{"id":49514,"date":"2018-11-13T10:42:50","date_gmt":"2018-11-13T16:42:50","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=49514"},"modified":"2018-11-13T10:42:50","modified_gmt":"2018-11-13T16:42:50","slug":"las-primeras-lluvias-en-500-anos-fulminan-microbios-de-desierto-chileno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=49514","title":{"rendered":"Las primeras lluvias en 500 a\u00f1os fulminan microbios de desierto chileno"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #993300;\"><em><strong><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Atacama.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-49515\" alt=\"Atacama\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Atacama.jpg\" width=\"500\" height=\"311\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Atacama.jpg 500w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Atacama-300x186.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Atacama-342x212.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a>* El rango de extinci\u00f3n en las especies microbianas que viv\u00edan en Atacama antes de las lluvias es del 85%. S\u00f3lo algunos tipos de bacterias siguieron activas y reproduci\u00e9ndose. Debido a su parecido, en Atacama se estudia si hay o pudo haber habido vida en Marte.<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p>Dicen que el agua es vida pero para los microbios acostumbrados a subsistir sin ella, la inesperada ca\u00edda de lluvia ha supuesto la muerte. Lo acaban de comprobar en el coraz\u00f3n del desierto chileno de Atacama, seguramente el lugar m\u00e1s seco de la Tierra. Las primeras lluvias significativas de las que se tiene constancia en 500 a\u00f1os han causado estragos en su vida microbiana, seg\u00fan sostiene un equipo internacional liderado por cient\u00edficos espa\u00f1oles del Centro de Astrobiolog\u00eda (CAB\/CSIC-INTA). Los resultados se han presentado esta semana en la revista Scientific Reports.<\/p>\n<p>En este lugar extremadamente inh\u00f3spito situado al norte de Chile llueve tan poco que su precipitaci\u00f3n media anual suele estar por debajo de los cuatro mil\u00edmetros por metro cuadrado, frente a, por ejemplo, los 576 mm. de precipitaci\u00f3n media que registra Sevilla o los 359 mm de Santiago de Chile.<\/p>\n<p>Pese a su extrema aridez, durante el llamado invierno altipl\u00e1nico, que tiene lugar entre diciembre y marzo, las corrientes de aire h\u00famedo provenientes de los Andes propician que a veces caiga algo de nieve. Sin embargo, en los \u00faltimos tres a\u00f1os, ha habido tres sorprendentes episodios meteorol\u00f3gicos en el coraz\u00f3n hiper\u00e1rido de Atacama que han desafiado a su clima habitual y que los autores de este estudio vinculan con el cambio clim\u00e1tico: en 2015 llovi\u00f3 de manera significativa en dos ocasiones (el 25 de marzo y el 9 de agosto). Y el 7 de junio de 2017 volvi\u00f3 a haber precipitaciones que, seg\u00fan explica Alberto G. Fair\u00e9n, coautor del estudio, \u00abpor primera vez desde que hay registros, formaron lagunas ef\u00edmeras\u00bb.<br \/>\nMuerte por exceso de agua<\/p>\n<p>Tras estudiar la microbiolog\u00eda de estos lagos hipersalinos encontraron algo inesperado: \u00abContrariamente a lo que cabr\u00eda esperar intuitivamente, hemos descubierto que el aporte de agua no ha supuesto un florecimiento de la vida en Atacama. Ha causado una enorme devastaci\u00f3n en las especies microbianas que habitaban estos lugares antes de las lluvias\u00bb, detalla Fair\u00e9n, investigador del CAB, a trav\u00e9s de un correo electr\u00f3nico.<\/p>\n<p>S\u00f3lo algunas bacterias, bautizadas como Halomonas, siguieron activas desde el punto de vista metab\u00f3lico y siguieron siendo capaces de reproducirse en esas lagunas que se formaron con el agua de lluvia, seg\u00fan este estudio.<\/p>\n<p>As\u00ed, dice Fair\u00e9n, \u00abel rango de extinci\u00f3n fue del 85%, principalmente debido al estr\u00e9s osm\u00f3tico\u00bb, es decir, por una situaci\u00f3n de desequilibrio debido a los cambios en el aporte de agua. Lo m\u00e1s habitual en la naturaleza es que el estr\u00e9s osm\u00f3tico se produzca por la ausencia de agua pero en Atacama esas alteraciones han tenido lugar por la abundancia repentina de lluvia: estos microorganismos estaban perfectamente adaptados a vivir en condiciones de extrema sequedad y optimizados para sacar el m\u00e1ximo provecho de la escas\u00edsima humedad. Ante las nuevas condiciones de inesperada inundaci\u00f3n, dice, \u00abno han sido capaces de adaptarse y han muerto por exceso de agua\u00bb.<\/p>\n<p>Sus resultados, afirma Fair\u00e9n, han sido sorprendentes, sobre todo teniendo en cuanto las conclusiones de otros estudios muy recientes realizados en este desierto chileno. \u00abOtros grupos hab\u00edan visto que las lluvias traen un florecimiento de la vida en Atacama pero su estudio se hizo en zonas hiper\u00e1ridas, donde suele llover cada d\u00e9cada m\u00e1s o menos, y el nuestro se ha hecho en el coraz\u00f3n hiper\u00e1rido del desierto, el punto m\u00e1s seco de la Tierra, donde nunca se han registrado lluvias desde hace 500 a\u00f1os. La respuesta de los microorganismos que habitan en uno y otro lugar despu\u00e9s de las lluvias ha sido totalmente diferente\u00bb, detalla el cient\u00edfico.<\/p>\n<p>Marte en la Tierra<\/p>\n<p>Atacama, un amplio desierto que ocupa una superficie de 105.000 kil\u00f3metros cuadrados, es uno de los mejores laboratorios al aire libre para los cient\u00edficos interesados en estudiar la habitabilidad de Marte debido a lo parecidos que son. Su superficie es muy salina, rica en nitratos, sulfatos y percloratos y extremadamente pobre en sustancias org\u00e1nicas. Adem\u00e1s, la radiaci\u00f3n es muy alta. Y pese a ello, hay organismos adaptados a este entorno tan hostil.<a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Atacama1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-49516\" alt=\"Atacama1\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Atacama1.jpg\" width=\"500\" height=\"248\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Atacama1.jpg 500w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Atacama1-300x148.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Atacama1-342x169.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Por todo ello, desde 2003, se llevan a cabo all\u00ed investigaciones que tratan de conocer mejor los mecanismos que hacen posible la vida y esclarecer qu\u00e9 sucedi\u00f3 en el planeta rojo, donde hace entre 4.500 y 3.500 millones de a\u00f1os hab\u00eda grandes cantidades de agua l\u00edquida en su superficie. Lo saben gracias a las pruebas hidrogeol\u00f3gicas que se han conservado en forma de minerales hidratados en la superficie y de huellas de r\u00edos, lagos y deltas y lo que creen que podr\u00eda ser un oc\u00e9ano.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, el planeta rojo fue perdiendo su atm\u00f3sfera y su hidrosfera, hasta convertirse en el mundo seco que se han encontrado los veh\u00edculos rob\u00f3ticos que lo exploran. No obstante, hace entre 3.500 y 3.000 millones de a\u00f1os hubo ocasiones en los que grandes vol\u00famenes de agua excavaron su superficie formando canales y causando inundaciones catastr\u00f3ficas. La hip\u00f3tesis de este equipo de cient\u00edficos es que, si a\u00fan exist\u00edan comunidades de microbios habituadas al clima seco extremo, estos microbios marcianos habr\u00edan sufrido un estr\u00e9s similar al que han visto ahora en Atacama al tener que hacer frente de repente a abundante agua.<\/p>\n<p>Por ello, seg\u00fan argumenta Fair\u00e9n, su trabajo sirve \u00abpara establecer un an\u00e1logo con lo que sucedi\u00f3 en Marte en la \u00e9poca en la que perdi\u00f3 su agua l\u00edquida, y contribuye a explicar el destino de una posible biosfera marciana primordial\u00bb.<\/p>\n<p>Mirando al pasado, los cient\u00edficos saben que el coraz\u00f3n de Atacama ha sido \u00e1rido durante los \u00faltimos 150 millones de a\u00f1os, e hiper\u00e1rido desde hace 15 millones de a\u00f1os. La gran sequedad de su ambiente ha hecho tambi\u00e9n de este desierto uno de los mejores lugares para la observaci\u00f3n astron\u00f3mica. Por ello, aqu\u00ed se han instalado algunos de los m\u00e1s grandes y potentes telescopios del mundo, como ALMA, el Telescopio Muy Grande (en ingl\u00e9s, Very Large Telescope, VLT) y el Telescopio Extremadamente Grande (ELT), que est\u00e1 siendo construido actualmente.<\/p>\n<p>Fuente: El Mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* El rango de extinci\u00f3n en las especies microbianas que viv\u00edan en Atacama antes de las lluvias es del 85%. S\u00f3lo algunos tipos de bacterias siguieron activas y reproduci\u00e9ndose. Debido a su parecido, en Atacama se estudia si hay o pudo haber habido vida en Marte. Dicen que el agua es vida pero para los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":49516,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[9,3524],"tags":[],"class_list":["post-49514","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-y-tecnologia","category-noticas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/49514","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=49514"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/49514\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49517,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/49514\/revisions\/49517"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/49516"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=49514"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=49514"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=49514"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}