{"id":6285,"date":"2012-04-08T12:00:21","date_gmt":"2012-04-08T18:00:21","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=6285"},"modified":"2012-04-08T12:00:21","modified_gmt":"2012-04-08T18:00:21","slug":"madera-del-siglo-xxi%e2%80%9d-se-produce-en-nicaragua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=6285","title":{"rendered":"\u00abMadera del siglo XXI\u201d se produce en Nicaragua"},"content":{"rendered":"<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong><a rel=\"attachment wp-att-6286\" href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=6286\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-6286\" title=\"bamb\u00fa\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/bamb\u00fa.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"253\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/bamb\u00fa.jpg 250w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/bamb\u00fa-50x50.jpg 50w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/bamb\u00fa-70x70.jpg 70w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/bamb\u00fa-55x55.jpg 55w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><\/a>* El bamb\u00fa crece en campos donde antiguamente se le despreciaba y se le miraba como un estorbo que hab\u00eda que arrancar para dar espacio a otros cultivos<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p>Mike Wooldridge<\/p>\n<p>La imagen del bamb\u00fa est\u00e1 sufriendo una transformaci\u00f3n. Tal es as\u00ed que algunos lo llaman la madera del siglo XXI.<\/p>\n<p>Hoy d\u00eda, uno puede comprar un par de medias de bamb\u00fa o usarlo para construir las paredes de una casa.<\/p>\n<p>Cada vez m\u00e1s se reconoce el valor de este material, no s\u00f3lo porque puede ser utilizado de numerosas formas -dicen que tiene hasta 1.500 usos- sino tambi\u00e9n por sus beneficios ambientales: tiene una capacidad inigualable de capturar di\u00f3xido de carbono.<\/p>\n<p><strong>Reconocido por todos<\/strong><\/p>\n<p>\u00abDesde el campo hasta el bosque, desde los estudios de dise\u00f1o hasta los laboratorios, desde los cient\u00edficos hasta aquellos con poder pol\u00edtico, la gente reconoce cada vez m\u00e1s el potencial de este recurso renovable\u00bb, dice Michael Abadie, presidente de la Organizaci\u00f3n Mundial del Bamb\u00fa.<\/p>\n<p>Las nuevas tecnolog\u00edas para procesarlo industrialmente han marcado una diferencia, y ahora el bamb\u00fa puede competir efectivamente en los mercados occidentales con otros productos madereros.<\/p>\n<p>Se estima que el mercado mundial de este producto mueve unos US$10.000 millones y la Organizaci\u00f3n Mundial del Bamb\u00fa cree que esta cifra podr\u00eda duplicarse en cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>\u00abJoven con espinillas\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>En el este de Nicaragua la poblaci\u00f3n local consideraba al bamb\u00fa como un producto de poco valor. Es m\u00e1s, representaba un problema -en el sentido de que hab\u00eda que cortar las ca\u00f1as para despejar un terreno y dejarlo listo para el cultivo- y no una oportunidad.<\/p>\n<p>Pero en las mismas tierras que fueron deforestadas para hacer espacio a la agricultura y la ganader\u00eda, ahora est\u00e1n creciendo plantas de bamb\u00fa.<\/p>\n<p>\u00abPuedes ver los huequitos donde se plantaron. En este momento el bamb\u00fa es como una joven llena de espinillas que a\u00fan no ha llegado a la pubertad\u00bb, dice John Vogel, un nicarag\u00fcense que coordina las operaciones de una empresa brit\u00e1nica que invierte en bamb\u00fa.<\/p>\n<p>\u00c9sta es la planta que m\u00e1s r\u00e1pido crece en el mundo. Est\u00e1 lista para cosechar en un a\u00f1o y es sostenible incluso despu\u00e9s de cuatro o cinco a\u00f1os, en contraste con las maderas tropicales duras t\u00edpicas que tardan m\u00e1s en madurar y que pueden cosecharse solo una vez.<\/p>\n<p><strong>Vecino cercano<\/strong><\/p>\n<p>Vogel es un apasionado del bamb\u00fa y las oportunidades que esta planta le puede traer a su pa\u00eds, que busca dejar atr\u00e1s un pasado marcado por la guerra civil y las turbulencias pol\u00edticas y un presente donde reina la pobreza.<\/p>\n<p>Desde hace a\u00f1os China es el mayor productor de bamb\u00fa y recientemente se ha beneficiado con su creciente demanda.<\/p>\n<p>Pero desde esta regi\u00f3n de Nicaragua, resulta m\u00e1s f\u00e1cil acceder al mercado potencialmente enorme que es Estados Unidos.<\/p>\n<p>La inversi\u00f3n en bamb\u00fa est\u00e1 teniendo un efecto positivo en los trabajadores de las plantaciones locales. Ahora hay m\u00e1s trabajo, sobre todo para muchas mujeres que estaban desempleadas y tambi\u00e9n para los hombres que antes ten\u00edan que viajar a Costa Rica en busca de oportunidades.<\/p>\n<p><strong>\u00bfRiesgos pol\u00edticos?<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p>Pese a los beneficios obvios, es importante no perder de vista los riegos de apostar por este material.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista pr\u00e1ctico existe el riesgo de inundaciones en la regi\u00f3n y de pestes.<\/p>\n<p>Y para los inversores, hay un riesgo pol\u00edtico asociado con la inestabilidad de los pa\u00edses productores.<\/p>\n<p>Los locales dicen que hay demasiados prejuicios en torno a Nicaragua. Insisten en que se han tomado las medidas necesarias para proteger los intereses de los inversores.<\/p>\n<p>Y aunque todav\u00eda queda mucho camino para que podamos referirnos con propiedad a esta planta como la madera del siglo XXI, al menos las plantaciones de bamb\u00fa est\u00e1n poco a poco ganando terreno.<\/p>\n<p>BBC, Nicaragua<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* El bamb\u00fa crece en campos donde antiguamente se le despreciaba y se le miraba como un estorbo que hab\u00eda que arrancar para dar espacio a otros cultivos Mike Wooldridge La imagen del bamb\u00fa est\u00e1 sufriendo una transformaci\u00f3n. Tal es as\u00ed que algunos lo llaman la madera del siglo XXI. 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