{"id":8061,"date":"2012-07-01T11:11:45","date_gmt":"2012-07-01T17:11:45","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=8061"},"modified":"2012-07-01T11:11:45","modified_gmt":"2012-07-01T17:11:45","slug":"nicas-en-negocios-informales-en-costa-rica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=8061","title":{"rendered":"Nicas en negocios informales en Costa Rica"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_8062\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=8062\" rel=\"attachment wp-att-8062\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-8062\" class=\"size-medium wp-image-8062\" title=\"Rostros nicas en Costa Rica\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/Rostros-nicas-en-Costa-Rica-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/Rostros-nicas-en-Costa-Rica-300x225.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/Rostros-nicas-en-Costa-Rica-342x256.jpg 342w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/Rostros-nicas-en-Costa-Rica-60x45.jpg 60w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/Rostros-nicas-en-Costa-Rica-150x113.jpg 150w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/Rostros-nicas-en-Costa-Rica-269x201.jpg 269w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/Rostros-nicas-en-Costa-Rica.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-8062\" class=\"wp-caption-text\">Nicas reunidos en un parque en Costa Rica. Foto: La Naci\u00f3n.<\/p><\/div>\n<p>* No se trata del simple y alegre traslado de nuestras costumbres al pa\u00eds vecino. Es simplemente una continuaci\u00f3n del drama del desempleo y la pobreza, con alguna leve mejor\u00eda<\/p>\n<p>Daniela Cerdas | La Naci\u00f3n<\/p>\n<p>El aroma a vigor\u00f3n, cosa de horno y chancho con yuca hace que los nicarag\u00fcenses se sientan \u201ccomo en casa\u201d cuando visitan el parque La Merced \u2013Braulio Carrillo\u2013.<\/p>\n<p>Este lugar, ubicado en plena capital, se convierte los fines de semana en un verdadero mercado nica, donde los pinoleros, aparte de disfrutar de sus comidas, encuentran desde la pomada canaria nica hasta sexo a \u201cmuy buen precio\u201d.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s caracter\u00edstico, sin duda, son los gritos de las vendedoras de vigor\u00f3n, negocio que sostiene a 12 familias. Una de ellas es Mar\u00eda Garc\u00eda, madre de cuatro hijos y 17 a\u00f1os de vivir aqu\u00ed.<\/p>\n<p>\u201cEn la semana, a veces gano entre \u00a250.000 o \u00a280.000 con la venta del vigor\u00f3n. Los m\u00e1s buenos son los fines de semana porque vienen muchos paisanos\u201d, dijo Garc\u00eda.<\/p>\n<p>Ella comparte el espacio del parque con vendedoras de cosa de horno, nacatamal, ropa, zapatos y medicamentos. Adem\u00e1s, hay dos comerciantes de medicamentos originarios de Nicaragua.<\/p>\n<p>Es el caso de Yunnieth Aguirre, una joven de 15 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cVendo desodorantes nicarag\u00fcenses, cremas, talcos, pomadas para hongos, espinillas y barros. Un s\u00e1bado o domingo hago cerca de \u00a240.000\u201d, coment\u00f3.<\/p>\n<p>Con las ganancias de estos negocios tambi\u00e9n se benefician los familiares que se quedaron en el vecino pa\u00eds del norte.<\/p>\n<p>Es as\u00ed como al menos cinco empresas dedicadas al env\u00edo de dinero facilitan este tr\u00e1mite en los alrededores de La Merced. Estas compa\u00f1\u00edas cobran entre $3 y $7 de comisi\u00f3n por cada transferencia.<\/p>\n<p>De acuerdo con el estudio Remesas Sur-Sur: Importancia del Corredor Costa Rica-Nicaragua, publicado en febrero del 2010 por la Academia de Centroam\u00e9rica, un 40% de los hogares nicarag\u00fcenses reciben remesas y uno de cada tres receptores capta el dinero desde suelo costarricense.<\/p>\n<p>Ivania P\u00e9rez es una cliente frecuente de los centros remeseros. Ella tiene tres a\u00f1os de vivir aqu\u00ed.<\/p>\n<p>\u201cVine a trabajar para ayudar a mi familia. Env\u00edo quincenalmente entre $90 y $100\u201d, expres\u00f3 P\u00e9rez.<\/p>\n<p>Negocios. Las tertulias entre los \u201cpaisanos\u201d se desarrollan entre sermones de pastores evang\u00e9licos, m\u00fasica cristiana, los gritos de los vendedores de tarjetas telef\u00f3nicas de Movistar y Claro; y las ventas de diarios nicaraguenses como Voz Ciudadana y El Nuevo Diario.<\/p>\n<p>Con sus ropas de domingo, refrescos y meriendas, las familias hacen picnic cada fin de semana.<\/p>\n<p>\u201cEsto m\u00e1s se parece al parque de Le\u00f3n en Nicaragua, de donde yo soy\u201d, se\u00f1al\u00f3 Mar\u00eda Teresa Barrera, quien vende loter\u00eda.<\/p>\n<p>El parque, adem\u00e1s, funciona como un punto de encuentro para buscar peones de construcci\u00f3n y empleadas dom\u00e9sticas.<\/p>\n<p>\u201cA veces vienen personas a contratar trabajadores. Es muy arriesgado porque hay patrones que no le pagan a uno y lo pasan amenazando con llamar a Migraci\u00f3n\u201d, dijo Jairo Parrales, quien tiene 20 a\u00f1os de vivir en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>A pesar de las dificultades, Parrales se siente \u201cmuy feliz de vivir en esta tierra\u201d.<\/p>\n<p>Placer. Sin embargo, la gama de trabajos que se contratan en La Merced es a\u00fan m\u00e1s amplia, pues la Fuerza P\u00fablica tiene contabilizadas a 12 mujeres que llegan a ofrecer servicios sexuales al lugar.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Olman G\u00f3mez, subjefe de la Delegaci\u00f3n del distrito Hospital, esa cifra puede llegar incluso a 30 los fines de semana.<\/p>\n<p>\u201cVenden sus servicios por entre \u00a2 3.000 y \u00a24.000. La Merced es el gancho en donde las mujeres hacen el contacto con sus clientes y los llevan a las cuarter\u00edas que se encuentran aleda\u00f1as al parque\u201d, precis\u00f3 el oficial.<\/p>\n<p>En los alrededores hay identificados al menos 15 establecimientos para esos menesteres.<\/p>\n<p>Para Carlos Sandoval, experto en estudios culturales por la Universidad de Birmingham, Inglaterra, hay un m\u00faltiple intercambio de informaci\u00f3n entre los nicarag\u00fcenses que usan el parque como un punto de encuentro y de distracci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cLo que vemos en el parque La Merced es una tendencia mucho m\u00e1s amplia, que es la dificultad de la poblaci\u00f3n nicarag\u00fcense de encontrar empleos en la econom\u00eda formal\u201d, explic\u00f3 Sandoval.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* No se trata del simple y alegre traslado de nuestras costumbres al pa\u00eds vecino. Es simplemente una continuaci\u00f3n del drama del desempleo y la pobreza, con alguna leve mejor\u00eda Daniela Cerdas | La Naci\u00f3n El aroma a vigor\u00f3n, cosa de horno y chancho con yuca hace que los nicarag\u00fcenses se sientan \u201ccomo en casa\u201d [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8062,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3,13],"tags":[],"class_list":["post-8061","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-portada"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8061","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8061"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8061\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8065,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8061\/revisions\/8065"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8062"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8061"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8061"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8061"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}