{"id":54435,"date":"2021-04-12T11:48:57","date_gmt":"2021-04-12T17:48:57","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=54435"},"modified":"2021-04-12T11:54:36","modified_gmt":"2021-04-12T17:54:36","slug":"no-es-pereza-es-procrastinacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=54435","title":{"rendered":"No es pereza\u2026 es procrastinaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #003366;\"><strong><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/aa15.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-54436\" alt=\"aa\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/aa15.jpg\" width=\"439\" height=\"230\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/aa15.jpg 439w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/aa15-300x157.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/aa15-342x179.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 439px) 100vw, 439px\" \/><\/a>Charlotte Lieberman<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Si alguna vez has postergado una tarea importante para, digamos, poner en orden alfab\u00e9tico las especias en tu alacena, sabes que no ser\u00eda justo describirte como flojo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de todo, ordenar alfab\u00e9ticamente requiere concentraci\u00f3n y esfuerzo \u2014y, oye, tal vez hasta te esmeraste en limpiar cada frasco antes de ponerlo en su lugar\u2014. Y no es como que te hayas ido de fiesta con tus amigos o te hayas puesto a ver Netflix. Est\u00e1s limpiando, \u00a1es algo de lo que estar\u00edan orgullosos tus padres! No es pereza o mala gesti\u00f3n del tiempo. Es procrastinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si la procrastinaci\u00f3n no es flojera, entonces, \u00bfde qu\u00e9 se trata?<\/p>\n<p>Etimol\u00f3gicamente, \u201cprocrastinaci\u00f3n\u201d deriva del verbo en lat\u00edn procrastin\u0101re, postergar hasta ma\u00f1ana. Sin embargo, es m\u00e1s que postergar voluntariamente. La procrastinaci\u00f3n tambi\u00e9n deriva de la palabra del griego antiguo akrasia, hacer algo en contra de nuestro mejor juicio.<\/p>\n<p>\u201cEs hacerse da\u00f1o a uno mismo\u201d, dijo Piers Steel, un profesor de Psicolog\u00eda Motivacional en la Universidad de Calgary y el autor de The Procrastination Equation: How to Stop Putting Things Off and Start Getting Stuff Done.<\/p>\n<p>Esa autoconciencia es una pieza clave para entender por qu\u00e9 procrastinar nos hace sentir mal. Cuando procrastinamos, no solo estamos conscientes de que estamos evadiendo la tarea en cuesti\u00f3n, sino tambi\u00e9n de que hacerlo es probablemente una mala idea. Y aun as\u00ed, lo hacemos de todas maneras.<\/p>\n<p>\u201cEsta es la raz\u00f3n por la que decimos que la procrastinaci\u00f3n es esencialmente irracional\u201d, dijo Fuschia Sirois, una profesora de Psicolog\u00eda en la Universidad de Sheffield. \u201cNo tiene sentido hacer algo que sabes que tendr\u00e1 consecuencias negativas\u201d.<\/p>\n<p>Agreg\u00f3: \u201cLas personas se enganchan en este c\u00edrculo irracional de procrastinaci\u00f3n cr\u00f3nica debido a una incapacidad para manejar estados de \u00e1nimo negativos en torno a una tarea\u201d.<\/p>\n<p>Espera. \u00bfProcrastinamos debido a estados de \u00e1nimo negativos?<\/p>\n<p>En breve: s\u00ed.<\/p>\n<p>La procrastinaci\u00f3n no es un defecto del car\u00e1cter o una maldici\u00f3n misteriosa que ha ca\u00eddo en tu habilidad para administrar el tiempo, sino una manera de enfrentar las emociones desafiantes y estados de \u00e1nimo negativos generados por ciertas tareas: aburrimiento, ansiedad, inseguridad, frustraci\u00f3n, resentimiento y m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u201cLa procrastinaci\u00f3n es un problema de regulaci\u00f3n de emociones, no un problema de gesti\u00f3n de tiempo\u201d, dijo Tim Pychyl, un profesor de Psicolog\u00eda y miembro del Grupo de Investigaci\u00f3n sobre Procrastinaci\u00f3n en la Universidad Carleton en Ottawa, Canad\u00e1.<\/p>\n<p>En un estudio de 2013, Pychyl y Sirois descubrieron que la procrastinaci\u00f3n puede ser entendida como \u201cla primac\u00eda de la reparaci\u00f3n del estado de \u00e1nimo a corto plazo\u2026 por encima del objetivo de las acciones planeadas a un plazo m\u00e1s largo\u201d. Explicado de manera sencilla, la procrastinaci\u00f3n es enfocarse m\u00e1s en \u201cla urgencia inmediata de administrar los estados de \u00e1nimo negativos\u201d que en dedicarse a la tarea, dijo Sirois.<\/p>\n<p>La naturaleza particular de nuestra aversi\u00f3n depende de la tarea asignada o la situaci\u00f3n. Podr\u00eda ser debido a que la tarea misma es inherentemente poco placentera, como tener que limpiar un ba\u00f1o sucio u organizar una aburrida y larga hoja de c\u00e1lculo para tu jefe. Sin embargo, tambi\u00e9n podr\u00eda resultar de sentimientos m\u00e1s profundos relacionados con la tarea, como dudar de uno mismo, tener baja autoestima, sentir ansiedad o inseguridad. Cuando fijas la mirada en un documento en blanco, tal vez est\u00e1s pensando: \u201cNo soy lo suficientemente inteligente para escribir esto. Incluso si lo soy, \u00bfqu\u00e9 opinar\u00e1 la gente de \u00e9l? Escribir es tan dif\u00edcil. \u00bfQu\u00e9 pasa si lo hago mal?\u201d.<\/p>\n<p>Todo esto puede llevarnos a pensar que hacer a un lado el documento y en cambio limpiar los frascos de la alacena es una muy buena idea.<\/p>\n<p>No obstante, por supuesto, eso solo engloba las asociaciones negativas que tenemos con la tarea, y esos sentimientos todav\u00eda estar\u00e1n ah\u00ed cuando volvamos a ella, junto a estr\u00e9s y ansiedad aumentados, sentimientos de baja autoestima y de culpabilidad.<\/p>\n<p>De hecho, existe un cuerpo de investigaci\u00f3n completamente dedicado a los pensamientos rumiantes y sentimientos de culpabilidad que muchos de nosotros tenemos a ra\u00edz de la procrastinaci\u00f3n, los cuales son conocidos como Cogniciones Procrastinatorias. Los pensamientos que tenemos sobre procrastinaci\u00f3n suelen exacerbar nuestra angustia y estr\u00e9s, lo que contribuye a todav\u00eda m\u00e1s procrastinaci\u00f3n, dijo Sirois.<\/p>\n<p>No obstante, el alivio temporal que sentimos cuando procrastinamos es lo que realmente hace muy vicioso el c\u00edrculo. En el presente inmediato, suspender una tarea brinda alivio \u2014\u201dhas sido recompensado por procrastinar\u201d, dijo Sirois\u2014. Y el conductismo b\u00e1sico nos ha ense\u00f1ado que cuando somos recompensados por algo, tendemos a hacerlo de nuevo. Esta es precisamente la raz\u00f3n por la que la procrastinaci\u00f3n tiende a no ser un comportamiento una vez, sino un c\u00edrculo, uno que f\u00e1cilmente se convierte en un h\u00e1bito cr\u00f3nico.<\/p>\n<p>Con el paso del tiempo, la procrastinaci\u00f3n cr\u00f3nica tiene costos no solo a la productividad, sino efectos destructivos medibles en nuestra salud mental y f\u00edsica, incluidos estr\u00e9s cr\u00f3nico, angustia general psicol\u00f3gica y baja satisfacci\u00f3n con nuestra vida, s\u00edntomas de depresi\u00f3n y ansiedad, h\u00e1bitos deficientes de salud, enfermedades cr\u00f3nicas e incluso hipertensi\u00f3n y enfermedades cardiovasculares.<\/p>\n<p>Pero cre\u00ed que procrastinamos para sentirnos mejor<\/p>\n<p>Si parece ir\u00f3nico que procrastinamos para evitar sentimientos negativos, pero terminamos sinti\u00e9ndonos a\u00fan peor, es porque as\u00ed es. Y de nuevo, debemos agradecer a la evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>La procrastinaci\u00f3n es el ejemplo perfecto del sesgo del presente, la tendencia de nuestra mente a dar prioridad a necesidades a corto plazo en vez de las de a largo plazo.<\/p>\n<p>\u201cRealmente no fuimos dise\u00f1ados para pensar hacia adelante en el futuro m\u00e1s lejano porque necesit\u00e1bamos enfocarnos en proveer para nosotros mismos en el aqu\u00ed y ahora\u201d, dijo el psic\u00f3logo Hal Hershfield, un profesor de Mercadotecnia en la Facultad Anderson de Administraci\u00f3n de la Universidad de California en Los \u00c1ngeles.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n de Hershfield ha mostrado que, a nivel neuronal, percibimos a nuestros yo del futuro m\u00e1s como extra\u00f1os que como parte de nosotros mismos. Cuando procrastinamos, hay partes de nuestro cerebro que realmente piensan que las tareas que estamos suspendiendo \u2014y los sentimientos negativos que las acompa\u00f1an y que nos esperan del otro lado\u2014 son problema de alguien m\u00e1s.<\/p>\n<p>Para empeorar las cosas, somos incluso menos capaces de tomar decisiones bien analizadas y orientadas al futuro en medio de una situaci\u00f3n de estr\u00e9s. Cuando nos enfrentamos con una tarea que nos hace sentir ansiosos o inseguros, la am\u00edgdala \u2014la parte del cerebro que funciona como \u201cdetector de amenazas\u201d\u2014 percibe esa tarea como una amenaza genuina, en este caso a nuestra autoestima o nuestro bienestar. Incluso si intelectualmente reconocemos que suspender la tarea nos crear\u00e1 m\u00e1s estr\u00e9s en el futuro, nuestros cerebros est\u00e1n todav\u00eda conectados para preocuparnos m\u00e1s por eliminar la amenaza en el presente. Los investigadores llaman a esto \u201csecuestrar la am\u00edgdala\u201d.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, no podemos simplemente decirnos a nosotros mismos que dejemos de procrastinar. Y a pesar de la abundancia de los \u201ctrucos de productividad\u201d, que se enfocan en c\u00f3mo hacer m\u00e1s trabajo, estos no abordan de ra\u00edz la causa de la procrastinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>C\u00f3mo llegamos a la ra\u00edz de lo que causa la procrastinaci\u00f3n<\/p>\n<p>Debemos darnos cuenta de que, en esencia, la procrastinaci\u00f3n es un asunto de emociones, no de productividad. La soluci\u00f3n no involucra descargar una aplicaci\u00f3n de gesti\u00f3n de tiempo o aprender nuevas estrategias de autocontrol. Tiene que ver con manejar nuestras emociones de una manera diferente.<\/p>\n<p>\u201cNuestros cerebros siempre est\u00e1n buscando recompensas relativas. Si tenemos un c\u00edrculo de h\u00e1bitos alrededor de la procrastinaci\u00f3n pero no hemos encontrado una mejor recompensa, nuestro cerebro continuar\u00e1 haci\u00e9ndolo una y otra vez hasta que le demos algo mejor que hacer\u201d, dijo Judson Brewer, director de investigaci\u00f3n e innovaci\u00f3n en el Centro de Plenitud Mental de la Universidad de Brown.<\/p>\n<p>Para reconfigurar cualquier h\u00e1bito, tenemos que darle a nuestro cerebro lo que Brewer llam\u00f3 la Mejor y M\u00e1s Grande Oferta.<\/p>\n<p>En el caso de la procrastinaci\u00f3n, tenemos que encontrar una mejor recompensa que evadir, una que pueda aliviar nuestros sentimientos desafiantes en el presente sin causar da\u00f1o a nuestros yo del futuro. La dificultad de romper la adicci\u00f3n a procrastinar en particular es que existe un n\u00famero infinito de acciones sustitutas potenciales que todav\u00eda podr\u00edan ser formas de procrastinaci\u00f3n, dijo Brewer. Es por ello que la soluci\u00f3n debe ser interna, y no dependiente de cualquier cosa excepto nosotros mismos.<\/p>\n<p>Ahora ve a terminar de ordenar alfab\u00e9ticamente esos frascos de especias antes de que se convierta en lo siguiente que comiences a procrastinar.<\/p>\n<p><span style=\"color: #003366;\"><strong>Fuente: The New York Times.<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Charlotte Lieberman Si alguna vez has postergado una tarea importante para, digamos, poner en orden alfab\u00e9tico las especias en tu alacena, sabes que no ser\u00eda justo describirte como flojo. Despu\u00e9s de todo, ordenar alfab\u00e9ticamente requiere concentraci\u00f3n y esfuerzo \u2014y, oye, tal vez hasta te esmeraste en limpiar cada frasco antes de ponerlo en su lugar\u2014. 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