{"id":55548,"date":"2023-01-04T09:16:00","date_gmt":"2023-01-04T15:16:00","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=55548"},"modified":"2023-01-04T09:16:00","modified_gmt":"2023-01-04T15:16:00","slug":"crisis-de-extincion-un-millon-de-especies-al-borde-del-abismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=55548","title":{"rendered":"Crisis de extinci\u00f3n: un mill\u00f3n de especies al borde del abismo"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #003366;\"><strong><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/aa.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-55549\" alt=\"aa\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/aa.jpg\" width=\"400\" height=\"266\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/aa.jpg 400w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/aa-300x199.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/aa-342x227.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a>Katy Daigle, Julia Janicki | La marea clim\u00e1tica<\/strong><\/span><\/p>\n<p>En un escenario de tasa de extinci\u00f3n normal, se habr\u00edan necesitado un m\u00ednimo de 800 a\u00f1os (y un m\u00e1ximo de 10.000) para el elevado n\u00famero de extinciones de vertebrados que hemos visto en el \u00faltimo siglo. En este punto, es urgente proteger y conservar el planeta y la vida que habita en \u00e9l.<\/p>\n<p>La naturaleza est\u00e1 en crisis y la situaci\u00f3n no hace sino empeorar. A medida que las especies desaparecen a un ritmo no visto en 10 millones de a\u00f1os, m\u00e1s de un mill\u00f3n de ellas se encuentran actualmente al borde de la extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la comunidad cient\u00edfica, los humanos est\u00e1n impulsando esta crisis de extinci\u00f3n a trav\u00e9s de actividades que se apoderan de los h\u00e1bitats de los animales, contaminan la naturaleza y alimentan el calentamiento global. El acuerdo mundial para proteger la naturaleza acordado el 19 de diciembre durante la COP15 es potencialmente positivo, y los cient\u00edficos instan a las naciones del mundo a garantizar que el acuerdo sea un \u00e9xito.<\/p>\n<p>Cuando se pierde una especie animal desaparece con ella todo un conjunto de caracter\u00edsticas: genes, comportamientos, actividades e interacciones con otras plantas y animales que pueden haber tardado miles o millones \u2013incluso miles de millones\u2013 de a\u00f1os en evolucionar.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se pierde la funci\u00f3n que esa especie desempe\u00f1aba dentro de un ecosistema, ya sea polinizar determinadas plantas, remover los nutrientes del suelo, fertilizar los bosques o mantener a raya a otras poblaciones animales, entre otras cosas. Si esa funci\u00f3n era crucial para la salud de un ecosistema, la desaparici\u00f3n de los animales puede provocar la transformaci\u00f3n de un paisaje. Si se pierden demasiadas especies, los resultados pueden ser catastr\u00f3ficos y provocar el colapso de todo el sistema.<\/p>\n<p>Desaparecidos para siempre<\/p>\n<p>En los \u00faltimos cinco siglos, cientos de animales \u00fanicos han desaparecido en todo el mundo, como el ave no voladora Dodo, extinguida de la isla Mauricio a finales del siglo XVII.<\/p>\n<p>En muchos casos, la culpa ha sido del ser humano \u2013primero por la pesca o la caza, como en el caso de la subespecie de cebra Quagga, de Sud\u00e1frica, cazada hasta su extinci\u00f3n a finales del siglo XIX\u2013 y, m\u00e1s recientemente, por actividades que contaminan, perturban o se apoderan de h\u00e1bitats salvajes.<\/p>\n<p>Antes de que una especie se extinga, ya puede considerarse \u00abfuncionalmente extinguida\u00bb. Es decir, que no quedan suficientes individuos para garantizar su supervivencia. Las extinciones m\u00e1s recientes han permitido a los humanos interactuar con los \u00faltimos individuos conocidos de algunas especies, conocidos como endling. Cuando se extinguen, es el final de esas l\u00edneas evolutivas, como ocurri\u00f3 en estos casos emblem\u00e1ticos:<\/p>\n<p>\u2013 Toughie fue el \u00faltimo individuo conocido de la rana arbor\u00edcola de extremidades marginales de Rabb. El hongo quitridio hab\u00eda aniquilado a todas las especies de su especie, salvo unas pocas docenas, en su h\u00e1bitat natural de Panam\u00e1. En su \u00faltima morada, el Jard\u00edn Bot\u00e1nico de Atlanta, Toughie llamaba en vano por una pareja que no exist\u00eda. Muri\u00f3 en 2016.<\/p>\n<p>\u2013 La historia de la paloma mensajera Martha es un cuento con moraleja para la conservaci\u00f3n: en la d\u00e9cada de 1850 todav\u00eda hab\u00eda millones de palomas mensajeras, pero acabaron siendo cazadas hasta su extinci\u00f3n, ya que las medidas de conservaci\u00f3n solo se tomaron cuando la especie hab\u00eda pasado el punto de no retorno. Martha, la \u00faltima, muri\u00f3 en 1914 en el zoo de Cincinnati.<\/p>\n<p>\u2013 El Solitario George, encontrado en 1971, era la \u00faltima tortuga de la isla Pinta de Ecuador. Desde el siglo XVII, se cazaban unos 200.000 ejemplares por su carne. Posteriormente, tuvieron que competir por el alimento tras la llegada de las cabras a la isla en la d\u00e9cada de 1950. Los cient\u00edficos intentaron salvar la especie mediante la cr\u00eda en cautividad antes de que George muriera en 2012.<\/p>\n<p>\u2013 Ben o Benjamin era el \u00faltimo tilacino conocido en el mundo, un carn\u00edvoro marsupial tambi\u00e9n conocido como tigre de Tasmania. El animal recibi\u00f3 el estatus de protecci\u00f3n solo dos meses antes de que Benjamin muriera en 1936 en el zool\u00f3gico de Beaumaris, en Tasmania.<\/p>\n<p>Al l\u00edmite<\/p>\n<p>Hay algunas especies que pronto podr\u00edan verse reducidas a sus propios confines. La vaquita marina, la marsopa m\u00e1s peque\u00f1a del mundo y en peligro cr\u00edtico de extinci\u00f3n en M\u00e9xico, solo cuenta con 18 ejemplares en libertad, ya que sus poblaciones han sido devastadas por las redes de pesca.<\/p>\n<p>La subespecie de rinoceronte blanco del norte, el segundo mam\u00edfero terrestre m\u00e1s grande despu\u00e9s de los elefantes, no tiene esperanzas de recuperarse tras la muerte del \u00faltimo macho en 2018. Solo quedan una hembra y su hija.<\/p>\n<p>Estas historias terminales importan \u2013explican los cient\u00edficos\u2013, precisamente porque muchas extinciones ocurren fuera de nuestra vista. \u00abEn alg\u00fan lugar del n\u00facleo de nuestra humanidad, reconocemos a estas criaturas, nos conmueve su historia y sentimos compasi\u00f3n \u2013y tal vez tambi\u00e9n una obligaci\u00f3n moral\u2013 por ayudar\u00bb, cuenta Paula Ehrlich, presidenta y directora ejecutiva de la Fundaci\u00f3n E.O. Wilson para la Biodiversidad.<\/p>\n<p>El rinoceronte blanco del norte no es solo una parte del mundo, cuenta la experta. Es un mundo en s\u00ed mismo (con su propio ecosistema) que adem\u00e1s siega los campos cuando pasta, fertiliza las tierras por las que camina, y tiene insectos que se posan en su piel y que luego las aves atrapan para alimentarse. \u00abComprender todo lo que un animal es y hace por el mundo nos ayuda a entender que nosotros tambi\u00e9n formamos parte de la naturaleza, y que la necesitamos para sobrevivir\u00bb, afirma Ehrlich.<\/p>\n<p>Extinci\u00f3n a lo largo del tiempo<\/p>\n<p>A diferencia de los endlings, la mayor\u00eda de las especies desaparecen en la naturaleza sin que la gente se d\u00e9 cuenta. Los cient\u00edficos cuentan 881 especies animales extinguidas desde 1500, fecha de los primeros registros de la Uni\u00f3n Internacional para la Conservaci\u00f3n de la Naturaleza (UICN), la autoridad cient\u00edfica mundial sobre el estado de la naturaleza y la vida salvaje. Sin embargo, se trata de una estimaci\u00f3n extremadamente conservadora de la extinci\u00f3n de especies en los \u00faltimos cinco siglos, ya que solo representa los casos resueltos con un alto grado de certeza.<\/p>\n<p>Si incluimos las especies animales que los cient\u00edficos sospechan que podr\u00edan extinguirse, la cifra se dispara a 1.473. El list\u00f3n est\u00e1 muy alto para declarar extinguida una especie, una tarea aleccionadora que los cient\u00edficos ya se muestran reacios a realizar.<\/p>\n<p>\u00abEs dif\u00edcil demostrar lo negativo, demostrar que no se puede encontrar\u00bb, afirma Sean O\u2019Brien, ecologista que dirige la organizaci\u00f3n sin \u00e1nimo de lucro NatureServe, que trabaja para establecer datos definitivos sobre las especies norteamericanas. \u00abY es emocional. Un bot\u00e1nico no quiere declararla extinta porque ese acto se siente como un fracaso\u00bb.<\/p>\n<p>Entre los vertebrados terrestres, o animales terrestres con columna vertebral, 322 especies han sido declaradas extintas desde 1500. Si a\u00f1adimos el n\u00famero de especies posiblemente extinguidas, la cifra asciende a 573.<\/p>\n<p>Para los anfibios amantes de la humedad, vulnerables tanto a la contaminaci\u00f3n como a la sequ\u00eda, la situaci\u00f3n es especialmente sombr\u00eda, ya que la tasa de extinci\u00f3n ha aumentado en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Solo 37 especies han sido declaradas extintas con un alto grado de certeza desde 1500, pero los cient\u00edficos sospechan que m\u00e1s de otras 100 han desaparecido en los \u00faltimos 30-40 a\u00f1os, seg\u00fan un estudio de 2015 publicado en la revista Science Advances.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos avistamientos registrados aumentan con el tiempo, sobre todo a partir de mediados del siglo XIX, cuando comenz\u00f3 la Revoluci\u00f3n Industrial. Esto demuestra que los animales han estado cada vez m\u00e1s en peligro, pero tambi\u00e9n que nuestro conocimiento de la naturaleza ha mejorado a medida que estudiamos y vigilamos m\u00e1s especies.<\/p>\n<p>Hay muchas especies rese\u00f1ables entre las que han desaparecido desde 1500. El Dodo se vio por \u00faltima vez en 1662, 65 a\u00f1os despu\u00e9s de su primera aparici\u00f3n. La tortuga de la isla Pinta se vio por \u00faltima vez en estado salvaje en 1972.<\/p>\n<p>Algunas desapariciones han provocado protestas p\u00fablicas, como la declaraci\u00f3n de extinci\u00f3n en 2016 de la peque\u00f1a especie de murci\u00e9lago pipistrelle de la Isla de Navidad, visto por \u00faltima vez en 2009. Fue la primera extinci\u00f3n de mam\u00edferos registrada en Australia en 50 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Perder cientos de especies en unos 500 a\u00f1os puede no parecer significativo cuando hay millones m\u00e1s que a\u00fan viven en el planeta. Pero la velocidad a la que est\u00e1n desapareciendo las especies no tiene precedentes en los \u00faltimos 10 millones de a\u00f1os. \u00abEstamos perdiendo especies m\u00e1s r\u00e1pido de lo que pueden evolucionar\u00bb, se\u00f1ala O\u2019Brien.<\/p>\n<p>Extinciones masivas<\/p>\n<p>Muchos animales se han extinguido de forma natural o por causas ajenas a la actividad humana. En un medioambiente sano, a medida que las especies mueren de forma natural, otras nuevas evolucionan y se mantiene un equilibrio evolutivo. Esto es lo que los cient\u00edficos consideran una tasa de extinci\u00f3n normal o de fondo.<\/p>\n<p>Pero cuando la tasa de extinci\u00f3n es tan alta que m\u00e1s del 75% de las especies del mundo se extinguen en un plazo relativamente corto de menos de 2 millones de a\u00f1os, se considera que se ha producido una extinci\u00f3n masiva.<\/p>\n<p>Esto ha ocurrido cinco veces en los \u00faltimos 500 millones de a\u00f1os, lo que sabemos gracias al estudio del registro f\u00f3sil de la Tierra, con capas y capas de sedimentos que han enterrado los restos de animales a lo largo del tiempo. Cuando se encuentra una capa con un n\u00famero grande y diverso de animales, los especialistas pueden ver que se produjo una mortandad masiva. Es por ello que los cient\u00edficos advierten de que hemos entrado en una sexta extinci\u00f3n masiva.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el art\u00edculo publicado en 2015 por Science Advances, en un escenario de ritmo de extinci\u00f3n normal, habr\u00edan sido necesarios un m\u00ednimo de 800 a\u00f1os (y un m\u00e1ximo de 10.000) para que se produjera el elevado n\u00famero de extinciones de vertebrados que hemos visto en el \u00faltimo siglo.<\/p>\n<p>\u00abA pesar de nuestros mejores esfuerzos, se estima que la tasa de extinci\u00f3n sigue siendo 1.000 veces mayor que antes de que los humanos entraran en escena\u00bb, cuenta Ehrlich. \u00abA este ritmo, la mitad habr\u00e1 desaparecido a finales de siglo\u00bb.<\/p>\n<p>Desconocida y a\u00fan amenazada<\/p>\n<p>Por malo que parezca, los cient\u00edficos afirman que la realidad es, probablemente, a\u00fan peor. Fijarse solo en las extinciones de especies no da una imagen completa, en parte porque los especialistas son muy conservadores a la hora de decir que una especie ha desaparecido. Por ejemplo, aunque Toughie era el \u00faltimo individuo conocido de su especie, la UICN la clasifica como \u00aben peligro cr\u00edtico, posiblemente extinta\u00bb.<\/p>\n<p>Y lo que es m\u00e1s importante, existe una inmensa reserva de especies que a\u00fan no hemos descubierto. Los cient\u00edficos han identificado alrededor de 1,2 millones de especies en el mundo, pero calculan que hay unos 8,7 millones. Eso nos deja unos 7,5 millones de especies que creemos que existen pero de las que no sabemos nada, ni siquiera si est\u00e1n en peligro o no.<\/p>\n<p>\u00abSabiendo lo que sabemos sobre el impacto del cambio clim\u00e1tico y la p\u00e9rdida de h\u00e1bitat, es dif\u00edcil imaginar que miles, si no millones, de especies no est\u00e9n en proceso de extinci\u00f3n en estos momentos\u00bb, explica O\u2019Brien.<\/p>\n<p>La conservaci\u00f3n da esperanzas ante el declive de las poblaciones<\/p>\n<p>La UICN utiliza una serie de categor\u00edas para describir el estado de una especie como forma de identificar cu\u00e1les est\u00e1n en problemas y cu\u00e1ndo hay que ayudarlas. Pero el hecho de que una especie est\u00e9 clasificada como \u00abpreocupaci\u00f3n menor\u00bb o \u00abcasi amenazada\u00bb no significa que sus poblaciones sean estables.<\/p>\n<p>Los leones africanos, por ejemplo, llevan d\u00e9cadas catalogados como \u00abvulnerables\u00bb, pero su n\u00famero descendi\u00f3 un 43% entre 1993 y 2014, cuando se dispuso de los \u00faltimos datos poblacionales. Los dugongos, mam\u00edferos marinos regordetes tambi\u00e9n conocidos como vacas marinas, figuran en la lista mundial como \u00abvulnerables\u00bb, incluso cuando la ca\u00edda de sus poblaciones en \u00c1frica Oriental y Nueva Caledonia se actualiz\u00f3 a \u00aben peligro\u00bb en diciembre.<\/p>\n<p>El declive de una o varias poblaciones de una especie puede marcar el inicio de una tendencia hacia la extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>A pesar de lo preocupante que pueda parecer la situaci\u00f3n a escala mundial, hay motivos para la esperanza. El reci\u00e9n adoptado Marco Global para la Biodiversidad de Kunming-Montreal durante la COP15 guiar\u00e1 los esfuerzos mundiales de conservaci\u00f3n durante esta d\u00e9cada hasta 2030. Entre otras cosas, el acuerdo prev\u00e9 proteger el 30% de las zonas terrestres y marinas del planeta para finales de la d\u00e9cada.<\/p>\n<p>\u00abEs abrumador pensar que hay especies al borde de la extinci\u00f3n\u00bb, afirma O\u2019Brien. \u00abPero luego los conservacionistas con los que trabajo me recuerdan lo mucho que le importa a la gente\u00bb.<\/p>\n<p>Entre 1993 y 2020, medidas de conservaci\u00f3n como la restauraci\u00f3n del h\u00e1bitat o la cr\u00eda en cautividad ayudaron a evitar la extinci\u00f3n de hasta 32 especies de aves y hasta 16 de mam\u00edferos en todo el mundo, seg\u00fan las estimaciones conservadoras de un estudio de 2020 publicado en la revista Conservation Letters.<\/p>\n<p>\u00abLa ciencia est\u00e1 democratizando la informaci\u00f3n para que cada pa\u00eds sepa qu\u00e9 tiene que hacer y d\u00f3nde\u00bb, explica Ehrlich, de la Fundaci\u00f3n Wilson, que trabaja para identificar los mejores lugares del mundo para proteger la biodiversidad y dar prioridad a la naturaleza. Antes de morir el a\u00f1o pasado, Edward O. Wilson abogaba por poner la mitad del planeta bajo conservaci\u00f3n y calculaba que as\u00ed se salvar\u00eda el 85% de las especies del mundo.<\/p>\n<p>\u00abHumildemente, tenemos que hacer todo lo que podamos para protegerlas ahora\u00bb, remata Ehrlich. \u00abEntendemos mejor la compleja red de vida que sustenta la naturaleza, y a nosotros, como parte de la naturaleza\u00bb.<\/p>\n<p>Reportaje de Katy Daigle en Washington D.C. y Julia Janicki en Par\u00eds. Edici\u00f3n de Diane Craft.<\/p>\n<p>Fuente: https:\/\/www.climatica.lamarea.com\/crisis-extincion-millon-especies\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Katy Daigle, Julia Janicki | La marea clim\u00e1tica En un escenario de tasa de extinci\u00f3n normal, se habr\u00edan necesitado un m\u00ednimo de 800 a\u00f1os (y un m\u00e1ximo de 10.000) para el elevado n\u00famero de extinciones de vertebrados que hemos visto en el \u00faltimo siglo. 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