{"id":50753,"date":"2019-07-06T10:40:16","date_gmt":"2019-07-06T16:40:16","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=50753"},"modified":"2019-07-06T10:40:16","modified_gmt":"2019-07-06T16:40:16","slug":"pago-a-cientificos-para-exonerar-al-azucar-y-culpar-a-grasas-por-males-cardiacos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=50753","title":{"rendered":"Pago a cient\u00edficos para exonerar al az\u00facar y culpar a grasas por males card\u00edacos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/sugar.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-50754\" alt=\"sugar\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/sugar.jpg\" width=\"400\" height=\"266\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/sugar.jpg 400w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/sugar-300x199.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/sugar-342x227.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a>Por una cantidad equivalente a 43.500 euros actuales, tres investigadores de la Universidad de Harvard (EE.UU.) publicaron un influyente art\u00edculo cient\u00edfico en el que acusaban a las grasas saturadas y exim\u00edan al az\u00facar del aumento de las enfermedades cardiovasculares. Tras la publicaci\u00f3n de aquel art\u00edculo, las recomendaciones diet\u00e9ticas para cuidar el coraz\u00f3n se centraron en reducir las grasas saturadas de la dieta y obviaron el papel del az\u00facar.<\/p>\n<p>\u201cSomos muy conscientes de su inter\u00e9s particular en los carbohidratos y lo trataremos tan bien como podamos\u201d, escribi\u00f3 Mark Hegsted, uno de los autores del art\u00edculo, a la Fundaci\u00f3n para la Investigaci\u00f3n del Az\u00facar de EE.UU., que le pag\u00f3 por aquel trabajo.<\/p>\n<p>\u201cD\u00e9jeme asegurarle que esto se parece bastante a lo que ten\u00edamos en mente y que estamos impacientes por verlo publicado\u201d, le contest\u00f3 John Hickson, vicepresidente de la fundaci\u00f3n de la industria azucarera, cuando Hegsted le ense\u00f1\u00f3 el art\u00edculo antes de enviarlo a la revista The New England Journal of Medicine.<\/p>\n<p>Los hechos se remontan a 1967, pero siguen siendo relevantes en la actualidad porque desenmascaran la estrategia de la industria alimentaria de tergiversar los datos cient\u00edficos, porque muestran los puntos vulnerables de la comunidad cient\u00edfica ante esta estrategia, y porque el debate sobre la influencia de los az\u00facares y de las grasas saturadas en las enfermedades cardiovasculares sigue abierto.<\/p>\n<p>El caso ha salido ahora a la luz gracias a tres investigadores de la Universidad de California en San Francisco (EE.UU.), que han localizado 27 documentos de la correspondencia entre Mark Hegsted y la direcci\u00f3n de la fundaci\u00f3n azucarera. Asimismo, han localizado 319 cartas de uno de los miembros del comit\u00e9 cient\u00edfico asesor de la fundaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de estos documentos, presentado esta semana en la revista JAMA Internal Medicine, revela que la industria azucarera de EE.UU. estaba preocupada por los estudios que a principios de los a\u00f1os sesenta relacionaban el consumo de az\u00facar con las enfermedades cardiovasculares. En aquel momento, hab\u00eda dos teor\u00edas enfrentadas sobre la relaci\u00f3n entre la dieta y los infartos, una que apuntaba a las grasas saturadas como m\u00e1ximas responsables y otra que apuntaba al az\u00facar. Hickson, vicepresidente de la fundaci\u00f3n azucarera, present\u00f3 un plan para \u201ccontrarrestar las actitudes negativas hacia el az\u00facar\u201d.<\/p>\n<p>Fueron figuras claves en este plan Mark Hegsted, Robert McGand y Fredrick Stare, tres especialistas en nutrici\u00f3n de Harvard que aceptaron publicar un art\u00edculo encargado por la industria azucarera. Deb\u00eda ser un art\u00edculo de revisi\u00f3n sobre la relaci\u00f3n de las enfermedades cardiovasculares con las grasas y los az\u00facares. Los art\u00edculos de revisi\u00f3n sintetizan los datos cient\u00edficos sobre un tema y, si se presentan en una revista cient\u00edfica importante como en este caso, suelen ser la base de las recomendaciones de salud p\u00fablica.<\/p>\n<p>Los investigadores de Harvard pusieron el \u00e9nfasis en estudios que relacionaban las enfermedades cardiovasculares con las grasas saturadas y pasaron por alto aquellos que las relacionaban con el az\u00facar. Utilizaron la artima\u00f1a de considerar significativos s\u00f3lo los niveles de colesterol \u2013que est\u00e1n relacionados con las grasas\u2013 y no los de triglic\u00e9ridos \u2013que hubieran podido desenmascarar el az\u00facar\u2013. Y no citaron que hab\u00edan recibido fondos de la Fundaci\u00f3n para la Investigaci\u00f3n del Az\u00facar, algo que en aquella \u00e9poca no era obligatorio y ahora s\u00ed lo ser\u00eda.<\/p>\n<p>Trece a\u00f1os despu\u00e9s, en 1980, el gobierno de Washington public\u00f3 su primera Gu\u00eda nutricional para los americanos. Una de las personas que participaron en la redacci\u00f3n del documento fue Mark Hegsted, que entonces ya no trabajaba en Harvard, sino que dirig\u00eda el \u00e1rea de nutrici\u00f3n del Departamento de Agricultura de EE.UU. La gu\u00eda dec\u00eda que, para prevenir las enfermedades cardiovasculares, hab\u00eda que reducir las grasas y el colesterol. No citaba el az\u00facar.<\/p>\n<p>Fuente: La Vanguardia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por una cantidad equivalente a 43.500 euros actuales, tres investigadores de la Universidad de Harvard (EE.UU.) publicaron un influyente art\u00edculo cient\u00edfico en el que acusaban a las grasas saturadas y exim\u00edan al az\u00facar del aumento de las enfermedades cardiovasculares. 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