{"id":48861,"date":"2018-05-18T10:55:27","date_gmt":"2018-05-18T16:55:27","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=48861"},"modified":"2018-05-18T10:55:27","modified_gmt":"2018-05-18T16:55:27","slug":"transfieren-recuerdo-de-un-individuo-a-otro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=48861","title":{"rendered":"Transfieren recuerdo de un individuo a otro"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/caracol.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-48862\" alt=\"caracol\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/caracol.jpg\" width=\"450\" height=\"209\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/caracol.jpg 450w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/caracol-300x139.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/caracol-342x158.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a>Unos bi\u00f3logos han transferido el recuerdo de un caracol marino a otro, mediante una t\u00e9cnica que incluye inyectar ARN de uno al otro. Esta investigaci\u00f3n podr\u00eda llevar a nuevas formas de aliviar traumas que se sustentan en recuerdos muy dolorosos, y a recuperar recuerdos perdidos, en seres humanos.<\/p>\n<p>El ARN, o \u00e1cido ribonucleico, es ampliamente conocido como mensajero celular para producci\u00f3n de prote\u00ednas y transporta las instrucciones del ADN a otras partes de la c\u00e9lula. Ahora se sabe que tiene otras funciones importantes, adem\u00e1s de la codificaci\u00f3n de prote\u00ednas, incluyendo la regulaci\u00f3n de una serie de procesos celulares implicados en el desarrollo y en diversas enfermedades.<\/p>\n<p>El equipo de David Glanzman, de la Universidad de California en Los \u00c1ngeles (UCLA), Estados Unidos, administr\u00f3 leves descargas el\u00e9ctricas a las colas de caracoles marinos Aplysia. Los caracoles recibieron cinco descargas en la cola, una cada 20 minutos, y despu\u00e9s cinco m\u00e1s 24 horas despu\u00e9s. Las descargas avivaron el reflejo de retirada defensiva del caracol, una reacci\u00f3n que le ayuda a protegerse de un da\u00f1o potencial.<\/p>\n<p>Cuando los investigadores tocaron posteriormente a los caracoles, encontraron que aquellos que hab\u00edan recibido las descargas mostraban una contracci\u00f3n defensiva que dur\u00f3 una media de 50 segundos, demostrando ello que recordaban las malas experiencias. Aquellos que no hab\u00edan recibido las descargas se contrajeron solo durante aproximadamente un segundo.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos extrajeron ARN de los sistemas nerviosos de los caracoles marinos que recibieron las descargas en las colas el d\u00eda despu\u00e9s de la segunda serie de descargas, y tambi\u00e9n de caracoles marinos que no las recibieron. Despu\u00e9s, el ARN del primer grupo fue inyectado en siete caracoles marinos que no hab\u00edan recibido las descargas, y el ARN del segundo grupo fue inyectado en otro grupo de siete caracoles que tampoco hab\u00edan recibido las descargas.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos constataron que los siete que recibieron el ARN de caracoles que hab\u00edan sufrido descargas se comportaban como si ellos mismos las hubieran recibido en la cola: mostraron una contracci\u00f3n defensiva que dur\u00f3 un promedio de unos 40 segundos. Se podr\u00eda decir, por tanto, que en cada uno de estos casos el recuerdo fue transferido de un individuo a otro. Como se esperaba, el otro grupo de caracoles no mostr\u00f3 esa contracci\u00f3n prolongada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Unos bi\u00f3logos han transferido el recuerdo de un caracol marino a otro, mediante una t\u00e9cnica que incluye inyectar ARN de uno al otro. Esta investigaci\u00f3n podr\u00eda llevar a nuevas formas de aliviar traumas que se sustentan en recuerdos muy dolorosos, y a recuperar recuerdos perdidos, en seres humanos. El ARN, o \u00e1cido ribonucleico, es ampliamente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":48862,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-48861","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-y-tecnologia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/48861","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=48861"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/48861\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":48863,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/48861\/revisions\/48863"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/48862"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=48861"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=48861"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=48861"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}