Chávez no creía del todo en cáncer “implantado”
* Sin embargo, advirtió en 2011 a Ortega, Evo y Correa que tuvieran cuidado sobre advertencia que le hizo Fidel Castro
Una comisión científica venezolana, posiblemente con miembros de otros países, averiguará si el presidente Hugo Chávez Frías, falleció víctima de un cáncer “implantado” por presuntos agentes norteamericanos.
No es una idea nueva eso del cáncer “transmisible”. El propio Chávez dejó entrever esa posibilidad el 30 de diciembre de 2011, al señalar que Fidel Castro le había advertido que Estados Unidos cuenta con tecnologías y supuestamente ha recurrido al envenenamiento para acabar con sus enemigos.
«Fidel siempre me lo dijo: ‘Chávez, ten cuidado… mira, cuidado esta gente ha desarrollado tecnologías… cuidado con lo que te dan de comer. Cuidado con una pequeña aguja y te inyectan no se qué»’, agregó.
En ese entonces, la portavoz del Departamento de Estado Victoria Nuland describió los comentarios de Chávez de «horribles y reprensibles», y dijo que no merecían mayor respuesta. En esta ocasión no han respondido a los señalamientos más directos del vicepresidente Nicolás Maduro.
«No estoy acusando a nadie, solo estoy haciendo una reflexión», dijo Chávez en 2001 y exhortó a sus colegas Evo Morales, Daniel Ortega y Rafael Correa, mandatarios de Bolivia, Nicaragua y Ecuador, a cuidarse.»Por favor Evo, cuídate; por favor Daniel, cuídate; por favor Correa, cuídate, porque esto es muy extraño», enfatizó.
«¿Será posible que el cáncer pueda ser una enfermedad inducida, producida? no sé; pero con los adelantos científicos que hay ahora hay quienes tienen, a lo mejor, posibilidad de hacerlo», añadió el ahora fallecido líder bolivariano.
Los líderes latinoamericanos afectados por el cáncer son: Chávez de Venezuela, Fernando Lugo de Paraguay, Cristina Fernández de Argentina y el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. Se habla de raras enfermedades de otros mandatarios, pero como sus aparatos de seguridad y comunicación las han mantenido en el misterio, ahí las dejamos.
Sin embargo, ante el escepticismo de Chávez, llama actualmente la atención la posición de Maduro, quien aseguró el martes que el cáncer que mató al mandatario Hugo Chávez, fue producto de un “ataque” de los enemigos que inocularon al presidente con la enfermedad.
“Nosotros no tenemos duda, llegará el momento indicado en la historia que se pueda conformar una comisión científica que revele que Chávez fue atacado para dañar su salud“, aseguró Maduro.
¿Es que puede transmitirse o implantarse un cáncer, como todavía cree el imaginario popular que se le puede poner un sapo en el estómago a alguien?
La revista Slate se interrogó acerca del grado de probabilidad de estas especulaciones.
«Si se inyectan células cancerosas vivas a una persona, su sistema inmunitario las atacará y destruirá esos tejidos extraños» es una de las conclusiones del artículo, previa consulta con especialistas.
En teoría, si el sistema inmune de la persona está gravemente debilitado, se podría enfermarla aún más inoculando tejido enfermo. O bien, extrayendo tejido a la víctima y sometiéndola a un agente cancerígeno para luego reintroducirlo en su organismo. Pero todo esto está en un nivel ultrateórico; no ha sido experimentado ni, por consiguiente, probado en la práctica.
Más cercana en el terreno de las probabilidades estaría la táctica de aumentar los riesgos de contraer cáncer en el enemigo por eliminar.
«La opción más eficaz es la radiación. Los oncólogos implantan aparatos del tamaño de un grano que emiten radiaciones en algunos pacientes a fin de combatir cánceres ya declarados. No es posible decir con certeza en qué medida este tipo de aparatos es capaz de aumentar los riesgos de cáncer en una persona que goza de buena salud».
Ahora bien, aun suponiendo que tener uno de esos dispositivos en el cuerpo durante mucho tiempo implique recibir una cantidad de radiación tal que pueda incrementar el riesgo de desarrollar un cáncer, queda un escollo: es difícil -si no imposible- implantarlo sin que la persona lo note.
¿Puede hacerse a través de la comida como creen Castro y Chávez?
Contaminar los alimentos con altas dosis de aflatoxinas, ligadas al cáncer de hígado, podría ser una opción. También -siempre en el terreno de las hipótesis- se podría inocular a la persona una buena cantidad de agentes biológicos cancerígenos. Slate cita dos: el helicobacter pylori, que contribuye al desarrollo de cáncer de estómago, y el papillomavirus humano, que puede causar cáncer de cuello de útero o de recto.
Pero en todo caso, éstas serían técnicas de largo plazo y de dudosa eficacia. Por ejemplo, en algunas regiones de África y en China, donde la población está expuesta a importantes niveles de aflatoxinas, la incidencia del cáncer de hígado es de menos de una persona cada mil.