{"id":49223,"date":"2018-09-18T10:21:41","date_gmt":"2018-09-18T16:21:41","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=49223"},"modified":"2018-09-18T10:21:41","modified_gmt":"2018-09-18T16:21:41","slug":"si-google-sabe-a-donde-has-ido-sabe-quien-eres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=49223","title":{"rendered":"Si Google sabe a d\u00f3nde has ido, \u00bfsabe qui\u00e9n eres?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/map.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-49224\" alt=\"map\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/map.jpg\" width=\"400\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/map.jpg 400w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/map-300x168.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/map-342x191.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a>John Herrman*<\/p>\n<p>En agosto pasado, The Associated Press public\u00f3 una investigaci\u00f3n sobre c\u00f3mo Google administra los datos que recopila, despu\u00e9s de un hallazgo algo curioso por parte de un investigador de posgrado de la Universidad de California en Berkeley. Durante a\u00f1os, la empresa ha permitido que los usuarios controlen su \u201chistorial de ubicaciones\u201d, en el cual se registra d\u00f3nde han estado principalmente seg\u00fan su actividad de Google Maps. El investigador sugiri\u00f3, y Associated Press lo confirm\u00f3, que eso no funciona como lo venden. \u201cAlgunas aplicaciones de Google almacenan autom\u00e1ticamente su localizaci\u00f3n y la hora sin preguntar\u201d, encontraron los reporteros. Esa revelaci\u00f3n ya result\u00f3 en por lo menos una demanda legal y en nuevas cr\u00edticas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>S\u00ed estamos al tanto, por lo general, de que Google guarda informaci\u00f3n de nuestros paraderos. Cuando buscamos cosas en Google, para todo tipo de temas, la empresa usa nuestra ubicaci\u00f3n para mostrar resultados m\u00e1s relevantes (por ejemplo, seg\u00fan qu\u00e9 idioma hablamos). Google Maps, obviamente, nos muestra datos particulares de d\u00f3nde estamos y hacia d\u00f3nde vamos. Las maneras m\u00e1s creativas e indirectas con las cuales Google consigue nuestros datos de ubicaci\u00f3n pueden ser \u00fatiles o, por lo menos, impresionantes a nivel t\u00e9cnico. (S\u00ed, Google, adivinaste bien, ese es el restaurante al que fui, pero no quiero rese\u00f1arlo, gracias). Aunque es m\u00e1s frecuente que los detalles de lugares y movimientos sean procesados entre bambalinas, donde la informaci\u00f3n es guardada porque puede ser guardada, y despu\u00e9s sean compartidos con herramientas que damos por sentadas. Esas herramientas sirven para mostrarnos qu\u00e9 es lo que quiere Google y qu\u00e9 es lo que cree que sabe. Es una manera de ver qu\u00e9 tiene Google de nosotros.<\/p>\n<p>Hay que darle algo de cr\u00e9dito; la empresa desde hace mucho tiempo permite a sus usuarios ver una parte de los datos recopilados sobre ellos y de ellos. Google Takeout es una herramienta para descargar tus datos que est\u00e1 disponible desde 2011 y ahora permite exportar parte del material de cincuenta servicios como Gmail, b\u00fasqueda, los chats y el servicio de pagos. El volumen abrumador de informaci\u00f3n demuestra lo profunda \u2014e ineludible\u2014 que es la relaci\u00f3n con la compa\u00f1\u00eda. Tambi\u00e9n puede ser algo transformador; ver meses de tu propio historial de b\u00fasquedas en listas es revivir una mezcla de momentos mundanos, ansiosos e, incluso, algunos que ya hab\u00edas olvidado.<\/p>\n<p>El volumen abrumador de informaci\u00f3n demuestra lo profunda \u2014e ineludible\u2014 que es la relaci\u00f3n con la compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>La descarga de datos tambi\u00e9n ofrece una utilidad b\u00e1sica: por ejemplo, poder descargar las im\u00e1genes que tienes en aplicaciones de Google te permite migrarlas a otro sitio. Y se agradece inmensamente que Google no mantenga secuestrados tus contactos. La empresa tambi\u00e9n deja que los usuarios revisen su historial de ubicaciones, con una interfaz muy estilo Google porque hace que una cantidad inmensa de informaci\u00f3n se sienta entendible; sin embargo, es poco estilo Google porque se siente in\u00fatil o como que no vale la pena meterse de lleno. Sin embargo, hay otra opci\u00f3n para descargar los datos en bruto. Eso hice y obtuve un archivo con cientos de miles de datos con el tiempo exacto (hasta en milisegundos), la latitud y longitud (con el estimado de qu\u00e9 tan preciso es en metros) y un supuesto de mi actividad en el momento (\u201cEN_BICICLETA\u201d).<\/p>\n<p>Esta informaci\u00f3n, ya en una base de datos y fuera de las interfaces de Google, se siente como, en su esencia, vigilancia, aunque sigue siendo bastante incomprensible. Pero en 2014, un estudiante de bachillerato llamado Theo Patt trabaj\u00f3 una herramienta que se llama Location History Visualizer que pone todo el historial de ubicaciones sobre un mapa con c\u00f3digos de colores, como los que se ven en institutos que estudian contagios de enfermedades. La herramienta se volvi\u00f3 un \u00e9xito y hubo decenas de miles de visitas al sitio de Patt.<\/p>\n<p>Y es que al ver de esa manera los \u00faltimos a\u00f1os de tu vida \u2014los que registran tu computadora y tu tel\u00e9fono celular, y que luego consigues con un citatorio de tu cuenta\u2014 surge un impulso forense. Ya sea que te pienses como abogado, procurador, jurado o juez, hay mucho con qu\u00e9 trabajar. Si aceptaste por completo compartir informaci\u00f3n con ciertos productos de Google (yo lo hice con varias aplicaciones de Google para el iPhone, incluido Google Maps), vas a ver a\u00f1os de tus ubicaciones en c\u00edrculos brillantes, violetas, verdes, amarillos o rojos, encima de un mapa mundial. Explorar los datos es revisar, en segundos, diversos estados emocionales: sorpresa, desorientaci\u00f3n, curiosidad, decepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Enfoqu\u00e9 mi mapa por primera vez sin agrandar ning\u00fan punto y no me pareci\u00f3 la gran cosa. Sobre toda la ciudad de Nueva York, donde vivo, se ve\u00eda un c\u00edrculo rojo inmenso; hab\u00eda otros c\u00edrculos en sitios en los que he visitado a mi familia. Otro en Nashville, donde fui para una conferencia. Un viaje al norte de California para un reportaje. Algunas vacaciones, escalas en aeropuertos y viajes de fin de semana cerca de la ciudad. Si acaso, la informaci\u00f3n de Google parec\u00eda estarme diciendo que me vendr\u00eda bien viajar m\u00e1s. (Seg\u00fan la empresa, no comparte los historiales de ubicaci\u00f3n con anunciantes ni muestra anuncios seg\u00fan los lugares del historial).<\/p>\n<p>Pero luego hice un acercamiento a un \u00e1rea. Esos sitios en los que visit\u00e9 a mi familia quedaron espeluznantemente detallados. En el pueblo donde viv\u00ed mis primeros dieciocho a\u00f1os era notorio el esqueleto de una rutina de alguien que regresa varias veces a un lugar: los puntos en las puertas G18 y C25 del aeropuerto, desde las que usualmente llego o salgo y desde las cuales camin\u00e9 hacia los sanitarios cerca de la puerta C9 la \u00faltima Navidad. Luego hay otro rastro de color rojo hasta la casa de mi madre y unos rastros de color azul de cuando sal\u00ed a correr durante las visitas. Pod\u00eda ver los restaurantes del pueblo a los que fuimos juntos y el bar en el que me encontr\u00e9 con un amigo. Hab\u00eda otros puntos misteriosos por la autopista; los segu\u00ed hasta que record\u00e9 que hab\u00eda ido a un restaurante de comida r\u00e1pida que me encantaba cuando era adolescente. Me acerqu\u00e9 a otro punto al norte de la casa de mi madre y ah\u00ed estaba la iglesia a la que fuimos para el servicio de Nochebuena. Me mov\u00ed por esa zona del mapa y se ve\u00edan con claridad las visitas que hice: a la capilla, cuando me sent\u00e9 los bancos de la iglesia que est\u00e1n a la izquierda y al nicho donde est\u00e1n los restos de mi padre.<\/p>\n<p>Esta informaci\u00f3n me sent\u00f3 mal de diversas maneras: el que una memoria de coordinadas de Google pudiera hacerme sentir pesar o alegr\u00eda \u2014claro, esa ma\u00f1ana en el parque fue tan linda, y estaban jugando esos perros\u2014 o que esas coordinadas me hicieran sentir culpable \u2014y no un amigo, un compa\u00f1ero de trabajo o haberme equivocado de parada en el metro\u2014 de que la ciudad en la que vivo es mucho m\u00e1s grande que los lugares que visito rutinariamente.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hubo momentos al revisar ese diario inform\u00e1tico en los que sent\u00ed que quer\u00eda m\u00e1s; pens\u00e9 que ser\u00e1 genial poder acercarme a\u00fan m\u00e1s, regresar a un sitio espec\u00edfico y clavarme a verlo. Pero fueron momentos que duraron poco, porque encontrar un diario tan personal ser\u00eda divertido si est\u00e1 en el \u00e1tico de la casa de tus padres y fue escrito con tu letra, no cuando lo hallas en los servidores de una corporaci\u00f3n multimillonaria que muestra anuncios.<\/p>\n<p>La primera versi\u00f3n de Location History Visualizer fue creada por Theo Patt cuando era adolescente. Poco tiempo despu\u00e9s de que la volvi\u00f3 p\u00fablica, le llegaron solicitudes para agregar herramientas. \u201cMe lleg\u00f3 un correo de un padre cuya hija fue acusada de hurto en una tienda\u201d, me dijo Patt. \u201c\u00c9l mismo quer\u00eda defenderla legalmente\u201d. Entonces trabaj\u00f3 en una versi\u00f3n m\u00e1s avanzada que despu\u00e9s empez\u00f3 a vender. \u201cHay gente que cree que su pareja la enga\u00f1a\u201d, dijo, y son un \u201cgrupo sorpresivamente numeroso\u201d. Record\u00f3 un caso en particular de una mujer que lo contact\u00f3 directamente porque pensaba que su esposo le era infiel y hab\u00eda conseguido la informaci\u00f3n de Takeout para intentar comprobarlo. Despu\u00e9s de una sesi\u00f3n de asistencia t\u00e9cnica \u201cpudo visualizarlo todo\u201d, dijo Patt, \u201cy se qued\u00f3 callada\u201d. Varios d\u00edas despu\u00e9s ella le envi\u00f3 un correo escueto: \u201cGracias\u201d.<\/p>\n<p>Encontrar un diario tan personal ser\u00eda divertido si est\u00e1 en el \u00e1tico de la casa de tus padres y fue escrito con tu letra, no cuando lo hallas en los servidores de una corporaci\u00f3n multimillonaria.<\/p>\n<p>La gente usa el programa de Patt para revisar a mayor detalle sus viajes para presentar los gastos ante las empresas; otros quieren reconstruir esos viajes por medio de mapas visuales. Pero tambi\u00e9n las intenciones son cada vez m\u00e1s turbias si se trata de los datos de ubicaci\u00f3n propios o de otros. Hay muchas parejas preocupadas \u2014las ventas de Patt se disparan cada vez que se acerca el D\u00eda de San Valent\u00edn\u2014, aunque ahora tambi\u00e9n hay jefes preocupados sobre d\u00f3nde est\u00e1n sus empleados durante el d\u00eda. Tambi\u00e9n diversas autoridades se acercaron a Patt; no quiso divulgar mucho por los acuerdos que tiene con esos clientes. \u201cHubo varios de nivel internacional, brazos policiales y agencias de gobierno\u201d. Patt, quien ahora tiene 18 a\u00f1os, est\u00e1 por empezar sus estudios en la Universidad de Stanford mientras alista una nueva empresa. A\u00fan acepta clientes nuevos para Location History Visualizer.<\/p>\n<p>Cuando lo us\u00e9 sent\u00ed que ya hab\u00eda visto m\u00e1s que suficiente. Ese nivel de datos biogr\u00e1ficos es suficientemente preocupante cuando lo recopila y usa una empresa en la que conf\u00edo, al menos en la pr\u00e1ctica; fuera de ese contexto es como un c\u00famulo de confrontaciones con un mundo donde las promesas de privacidad de datos son m\u00e1s frecuentes e insistentes y, para muchos usuarios, menos cre\u00edbles. As\u00ed que desactiv\u00e9 el historial de ubicaciones en Google\u2026 o lo desactiv\u00e9 tanto como se puede. Fue un paso a sabiendas de que hay muchas otras aplicaciones que dan seguimiento a mi ubicaci\u00f3n en el celular \u2014de gu\u00edas a sitios locales, las sociales y hasta las del clima\u2014 que recopilar\u00edan datos pr\u00e1cticamente id\u00e9nticos. (Y no olvidemos a los mismos proveedores de servicios celulares o a las empresas bancarias). Pero no apagarlo habr\u00eda sido como rendirme.<\/p>\n<p>Patt a\u00fan tiene activado el suyo. \u201cEs la historia de mi adolescencia\u201d, dijo. Yo los ve\u00eda como archivos de vigilancia nominal y \u00e9l como una biograf\u00eda. Google hab\u00eda redactado ambos aunque, por ahora, no parece estar tan interesado en ninguno.<\/p>\n<p>* The New York Times<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>John Herrman* En agosto pasado, The Associated Press public\u00f3 una investigaci\u00f3n sobre c\u00f3mo Google administra los datos que recopila, despu\u00e9s de un hallazgo algo curioso por parte de un investigador de posgrado de la Universidad de California en Berkeley. Durante a\u00f1os, la empresa ha permitido que los usuarios controlen su \u201chistorial de ubicaciones\u201d, en el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":49224,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3524,13],"tags":[],"class_list":["post-49223","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticas","category-portada"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/49223","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=49223"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/49223\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49225,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/49223\/revisions\/49225"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/49224"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=49223"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=49223"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=49223"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}