{"id":50594,"date":"2019-06-16T12:22:05","date_gmt":"2019-06-16T18:22:05","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=50594"},"modified":"2019-06-16T12:22:05","modified_gmt":"2019-06-16T18:22:05","slug":"por-que-las-pruebas-de-adn-no-son-infalibles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=50594","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 las pruebas de ADN no son infalibles"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #003366;\"><strong><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/adn1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-50595\" alt=\"adn1\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/adn1.jpg\" width=\"400\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/adn1.jpg 400w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/adn1-300x168.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/adn1-342x191.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a>Cristina G. Lucio | El Mundo<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #993300;\"><em><strong>* Pese a lo que muestran las series de televisi\u00f3n, las pruebas de ADN no siempre tienen la \u00faltima palabra en una investigaci\u00f3n criminal. Estas herramientas tambi\u00e9n tienen limitaciones y pueden malinterpretarse<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p>Tras a\u00f1os de problemas con las drogas, Donny Denman desapareci\u00f3 sin dejar rastro de su casa de Albuquerque (Nuevo M\u00e9xico, EEUU) en 2003. Su familia no tuvo ninguna noticia de su paradero hasta que, tres a\u00f1os despu\u00e9s, se encontraron en el desierto cercano de West Mesa unos restos \u00f3seos envueltos en una chaqueta clavada a la que Donny sol\u00eda llevar.<\/p>\n<p>El caso parec\u00eda haberse resuelto de forma tr\u00e1gica. Sobre todo despu\u00e9s de que los an\u00e1lisis gen\u00e9ticos confirmaran que el ADN mitocondrial de los huesos coincid\u00eda con el de los tres hermanos del desaparecido.<\/p>\n<p>Hubo esquela, funeral y certificado de defunci\u00f3n. Sin embargo, el muerto estaba muy vivo. Y se enter\u00f3 de la noticia de su fallecimiento por los peri\u00f3dicos viejos que un amigo acumulaba en su garaje.<\/p>\n<p>En las series policiacas, las pruebas gen\u00e9ticas son infalibles, inequ\u00edvocas, incontestables. Si el ADN habla significa que el crimen est\u00e1 resuelto. No hacen falta m\u00e1s evidencias ni m\u00e1s indicios, porque ese rastro personal e intransferible que todos dejamos se presenta como suficiente para dictar sentencia.<\/p>\n<p>Esa visi\u00f3n CSI de la gen\u00e9tica forense se ha trasladado al imaginario colectivo, que otorga al ADN las capacidades del mejor de los detectives. Pero la realidad, lamentablemente, dista mucho de parecerse a lo que vemos en televisi\u00f3n. Aunque la gen\u00e9tica forense es una herramienta muy \u00fatil que puede ayudar a cazar al culpable y resolver muchos delitos, tambi\u00e9n tiene limitaciones, est\u00e1 sujeta a errores o sesgos y puede malinterpretarse.<\/p>\n<p>Eso fue lo que ocurri\u00f3 en el caso de Denman; hoy un ejemplo paradigm\u00e1tico de lo que no se debe hacer. \u00abNadie tuvo en cuenta que lo que se estaba analizando era ADN mitocondrial, que es mucho menos eficaz que el nuclear a la hora de identificar a una persona\u00bb, explica Lourdes Prieto, investigadora del grupo de Medicina Gen\u00f3mica de la Universidad de Santiago de Compostela.<\/p>\n<p>Este ADN \u00abse transmite en bloque de madres a hijos\u00bb, lo que hace que todos los descendientes de un linaje lo compartan, aclara. Por eso, es f\u00e1cil que en una poblaci\u00f3n peque\u00f1a y relativamente aislada, muchas personas tengan el mismo ADN mitocondrial. En el entorno de Denman, comprobaron despu\u00e9s los investigadores, ese perfil era bastante com\u00fan.<\/p>\n<p>Este caso es una muestra palpable de que, pese a lo que muchos piensan, la gen\u00e9tica forense no es una panacea, casi nunca da respuestas tajantes y debe manejarse acompa\u00f1ada de estimaciones estad\u00edsticas que muestren cu\u00e1l es la solidez de las evidencias disponibles.<\/p>\n<p>M\u00e1s que para dar el veredicto, explican los expertos, la gen\u00e9tica debe emplearse como un testigo muy particular que puede arrojar luz sobre lo ocurrido en una escena delictiva.<\/p>\n<p>\u00abPor s\u00ed solo, el ADN no resuelve los casos. Es un instrumento, pero nunca debe usarse como \u00fanica evidencia, porque una coincidencia puede significar muchas cosas y no todas las pruebas aportan la misma informaci\u00f3n\u00bb, reflexiona la investigadora, una de las firmantes de la gu\u00eda Interpretando la gen\u00e9tica forense; un manual que precisamente pretende divulgar -sobre todo entre los profesionales del derecho y la judicatura- la realidad de los an\u00e1lisis gen\u00e9ticos, aclarando lo que pueden y no pueden aportar.<\/p>\n<p>\u00abSupone un grave peligro otorgar indebidamente m\u00e1s importancia a la prueba de ADN que a otras evidencias\u00bb, se\u00f1ala la gu\u00eda. Y, como ejemplo de este error, cita el caso de Adam Scott, acusado y detenido por violaci\u00f3n en Manchester en 2011.<\/p>\n<p>Scott fue arrestado despu\u00e9s de que, en una de las muestras recogidas en los genitales de la v\u00edctima se hallara un perfil coincidente con el suyo. La semejanza era tal que el forense se\u00f1al\u00f3 que \u00abla probabilidad de obtener un perfil coincidente de alguien no emparentado\u00bb era de \u00abaproximadamente una entre mil millones\u00bb.<\/p>\n<p>No hab\u00eda ninguna otra prueba contra el brit\u00e1nico que, at\u00f3nito, aseguraba que el d\u00eda de los hechos se encontraba en Plymouth, a m\u00e1s de 300 kil\u00f3metros del lugar de la violaci\u00f3n. Es m\u00e1s, juraba no haber estado nunca en Manchester.<\/p>\n<p>Dos meses despu\u00e9s de su detenci\u00f3n, el seguimiento de su tel\u00e9fono m\u00f3vil corrobor\u00f3 la versi\u00f3n de Scott y condujo a una revisi\u00f3n del caso. Ese an\u00e1lisis posterior mostr\u00f3 que se hab\u00eda producido una contaminaci\u00f3n accidental en el laboratorio que analiz\u00f3 las muestras. Y que, el d\u00eda anterior a la violaci\u00f3n, el mismo departamento hab\u00eda analizado una muestra de saliva de Scott, acusado de haber escupido a un polic\u00eda en Exeter. De alguna manera, el mismo contenedor de pl\u00e1stico utilizado para estudiar su muestra volvi\u00f3 a emplearse en el caso de violaci\u00f3n. Nunca se encontr\u00f3 al verdadero culpable.<\/p>\n<p>\u00abEl ADN no puede ser la \u00fanica prueba en la que se base una acusaci\u00f3n. El contexto es fundamental\u00bb, subraya Antonio Alonso, especialista del Instituto Nacional de Toxicolog\u00eda y Ciencias Forenses, secretario de la Comisi\u00f3n Nacional para el Uso Forense del ADN y otro de los firmantes de la gu\u00eda, impulsada por la Red Europea de Excelencia de Gen\u00e9tica Forense y la organizaci\u00f3n sin \u00e1nimo de lucro Sense about Science.<\/p>\n<p>Que haya ADN de alguien en una escena de un crimen \u00abpuede no significar nada\u00bb, recuerda Alonso, porque \u00abel ADN tiene m\u00faltiples mecanismos de transferencia\u00bb.<\/p>\n<p>Por ejemplo, cuando le damos la mano a otra persona, recibimos su ADN y le damos el nuestro. \u00abSe puede dar una transferencia indirecta y que mi informaci\u00f3n gen\u00e9tica llegue a un lugar en el que nunca he estado\u00bb, aclara.<\/p>\n<p>Por eso, es importante tener en cuenta otras evidencias y circunstancias como el origen de los perfiles hallados, la existencia de huellas, el testimonio de testigos, etc.<\/p>\n<p>Olvid\u00e9monos, adem\u00e1s, de esa escena cinematogr\u00e1fica en la que el forense encuentra un \u00fanico vestigio de ADN y unos segundos despu\u00e9s ya tiene al culpable en la pantalla de su ordenador. \u00abLos resultados no son instant\u00e1neos; las muestras no son siempre perfectas y en muchas ocasiones no se obtiene una coincidencia\u00bb, se\u00f1ala la gu\u00eda.<\/p>\n<p>Pese a las limitaciones de las pruebas, el an\u00e1lisis gen\u00e9tico tambi\u00e9n ha supuesto un punto de inflexi\u00f3n clave en algunas investigaciones criminales.<\/p>\n<p>Un ejemplo son los casos de Roc\u00edo Wanninkhof y Sonia Carabantes, que pudieron resolverse en gran parte gracias a la gen\u00e9tica forense. Fue precisamente la coincidencia entre un mismo perfil gen\u00e9tico de var\u00f3n hallado en ambas escenas del crimen lo que condujo a la detenci\u00f3n de un ciudadano brit\u00e1nico con antecedentes penales, Tony Alexander King, y lo que provoc\u00f3 la liberaci\u00f3n de Dolores V\u00e1zquez, condenada en septiembre de 2001 por un delito que no hab\u00eda cometido.<\/p>\n<p>\u00abAdem\u00e1s de la importancia de las pruebas de ADN para exonerar inocentes, este caso puso de manifiesto la importancia de las bases de datos de ADN en la prevenci\u00f3n de delitos graves\u00bb, comenta Alonso, quien lamenta que si en 1999 hubieran existido las bases de datos compartidas -como ocurre ahora-, el perfil hallado en la escena de Wanninkhof habr\u00eda podido compararse con los registros de Scotland Yard -que ya ten\u00edan fichado a King-, lo que podr\u00eda haber evitado el asesinato de Sonia Carabantes.<\/p>\n<p>Desde su creaci\u00f3n en 2007, la base de datos nacional de ADN de Espa\u00f1a ha registrado unos 357.000 perfiles con nombre y apellidos, adem\u00e1s de otros 101.000 rastros cuya identidad no se ha podido verificar.<\/p>\n<p>En total, se han notificado 13.967 coincidencias entre vestigios biol\u00f3gicos y personas sospechosas, detenidas o imputadas por un delito grave. Pero, adem\u00e1s, los datos almacenados tambi\u00e9n han permitido relacionar diferentes delitos entre s\u00ed a trav\u00e9s del emparejamiento de 9.582 perfiles de restos y han mostrado 16.695 coincidencias internacionales.<\/p>\n<p>El avance experimentado por la gen\u00e9tica forense en los \u00faltimos a\u00f1os tambi\u00e9n ha permitido la resoluci\u00f3n de casos que parec\u00edan haber quedado en un dique seco, como el de Eva Blanco, asesinada en Algete (Madrid) en 1997.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n se cerr\u00f3 en 2015 gracias al fenotipado forense, una t\u00e9cnica novedosa que puede ser muy \u00fatil \u00abcomo testigo biol\u00f3gico\u00bb, tal como explic\u00f3 \u00c1ngel Carracedo, catedr\u00e1tico de Medicina Legal de la Universidad de Santiago de Compostela durante la presentaci\u00f3n de la gu\u00eda.<\/p>\n<p>\u00abAunque no permiten hacer un retrato robot\u00bb, estas t\u00e9cnicas ya est\u00e1n haciendo posible predecir el color de piel, el pelo y los ojos, as\u00ed como la ascendencia de un individuo, lo que hace posible acotar las b\u00fasquedas, se\u00f1al\u00f3 Carracedo.<\/p>\n<p>En el caso de Blanco, el an\u00e1lisis del perfil del agresor revel\u00f3 que probablemente ten\u00eda un origen norteafricano, as\u00ed que los investigadores centraron la investigaci\u00f3n en hombres con estas caracter\u00edsticas que resid\u00edan en la zona en el a\u00f1o del asesinato. Tomaron muestras de 300 voluntarios, lo que les llev\u00f3 al culpable -hermano de uno de ellos- que fue detenido, pero fue encontrado muerto en su celda antes de que se celebrara el juicio.<\/p>\n<p>\u00abEl avance logrado es enorme. Cuando yo empec\u00e9 en este campo, ni siquiera se pod\u00edan leer las letras del libro de la vida que es el ADN\u00bb, se\u00f1al\u00f3 Carracedo.<\/p>\n<p>Pero ese constante crecimiento, la posibilidad de que las pruebas sean cada vez m\u00e1s sensibles tambi\u00e9n abre la puerta a nuevos errores y problemas de interpretaci\u00f3n. \u00abNecesitamos que jueces, fiscales, m\u00e9dicos y todos quienes tienen que tomar decisiones relacionadas con estas pruebas sepan en realidad qu\u00e9 pueden aportar y cu\u00e1les son sus limitaciones\u00bb, a\u00f1ade Alonso.<\/p>\n<p>\u00abEsto es una ciencia\u00bb, zanja. La imaginer\u00eda que han dejado detr\u00e1s las series, s\u00f3lo ficci\u00f3n.<\/p>\n<p>El 99,9% de nuestro ADN es id\u00e9ntico al del resto de seres humanos. Es el 0,1 restante el que nos diferencia como individuos.<br \/>\nAntes del a\u00f1o 2.000 no pod\u00eda generarse un perfil de ADN si la muestra biol\u00f3gica no ten\u00eda al menos el tama\u00f1o de una moneda de un c\u00e9ntimo. Hoy, puede obtenerse un perfil con s\u00f3lo ocho c\u00e9lulas humanas.<br \/>\nPara obtener un perfil completo, los investigadores analizan al menos 15 marcadores gen\u00e9ticos, m\u00e1s un marcador de sexo.<br \/>\nLa probabilidad de que estos 15 marcadoras coincidan de forma fortuita es min\u00fascula, en torno a uno en 100.000 billones.<br \/>\nUna vez que se ha mostrado una coincidencia, ya sea total o parcial, se puede calcular el valor estad\u00edstico de las pruebas disponibles.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cristina G. 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