{"id":9085,"date":"2012-08-13T14:30:39","date_gmt":"2012-08-13T20:30:39","guid":{"rendered":"http:\/\/elcronistadigital.com\/?p=9085"},"modified":"2012-08-13T14:30:39","modified_gmt":"2012-08-13T20:30:39","slug":"sindrome-de-hybris-cuando-el-poder-trastorna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcronistadigital.com\/?p=9085","title":{"rendered":"S\u00edndrome de Hybris, cuando el poder trastorna"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_9086\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/?attachment_id=9086\" rel=\"attachment wp-att-9086\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-9086\" class=\"size-medium wp-image-9086\" title=\"stalin1\" src=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/stalin11-300x293.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"293\" srcset=\"https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/stalin11-300x293.jpg 300w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/stalin11-50x50.jpg 50w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/stalin11-55x55.jpg 55w, https:\/\/elcronistadigital.com\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/stalin11.jpg 335w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-9086\" class=\"wp-caption-text\">Jos\u00e9 Stalin, el temido dirigente bolchevique.<\/p><\/div>\n<p>Es f\u00e1cil aplicarle el t\u00e9rmino a varios nicarag\u00fcenses que llegaron al poder y despu\u00e9s creen que nacieron para mandar porque nadie m\u00e1s sirve para eso.<\/p>\n<p>Se asegura que fueron los griegos los primeros que utilizaron la palabra \u00abhybris\u00bb para definir al h\u00e9roe que conquista la gloria y que, ebrio de poder y de \u00e9xito, comienza a comportarse como un dios, capaz de cualquier cosa y por lo tanto, incapaz de aceptar que nadie lo corrija.<\/p>\n<p>Alguien escribi\u00f3 hace alg\u00fan tiempo en el diario eldia.es, que el s\u00edndrome de Hybris fue descrito en el libro \u00abEn la enfermedad y en el poder\u00bb, a\u00f1os atr\u00e1s por David Owen, ex ministro de Asuntos Exteriores brit\u00e1nico y neur\u00f3logo, como una patolog\u00eda que afecta a determinados pol\u00edticos con alta responsabilidad de gobierno, que se inicia desde una megaloman\u00eda instaurada y termina en una paranoia acentuada.<\/p>\n<p>Todo ir\u00e1 bien para el personaje mientras disfrute de las exquisiteces del mando y ordeno, pero que tras la p\u00e9rdida del poder empezar\u00e1n sus citas con el psiquiatra para tratar su depresi\u00f3n al verse ya no como un personaje de \u00abLas mil y una noches\u00bb, como un iluminado, sino como uno m\u00e1s, como cualquiera que pasa por la acera con la cartilla del paro en el bolsillo.<\/p>\n<p>Llega un momento en que quienes gobiernan dejan de escuchar, se vuelven imprudentes y toman decisiones por su cuenta, sin consultar porque piensan que sus ideas son las correctas. Y aunque finalmente se demuestren err\u00f3neas, que no han servido para nada, nunca reconocer\u00e1n la equivocaci\u00f3n y seguir\u00e1n pensando que est\u00e1n en la senda de la verdad.<\/p>\n<p>Una persona m\u00e1s o menos normal de repente alcanza el poder y al principio le asalta la duda de si ser\u00e1 capaz de desarrollar esa actividad engrandecida de la pol\u00edtica. Pero pronto sale de la duda porque empiezan a merodearle una legi\u00f3n de incondicionales que no cesan de felicitarle, darle palmaditas en la espalda y halagos, reconoci\u00e9ndole su val\u00eda.<\/p>\n<p>Y si al principio dudaba de su capacidad, se transforma y comienza a pensar que est\u00e1 ah\u00ed por m\u00e9ritos propios. Y como no cesan los piropos y las palabras huecas, ya se cree el rey del mambo y de \u00e9l arriba, ninguno.<\/p>\n<p>Es esta una primera fase pero pasa a la siguiente en que cree totalmente en todo lo que hace y dice, y piensa, en su narcisismo calenturiento, que menos mal que estaba ah\u00ed para solucionarlo. Si no es por \u00e9l, todo se ir\u00eda al garete. El iluminismo se apodera de \u00e9l y su mundo se hace amplio y el de los dem\u00e1s estrecho; el suyo ilimitado y el de los dem\u00e1s, casi inexistente. Se convierte en infalible y se cree insustituible.<\/p>\n<p>Y todo aquel que no asume sus ideas o las rebate ya es enemigo hasta personal y le indica el camino hacia el ostracismo.<\/p>\n<p>Este trastorno psico-patol\u00f3gico se ha dado en muchos l\u00edderes mundiales; ah\u00ed est\u00e1n los casos de Hitler, Stalin, Franco, Churchill, Kennedy, Bush, entre otros, aunque es tambi\u00e9n com\u00fan en naciones peque\u00f1as como Nicaragua, donde habr\u00eda que a\u00f1adirle como agravante la megaloman\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cSon l\u00edderes que no escuchan, que no aceptan decisiones que no sean las suyas, que creen est\u00e1n en posesi\u00f3n de la verdad, que no dan su brazo a torcer, que est\u00e1n ciegos ante las evidencias, que confunden la realidad con la fantas\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cEn fin, que viven en su mundo, se enroscan dentro de s\u00ed, no quieren saber nada de los dem\u00e1s y se sienten capaces desde su alta tribuna de enderezar entuertos, aunque estos se fortalezcan, se endurezcan y sus capacidades queden a ras del suelo.<\/p>\n<p>\u201cNunca entender\u00e1n por qu\u00e9 act\u00faan as\u00ed; dentro de su iluminismo caminan a ciegas y aunque terminen en la m\u00e1s absoluta soledad, antes de llegar dejar\u00e1n muchos cad\u00e1veres en el camino\u201d, indica la publicaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es f\u00e1cil aplicarle el t\u00e9rmino a varios nicarag\u00fcenses que llegaron al poder y despu\u00e9s creen que nacieron para mandar porque nadie m\u00e1s sirve para eso. Se asegura que fueron los griegos los primeros que utilizaron la palabra \u00abhybris\u00bb para definir al h\u00e9roe que conquista la gloria y que, ebrio de poder y de \u00e9xito, comienza [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":9086,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3,13],"tags":[],"class_list":["post-9085","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-portada"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9085","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9085"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9085\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9089,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9085\/revisions\/9089"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9086"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9085"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9085"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcronistadigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9085"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}