{"id":6851,"date":"2012-05-20T09:49:02","date_gmt":"2012-05-20T15:49:02","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=6851"},"modified":"2012-05-20T09:49:02","modified_gmt":"2012-05-20T15:49:02","slug":"literatura-jet-set-y-diplomacia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=6851","title":{"rendered":"Literatura, jet set y diplomacia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_6852\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=6852\" rel=\"attachment wp-att-6852\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6852\" class=\"size-medium wp-image-6852\" title=\"Fuentes y Ortega\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/Fuentes-y-Ortega-300x216.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"216\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/Fuentes-y-Ortega-300x216.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/Fuentes-y-Ortega-342x247.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/Fuentes-y-Ortega-90x65.jpg 90w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/Fuentes-y-Ortega.jpg 733w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-6852\" class=\"wp-caption-text\">El escritor Carlos Fuentes y el comandante Daniel Ortega en los a\u00f1os 80.<\/p><\/div>\n<p>* Amigo de Cuba y Nicaragua en los a\u00f1os 80, Carlos Fuentes fue adem\u00e1s figura clave del boom latinoamericano y un poderoso pol\u00edtico, capaz de seducir a actrices de Hollywood y presidentes del mundo.<\/p>\n<p>Roberto Careaga<\/p>\n<p>Fiesta en Nueva York. Como siempre, Carlos Fuentes va impecablemente vestido y de bigote perfecto. No s\u00f3lo es un genuino dandy importado desde M\u00e9xico, adem\u00e1s es uno de los tres o cuatro escritores latinos de moda en el mundo. Son los a\u00f1os del boom. Corre 1969 y Fuentes est\u00e1 saliendo de un matrimonio con la actriz Rita Macedo. En la fiesta hay otra actriz en medio de un divorcio: la inquietante Jean Seberg ahora es la ex de Romain Gary. Es un flechazo. A los pocos d\u00edas, Jean y Carlos se van juntos a M\u00e9xico, a la filmaci\u00f3n de La leyenda de la ciudad sin nombre, un western con Clint Eastwood. Estalla un romance arrebatador, en el que Fuentes nunca deja de sorprenderse de \u201cla infinita capacidad sexual\u201d de Seberg.<\/p>\n<p>Macho alfa de la bohemia del boom, Fuentes cont\u00f3 su historia con la actriz norteamericana muchos a\u00f1os despu\u00e9s, en el libro Diana o la cazadora solitaria (1994). Aunque ocupando seud\u00f3nimos, el autor de La regi\u00f3n m\u00e1s transparente dio una precisa descripci\u00f3n de su vida por esos a\u00f1os: era un hombre del jet set internacional. Ya lo hab\u00eda dejado claro en 1973, cuando en el primer volumen de sus Obras completas publicadas en Espa\u00f1a aparece una selecci\u00f3n de fotos que lo muestran junto a Arthur Miller, Pasolini, Luis Bu\u00f1uel, Seberg y Shirley MacLaine, entre otros.<\/p>\n<p>Pese a sus 83 a\u00f1os, su muerte el lunes pasado fue sorpresiva. Fuentes ten\u00eda agendado un 2012 viajando por el mundo, nuevos libros por lanzar y novelas por escribir. Segu\u00eda siendo un \u201ctibur\u00f3n\u201d, como alguna vez lo defini\u00f3 William Styron: \u201cNo pod\u00eda quedarse quieto\u201d. Era, claro, m\u00e1s que eso: \u00fanica estrella capaz de opacar a Octavio Paz en la literatura mexicana, Fuentes dot\u00f3 a su pa\u00eds de un imaginario pol\u00edtico y urbano en novelas tot\u00e9micas como La regi\u00f3n m\u00e1s transparente y La muerte de Artemio Cruz.<\/p>\n<p>Cosmopolita por naturaleza y hombre de izquierda por opci\u00f3n, Fuentes tambi\u00e9n fue un pol\u00edtico insaciable que desde su juventud dispar\u00f3 contra la burgues\u00eda, apoy\u00f3 la Revoluci\u00f3n Cubana y al sandinismo en Nicaragua, persigui\u00f3 a la corrupci\u00f3n en M\u00e9xico, libr\u00f3 una batalla contra George Bush. \u201cGuerrillero-dandy\u201d, le dijo Enrique Krauze en un afilado art\u00edculo de 1988, en la revista Vuelta (propiedad de Paz), acus\u00e1ndolo de vender a EE.UU., entre otras cosas, un M\u00e9xico de postal en sus obras. S\u00f3lo rasgu\u00f1os.<\/p>\n<p>Pero antes del intelectual p\u00fablico, Fuentes dud\u00f3 siquiera de dedicarse a escribir. En 1950, un Fuentes de 21 a\u00f1os lleg\u00f3 a Suiza para seguir estudiando en el Instituto de Altos Estudios Internacionales. El gen diplom\u00e1tico de su padre estaba en \u00e9l. Invitado por un grupo de amigos al exclusivo restaurante del hotel Baur-au-Lac, se sent\u00f3 en la mesa de al lado donde cenaba Thomas Mann. No se atrevi\u00f3 a hablarle. No import\u00f3: \u201cSiempre le quedar\u00e9 agradecido por haberme ense\u00f1ado, en silencio, que en la literatura s\u00f3lo se sabe lo que se imagina\u201d, escribi\u00f3 Fuentes en 1998.<\/p>\n<p>Nacido en Panam\u00e1 y criado entre Washington, Santiago y Buenos Aires, el autor de Aura fue, seg\u00fan Julio Ortega, \u201cel primer escritor internacional de la lengua\u201d. Antes de \u00e9l, como dijo Elena Poniatowska, no exist\u00edan los escritores a tiempo completo, todos ten\u00edan otras profesiones: \u201cLe dio glamour al oficio\u201d. A fines de los 60, en el estallido del boom, Jos\u00e9 Donoso lo retrat\u00f3 as\u00ed: \u201cEncarn\u00f3 ese triunfo, esa fama, ese poder, ese lujo cosmopolita que parec\u00eda imposible de obtener desde las encerradas capitales latinoamericanas\u201d.<\/p>\n<p>Con esa estampa y manejo de las relaciones internacionales, Fuentes asumi\u00f3 como \u201ccanciller\u201d en el boom. Recomend\u00f3 a Donoso para ser publicado en EE.UU., introdujo a Garc\u00eda M\u00e1rquez en el castrismo, aglutin\u00f3 al grupo: despu\u00e9s de estrenar en 1970 una obra en el Festival de Avignon, subi\u00f3 a Vargas Llosa, Garc\u00eda M\u00e1rquez y Donoso, junto a sus esposas, a un bus con direcci\u00f3n a la casa de Julio Cort\u00e1zar.<\/p>\n<p>Asiduo visitante de EE.UU., su apoyo a Cuba lo puso en problemas: le cerraron la frontera. Entonces, Fuentes ech\u00f3 andar un lobby con sus amigos Norman Mailer, Styron y el senador William Fulbright, entre otros. Seg\u00fan Julio Ortega, \u201clos Kennedy terminaron cambiando la ley para dejarlo entrar\u201d. Era, al fin y al cabo, uno de los suyos. Amigo de los ex presidentes Fran\u00e7ois Mitterrand y Ricardo Lagos, Fuentes dijo que fue Bill Clinton quien le dio la idea para escribir La silla del \u00e1guila (2001), esa novela sobre las mazmorras de la pol\u00edtica, que alguna vez Michelle Bachelet escogi\u00f3 como su favorita.<\/p>\n<p>Ambicioso hasta el final, el a\u00f1o pasado public\u00f3 el ensayo La gran novela latinoamericana y, a pedido del diario El Pa\u00eds, escogi\u00f3 un canon de las letras latinas del siglo XXI, donde incluy\u00f3 a tres chilenos -Arturo Fontaine, Sergio Missana y Carlos Franz-, pero evit\u00f3 a Roberto Bola\u00f1o. No lo hab\u00eda le\u00eddo, quer\u00eda que pasaran los homenajes f\u00fanebres. Apareci\u00f3 antes la muerte, no s\u00f3lo acallando a Fuentes, sino tambi\u00e9n diezmando a la generaci\u00f3n de gigantes y estatuas que a\u00fan pueblan como fantasmas la literatura latinoamericana.<\/p>\n<p>Link:<br \/>\nhttp:\/\/diario.latercera.com\/2012\/05\/20\/01\/contenido\/cultura-entretencion\/30-108956-9-literatura-jet-set-y-diplomacia.shtml<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* Amigo de Cuba y Nicaragua en los a\u00f1os 80, Carlos Fuentes fue adem\u00e1s figura clave del boom latinoamericano y un poderoso pol\u00edtico, capaz de seducir a actrices de Hollywood y presidentes del mundo. Roberto Careaga Fiesta en Nueva York. Como siempre, Carlos Fuentes va impecablemente vestido y de bigote perfecto. 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