{"id":6290,"date":"2012-04-08T12:31:04","date_gmt":"2012-04-08T18:31:04","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=6290"},"modified":"2012-04-08T12:31:04","modified_gmt":"2012-04-08T18:31:04","slug":"galeano-con-el-mundo-patas-arriba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=6290","title":{"rendered":"Galeano con el mundo Patas arriba"},"content":{"rendered":"<p><a rel=\"attachment wp-att-6291\" href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=6291\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-6291\" title=\"Patas_arriba_E_Galeano\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/Patas_arriba_E_Galeano-219x300.jpg\" alt=\"\" width=\"219\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/Patas_arriba_E_Galeano-219x300.jpg 219w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/Patas_arriba_E_Galeano.jpg 292w\" sizes=\"auto, (max-width: 219px) 100vw, 219px\" \/><\/a>Ga\u0161per Kralj<\/p>\n<p>Rebeli\u00f3n<\/p>\n<p>El lenguaje cambi\u00f3 considerablemente, los conceptos se alteraron, y para describir el mundo tal y como hoy lo conocemos ya no basta decir simplemente que se trata de \u00abla crisis del capitalismo m\u00e1s profunda en la historia moderna de la humanidad\u00bb: es necesario presentar pruebas. Y esto es lo que se propone el presente libro. Patas arriba. La escuela del mundo al rev\u00e9s (1998), basado en numerosos \u00abestudios de casos\u00bb, pone en evidencia las m\u00e1scaras del sistema: en sus aulas enloquecidas rigen los valores invertidos con los que el capitalismo mantiene y justifica su poder global. Por un lado, el libro puede leerse de un modo informativo: es posible que nos interese saber c\u00f3mo y por qu\u00e9 se impuso la creencia de que \u00abotro mundo no es posible\u00bb. Por otro, puede leerse de un modo transformativo: tal vez nos despierte, incite y desaf\u00ede a empezar a reflexionar de una manera distinta sobre cuestiones que nos parecen obvias. En tal caso, esta peligrosa lectura no s\u00f3lo influir\u00e1 en nuestros pensamientos, sino tambi\u00e9n en nuestra relaci\u00f3n con el mundo. Y parece que fue con este prop\u00f3sito que su autor, el escritor uruguayo y apasionado del f\u00fatbol, Eduardo Galeano, acord\u00f3 una alianza secreta en complicidad con su compa\u00f1ero ausente, Jos\u00e9 Guadalupe Posada, el artista mexicano de principios del siglo veinte.<\/p>\n<p>Galeano obtuvo reconocimiento con Las venas abiertas de Am\u00e9rica Latina (1971). Obra en la que escribi\u00f3 aquellas p\u00e1ginas que la historia, esa bella durmiente (o ese \u00abmonstruo\u00bb, depende del punto de vista), normalmente omite. Parti\u00f3 de la tesis de que \u00abel subdesarrollo no es una etapa del desarrollo, es su consecuencia\u00bb; expuso los extrav\u00edos de los conquistadores e inquisidores, y luego de los economistas y tecn\u00f3cratas convencidos de que Am\u00e9rica Latina sigue viviendo en la \u00abinfancia del capitalismo\u00bb; y, despu\u00e9s de noventa noches en vela, en la oscilaci\u00f3n entre el estremecimiento producido por cafe\u00edna y la concentraci\u00f3n, entre las emociones y el riguroso trabajo mental, a finales de 1970 concluy\u00f3 un extenso \u00abpanfleto pol\u00edtico\u00bb de m\u00e1s de trescientas p\u00e1ginas al que no pronostic\u00f3 m\u00e1s que \u00abdos o tres a\u00f1os de vida\u00bb. El propio libro demostr\u00f3 cu\u00e1nto se equivocaba. Pero no en lo referente a su tesis sobre el desarrollo desigual y sus \u00abmodelos de \u00e9xito\u00bb, tan devastadores para la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n mundial \u2013 modelos en los cuales est\u00e1 basado tambi\u00e9n Patas arriba \u2013, sino en cuanto a su \u00abesperanza de vida\u00bb. Aunque la iron\u00eda de Las venas abiertas molest\u00f3 a los gobernantes sin sentido del humor pero con mucho sentido del terror estatal, sobrevivieron ambos: Galeano en el exilio \u2013 entre los a\u00f1os 1973 y 1976 en Buenos Aires, luego en Barcelona donde vivi\u00f3 y escribi\u00f3 hasta que en 1984 regres\u00f3 a su Montevideo natal \u2013 y el libro, sobre todo en Am\u00e9rica Latina, donde por aquel entonces lo rescataban de las autoridades, lo ocultaban en los pa\u00f1ales, se lo pasaban de mano en mano, lo le\u00edan en los autobuses y en los metros, lo citaban en los encuentros y en las reuniones secretas. Las venas abiertas sigue siendo hoy una de las obras esenciales no s\u00f3lo para entender la otra historia de Am\u00e9rica Latina, sino sobre todo para comprender la rabia humana ante el desenfrenado despojo de las riquezas terrenas y subterr\u00e1neas del continente.<\/p>\n<p>En cierto sentido, Patas arriba. La escuela del mundo al rev\u00e9s es la continuaci\u00f3n de Las venas abiertas de Am\u00e9rica Latina. Es verdad que entre ambas obras transcurrieron casi treinta a\u00f1os, pero el mundo sigue regido por las mismas leyes b\u00e1sicas: con la exportaci\u00f3n de las riquezas naturales todav\u00eda se importa la miseria humana; los mayores comerciantes de armas todav\u00eda son los m\u00e1s fervientes pacifistas; y los peores contaminadores, los m\u00e1s entregados a la doctrina verde. Pero no obstante, como dice Galeano, hace tres d\u00e9cadas exist\u00eda la convicci\u00f3n de que \u00abla pobreza era fruto de la injusticia\u00bb, mientras que hoy \u00abes el justo castigo que la ineficiencia merece\u00bb. Por eso, en Patas arriba, que apunta no s\u00f3lo a Am\u00e9rica Latina sino al planeta entero, Galeano pregunta otra vez: \u00bfde qu\u00e9 manera est\u00e1 conectada la pobreza con la injusticia? \u00bfC\u00f3mo est\u00e1n vinculados la ciencia y el derecho internacional con el racismo? \u00bfC\u00f3mo se justifican las leyes que excluyen a poblaciones enteras o incluyen solamente a aquellos individuos \u00abproductivos\u00bb que pueden ser impunemente desgastados y despu\u00e9s de uso (y abuso) desechados? \u00bfPor qu\u00e9 las desigualdades econ\u00f3micas y sociales dentro del sistema capitalista s\u00f3lo pueden aumentar? Y tambi\u00e9n: \u00bfcu\u00e1nto cuestan hoy los asesinatos de las personas y de los pa\u00edses? \u00bfC\u00f3mo hoy ejercen el poder, en lugar de las r\u00edgidas dictaduras militares, las dictaduras de los medios de comunicaci\u00f3n y del capital financiero? \u00bfAd\u00f3nde viaja el dinero y por qu\u00e9, de forma inversamente proporcional al considerable progreso tecnol\u00f3gico, las horas de trabajo est\u00e1n aumentando, los salarios disminuyendo, y la seguridad social, con las restantes condiciones para una vida digna, desapareciendo? \u00bfDe qu\u00e9 manera el tiempo libre y el estudio tambi\u00e9n se han vuelto dependientes del trabajo? \u00bfC\u00f3mo se han roto tantos v\u00ednculos de solidaridad? Y para hacernos comprender c\u00f3mo de verdad funciona este mundo, el mundo al rev\u00e9s, Galeano nos invita a una escuela en la que imparten clase distinguidos expertos, todos ellos catedr\u00e1ticos de Neoliberalismo; a una escuela que instruye sobre la importancia del ego\u00edsmo, la competencia, la traici\u00f3n al pr\u00f3jimo y el autoenga\u00f1o para el crecimiento personal y el \u00e9xito en la vida; a una escuela donde se ense\u00f1a \u00abCurso b\u00e1sico de injusticia\u00bb, \u00abCurso b\u00e1sico de racismo y de machismo\u00bb, etc. Pero Patas arriba no es \u00abun libro fatalista\u00bb. A pesar de que la solidaridad en la lucha contra el sistema de la \u00e9poca de Las venas abiertas se ha convertido en la lucha de uno contra otro y de todos contra todos, y aunque el dinero es el \u00fanico fundamento firme (s\u00f3lido) en el capitalismo tard\u00edo, Galeano no propone un \u00absuicidio colectivo\u00bb. Al contrario, para tratar los \u00abtemas depresivos\u00bb usa las armas del humor y de la iron\u00eda.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>La primera publicaci\u00f3n de Galeano, una caricatura pol\u00edtica, aparece en el peri\u00f3dico montevideano El Sol. M\u00e1s tarde es corresponsal y editor del influyente semanal uruguayo Marcha, cuyo archivo es destruido por entero durante la dictadura de Bordaberry. Edita el diario \u00c9poca y dirige una editorial universitaria. Exiliado en Buenos Aires funda y publica la revista Crisis hasta su partida a Barcelona. Despu\u00e9s de volver a Montevideo, en colaboraci\u00f3n con antiguos colegas editores, retoma las ideas de cr\u00edtica social de la Marcha: en 1985 fundan el semanal la Brecha. Con Adolfo P\u00e9rez Esquivel, Ernesto Cardenal, Tariq Ali y otros, forma parte del consejo consultivo de TeleSUR, con sede en Caracas, que hoy, junto con Al-Jazeera , es la red televisiva independiente y no comercial m\u00e1s importante del mundo. Por una parte, en sus muchos e ingeniosos art\u00edculos \u00abperiod\u00edsticos\u00bb no se pueden pasar por alto sus ambiciones literarias; por la otra, \u00e9l mismo dice que, de hecho, s\u00f3lo descubri\u00f3 el \u00abuniverso literario\u00bb despu\u00e9s de haber escrito Las venas abiertas de Am\u00e9rica Latina. En todo caso, parece que al sentarse ante el escritorio a escribir una columna para The Progressive, un art\u00edculo para La Jornada , o un nuevo libro, en este escritor templado cada vez se despierta aquel chico de catorce a\u00f1os que \u2013 hace casi seis d\u00e9cadas \u2013 preparaba en Montevideo la que ser\u00eda su primera publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La obra literaria de Galeano se caracteriza por los escritos cortos. Con textos cada vez m\u00e1s breves, quiere decir m\u00e1s con menos palabras; \u00e9l mismo afirma que \u00abno se trata de simplificar para rebajar de nivel intelectual, ni para negar la complejidad de la vida [ \u2026] . Por el contrario, se trata de lograr un lenguaje que sea capaz de transmitir electricidad de vida suprimiendo todo lo que no sea digno de existencia\u00bb. [1] En el \u00abdesnudamiento del lenguaje\u00bb toma por modelo los consejos de su primer maestro, el escritor uruguayo Juan Carlos Onetti, el cual, durante las primeras tentativas literarias de Galeano, cuando \u00e9ste se inclinaba atormentado sobre el papel en blanco, le recomend\u00f3 que eligiera las palabras con sensibilidad. \u00abSiempre me dec\u00eda: \u00abVos acordate aquello que dec\u00edan los chinos (yo creo que los chinos no dec\u00edan eso, pero el viejo se lo hab\u00eda inventado para darle prestigio a lo que dec\u00eda); las \u00fanicas palabras que merecen existir son las palabras mejores que el silencio\u00bb\u00bb. [2] De ah\u00ed que Galeano no tenga un \u00abhorario\u00bb fijo para escribir a diario. Al contrario, de los m\u00fasicos cubanos aprendi\u00f3 a ponerse a escribir solamente cuando le \u00abescuecen las manos\u00bb. El proceso creativo que sigue a la inspiraci\u00f3n lo compara al acto de tejer: as\u00ed como el tejedor urde el tejido con hilos multicolor, \u00e9l entrelaza en sus textos las hebras de palabras que son las emociones, ideas, experiencias, memorias&#8230; Y, como dice, estas hebras son producto, a la vez, de \u00abla raz\u00f3n y el coraz\u00f3n. Son ideas sentipensantes, no son ideas que pertenecen solamente al dominio de la raz\u00f3n. Est\u00e1n muy vinculadas con lo que se siente en las entra\u00f1as, provienen de esas voces misteriosas que la raz\u00f3n a veces no es capaz de entender, pero que es capaz de organizar\u00bb. [3]<\/p>\n<p>La tem\u00e1tica literaria central de Galeano fue y sigue siendo la memoria. El mejor ejemplo es la trilog\u00eda Memoria del fuego (1982 \u2013 1986), que al mismo tiempo es una de sus obras principales. En el primer libro, Los nacimientos (1982), se inspira en los mitos originarios indios y en la tradici\u00f3n oral precolombina y, a partir de la conquista, lo hace en los cap\u00edtulos omitidos de la historia colonial temprana, hasta finales del siglo XVII. El segundo libro, Las caras y las m\u00e1scaras (1984), es un mosaico de narraciones, que se opone a los libros escolares oficiales sobre la historia americana de los siglos XVIII y XIX. En \u00e9l trata sobre el imperio brit\u00e1nico en Cuba que en s\u00f3lo diez meses convierte el pa\u00eds en una f\u00e1brica de az\u00facar; sobre las trece pobres colonias sin oro, sin plata y sin az\u00facar; sobre la primera novela americana, en la que los europeos no creen en los sue\u00f1os, pero se imaginan cosas que son todav\u00eda m\u00e1s incre\u00edbles; sobre las promesas traicionadas de los conquistadores y de las profec\u00edas cumplidas de los guerreros indios. El tercer libro, El siglo del viento (1986), contin\u00faa de esta manera hasta los a\u00f1os ochenta del siglo XX. Est\u00e1 compuesto por las historias de Am\u00e9rica, que es la del Norte y cuyo Sur no existe; de las revoluciones y los revolucionarios, de Zapata, Madero, Pancho Villa; del \u00abcasi\u00bb poder, de la reforma agraria y del primer ataque \u00abterrorista\u00bb en los Estados Unidos; del arte, de Frida Kahlo y Diego Rivera; de las aventuras amorosas de las multinacionales, de la bananizaci\u00f3n y la impotencia de los estados marioneta; de los colegas escritores, de M\u00e1rquez, Neruda, Onetti, Cort\u00e1zar, Rulfo, Borges, Carpentier, Walsh, Hemingway, Faulkner, del antrop\u00f3logo Ribeira; del Lenin mexicano; de Al Capone que llama a la defensa contra el peligro comunista; del optimismo de Trotski que junto son su esposa Natasha en Coyoac\u00e1n se alegra por cada ma\u00f1ana nueva; de Sandino, \u00c1rbenz, Che, Castro, Domitila, Allende; de Cuba que amanece sin Batista; de Guatemala de la que se apodera Castillo Armas y pone fin a la d\u00e9cada de la restauraci\u00f3n democr\u00e1tica del pa\u00eds; de Nicaragua, donde Somoza est\u00e1 presente siempre y en todas partes; de la guerra del Vietnam, de Martin Luther King, del rock \u2019 n \u2019 roll y Rockefeller; de la matanza de los estudiantes en Tlatelolco; del Chile bajo Pinochet y la Argentina bajo Videla; de los presos pol\u00edticos uruguayos, etc.<\/p>\n<p>Pero la Memoria del fuego no es s\u00f3lo un compuesto de descripciones literarias de los acontecimientos rompedores, los grandes episodios hist\u00f3ricos y sus sospechosos habituales, sino, sobre todo, de sus voces deso\u00eddas y de los detalles no vistos, elaborados con esmero y entrelazados en historias designadas y ordenadas por a\u00f1os para posibilitar al lector el f\u00e1cil movimiento hacia adelante y hacia atr\u00e1s en el tiempo. Con una distinci\u00f3n significativa: que todas est\u00e1n escritas en tiempo verbal presente. Como dice Carlos Fuentes: \u00abEl pasado humano se llama Memoria. El futuro humano se llama Deseo. Ambos confluyen en el presente, donde recordamos, donde anhelamos\u00bb. [4] De ah\u00ed que el amplio collage de relatos, algunos de unas pocas frases, funcione como una serie infinita de fotograf\u00edas datadas: puede que nos atraiga una historia que irrumpe implacablemente del pasado al presente, puede que nos interese el contexto y que consultemos para nuestro studium posterior el material adicional que Galeano anota bajo el texto con n\u00famero bibliogr\u00e1fico adjunto. Al mismo tiempo a\u00f1ade que la Memoria del fuego no es obra de un historiador, sino de un escritor; no es un \u00abalmanaque hist\u00f3rico\u00bb sino una \u00abcreaci\u00f3n literaria\u00bb, con la que quiere \u00abcontribuir al rescate de la memoria secuestrada\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber escrito Las venas abiertas, una obra completa e \u00edntegra en la que con precisi\u00f3n cirujana hizo una disecci\u00f3n del capitalismo perif\u00e9rico y de sus consecuencias para Am\u00e9rica Latina y sus habitantes, renunci\u00f3 al grand r\u00e9cite. Y tras escribir la Memoria del fuego, renuncia tambi\u00e9n al coherente orden cronol\u00f3gico del texto. Por lo tanto, en sus obras posteriores, la b\u00fasqueda de conexiones y la creaci\u00f3n de constelaciones de historias particulares extra\u00eddas de fuentes tan distintas como las advertencias de los dioses y los mensajes de los graffiti, las dej\u00f3 al propio lector. El campo de la literatura \u00abfragmentaria\u00bb lo descubri\u00f3 por completo con El libro de los abrazos (1989). \u00c9ste no est\u00e1 escrito al \u00abestilo de una novela de amor o de piratas\u00bb y su objetivo tampoco es una \u00abreinterpretaci\u00f3n lineal de la historia cultural\u00bb. Las historias enmarcadas forman m\u00e1s bien una baraja de cartas, compuesta tanto por el terror como por las bellezas de Am\u00e9rica Latina. P\u00e1gina tras p\u00e1gina est\u00e1n llenas de testimonios de personas que resplandecen con fuegos diferentes; de la pobreza, que es tan generosa como la riqueza es rapaz; de los \u00abnadies\u00bb que cuestan menos que la bala que los mata; de los pueblos que mueren por los ideales de la revoluci\u00f3n social con el mismo ardor con que el amor nace del dolor&#8230; Desde El libro de los abrazos hasta Espejos: una historia casi universal (2008), universo de casi seiscientos fragmentos, Galeano se est\u00e1 dirigiendo hacia \u00abun lector mucho m\u00e1s complejo, mucho m\u00e1s exigente en materia espiritual\u00bb, mientras que su literatura no se inserta con facilidad ni entre los cuentos ni entre los relatos breves, pues se resiste tenazmente a cualquier clasificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Galeano derriba las fronteras. \u00c9l mismo dice que en vez de escritor deber\u00eda ser \u00abcontrabandista, delincuente\u00bb. [5] Sus libros no pertenecen a ning\u00fan g\u00e9nero literario y al mismo tiempo contienen elementos de muchos. A pesar de esto, algunos cr\u00edticos designaron Patas arriba. La escuela del mundo al rev\u00e9s como su \u00abregreso\u00bb del \u00e1rea de las bellas letras al campo de la literatura pol\u00edticamente comprometida, incluso al de la de protesta. [6] Otros comentaristas constataron que de hecho se hab\u00eda adelantado a los cr\u00edticos que le reprochaban \u00abdidactismo innecesario\u00bb autoproclam\u00e1ndose \u00abinstructor\u00bb de la escuela cuyas perversas lecciones son las \u00fa nicas adecuadas para comprender el capitalismo actual. [7] El viejo maestro respondi\u00f3 con su conocido tono ir\u00f3nico: \u00abEtiquetar es siempre peligroso\u00bb.<\/p>\n<p>Las pol\u00e9micas discusiones sobre la literatura pol\u00edticamente comprometida, tan caracter\u00edsticas de los c\u00edrculos literarios latinoamericanos a partir de la segunda mitad del siglo XX, \u00e9poca en la cual caben tambi\u00e9n las obras de Galeano, han dividido a los autores por lo menos en tres grupos diferentes. En el primero se hallan los que abogaron por la total autonom\u00eda de la literatura y del arte en general, y as\u00ed liberaron formalmente al autor y a su obra de los v\u00ednculos \u00e9ticos y pol\u00edticos con la comunidad. En el segundo, los aficionados a la literatura \u00abrevolucionaria\u00bb, que floreci\u00f3 sobre todo con el empuje del triunfo cubano y se extendi\u00f3 por toda Am\u00e9rica Latina, durante los a\u00f1os siguientes a la ca\u00edda de Batista, como \u00abherramienta\u00bb a manos de la revoluci\u00f3n. A pesar de su maestr\u00eda literaria, a los primeros les criticaron los segundos por su \u00abapoliticidad\u00bb ante el ascenso de las dictaduras militares. A los segundos les criticaron los primeros por su realismo social, sus novelas de tesis, por la devastaci\u00f3n del lenguaje (incluso a trav\u00e9s de la sobreabundancia de palabras), el adoctrinamiento ideol\u00f3gico, la ret\u00f3rica pol\u00edtica, o sea, por la \u00abpoca profundidad\u00bb de sus obras. El tercer grupo se estableci\u00f3 en la intersecci\u00f3n de los dos. Ah\u00ed se encontraban los escritores que interced\u00edan a favor de la idea de libertad literaria, [8] pero al mismo tiempo tambi\u00e9n de la de responsabilidad individual y colectiva de los autores ante la necesidad profundamente sentida de radicales cambios sociales. [9] Su dilema recuerda a la disyuntiva de Orwell: del mismo modo que \u00e9l \u00aben una \u00e9poca pac\u00edfica podr\u00eda haber escrito libros ornamentales o simplemente descriptivos\u00bb, pero ante el ascenso del nazismo en Europa y del franquismo en Espa\u00f1a se vio obligado a \u00abconvertirse en una especie de panfletista\u00bb, aquellos escritores latinoamericanos testigos de las sangrientas dictaduras que por toda Am\u00e9rica Latina aniquilaban las vidas humanas para aplastar los ideales de la revoluci\u00f3n social, renunciaron al \u00abego\u00edsmo agudo\u00bb, al simple \u00abentusiasmo est\u00e9tico\u00bb y al mero \u00abimpulso hist\u00f3rico\u00bb.<\/p>\n<p>En efecto, de \u00ab panfletista \u00bb Galeano pas\u00f3 a ser escritor. Pero, desde los a\u00f1os setenta del siglo pasado hasta ahora, no ha dejado de ser un inagotable e implacable cr\u00edtico del sistema, acompa\u00f1ante de los movimientos sociales y luchador por la justicia en el continente americano y en el mundo. A finales de mayo de 2011 en todos los comentarios acentuaba sobre todo, en lugar del premio por el cual hab\u00eda sido invitado a Espa\u00f1a, el significado de la acampada y de la ocupaci\u00f3n de las plazas, en las cuales particip\u00f3 tanto en la Puerta del Sol en Madrid como en la Pla\u00e7a de Catalunya en Barcelona. Ante el desacuerdo fundamental entre el sistema pol\u00edtico y la nueva generaci\u00f3n de activistas que ya no cree en los partidos pol\u00edticos ni en los r\u00edgidos sindicatos, considera que ellos eligieron el nombre apropiado, indignados, pues el mundo se divide entre los indignos y los indignados, entre los que en colaboraci\u00f3n con los medios de comunicaci\u00f3n de masas tratan de conservar el sistema vigente, y aquellos que, desde los barrios griegos antiautoritarios, la aventura egipciana democratizante, el experimento popular espa\u00f1ol, las feroces luchas por la educaci\u00f3n libre y gratuita para todos en las calles de Santiago de Chile, hasta el Wall Street ocupado en septiembre del 2011, etc., resisten decididamente al sistema capitalista global. Al mismo tiempo, Galeano no deja de creer en el oficio de escritor: no consiente ni la actitud autoexcluyente de los autores que escriben y al mismo tiempo afirman que \u00abescribir no tiene sentido en un mundo donde la gente muere de hambre\u00bb, y a\u00fan menos la de aquellos que convierten la literatura en un objeto de deseo burgu\u00e9s, que en este mundo es accesible solamente a los que pueden comprar libros.<\/p>\n<p>Su escritura es la denuncia del \u00abcontrol policial del lenguaje\u00bb; y precisamente Patas arriba es la denuncia del vocabulario de los expertos en relaciones internacionales, de los l\u00edderes de la opini\u00f3n p\u00fablica y de los estrategas militares, todos ellos enemigos \u00abling\u00fc\u00edsticos\u00bb contempor\u00e1neos de la cr\u00edtica social y del pensamiento en general. Es la escuela de la \u00e9poca en la que las bombas se han hecho inteligentes, en la que la dictadura de los medios de comunicaci\u00f3n se llama derecho a la informaci\u00f3n, en la que la educaci\u00f3n se ha convertido en la administraci\u00f3n del conocimiento&#8230; Por otro lado, aboga por la creaci\u00f3n literaria liberada de la ideolog\u00eda dominante, de las prescripciones estil\u00edsticas, del valor de cambio econ\u00f3mico y del fetichismo de la mercanc\u00eda impuestos por la construcci\u00f3n capitalista del mundo a la literatura y al arte en general. Al mismo tiempo no asiente ni a la llamada literatura \u00abrevolucionaria\u00bb, a la que considera, si est\u00e1 escrita para los convencidos, tan \u00abdesertora\u00bb como \u00abuna literatura conservadora consagrada al \u00e9xtasis en la contemplaci\u00f3n del propio ombligo\u00bb. Adem\u00e1s, en relaci\u00f3n con el \u00abcompromiso pol\u00edtico\u00bb de las obras literarias, a\u00f1ade: \u00abMuchas veces una buena novela de amor es m\u00e1s reveladora y ayuda m\u00e1s a la gente a saber qui\u00e9n es, de d\u00f3nde viene y a d\u00f3nde puede llegar, que una mala novela de huelgas. No comparto el criterio de una literatura pol\u00edtica que adem\u00e1s, en general, es aburrid\u00edsima\u00bb. [10]<\/p>\n<p>Convencido de que la literatura quedar\u00e1 bloqueada de una o de otra manera mientras que los medios de comunicaci\u00f3n se ocupen de la \u00abimbecilizaci\u00f3n colectiva\u00bb, Galeano persiste en su tarea b\u00e1sica: \u00abrescatar la palabra, usada y abusada con impunidad y frecuencia para impedir o traicionar la comunicaci\u00f3n\u00bb. Ya en 1977 en el art\u00edculo Defensa de la palabra escribe: \u00ab \u201c Libertad\u201d es, en mi pa\u00eds, el nombre de una c\u00e1rcel para presos pol\u00edticos y \u201cDemocracia\u201d se llaman varios reg\u00edmenes de terror; la palabra \u201camor\u201d define la relaci\u00f3n del hombre con su autom\u00f3vil y por \u201crevoluci\u00f3n\u201d se entiende lo que un nuevo detergente puede hacer en su cocina\u00bb. [11] De manera similar, tres d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, est\u00e1 \u00abrescatando\u00bb palabras que en el diccionario preestablecido por la organizaci\u00f3n neoliberal del mundo han sido sustituidas por otras m\u00e1s aceptables: \u00abel capitalismo luce el nombre art\u00edstico de econom\u00eda de mercado\u00bb; \u00abel imperialismo se llama globalizaci\u00f3n\u00bb; \u00ablas v\u00edctimas del imperialismo se llaman pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo\u00bb; \u00abel oportunismo se llama pragmatismo\u00bb; \u00abla traici\u00f3n se llama realismo\u00bb; \u00ablos pobres se llaman carentes\u00bb; \u00abel derecho del patr\u00f3n a despedir al obrero sin indemnizaci\u00f3n ni explicaci\u00f3n se llama flexibilizaci\u00f3n del mercado laboral\u00bb. [12]<\/p>\n<p>Por una parte, Galeano \u00abrescata\u00bb palabras para desenmascarar el sistema. Pues considera sospechoso todo lo que se da por supuesto en el mundo que tenemos ante nuestros ojos (y que precisamente por eso ni siquiera solemos verlo). Por la otra, en su trabajo de escritor, sigue fiel a los principios basados en el lazo indisoluble entre \u00abla \u00e9tica y la est\u00e9tica, entre la justicia y la belleza\u00bb. Y, si por ello resulta \u00abprehist\u00f3rico\u00bb, \u00e9l mismo asume el cargo de tales acusaciones.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Patas arriba. La escuela del mundo al rev\u00e9s es una especie de \u00abmanual\u00bb para leer las noticias diarias. Galeano propone un m\u00e9todo simple: leer las declaraciones de los gobernantes al rev\u00e9s, pues todos sin excepci\u00f3n \u00abprometen cambios y en el gobierno cambian, pero cambian&#8230; de opini\u00f3n\u00bb. En esta escuela aparecen, unos al lado de otros, los pol\u00edticos, los l\u00edderes de la opini\u00f3n p\u00fablica, las cenicientas neoliberales de las telenovelas, los antih\u00e9roes desde Hussein, Bush, Bin Laden, Gadafi&#8230; y todos los que, cada uno en su momento de resplandor y fama internacional, ganaron el prime-time y los papeles principales en el cine de terror: los comerciantes de seguridad, los expertos policiales, los propietarios de las c\u00e1rceles, los cient\u00edficos que subordinaron el saber cient\u00edfico al poder imperial de los centros globales, la reina del opio Victoria de Inglaterra, los banqueros del Vaticano y de otras partes.<\/p>\n<p>Y, aunque s\u00f3lo en los \u00faltimos dos cap\u00edtulos, tambi\u00e9n est\u00e1n presentes aquellos que resisten a tal escuela. Sus voces y sus caras por lo general no aparecen en las noticias diarias, y si lo hacen, es tan solo en la prensa amarilla. En este sentido, al final del libro nos encontramos como en el patio escolar de la imaginaci\u00f3n pol\u00edtica. All\u00ed se hallan los individuos y los grupos que no obedecen a sus maestros, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, los movimientos sociales que ocupan las calles en vez de asistir a clase: los Indios que han enmascarado sus rostros para \u00abdesenmascarar el poder que los humilla\u00bb; los campesinos sin tierra que en la tierra ocupada y expropiada a las multinacionales cultivan alimentos para sus familias; los activistas que luchan por el derecho a la bancarrota, a no pagar las deudas a los financieros y banqueros, a la renta b\u00e1sica garantizada independiente del empleo, a la vivienda para todos, a la educaci\u00f3n y a la asistencia m\u00e9dica gratuitas. Entre ellos resuenan las consignas \u00ab\u00a1Nadie nos representa!\u00bb y \u00ab\u00a1Si no nos dej\u00e1is so\u00f1ar no os dejaremos dormir!\u00bb<\/p>\n<p>All\u00ed est\u00e1 naciendo el \u00ab mundo nuevo, mundito nom\u00e1s por ahora \u00bb de Galeano. Tambi\u00e9n es ah\u00ed donde, al fin y al cabo, reside la utop\u00eda, la que siempre est\u00e1 tan s\u00f3lo a un paso o dos delante del horizonte.<\/p>\n<p>Por un lado Patas arriba. La escuela del mundo al rev\u00e9s se erige en la era del neoliberalismo, en la \u00e9poca del dominio del capital financiero, del desarrollo de los medios de comunicaci\u00f3n y del florecimiento de la sociedad global de consumo. Por otro lado, en vez de un an\u00e1lisis pol\u00edtico-econ\u00f3mico, tenemos ante nosotros un entero \u00abplan de estudios\u00bb entretejido con materia literaria explosiva. De ah\u00ed que podamos leer el libro \u00abdesde el principio hasta el final\u00bb; elegir la \u00abasignatura\u00bb preferida y leerlo por separado; o abrirlo al azar y, junto con Alicia en el pa\u00eds de las maravillas de Galeano, a trav\u00e9s de las an\u00e9cdotas enmarcadas, echar un vistazo en cualquier momento al mundo en el espejo, al mundo al rev\u00e9s.<\/p>\n<p>Galeano no es un \u00aboptimista profesional\u00bb, pero al mismo tiempo tampoco deja \u00abel pesimismo para tiempos mejores\u00bb. Sostiene el principio de que \u00abdentro de una sociedad presa, la literatura libre s\u00f3lo puede existir como denuncia y esperanza\u00bb. Por eso, Patas arriba representa una contribuci\u00f3n importante a lo que Ivan Illich denomina \u00abla desescolarizaci\u00f3n de la sociedad\u00bb. Dice Illich que la escuela se ha vuelto \u00abel m\u00e1s grande y el m\u00e1s an\u00f3nimo de todos los patrones\u00bb, al mismo tiempo \u00abun nuevo tipo de empresa, sucesora del gremio, de la f\u00e1brica y de la sociedad an\u00f3nima \u00bb , y una verdadera \u00abagencia de publicidad que le hace a uno creer que necesita la sociedad tal como est\u00e1\u00bb. [13] Y as\u00ed como este pedagogo radical coloc\u00f3 \u00abla desescolarizaci\u00f3n de la sociedad\u00bb en el primer plano de todos los proyectos para la \u00abliberaci\u00f3n del hombre\u00bb, Patas arriba viene a ser una rebeli\u00f3n contra el aislamiento individual y colectivo y, por tanto, una muestra del compa\u00f1erismo y la solidaridad que Galeano desea que ayuden al mundo patas arriba a ponerse en pie.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ga\u0161per Kralj Rebeli\u00f3n El lenguaje cambi\u00f3 considerablemente, los conceptos se alteraron, y para describir el mundo tal y como hoy lo conocemos ya no basta decir simplemente que se trata de \u00abla crisis del capitalismo m\u00e1s profunda en la historia moderna de la humanidad\u00bb: es necesario presentar pruebas. Y esto es lo que se propone [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6291,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10,13],"tags":[],"class_list":["post-6290","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-portada"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6290","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6290"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6290\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6294,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6290\/revisions\/6294"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6291"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6290"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6290"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6290"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}