{"id":7942,"date":"2012-06-26T16:40:11","date_gmt":"2012-06-26T22:40:11","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=7942"},"modified":"2012-06-26T16:40:24","modified_gmt":"2012-06-26T22:40:24","slug":"tejiendo-sonrisas-devalencia-a-nicaragua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=7942","title":{"rendered":"Tejiendo sonrisas de Valencia a Nicaragua"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_7943\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=7943\" rel=\"attachment wp-att-7943\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-7943\" class=\"size-medium wp-image-7943\" title=\"tio-antonio\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/tio-antonio-300x227.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"227\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/tio-antonio-300x227.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/tio-antonio-342x259.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/tio-antonio-60x45.jpg 60w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/tio-antonio-150x113.jpg 150w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/tio-antonio.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-7943\" class=\"wp-caption-text\">Antonio Prieto, el T\u00edo Antonio de Granada.<\/p><\/div>\n<p>* M\u00e1s de 40 chavalos sordomudos apadrinados por el T\u00edo Antonio, requieren de 5 mil euros para seguir echando sus sue\u00f1os por delante<\/p>\n<p>ELENA C\u00cdVICO<\/p>\n<p>Probablemente en Valencia ni se hubieran conocido. Pero ellos viven en Nicaragua. All\u00ed solo han bastado unos meses para que los caminos de Antonio, Esther y Jorge se cruzaran y emprendieran juntos la cruzada de recaudar 5.000 euros para comprar algod\u00f3n. Material indispensable para que las 48 personas que trabajan en el Centro Social T\u00edo Antonio, puedan continuar tejiendo sonrisas.<\/p>\n<p>Antonio Prieto cay\u00f3 en Granada por casualidad. Este vecino del barrio del Caba\u00f1al, cocinero de profesi\u00f3n, dej\u00f3 Valencia hace siete a\u00f1os dispuesto a abrir un restaurante en Costa Rica. Pero la cosa no fue bien, y de ah\u00ed salt\u00f3 a Nicaragua. All\u00ed conoci\u00f3 a \u00d3scar, al que todos llamaban Cano o \u2018La Loca\u2019. El chaval no soltaba prenda, solo observaba y se re\u00eda. Antonio pidi\u00f3 permiso a sus padres y le llev\u00f3 a un hospital. Las pruebas fueron determinantes: \u201cnada de retraso ni locura\u201d, el 85% de p\u00e9rdida auditiva que padec\u00eda le hab\u00eda impedido aprender a hablar correctamente.<\/p>\n<p>Los aud\u00edfonos y las clases impartidas por una profesora especializada obraron milagros y la capacidad de habla de Cano (\u00d3scar) empez\u00f3 a mejorar, consiguiendo siete a\u00f1os despu\u00e9s alcanzar el 80%.<\/p>\n<p>Sin vuelta atr\u00e1s<\/p>\n<p>Tras este muchacho de 14 a\u00f1os llegaron otros y cuando se dio cuenta, recapitula, \u201cno hab\u00eda vuelta atr\u00e1s\u201d. Cre\u00f3 el Centro Social T\u00edo Antonio, nombre por el cual all\u00e1 todos le conocen. Actualmente hay 42 personas trabajando en el centro. Argumenta que \u201cuna de las mejores maneras de favorecer su integraci\u00f3n es crear nuevos puestos de trabajo\u201d. De este modo solventan la problem\u00e1tica econ\u00f3mica de muchas familias y ense\u00f1an a estas personas a enfrentarse al mundo laboral.<\/p>\n<p>En la actualidad el centro se financia de dos formas. Por una parte, gracias a los ingresos obtenidos en el taller de hamacas y el Caf\u00e9 de las Sonrisas y, por otra, muy importante, por el dinero que reciben mensualmente de sus 100 socios.<\/p>\n<p>En el taller trabajan 27 personas. Sus jornadas laborales constan de ocho horas, destinando cinco y media a trabajar, media hora de almuerzo y dos y media a formaci\u00f3n. Condici\u00f3n indispensable para permanecer en el centro.<\/p>\n<p>Cuarta de su tipo en el mundo<\/p>\n<p>El Caf\u00e9 de las Sonrisas es la primera cafeter\u00eda en Am\u00e9rica y la cuarta en el mundo dirigida \u00edntegramente por personas sordomudas. Tiene una capacidad para 40 personas distribuidas en 10 mesas, un amplio men\u00fa de desayunos y un equipo de trabajo formado por siete chavales. Al igual que en el taller de hamacas su jornada es de 8 horas, con media hora para comer y dos y media para dedicarlas a su formaci\u00f3n acad\u00e9mica. Todos los trabajadores y trabajadoras cobran un sueldo. De este modo \u201cpasan de pedir a poder comprar. Es un lenguaje distinto de t\u00fa a t\u00fa\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfPara qu\u00e9 necesitan 5.000 euros?<\/p>\n<p>El sistema comercial de Nicaragua tiene enormes deficiencias y el algod\u00f3n no se comercializa como deber\u00eda ser. Este pa\u00eds no es productor, as\u00ed que se ven obligados a importar el material de El Salvador. Ahora mismo no disponen ni de stock, ni del dinero necesario para realizar un pedido, ni de la posibilidad de acudir a un banco debido al abuso de sus intereses (20%).<\/p>\n<p>As\u00ed que decidieron poner en marcha un proyecto de micromecenazgo, \u2018Tejiendo sonrisas\u2019, con la intenci\u00f3n de recaudar los 5.000 euros que necesitan para poder subsistir durante todo el a\u00f1o, producir en temporada baja y vender el producto en temporada alta. A fecha de hoy llevan casi 1.300 euros, y les quedan 23 d\u00edas para cumplir el objetivo que se han marcado.<\/p>\n<p>El cielo los junta\u2026<\/p>\n<p>La idea fue de Esther Fuentes y Jorge Borja. Ambos llegaron a Managua hace unos meses dispuestos a meterse en un proyecto social, pero la suerte quiso que desde la ONG pospusieran la entrevista. Estos dos valencianos de culo inquieto decidieron visitar Granada yendo a parar, tambi\u00e9n por casualidad, a las puertas del centro Social T\u00edo Antonio.<\/p>\n<p>\u201cCuando entr\u00e9 por primera vez en el centro una magia especial hizo que mi cuerpo se estremeciera\u201d, rememora Esther. Le deslumbraron \u201clos colores, las risas y ver a 40 chavales tejiendo con sus manos un proyecto incre\u00edble\u201d.<\/p>\n<p>Preguntaron por Antonio y se presentaron como \u201cunos valencianos indignados que pensaban que otro mundo era posible\u201d. \u00c9l sin conocerles de nada, prosigue, les invit\u00f3 a pasar. Y despu\u00e9s, a cenar hasta que al d\u00eda siguiente les propuso que se quedaran a trabajar con ellos.<\/p>\n<p>Como mandados a hacer<\/p>\n<p>Cuando aterrizaron en Granada faltaba una semana escasa para inaugurar el Caf\u00e9 de las Sonrisas. La apertura estaba m\u00e1s o menos lista pero todav\u00eda no ten\u00edan las cartas, la imagen\u2026 Jorge es fot\u00f3grafo y dise\u00f1ador, y Esther consultora tur\u00edstica as\u00ed que todo apuntaba a que estaban en el sitio adecuado en el momento oportuno.<\/p>\n<p>A ambos les ha cambiado la vida trabajar en el centro, \u201cha sido un contacto directo con la realidad, un jarro de agua fr\u00eda que nos ha hecho replantearnos nuestros valores y nuestras prioridades\u201d. Para los muchachos, matiza, es otro tema. Este centro es su oportunidad. Un lugar donde se les tiende la mano, y se les forma para que se valgan por ellos mismos.<\/p>\n<p>Durante estos meses Esther y Jorge han aprendido que otro mundo es posible y que, parafraseando a Eduardo Galeano, \u201cmucha gente peque\u00f1a, en lugares peque\u00f1os, haciendo cosas peque\u00f1as, puede cambiar el mundo\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* M\u00e1s de 40 chavalos sordomudos apadrinados por el T\u00edo Antonio, requieren de 5 mil euros para seguir echando sus sue\u00f1os por delante ELENA C\u00cdVICO Probablemente en Valencia ni se hubieran conocido. Pero ellos viven en Nicaragua. 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