{"id":54590,"date":"2021-05-19T10:06:28","date_gmt":"2021-05-19T16:06:28","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=54590"},"modified":"2021-05-19T10:08:06","modified_gmt":"2021-05-19T16:08:06","slug":"la-formula-perdida-y-no-superada-del-ultrarresistente-cemento-romano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=54590","title":{"rendered":"La f\u00f3rmula perdida y no superada del ultrarresistente cemento romano"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #003366;\"><strong><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/aa24.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-54591\" alt=\"aa\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/aa24.jpg\" width=\"400\" height=\"196\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/aa24.jpg 400w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/aa24-300x147.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/aa24-342x167.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a>Antonio Ort\u00ed*<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Los antiguos romanos construyeron diques marinos que han resistido el embate de las olas durante veinti\u00fan siglos. Tambi\u00e9n edificaron puentes, acueductos y anfiteatros que todav\u00eda se mantienen en pie, a diferencia de construcciones m\u00e1s modernas que en doscientos a\u00f1os se han venido abajo. Ello ha llevado a varios equipos internacionales de ge\u00f3logos e ingenieros a buscar pistas sobre la composici\u00f3n exacta del cemento utilizado durante el Imperio romano. Sin embargo, su f\u00f3rmula magistral contin\u00faa siendo un misterio comparable al de la Coca-Cola.<\/p>\n<p>Basta observar el puente Fabricio, el m\u00e1s antiguo de Roma, para comprobar la extraordinaria durabilidad y resistencia de las construcciones romanas. Pese a levantarse en el a\u00f1o 62 a.C., sigue permitiendo a los viandantes cruzar desde la orilla este del r\u00edo T\u00edber hasta la isla Tiberina. Pero los ejemplos son incontables: el puerto hexagonal de Trajano que el emperador romano hizo construir entre Ostia y Fiumicino para alojar a los grandes nav\u00edos venidos desde todos los mares para aprovisionar de mercanc\u00edas a la capital del Imperio, sigue ah\u00ed, intacto, como hace dos mil a\u00f1os.<\/p>\n<p>Y lo mismo cabe decir de muchos puentes esparcidos por Europa, algunos todav\u00eda en uso, de los cimientos de edificios hist\u00f3ricos existentes en Roma o Florencia, de la c\u00fapula del Pante\u00f3n de Roma (construida aproximadamente en el a\u00f1o 113 d.C., casi 2000 a\u00f1os despu\u00e9s, sigue siendo la mayor c\u00fapula de hormig\u00f3n no armado del mundo), del puente de Alc\u00e1ntara (C\u00e1ceres) y de tantas infraestructuras longevas esparcidas por el viejo continente, el oeste de Asia y el norte de \u00c1frica.<\/p>\n<p>La llamada \u201crevoluci\u00f3n del hormig\u00f3n\u201d comenz\u00f3 con la Rep\u00fablica romana en el 509 a.C. y floreci\u00f3 con la llegada del Imperio romano en el 27 a.C. Los romanos basaron su expansi\u00f3n territorial en la ingenier\u00eda, por lo que se vieron obligados a acometer grandes obras para administrar sus posesiones.<\/p>\n<p>Para tal fin crearon v\u00edas (seg\u00fan la Universidad de Stanford, en el a\u00f1o 200 de nuestra era, cuando el poder de Roma se encontraba en su m\u00e1ximo apogeo, las v\u00edas que recorr\u00edan el Imperio en esta \u00e9poca abarcaban 85.000 kil\u00f3metros, para cubrir y comunicar cerca de seis millones de kil\u00f3metros cuadrados) puentes, almacenes, puertos, acueductos, anfiteatros, termas, etc. Es en esta \u00e9poca cuando los antiguos romanos generalizan el uso de arcos, c\u00fapulas y b\u00f3vedas.<\/p>\n<p>Pero, para construirlos, necesitaban un material incre\u00edblemente resistente: el hormig\u00f3n romano. Los documentos hist\u00f3ricos sobre este material escasean, pero se sabe que fue profusamente utilizado a partir del a\u00f1o 150 a.C., aunque algunos estudiosos afirman que bien pudo desarrollarse un siglo antes.<\/p>\n<p>Sin embargo, con la ca\u00edda del Imperio romano, la receta exacta se perdi\u00f3 por completo. En De Architectura, el mayor tratado arquitect\u00f3nico que se conserva de la Antig\u00fcedad cl\u00e1sica, Marco Vitruvio Poli\u00f3n, el que fuera arquitecto de Julio C\u00e9sar durante su juventud, dej\u00f3 algunas pistas.<\/p>\n<p>Para el cemento utilizado en los edificios, Vitruvio describi\u00f3 una proporci\u00f3n de una parte de cal por tres de puzolana, una arena volc\u00e1nica procedente de los lechos de Pozzuoli (\u201cpocitos\u201d, en lat\u00edn, nombre adoptado en honor de los antiguos pozos de agua volc\u00e1nica existentes en esta parte de la regi\u00f3n de Campania, en la zona volc\u00e1nica pr\u00f3xima al Vesuvio, cuyas aguas, pensaban los romanos, curaban la esterilidad). Para los trabajos subacu\u00e1ticos, en cambio, Vitrubio especific\u00f3 una parte de cal por dos de puzolana.<a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/aa112.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-54592\" alt=\"aa1\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/aa112.jpg\" width=\"400\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/aa112.jpg 400w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/aa112-300x180.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/aa112-342x205.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El erudito romano Plinio el Viejo describi\u00f3 en Historia natural, un compendio del saber existente en el siglo I de la era cristiana, c\u00f3mo las estructuras creadas con esta argamasa se convert\u00edan en \u201cuna sola masa de piedra, inexpugnable para las olas y cada d\u00eda m\u00e1s fuerte\u201d.<\/p>\n<p>Los ingenieros y arquitectos modernos se han maravillado durante mucho tiempo con la solidez y firmeza del hormig\u00f3n romano. Ello ha impulsado a equipos de investigadores a visitar espigones, muelles y diques para estudiar sus propiedades. El Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley de EE.UU., por ejemplo, quiso averiguar c\u00f3mo algunos muros de hormig\u00f3n hab\u00edan resistido impasibles el paso del tiempo e incluso sobrevivido al terremoto de 1349.<\/p>\n<p>Utilizando tecnolog\u00edas muy avanzadas, como la espectroscopia Raman, los ge\u00f3logos han analizado muestras de mortero romano de 0,3 mil\u00edmetros de grosor con haces de rayos X para aprender m\u00e1s sobre la estructura de sus cristales. \u00bfLa conclusi\u00f3n? Los romanos eran incre\u00edblemente ingeniosos, por lo que es posible, se\u00f1ala Marie Jackson, cient\u00edfica del Departamento de Ingenier\u00eda Civil y Medioambiental de la Universidad de California, que observaran c\u00f3mo la ceniza de las erupciones volc\u00e1nicas cristalizaba en una roca duradera.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n liderada por Jackson comenz\u00f3 durante el a\u00f1o sab\u00e1tico que esta ge\u00f3loga pas\u00f3 en Roma para demostrar que Plinio el Viejo no exageraba y que el agua del mar que se filtraba en los diques marinos, a trav\u00e9s del hormig\u00f3n, favorec\u00eda su resistencia. Seg\u00fan ha declarado Jackson posteriormente, los romanos utilizaron rocas procedentes de los volcanes del Golfo de N\u00e1poles para fabricar el hormig\u00f3n que utilizaron en Italia, pero, en cambio, en el caso de los acueductos espa\u00f1oles emplearon agua dulce.<\/p>\n<p>Otro descubrimiento sorprendente es que los romanos manejaron un mineral muy raro, llamado tobermorita aluminosa. Al parecer, la tobermorita aluminosa se formaba cuando el agua de mar se filtraba a trav\u00e9s del hormig\u00f3n de los rompeolas y muelles, disolviendo la ceniza volc\u00e1nica y permitiendo la formaci\u00f3n de nuevos minerales que, al reaccionar qu\u00edmicamente con el agua del mar, reforzaban la matriz. Este tipo de cristalizaci\u00f3n solo se ha observado en lugares como el volc\u00e1n Surtsey, en Islandia, informa la revista Nature, tras apuntar que, en lugar de corroerse con el tiempo, el hormig\u00f3n romano ten\u00eda propiedades autocurativas y parec\u00eda fortalecerse con su exposici\u00f3n a los elementos, particularmente al agua marina.<\/p>\n<p>El hormig\u00f3n romano es de gran inter\u00e9s cient\u00edfico no solo por su inigualable resistencia y durabilidad, sino tambi\u00e9n por las ventajas medioambientales que ofrece. En la actualidad, la mayor\u00eda de los hormigones modernos se aglutinan con cemento de Portland. Para fabricarlo, es necesario calentar una mezcla de piedra caliza y arcilla a 1.450 grados Celsius, un proceso que libera hasta el 7% de la cantidad total de di\u00f3xido carbono que se emite a la atm\u00f3sfera cada a\u00f1o. El mortero romano, en cambio, se calcina a una temperatura m\u00e1s baja (900 grados), lo que implica una importante reducci\u00f3n de las emisiones contaminantes.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos destacan que las construcciones modernas de hormig\u00f3n comienzan a dar se\u00f1ales de desgaste a partir de los 50 a\u00f1os, un lapso de tiempo rid\u00edculo en comparaci\u00f3n con algunas de las obras de ingenier\u00eda romana. El problema es que las cenizas volc\u00e1nicas no abundan en el planeta.<\/p>\n<p>Anteriormente a los romanos, los griegos usaban una argamasa calc\u00e1rea que, al secar, hac\u00eda de aglomerante. Sin embargo, los romanos descubrieron que los materiales volc\u00e1nicos que usaban reaccionaban con el agua, como lo hace desde el a\u00f1o 1824 el cemento de Portland, el nombre elegido por James Parker y Joseph Aspdin al patentarlo por su color oscuro, similar a la piedra de la isla de Portland del canal de la Mancha.<\/p>\n<p>Aunque el hormig\u00f3n romano era mejor que muchos hormigones de baja calidad que se siguen fabricando en la actualidad, muy probablemente no era superior a los buenos hormigones contempor\u00e1neos. No obstante, el romano, afirman los cient\u00edficos, podr\u00eda seguir siendo muy \u00fatil en determinados contextos. Marie Jackson sugiri\u00f3 que podr\u00eda usarse para construir el malec\u00f3n de la laguna de Swansea (Reino Unido), frente a la costa sur de Gales, para aprovechar la energ\u00eda de las mareas. La raz\u00f3n que esgrimi\u00f3 es que la laguna tendr\u00eda que estar operativa, como m\u00ednimo, durante 120 a\u00f1os para amortizar los costes de construcci\u00f3n del proyecto, en tanto el acero que reforzar\u00eda un dique de hormig\u00f3n convencional, dijo Jackson, se corroe en 60 a\u00f1os.<br \/>\nAsimismo, se ha encontrado algo similar a cemento romano en los gruesos muros de hormig\u00f3n de un reactor nuclear japon\u00e9s. Seg\u00fan dijeron cient\u00edficos de la Universidad de Nagoya en un comunicado, la formaci\u00f3n accidental de torbemorita aluminosa aument\u00f3 la resistencia de las paredes m\u00e1s de tres veces, seg\u00fan un estudio publicado en Materials and Design.<\/p>\n<p>\u00abDescubrimos que los hidratos de cemento y los minerales que forman las rocas reaccionaban de forma similar a lo que ocurre en el hormig\u00f3n romano, aumentando significativamente la resistencia de los muros de la central nuclear\u00bb, declar\u00f3 Ippei Maruyama, ingeniero medioambiental de la Universidad de Nagoya.<\/p>\n<p>Maruyama y sus colegas descubrieron que se formaba tobermorita aluminosa en las paredes de hormig\u00f3n de un reactor nuclear cuando se manten\u00edan temperaturas de 40-55\u00b0C durante 16,5 a\u00f1os. Las muestras se tomaron en la central nuclear de Hamaoka (Jap\u00f3n), que funcion\u00f3 de 1976 a 2009.<\/p>\n<p>Los an\u00e1lisis en profundidad mostraron que las gruesas paredes del reactor eran capaces de retener la humedad. Los minerales utilizados para fabricar el hormig\u00f3n reaccionaron en presencia de esta agua, aumentando la disponibilidad de iones de silicio y aluminio y el contenido alcalino de la pared. Esto condujo finalmente a la formaci\u00f3n de tobermorita aluminosa.<\/p>\n<p>\u201cEntonces, \u00bfpor qu\u00e9 no volver al hormig\u00f3n romano?\u201d, se pregunta el diario Corriere della Sera. \u201cLa receta est\u00e1 ah\u00ed, pero falta el conocimiento de las &#8216;dosis&#8217; exactas\u201d, a\u00f1ade el art\u00edculo, para finalizar que no se puede descartar que en un futuro pr\u00f3ximo volvamos a construir con cemento romano.<\/p>\n<p><span style=\"color: #003366;\"><strong>*lavanguardia.com<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antonio Ort\u00ed* Los antiguos romanos construyeron diques marinos que han resistido el embate de las olas durante veinti\u00fan siglos. Tambi\u00e9n edificaron puentes, acueductos y anfiteatros que todav\u00eda se mantienen en pie, a diferencia de construcciones m\u00e1s modernas que en doscientos a\u00f1os se han venido abajo. 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