","date_gmt":"2018-03-27T16:07:36","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=48639"},"modified":"2018-03-27T10:07:36","modified_gmt":"2018-03-27T16:07:36","slug":"el-retorno-de-los-dreamers-a-mexico-cuando-volver-se-vive-como-un-exilio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=48639","title":{"rendered":"El retorno de los \u2018dreamers\u2019 a M\u00e9xico: cuando volver se vive como un exilio"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Dreamers.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-48640\" alt=\"Dreamers\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Dreamers.jpg\" width=\"450\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Dreamers.jpg 450w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Dreamers-300x200.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Dreamers-342x228.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a>Kirk Semple | The New York Times<\/p>\n<p><span style=\"color: #993300;\"><em><strong>* No todos son iguales a los deportados exhibidos en esta nota. Algunos logran adaptarse al pa\u00eds donde nacieron, aunque lo cierto es que la mayor\u00eda a\u00f1ora la vida en el imperio norteamericano pese a las discriminaciones y humillaciones sufridas a diario, en lo que constituye quiz\u00e1s una suerte de \u201cs\u00edndrome de Estocolmo\u201d.<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p>CIUDAD DE M\u00c9XICO \u2013 Lalo Aguilar naci\u00f3 en la ciudad fronteriza mexicana de Ju\u00e1rez hace 29 a\u00f1os. Tiene un pasaporte mexicano y vive en la capital del pa\u00eds. Aun as\u00ed, habla de M\u00e9xico como si fuera un pa\u00eds extranjero, un lugar al cual fue desterrado.<\/p>\n<p>\u201cExilio\u201d, lo llama.<\/p>\n<p>En 2012, despu\u00e9s de pasar pr\u00e1cticamente toda su vida como un inmigrante sin documentos en Utah, fue deportado a M\u00e9xico.<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed no me hallo\u201d, dijo. \u201cLa tierra donde crec\u00ed, las monta\u00f1as, el bosque: ese es mi hogar\u201d.<\/p>\n<p>Aguilar es parte de una creciente poblaci\u00f3n de mexicanos que pasaron gran parte de su vida \u2014sino toda\u2014 en Estados Unidos sin tener residencia legal antes de regresar a M\u00e9xico, ya sea de forma voluntaria o forzosa.<\/p>\n<p>Muchos enfrentan sentimientos de p\u00e9rdida y confusi\u00f3n; est\u00e1n a la deriva en un estado transitorio entre dos pa\u00edses: uno que conocieron y aman, pero los rechaza; otro en el que tienen la nacionalidad, pero no un sentimiento de pertenencia.<\/p>\n<p>Las experiencias de estos retornados se han vuelto m\u00e1s relevantes debido al actual debate en el Congreso de Estados Unidos sobre el futuro de los j\u00f3venes inmigrantes que llegaron a ese pa\u00eds cuando eran ni\u00f1os.<\/p>\n<p>En el centro del debate est\u00e1 el programa creado por el gobierno de Obama que protege de la deportaci\u00f3n a casi 800.000 j\u00f3venes inmigrantes, la mayor\u00eda originarios de M\u00e9xico. El presidente Donald Trump exigi\u00f3 el a\u00f1o pasado que se diera fin a la Acci\u00f3n Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y le orden\u00f3 a los legisladores idear una soluci\u00f3n distinta para los participantes del programa.<\/p>\n<p>Si el Congreso no logra ponerse de acuerdo en una soluci\u00f3n que extienda la protecci\u00f3n legal para esos inmigrantes \u2013as\u00ed como para otro mill\u00f3n de personas que eran candidatas potenciales para acceder a DACA, pero que nunca lo solicitaron\u2014, estos podr\u00edan enfrentar nuevas amenazas de deportaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Muchos de los j\u00f3venes inmigrantes conocidos como dreamers han jurado que no se ir\u00e1n, pero quiz\u00e1 no tengan otra opci\u00f3n. Adem\u00e1s, aquellos que ya han regresado a M\u00e9xico desde Estados Unidos tienen un mensaje de advertencia: volver a integrarse a su pa\u00eds de origen casi nunca es f\u00e1cil.<\/p>\n<p>Por supuesto, tanto los que regresan voluntariamente como los deportados dicen que llegar a M\u00e9xico puede traer cosas buenas. Pueden caminar por las calles sin miedo a que los deporten. Pueden reencontrarse con parientes que no hab\u00edan visto en mucho tiempo. Pueden pagar la universidad. Sin embargo, los cambios positivos pueden ser empa\u00f1ados por las dificultades.<\/p>\n<p>Muchos llegan como adultos a un lugar que no conocen o que no recuerdan. Algunos se sienten solos porque todos sus amigos y familiares a\u00fan viven en Estados Unidos. No todos hablan espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Podr\u00edan tener dificultades para continuar con su educaci\u00f3n, encontrar empleo y hacer que su experiencia en Estados Unidos sirva de algo aqu\u00ed en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Su regreso puede llevar un estigma: la verg\u00fcenza de ser un criminal deportado o el s\u00edmbolo del fracaso extremo.<\/p>\n<p>\u201cLos primeros d\u00edas fueron, simplemente, como un choque cultural\u201d, dijo Aguilar, quien creci\u00f3 en lo que \u00e9l llama \u201cun peque\u00f1o pueblo blanco morm\u00f3n\u201d en Utah. \u201cMe aislaba mucho en mi cuarto. Aislamiento y depresi\u00f3n, tratando de digerir lo que estaba pasando, c\u00f3mo era que hab\u00eda terminado viviendo en M\u00e9xico\u201d.<\/p>\n<p>La respuesta del gobierno mexicano no ha tenido el alcance suficiente para amortiguar las dificultades de los j\u00f3venes ciudadanos que han regresado, seg\u00fan explican ellos, sus abogados y los expertos en migraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esto contrasta con el apoyo que el gobierno mexicano ha dirigido a los migrantes mexicanos en Estados Unidos, donde la gran red de consulados mexicanos ofrece una variedad de servicios que incluyen asistencia legal y gu\u00eda para obtener beneficios en Estados Unidos, como las protecciones del DACA.<\/p>\n<p>\u201cM\u00e9xico ayuda a los migrantes a volverse miembros de un pa\u00eds del que no son ciudadanos, al mismo tiempo que les niega su pertenencia al pa\u00eds del que s\u00ed son ciudadanos\u201d, dijo Alexandra D\u00e9lano Alonso, profesora de Estudios Globales en The New School en Nueva York y una experta en migraci\u00f3n y en la di\u00e1spora mexicana.<\/p>\n<p>En 2014, el gobierno mexicano comenz\u00f3 un programa que busca ayudar a los retornados a reintegrarse a la sociedad. Un pilar del programa es una red de centros de bienvenida a lo largo de la frontera que recibe a los deportados con comida, los ayuda a registrarse en los servicios de salud, les da acceso a un tel\u00e9fono y transporte local y les da informaci\u00f3n sobre c\u00f3mo conseguir un empleo.<\/p>\n<p>Sin embargo, los cr\u00edticos dicen que el alcance del programa Somos Mexicanos es m\u00ednimo y sus efectos son temporales.<\/p>\n<p>\u201cSomos Mexicanos es una curita\u201d, dijo Jill Anderson, directora de Otros Dreams en Acci\u00f3n, un grupo de apoyo en M\u00e9xico para j\u00f3venes migrantes deportados y retornados. \u201cEs un mensaje de campa\u00f1a pol\u00edtica\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que el presidente Trump exigiera en septiembre la finalizaci\u00f3n de DACA, la Secretar\u00eda de Relaciones Exteriores de M\u00e9xico emiti\u00f3 un comunicado que exaltaba las contribuciones econ\u00f3micas y culturales de los j\u00f3venes migrantes a Estados Unidos y promet\u00eda que M\u00e9xico recibir\u00eda \u201ccon los brazos abiertos a los j\u00f3venes dreamers que regresen a nuestro pa\u00eds\u201d. La secretar\u00eda expuso una serie de iniciativas enfocadas en ayudarlos a reintegrarse, incluyendo una bolsa de trabajo, un programa de cr\u00e9dito y becas.<\/p>\n<p>Como respuesta a una solicitud de informaci\u00f3n sobre el estatus de las iniciativas, una vocera de la Secretar\u00eda de Relaciones Exteriores envi\u00f3 enlaces a dos p\u00e1ginas de internet en el sitio del Instituto Nacional de Migraci\u00f3n. Ninguna ofrece m\u00e1s informaci\u00f3n sobre la bolsa de trabajo, el programa de cr\u00e9dito o las becas.<\/p>\n<p>Eunice Rend\u00f3n, la coordinadora de Agenda Migrante, un grupo para la protecci\u00f3n de migrantes mexicanos, dijo que la reintegraci\u00f3n de los migrantes que vuelven es un problema desde hace mucho tiempo.<\/p>\n<p>\u201cHemos tenido una enorme cantidad de personas desde antes de Trump que tuvieron problemas para reintegrarse\u201d, dijo Rend\u00f3n. \u201cNo es un problema nuevo. Trump solo lo hizo m\u00e1s evidente\u201d.<\/p>\n<p>En medio de la limitada ayuda del gobierno, un peque\u00f1o pero creciente ecosistema de organizaciones comunitarias ha surgido en todo el pa\u00eds para ayudar a los migrantes que regresan, en particular a los dreamers, para que construyan su vida en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Este ecosistema incluye a New Comienzos, que se fund\u00f3 en 2015 y opera en un elegante espacio en el centro de Ciudad de M\u00e9xico, cerca de un centro de llamadas que les da empleo a retornados biling\u00fces en una zona que se conoce como el Peque\u00f1o Los \u00c1ngeles.<\/p>\n<p>Israel Concha, de 38 a\u00f1os, el fundador de New Comienzos, dijo que los grupos como este se han convertido en salvavidas para los mexicanos sin papeles en Estados Unidos que se preparan para un posible regreso.<\/p>\n<p>\u201cHacen las preguntas m\u00e1s b\u00e1sicas: \u2018Estoy estudiando. \u00bfPodr\u00e9 continuar mi educaci\u00f3n en M\u00e9xico?\u2019\u201d, cont\u00f3 Concha, quien fue deportado en 2014 despu\u00e9s de vivir en Estados Unidos durante tres d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>A menos de un kil\u00f3metro de distancia, el grupo de Anderson, Otros Dreams en Acci\u00f3n, abri\u00f3 un espacio comunitario llamado Poch@ House (la palabra \u201cpocho\u201d significa \u201cdescolorido\u201d o \u201cfruta podrida\u201d y se usa coloquialmente para designar a aquellos que dejaron M\u00e9xico y perdieron su identidad mexicana).<\/p>\n<p>El espacio atrae a los retornados que buscan gu\u00eda y ofrece actividades como clases de yoga y baile, talleres de escritura y lecciones de idiomas.<\/p>\n<p>La conversaci\u00f3n fluye sin problemas del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol, a veces en la misma oraci\u00f3n. Las paredes est\u00e1n decoradas con art\u00edculos que reflejan la vida bicultural: una placa de auto de Utah, calaveras del D\u00eda de Muertos, una calcoman\u00eda para auto de una estaci\u00f3n de radio estadounidense.<\/p>\n<p>Maggie Loredo, una de las fundadoras, dijo que nada de esto exist\u00eda cuando ella regres\u00f3 a M\u00e9xico en 2008. Se fue a vivir a Estados Unidos cuando ten\u00eda 2 a\u00f1os y creci\u00f3 en Texas y Georgia. Tom\u00f3 la decisi\u00f3n de regresar a M\u00e9xico porque no pod\u00eda pagar una educaci\u00f3n universitaria en Estados Unidos y su situaci\u00f3n migratoria no le daba la oportunidad de conseguir becas.<br \/>\nEn esa \u00e9poca, dijo, aquellos que regresaban muchas veces no compart\u00edan su experiencia en Estados Unidos y libraban su lucha emocional y el choque cultural en soledad.<\/p>\n<p>\u201cEn realidad, todo se manten\u00eda en la oscuridad\u201d, dijo. \u201cNunca escuchabas a nadie hablar sobre la deportaci\u00f3n y el regreso. No sab\u00edas de nadie que tuviera un pasado similar al tuyo\u201d.<\/p>\n<p>No obstante, a medida que la comunidad de los deportados y los retornados crece, est\u00e1 encontrando su voz y ayudando a crear condiciones m\u00e1s amigables para los reci\u00e9n llegados.<\/p>\n<p>Los que enfrentan el regreso \u201cest\u00e1n asustados\u201d, dijo Concha. \u201cPero al menos saben que hay una luz al final del t\u00fanel y que hay una segunda oportunidad en M\u00e9xico\u201d.<\/p>\n<p>Paulina Villegas colabor\u00f3 con este reportaje.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Kirk Semple | The New York Times * No todos son iguales a los deportados exhibidos en esta nota. 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